martes, 20 de noviembre de 2007

LIBRO: COMUNICACION POLITICA Y SUS REPERCUSIONES SOCIALES



Presentacion: Esta obra se prepara en medio de mis labores usuales en la Asamblea legislativa. Lo he debido confeccionar en un tiempo record a solicitud expresa del Presidente de la Asamblea legislativa ,Lic Danilo Chaverri ,quien estaba interesado en conocer aspectos relevantes de la faceta que nos distingue de los animales: la capacidad de comunicarnos de forma sencilla y compleja tambien ,pero que en el ambito de la denominada comunicacion politica tiene caracteristicas que la diferencian-notablemente de la comunicacion usual.
El periodo de produccion fue unicamente de seis meses en medio del fragor de la campaña electoral y se procuraba hacerlo de la manera mas objetiva posible.




INTRODUCCIÓN

Los gobiernos, las grandes corporaciones privadas y públicas, e incluso importantes organizaciones patronales, gremiales y sindicales de otras latitudes, han ido incorporando en la línea jerárquica de los cuadros altos y medios a sus propios expertos para el seguimiento y el manejo de su imagen pública, bajo los postulados de las Relaciones Publicas por Objetivos, estrategia en la que nada de la imagen corporativa queda expuesta al azar; todo queda regulado por la meta previamente estudiada, trazada y cuantificada en la que el público meta, según algunos estudiosos, es un objeto prácticamente pasivo que interactúa por reflejos condicionados, o bien tiene la capacidad de discernir entre ofertas para hacer una elección libre, según afirman otros estudiosos.
Independientemente de quién lleve la razón, respecto a la reacción del público expuesto a una variopinta oferta de información, lo cierto es que en Costa Rica los partidos políticos no tienen expertos de planta en esta materias, o, a lo sumo, estos se encuentran -en campaña electoral- al servicio de las tendencias, con lo cual se pierde la posibilidad de efectuar análisis institucionales permanente y sistemáticos sobre las verdaderas características de los procesos comunicacionales partidistas, al margen de la pasión e interés sesgado en que se enmarcan las campañas electorales.

Por esa razón, la primera idea que salta a la mente cuando se habla de "comunicación política" no es la relación de intercambio informacional que la debiera distinguir en su verdadera y primigenia acepción, sino, otra diferente: la de las campañas electorales, con sus estridencias y dramatismos de color, pasión y ruido, en donde se pierde y se la sacrifica en nombre de la difusión masiva de imágenes y símbolos que -pasada la campaña- dejan de tener valor. Por lo contrario, tales símbolos e imágenes adquieren otra dimensión que -ineludiblemente- es bien distinta a la función de docencia política que es inherente a los partidos políticos, lo que suele generar frustración social, como bien lo atestiguan las diversas ponencias que, sobre el tema, fueran expuestas en la I y II conferencias de Partidos Políticos Centroamericanos efectuadas en 1992 y 1993, respectivamente, convocadas por el Parlamento Centroamericano.

Dado que en Costa Rica la Constitución Política constriñe la selección y elección de diputados a lo que se haga por intermedio de los partidos políticos con registro vigente ante el Tribunal Supremo de Elecciones, este trabajo busca aportar algunos elementos de juicio crítico para que los señores diputados puedan reflexionar sobre el tema, pues su propia elección es el resultado final de la utilización de técnicas y estrategias de la llamada "comunicación política", por una parte, y por otra, su labor incidirá, a veces positiva, a veces negativa, en el logro de una verdadera comunicación con el pueblo durante la campaña electoral y, más importante aún, una vez pasada esta.
Por lo tanto, la observación del nacimiento y desarrollo de la actual campaña electoral sirve de pretexto e incluso de marco de referencia para hacer unas reflexiones en las cuales se inserten algunas consideraciones que registra la literatura sobre la comunicación política, y más particularmente sobre las investigaciones de opinión pública, la selección y manejo de los temas políticos y la elaboración de estrategias comunicacionales, en las que sobresale el papel de la radio, la prensa y la televisión. También se revisan los linderos de la publicidad y la propaganda y las técnicas de organización política como instrumento comunicacional; así como las relaciones públicas corporativas aplicadas a la política y aun la saña o el humor como formas de "contrapropaganda", o bien las llamadas campañas negativas (o "sucias", término empleado por primera vez en el proceso electoral costarricense para su calificación peyorativa).
Sin embargo, aparte de analizar el bagaje moderno que alimenta la vieja práctica de la comunicación política visible en los actos electorales de los partidos políticos, este estudio pretende llamar la atención acerca de la necesidad de instaurar una moderna "neocomunicación política" que no debe nacer en el ejercicio del poder, que la distorsiona a priori, sino estudiarse previamente en sus implicaciones sociales y culturales y plantearla desde que se aspira a tenerla, para instaurar tal proceso de retroacción social como una verdadera fuente de comunicación y, por tanto: dialógica, comunitaria, fraternal, apta para crear la conveniencia y la solidaridad social, que poco a poco se van perdiendo en el país.

El criterio expresado en 1984 por el cientista político venezolano Ricardo Combellas, que participó en el Primer Seminario de Análisis sobre Comunicación Política, efectuado en Venezuela: "La política implica -necesariamente- comunidad, y la comunidad conlleva -indefectiblemente- el concepto comunicación, desde el momento en que la tradición griega asoció las ideas de acción (praxis) y de discurso (lexis) con los fundamentos constitutivos básicos de la política, esfera esencialmente humana que adquiere presencia real por medio de la comunicación, entendida esta, entonces, como la relación efectiva y enriquecedora entre -al menos- dos personas." (1)
En efecto, dentro de esa perspectiva semántica, ser político, vivir de una polis, significaba, en definitiva -para los griegos, que acuñaron el término- que todo se expresaba por medio de palabras, todo era diálogo, todo era comunitario. Esto es, todo era considerado comunicación, y lejos de ese espíritu paternalista estaba el uso de la fuerza, la presión o la violencia como medios para forzar la vida en sociedad. Aunque en su raíz los vocablos "política" y "comunicación" están estrechamente unidos, se ha pervertido el sentido de esos conceptos, porque se tiende a confundir la comunicación, y más propiamente la comunicación política, según criterio de Combellas: "con cualquier tipo de actividad, e independientemente del envilecimiento o la manipulación a que es sometido uno de los sujetos de la relación, adjetivándose el concepto y vaciándose de contenido". (2)

Así como la comunicación puede abordarse desde múltiples perspectivas: mecanicista, antropolítica, cultural, cibernética, psicológica, lingüística, sociológica, cada una de ellas, con sus acentos específicos según la particularidad de su análisis, también en lo que respecta a la comunicación política hay varios enfoques a los que es conveniente referirse, no sin antes señalar que, desde hace muchos años, las investigaciones en el área de la comunicación tropiezan con el problema de que esta no es una disciplina científica -per se- sino un área de concentración multidisciplinaria y es, además, un proceso, como demuestran -entre otros- los estudios efectuados por la Comisión Internacional que la UNESCO publicó en 1980 bajo el título: "Un Solo Mundo, Voces Múltiples", (3). En este proceso de confluencia interdisciplinaria han sobresalido, por lo espectacular de su influencia, las aplicaciones puramente instrumentales -tecnológicas- en las que destacan las viejas técnicas periodísticas, por una parte, y las novedosas redes informacionales, por otra.
Y una característica común a tales técnicas -independientemente de su vigencia histórica- es su unidireccionalidad comunicacional, por lo que de esta situación nace, precisamente, el hecho de que Costa Rica, al igual que la mayoría de las naciones con problemas de desarrollo, o con desarmonías en esa línea, se ha ido sumergiendo cada vez más en lo que caracteriza a una "sociedad de redes" (Network Society"), lo que es en sí una paradoja, porque no necesariamente permite que fluya libremente la comunicación social, pese a la gran cantidad de información disponible. (4)
Al respecto anota William Melody, Director del Centro Internacional para la investigación en Comunicaciones y Tecnologías Informativas, con sede en Camberra, Australia, que: "...gracias a los oportunos avisos de Daniel Bell y de Fritz Machlup, publicados en los inicios de la década de los 70, han florecido muchos estudios acerca de la futura sociedad informatizada que muestran la gran confusión que existe en el tema, el cual abarca desde estudios académicos globales especulativos, hasta planteamientos concretos comerciales, inscritos en las leyes del mercado". De su examen -sin embargo- refiere Melody: "...puede concluirse que el énfasis en prácticamente todas las sociedades, ha sido puesto en la información lo que se caracteriza como un concepto de acumulación de datos (stock), un almacenamiento del conocimiento y de los valores que, en términos teóricos, puede ser cuantificado en cualquier punto y en cualquier momento. Por lo contrario, parece que hay escaso interés político en todos los países para derivar las estructuras que están surgiendo, hacia otras en las que el acento se pone en la expansión de la comunicación, entendida esta como un proceso de intercambio de información". (5)

En este estudio -porque corresponde a su intención-, se prescinde de otros enfoques comunicacionales y se enfatiza en el concepto "comunicación" desde el ángulo político, para tratar del tema de la Comunicación Política. Se plantean, entonces, semejanzas y diferencias con lo que la literatura revisada acoge como tal comunicación política, para contrastarla con lo que se practica en el país por parte de los dos partidos políticos mayoritarios en los períodos electorales, a efecto de que los lectores hagan sus propias reflexiones.
Este estudio se basa, fundamentalmente, en una revisión de la literatura sobre el tema, la cual es de poca difusión en nuestro país y mucha de ella se encuentra en inglés. Como dato adicional cabe destacar que la Biblioteca de la Asamblea Legislativa registra pocas fuentes bibliográficas actualizadas en este campo, por lo que el autor agradece a al International Association for Mass Communication Research, (6), y al Center for the Study of Communication and Culture, (7), la guía y el acceso para buena parte de la literatura consultada. Por otra parte, en razón del peso específico de la influencia de asesores norteamericanos, venezolanos, mexicanos y alemanes en el quehacer político costarricense de socialcristianos y de socialdemócratas, se ha preferido utilizar -preferentemente- bibliografía de esa procedencia, por lo cual se agradece la colaboración de las fundaciones Konrad Adenauer y Friedrich Ebert.
Por primera vez en el país, durante una campaña electoral, un medio de prensa escrita ha encargado a algunos especialistas en propaganda y publicidad hacer un análisis de los mensajes contenidos en la propaganda diseminada por los principales partidos políticos del país, y ha demostrado, con cifras, tanto los elevados porcentajes dedicados a "destruir" cuanto los millonarios montos invertidos en esa labor de "comunicación política", que el Partido Liberación Nacional cataloga de "difusión de imagen" y el Partido Unidad Social Cristiana de "proyección política" que para el caso de este trabajo es lo mismo.
También, por primera vez, en una mesa redonda bajo el título "Políticas de Comunicación 94-98", efectuada en el Colegio de Periodistas, tres candidatos definen sus posiciones en el área de la Comunicación Social, durante una campaña electoral. Por considerarlo de interés, un extracto de sus ideas (publicadas en el periódico "Primera Plana", órgano de prensa del Colegio de Periodistas), aparece en el último capítulo.
En un estudio previo elaborado por el Departamento de Servicios Parlamentarios a solicitud de la Presidencia de la Asamblea Legislativa, a inicios de 1993, se efectuó una revisión de las posiciones doctrinarias del socialcristianismo, la socialdemocracia, el liberalismo y el marxismo respecto de la Comunicación Social, así como las posiciones adoptadas por los partidos políticos que representan esas tendencias en Costa Rica (9) que, aunque ahora se omiten por ser reiterativas, su examen da la oportunidad de afirmar que, aunque la mesa redonda efectuada en el Colegio de Periodistas permitió recoger los puntos de vista de los candidatos de ambos partidos políticos en la contienda electoral actual, lo cierto es que sus respectivos programas de gobierno no incluyen políticas específicas en el área de la comunicación social, como erróneamente se anuncia en la portada del órgano oficial de prensa del Colegio de Periodistas (10)
Desde el punto de vista metodológico, este estudio utiliza varias obras como ejes referenciales y les incorpora visiones complementarias o posiciones contrastantes -mucho más recientes-, tanto para enriquecer las diversas facetas del tema abordado como para tratar de actualizar sus hallazgos. Esta advertencia es válida para los puntillosos, que encontrarán varios ejes sincrónicos y diferentes cortes diacrónicos, no necesariamente coincidentes, y es que las obras en referencia son producto de distintas situaciones comunicativo-electorales, y por ello sus distintos discursos expositivos se entrelazan con comentarios críticos, pese a que el autor es consciente de que abordan sucesos en diversas épocas y latitudes.
Para facilitar al lector la consulta de las obras que se citan en el texto, las referencias se han colocado al final de cada capítulo. Igualmente, se ha procedido a resaltar -en negrita- las palabras claves en las citas textuales. El uso de esa técnica -que equivale al subrayado- y que, de alguna manera afecta los textos originales, es responsabilidad del autor de este trabajo, y lo que busca es enfatizar los conceptos u opiniones claves.
Este estudio se inicia en julio y finaliza en enero, y es una labora que ha sido posible cumplir gracias al apoyo del Lic. Danilo Chaverri, Presidente de la Asamblea Legislativa de Costa Rica. Por cierto -en medio del calor y la disputa electoral-, mantener la cabeza fría para tratar un tema candente sin concesiones al partidismo es, en la Asamblea Legislativa, una tarea harto difícil; y, aun así, si el lector encuentra que hay tendencia a perder la objetividad analítica, la responsabilidad es, por entero, del autor.

MSc. Jorge Poveda Q.

BIBLIOGRAFÍA
1. Combellas, Ricardo: Política, Comunicación y Democracia en Comunicación Política, Seminario de Análisis, Caracas diciembre de 1984, editado por Artegrafía Caracas, 1985, página No.5.
2. Opus cit, idem.
3. El debate sobre un "Nuevo Orden Informativo" que se inicia en América Latina en los sesenta se enriquece
gracias a la obra que recoge una amplia investigación de UNESCO sobre la Comunicación Social, con la participación de expertos mundiales: "Un Solo Mundo, Voces Múltiples", Fondo de Cultura Económica/UNESCO, 1982, México D.F., (507 páginas). Este documento es más conocido en la literatura como : "Informe Mac Bride, en referencia al coordinador de la Comisión Oficial, el irlandés Sean Mac Bride, Nobel de la Paz.
4. El problema reside en que se suele confundir el término  información (stock de datos vertidos en una sola dirección ), con comunicación (flujo interactivo de datos que implica la retroacción entre personas). También el error se suele aumentar cuando a los medios de información se les denomina con la voz de origen anglosajona: medios de comunicación.
5. Melody, William, Characteristics of a Network Society, (Editorial), en: Circit Newsletter, Camberra, Vol. 5, No. 2, Circit Press Release, March 1993, p. 9.
6.- La Asociación Internacional para la Investigación en Comunicación de Masas, entidad adscrita a la UNESCO, está integrada por comunicólogos de diversas partes del mundo; se reúne cada año para analizar los avances investigativos en el área y publica los hallazgos académicos en las áreas especializadas en que ha dividido esta labor. La sede rotativa actualmente se ubica en la Universidad de Leicester, Gran Bretaña.
7. El Centro para el Estudio de la Comunicación y la Cultura es una entidad especializada en el análisis de la interrelación entre la Cultura y la Comunicación; está sostenida por la Comunidad Jesuita y se ubica en dos sedes: Londres, Gran Bretaña y Missouri, EUA.
8.- Primera Plana: Anuncian Política de Comunicación para el próximo gobierno, Colegio de Periodistas, No. 127, octubre 1993, p.p. 1; 10-12.
9.- Véase: Poveda, Jorge y otros. "Reflexiones para una Política de Comunicación Social", Unidad de Análisis de la Gestión Parlamentaria, Departamento de Servicios Parlamentarios, Asamblea Legislativa, San José, abril 1993, p.p. 25-35.

10.- En realidad una política de comunicación social dentro del sistema de planificación nacional, implicaría implantar un subsistema intersectorial que debe ser formulado con fines indicativos y por lo tanto implica la consulta previa a los diversos actores sociales intervinientes en el proceso. Nada de eso se ha pensado en ninguno de los partidos políticos mayoritarios; ningún proyecto de ley se ha presentado y tampoco el tema ha sido objeto de discusión en los círculos de elaboración de políticas y programas, porque ha privado el criterio de la "desregulación".






ADVERTENCIA


Propiamente en lo que toca a la manera de interrelacionar los diversos textos citados en este trabajo, en todos se ha seguido un proceso que parece arbitrario, pero que tiene justificación metodológica. Así, los primeros capítulos versan sobre los discursos sociológicos y psicológicos de la comunicación, como marco referencial para ubicarse en el acontecer de una campaña electoral; los siguientes capítulos muestran hallazgos entre la correspondencia encontrada, principalmente por investigadores alemanes, en torno a la relación entre los procesos de socialización y cultura política y el papel de los medios de información.

Los capítulos que siguen hacen énfasis en los resultados de investigaciones norteamericanas sobre la comunicación política y las formas que esta adquiere al ser tratada, para facilitar la relación partido-militante y más tarde partido-elector. Los capítulos subsiguientes vuelven al tema de la repercusión del uso de medios informativos como parte de las estrategias de campaña y las consecuencias que se derivan para las partes involucradas: los partidos, los medios y los comunicadores. Finalmente, concluye con los resultados de investigadores norteamericanos acerca de las consecuencias prácticas derivadas de la "americanización" de las campañas electorales, que permite hacer correlaciones entre los hallazgos de los analistas europeos -desde la óptica de la socialización- y el de los analistas norteamericanos desde una óptica más inmediata. Por último, el capítulo de las conclusiones, que mezcla reflexiones y comentarios, incide en la necesidad de repensar las repercusiones de estos procesos, comunicacionales, sobre todo en el nivel de la Asamblea Legislativa, cuya labor es, por antonomasia, la de ente regulador de las relaciones sociales en las que la comunicación es, nada menos, que el pegamento que mantiene integrada la sociedad.

Este trabajo de análisis se inicia en julio de 1993 al arranque de la campaña electoral y, aunque en el mes de enero hubo bastantes opiniones sobre el papel de la prensa y su relación con el proceso electoral, el autor optó por hacer un cierre del material de procedencia nacional analizado a fines de diciembre de 1993, primero, porque, dadas la cercanía de las elecciones, el calor y la pasión generaron- epítetos en vez de adjetivos-, y segundo, con el propósito de poder terminar este trabajo antes del 6 de febrero de 1994. Obviamente la responsabilidad del contenido de este trabajo es, por entero, de su autor.

MSc. Jorge Poveda Q.

























CAPÍTULO I

1. INTERRELACIÓN ENTRE POLÍTICA Y COMUNICACIÓN
La comunicación, en su íntima relación con la política, puede abordarse desde diversos ángulos; así, se la ha señalado como "funcional por parte de la escuela estructural-funcionalista ¨ ; o bien puede estudiarse desde un ángulo más "instrumental", al definirse la política y la comunicación prácticamente como sinónimos. asimismo es posible encontrar -sobre todo en América Latina- gran cantidad de producción teórico-comunicacional, que ve a esta desde una perspectiva de "producción cultural". igualmente, es posible analizarla en la nueva perspectiva postmoderna, desde la posición semiótica.

Ahora bien, independientemente de cuál sea la posición académica o la posición ideológica que se asuma para estudiar la comunicación política, hay una coincidencia en los diversos enfoques, y es que en el centro de la polémica se ubica el "homo comunicator", como una realidad que emite y recibe mensajes y los medios masivos de información (incorrectamente denominados "medios de comunicación"), como instrumentos tecnológicos que "crean realidades de segunda mano", al explicar los actos políticos de sociedades plurales en las que se yuxtaponen visiones partidistas, productos de explicaciones ideológicas, que en la actualidad no emanan -necesariamente- de los partidos políticos.

Para deslindar en los próximos capítulos el abordaje de los temas, son necesarias algunas precisiones que ubiquen el papel que juega la ideología, el rol de los partidos políticos y el contexto social resultante, pues según su grado de interacción, así la comunicación política puede ser o no democrática y entonces reforzar o impedir los flujos y reflujos sociales ocasionados por los procesos de cambio social e inserción global, en contextos más y más universales.

A) IDEOLOGÍA

El concepto "ideología", que es acuñado en Francia por Destutt de Tracy durante el proceso revolucionario, hoy día se le puede describir, según el politólogo Herbert Mc. Closky, en los siguientes términos: "sistemas de creencias explícitas, integradas y coherentes, que justifican el ejercicio del poder, explican y juzgan los acontecimientos históricos, identifican lo que está bien y lo que está mal en política, definen las relaciones entre la política y otros campos de actividad y suministran una guía para la acción". (1)

En la ideología política se observa un componente pasional, que también se caracteriza por cierto dogmatismo, y un innegable doctrirismo que tiende a flexibilizarse. además, loas ideologías políticas se presentan como creencias relativas al sistema político, al gobierno y a las perspectivas políticas ofrecidas a la comunidad nacional o internacional.

De un modo menos abstracto y más común, la ideología es un conjunto de ideas acerca del hombre, la sociedad y la evolución histórica, relativas al orden político.

Ordinariamente, se considera que las ideologías políticas son una transposición más o menos distorsionada, refleja, de las realidades económicas y sociales, a un plano de idealizaciones.

En el siglo pasado, Schopenhauer, Nietzche y Marx se ocupan de esclarecer su contenido. más tarde Mannhein impulsa su conocimiento y, junto con los trabajos de Paretto y Scheler, logra desarrollar la expresión de "conciencia ideológica" como base de una sociología del conocimiento. Durante la década de los sesenta, los politólogos Lipset, Aaron, Bell, Shils, Mills, Meynaud y Horowitz comienzan a plantear las ideas de que las ideologías están desapareciendo. En la década de los ochenta Poper anuncia la imposibilidad de los pronósticos, con base en visiones ideológicas, y Fukuyama retoma este concepto para acompañarlo de la idea de la desaparición no solo de las ideologías sino de la historia, como su concepto resultante, para dar nacimiento en la posmodernidad al libre discurrir como obra de la libertad. En los noventa, el Papa Juan Pablo II, en la Encíclica "El Esplendor de la Verdad", precononiza la necesidad de que el discurrir en libertad debe ser el resultado de la búsqueda de la verdad. Y por su parte Toffler y otros "futurólogos" ya anuncian el tránsito hacia un reordenamiento universal en el que la tecnología y la comunicación- y ya no las ideologías- jugarán el papel preponderante.(2)

B) PARTIDOS POLÍTICOS

Es innegable que esos impactos han afectado tanto el quehacer partidista costarricense como el significado y la gravitación de estas estructuras intermedias en la vida societaria. Los propios partidos son conscientes de esta realidad. Así, por ejemplo, el Partido Liberación Nacional, desde la perspectiva de la comunicación política, es visto por uno de sus dirigentes desde esta óptica:

"Los órganos intermedios (del PLN) se desintegran, los núcleos de base mueren de inanición, la estructura permanente se debilita. Todo esto coincide con un creciente desprestigio justificado no de la "clase política", sino de los dirigentes políticos "tradicionales", "en su estilo de hacer política". Ese debilitamiento de la estructura del partido y de la dirección política superior e intermedia, que debe su posición a la consulta democrática y al trabajo político interno, se traduce además en un debilitamiento adicional, la vida partidaria decae, menguan las actividades formativas, se reducen las comunicaciones internas, la crítica y la autocrítica finalmente desaparecen". (3)

También, a modo de ejemplo, uno de los dirigentes del Partido Unidad Social Cristiana, al referirse al mismo tema plantea: "...el supuesto enfrentamiento ideológico, que podría enriquecer el pensamiento partidista, no pasa de ser una reiterada escaramuza cuatrienal de disputas personales, primero entre contendientes de tendencias y luego entre candidatos, que se amplifica por los medios de información social y esa situación debe modificarse sustancialmente...en tal sentido juegan papel importante las políticas, que, asentadas sobre bases doctrinarias claras y lógicas pueden hacer de los partidos, además de canales de participación, medios de expresión ciudadana e instrumentos de docencia cívica, para permitir al ciudadano una vinculación no meramente efectiva, sino intelectiva y consciente..." (4)

Pero los grandes partidos políticos costarricenses aun no se compenetran de la existencia de las graves dolencias que les atacan. El impacto de los cambios de la modernidad en países latinoamericanos y, por ende, en Costa Rica, es mayor dada la peculiar interacción entre la tecnología que tiende hacia el progreso y la secular cultura de arraigo cultural, que tiende hacia el "statuo quo", lo que conlleva una bipolaridad dispareja que obligaría a la introducción de nuevos valores, o bien a la recalificación de valores antiguos, pues de lo contrario el cambio social se asentaría en instrumentos asimétricos, lo que constituye una carga de mucho peso que no permite la inserción fluida en las nuevas reglas de juego universales.

Esa situación particular, que constituye tanto el marco como la idiosincrasia de los latinoamericanos, hace que se opte por cambios graduales y se desconfíe de las fuerzas de seguridad, de los políticos y de los poderes legislativos, como lo demuestra la encuesta multinacional que aparece publicada en "El Barómetro de la Opinión Iberoamericana".


C) CONTEXTO SOCIOPOLÍTICO
Los resultados de esta encuesta, que acoge las opiniones de latinoamericanos, españoles y portugueses, dejan en mal predicado al sistema sociopolítico; es decir, entre otros, a los Partidos Políticos y a la Asamblea Legislativa que lo sostiene, lo representa y lo reproduce socialmente. La periodista Larissa Minsky, al reseñar los hallazgos del estudio, incluye el criterio del sociólogo Francisco Escobar y manifiesta: "A juicio (de Escobar), se está dando en nuestro país un proceso de diagnóstico pesimista y denuncia de las mayores dificultades nacionales. En su opinión, el costo de la vida, la educación insuficiente y hasta la falta de empleo son vistos no como problemas en sí mismos, sino como consecuencias de la decadente situación sociopolítica del país caracterizada por la corrupción gubernamental y la inseguridad ciudadana." (5)

D) COMUNICACIÓN DEMOCRÁTICA

En los modelos de sociedades democráticas, la estrategia de acciones políticas permanentes de parte de los partidos políticos, en su papel de mediadores entre las bases de los grupos que representan y el poder político, requieren de la planificación del trasvasamiento y de los flujos informacionales para que socialmente resulten en comunicación; y tanto más democrática será esa comunicación, cuanto más dialógico -esto es de dos o más vías- sea el proceso resultante.

Al tratar el tema de la comunicación política y al escoger las políticas para la comunicación, sin embargo, los partidos políticos pueden optar, según el grado efectivo de su democracia interna, por estrategias comunicacionales democratizadoras o por estrategias unidireccionales, por tanto, por estrategias exclusivamente informacionales, esto es, de menores posibilidades democráticas.

Por eso la literatura muestra otra faceta más rica del concepto "comunicación política", que rebasa las concepciones partidarias y es la concepción a que se refieren muchos investigadores, entre ellos Michael Kuncsik que la denomina: "...el elemento central, organizador de la vida humana, puesto que sin la comunicación no puede existir ninguna sociedad, ni estructura social alguna puede formarse o perdurar... debido a que toda acción conjunta realizada por individuos se basa en significados compartidos y transmitidos a través de la comunicación". (6)

Si bien, como se adelante, en las investigaciones de la interrelación entre Comunicación y Política suelen destacar grandes y muy polémicos temas, en este trabajo se trata de abordar los aspectos representativos tratando de no emitir juicios de valor, salvo uno que recorre como hilo conductor la revisión del área en estudio: el interés del autor en la comunicación comunitaria como homóloga de la democracia participativa, y como desiderátum de la "democracia real", lo cual se encuentra de manifiesto en otros trabajos de investigación relacionados con la materia. (7)

2) LA COMUNICACIÓN: FUNCIÓN DEL SISTEMA POLÍTICO
En este concepto en el que la comunicación es el ligamen que permite el funcionamiento social, han insistido autores inspirados en el estructural-funcionalismo. Por ejemplo, para los politólogos anglosajones Gabriel Almond, Stanley Verba y Bingham Powell, que coinciden con Richard Fagen en este enfoque, la comunicación es "como una función "sui géneris", que establece las condiciones necesarias para el ejercicio de las demás funciones políticas por lo que su desarrollo, por lo tanto constituye un requisito necesario para el desarrollo de todas las actividades relevantes del sistema político". (8) Dentro de este enfoque estrictamente funcional se deben contemplar, entonces, tres temas de análisis:

A) ESTRUCTURAS
Las características de los diversos tipos de estructuras de comunicación, entre las cuales las más relevantes son, por ejemplo:
• Contactos informales cara a cara
• Estructuras tradicionales como la familia y los grupos religiosos.
• Estructuras de gobierno como las legislaturas y la burocracia.
Estructuras de "insumo" político como los sindicatos y los partidos políticos y los medios masivos de
comunicación.

B) INDEPENDENCIA
La diferenciación y autonomía de los medios de información de masas que remite al problema del control y los grados de autonomía de los medios de comunicación.

C) GESTIÓN
Las implicaciones que tienen los patrones de comunicación para el desempeño de las otras funciones políticas de indudable valor heurístico para la política comparada, al hacer hincapié en temas tales como:
• Los patrones de comunicación centralizados o descentralizados, democráticos o autoritarios.
• Los efectos de la comunicación sobre la socialización y la movilización social y política.
• El problema de la adopción de decisiones eficaces y sus implicaciones en la información pertinente y precisa para la gestión política (9).

D) SUBSISTEMA SOCIAL
En la perspectiva de la teoría sistémica, la comunicación de masas es tratada como un subsistema social que interactúa con los otros subsistemas de una sociedad. En consecuencia, desde el punto de vista nacional, es especialmente prometedor utilizar medios de comunicación orientados localmente, los cuales pueden hacer justicia a las peculiaridades culturales de los correspondientes grupos meta. El elemento más importante al utilizar los medios de comunicación social para promover procesos de desarrollo es la credibilidad, la cual se logra más fácilmente si se ejerce adecuadamente la función de criticar al gobierno. De no ser así, la gente considerará a los medios de comunicación de masas como un instrumento de propaganda del gobierno.

E) RELACIONES INTERNACIONALES

Desde el punto de vista de las relaciones internacionales, durante los últimos veinte años, las tecnologías de información y comunicación se han venido desarrollando en una forma que no tiene paralelo en la historia. Es de esperarse que la brecha económica entre los países ricos en información y los países pobres en información seguirá agrandándose continuamente. El desarrollo técnico ha convertido en obsoleta la definición de información que era válida hasta ahora, la cual ya no funciona. Los flujos de información hasta ahora claramente delineables como imágenes, sonidos, textos, lenguaje oral, convergen en flujos digitalizados de datos, con lo cual para los países es casi técnicamente imposible tratar de controlar el flujo de datos (por ejemplo, el de información especializada), mientras desean que otros flujos de datos puedan circular libremente (por ejemplo, los contenidos de medios de comunicación social).

En consecuencia, el enfoque sistémico, tiene problemas para encontrar -desde el ángulo científico-tecnológico- soluciones para hacer más eficientes y eficaces los sistemas políticos y junto a ellos las sociedades.

F) CULTURA Y TECNOLOGÍA

Uno de los problemas es el de la relación con el diferente ritmo al que cambian diversos sectores de la sociedad, entre ellos el que se refiere a la comunicación política, que debe tomar en consideración este factor dinámico.

Al respecto refiere el comunicólogo alemán Kunczik: "Actualmente se está dando un proceso de cambio tecnológico y social que traerá consecuencias mucho más dramáticas para la vida humana. Estamos obviamente en una situación que William F.Ogburn ha llamado el regazo cultural...(porque) diversas esferas de la vida -como por ejemplo: la familia, la ley, la educación- cambian a ritmos diferentes; unos más rápidos, otros más lentos. El sector más importante en el cual la aceleración generalmente se da en grado máximo es el tecno-económico. El resto de la cultura está retrasada, se queda atrás y tiene que adaptarse a factores dados. Justamente es en esta situación en la que nos encontramos ahora. La tecnología continúa desarrollándose y el resto de la cultura incluyendo la ciencia de la comunicación, queda atrás." (10)

En efecto, la argumentación puede ampliarse: si la ciencia ya está tan tremendamente retrasada frente al desarrollo de la tecnología, ¿cómo puede ser posible tratar de planificar racionalmente en el sector de los medios de comunicación?, dado que la situación es tan compleja que lo único cierto es, como ha expresado el filósofo Karl Popper en su teoría del "Dilema del Pronóstico", que no cabe dar recomendaciones simples (pronósticos), válidas para siempre. (11)

G) ENFOQUE SEMIOLÓGICO.

Uno de los más novedosos campos de estudio para la política y, por ende, para la comunicación política, lo constituye hoy día -dentro de una visión estructuralista- la semiótica, ciencia bastante abstracta para quienes se alejan de los signos, las matemáticas y los símbolos; pero al parecer con promesa de convertirse en un centro atractor de otras disciplinas viejas o las nuevas que emergen del postmodernismo.

Entre los intelectuales que incursionan en este campo se encuentra el sociólogo francés Pierre Bordieu, que en su obra Lenguaje y Poder Simbólico destaca la estrecha relación entre el lenguaje, el poder y la política, en donde el primero -a juicio del investigador estructuralista- debe ser visto no solo como un medio de comunicación, sino -fundamentalmente- como un medio de poder en el que juegan una relación íntima las estructuras sociales, los nuevos enfoques de género y en el que el "discurso político" marca la pauta de las relaciones de subordinación o de solidaridad que desee imprimirse por parte de los políticos. (12)

3. LA CIENCIA POLÍTICA COMO TEORÍA DE LAS COMUNICACIONES

De acuerdo con este enfoque sistémico, expuesto principalmente por el politólogo alemán Karl Deutsch en la década de los sesenta, y luego reforzada, entre otros, por Angelo Panebianco, en 1981, la política se entiende "como el conjunto de procesos de dirección y de coordinación de las actividades que se desarrollan dentro del sistema social. Y el mecanismo básico a través del cual se manifiestan estos procesos es el de la decisión." (13)
El intento de sistematización de los planteamientos de Deutsch aparece más recientemente en la obra en que analiza los procesos políticos que llevan hacia la integración nacional o hacia la desintegración cuando se les ignora. Estas son:

A) El primer rubro es el de la ontología, es decir, la estructura y el proceso del fenómeno de la integración política. Cómo se ve desde adentro este fenómeno.
B) El segundo rubro es el de la existencia, es decir, la interacción del sistema con los suprasistemas, el ambiente político y físico en que se encuadran los sistemas políticos nacionales.
C) El tercer rubro es el de la esencia, que aparece después de la ontología, o el ser, y de la existencia. Cuál es el subconjunto de características que podemos tratar como decisivas en la clasificación, para decidir si un caso o fenómeno dado debe incluirse en el concepto de la integración o excluirse de él.
D) El cuarto punto es la noción de la génesis. Cómo se
produce la integración nacional y, por supuesto, cómo se produce la desintegración. Y la génesis implica las posibilidades de la extrapolación y la prognosis críticas.
E) El quinto rubro es el de la evaluación. Cuál es el valor positivo o negativo que la integración nacional parece tener para quienes viven dentro de ella. Igualmente, cuál es el valor que podría tener para otras poblaciones y grupos que vivan fuera de las áreas integradas, así como para el que estudia y observa la integración. Ya sea positiva o negativa, en términos de su propio sistema de valores.
F) Por último, el sexto rubro es el de las oportunidades de
intervención. Es decir, la posibilidad de saber no solo hacia dónde discurre o avanza el proceso histórico, sino también qué puede hacerse al respecto y qué debiera hacerse en términos de nuestros propios valores, es decir, qué es lo deseable.
G) En consecuencia, las respuestas que se den a las interrogantes formuladas bajo estos seis rubros deben ayudar en gran medida a la elaboración de una teoría coherente de la integración política y social en la cual la comunicación social es un multieje relacionador. (14)
En términos sencillos, un modelo de comunicación política tomado de los planteamientos de la cibernética y llevado al plano social, estaría compuesto por un conjunto de dispositivos interrelacionados:

A) "Los receptores" (o canales de entrada) a través de los que se trasmiten los flujos de informaciones del ambiente externo (input).

B) Las unidades que realizan las operaciones de selección

de las informaciones y de interpretación de acuerdo con un código apropiado, o conjunto de reglas interpretativas (que varían de un sistema a otro y que depende de los valores dominantes, de la calidad y del tipo de canales de comunicación y de los fines que el sistema político trata de alcanzar).
C) Luego, la información llega al centro de decisiones, que
la procesa de acuerdo con su "memoria" (valores que relacionan las posibilidades con las preferencias, recuerdos, experiencias) y culmina con la toma de decisiones.
D) La dinámica del modelo viene dada por los procesos de retroalimentación ("feedback") negativa y positiva.

De acuerdo con este modelo, el poder político se concibe, entonces, como medio que permite a la voluntad presente en el centro de decisiones llevar a la práctica las decisiones suscitadas por la información externa. La retroalimentación negativa se refiere a los procesos por medio de los cuales se introduce de regreso al sistema la información relativa a las consecuencias de las decisiones y a la ejecución de las acciones, en forma tal que se modifique el comportamiento del sistema en direcciones que aproximen la realización de las metas relevantes y constituya por tanto un instrumento de control del sistema sobre el ambiente externo.
La retroalimentación positiva ocurre cuando la información que se alimenta de regreso en el sistema cataliza únicamente acciones que constituyen un incremento en la acción original. El resultado en este modelo no es un proceso regulador, sino una espiral ascendente de respuestas, capaz -en ciertas ocasiones- de inducir rompimientos o cambios radicales en los sistemas de tomas de decisiones.
El concepto de "feedback" permite comprender los cambios del sistema y la redefinición de cursos de acción, objetivos y valores, que le posibilitan adaptarse a sucumbir ante los retos que genera el ambiente.
Obviamente en este modelo la democratización está en relación directa con la capacidad de realimentación negativa que suba desde las bases, se compagine con las decisiones, se tome en cuenta y forme parte de las políticas resultantes; pues, como apunta justamente Ricardo Combellas, citando a Deutsch: "un funcionamiento defectuoso del proceso de retroalimentación es la principal razón de la ineficiencia de muchos sistemas políticos". (15)

También el enfoque de Deutsch para analizar el "nacionalismo extremo", es válido para ser extrapolado al campo del fanatismo o sectarismo partidista. Según esta visión comunicológica:
A) El nacionalismo es un estado mental que concede a los
mensajes, recuerdos e imágenes "nacionales" un status preferido en la comunicación social y un peso mayor en la toma de decisiones. Un nacionalista concede preferencia en la atención, transmisión y comunicación de los mensajes que llevan símbolos específicos de la nacionalidad, que se originan en una fuente nacional específica, o que se expresan en un código nacional específico de idioma o cultura.
B) Si la mayor atención y el mayor peso concedidos a tales mensajes es tan grande que suprime todos los demás mensajes, recuerdos o imágenes, el nacionalismo es "extremo". En tales casos, los mensajes preferidos por el nacionalismo superarán y suprimirán los mensajes de la humanidad, la tradición prenacional, o la religión mundial, a pesar de todas las prevenciones de esta última contra la idolatría o la blasfemia.
C) En la mente del nacionalista extremo, y en el sistema de
comunicaciones de cualquier grupo o estado extremadamente nacionalista, los mensajes preferidos también tienden a superar a la mayoría o aun a la totalidad de los mensajes provenientes del mundo de los hechos y a ocultar o suprimir toda la información de retroalimentación acerca de las consecuencias del comportamiento actual del nacionalista.
D) El nacionalismo extremo es, por ende, un desastre
epistemológico. Produce la privación o la parálisis congnoscitiva. Como otras formas del extremismo ideológico, prefiere los mensajes ideológicamente codificados, aunque estén errados, a cualesquiera mensajes expresados en otros códigos o símbolos, aunque sean correctos.
E) Los nacionalistas extremos, como los defensores de cualquier otra ideología extrema, (...o posición partidista) se convierten así en una especie de ciegos con bastones blancos muy cortos. Ignoran la realidad hasta que esta los golpea, y las pocas cosas que no pueden ignorarse resultan para ellos, como para todos los ciegos, repentinas. (16)


4.- LA COMUNICACIÓN COMO MANIPULACIÓN
Esta perspectiva no es un modelo propiamente dicho, sino una importante faceta de las reflexiones políticas sobre la comunicación que se inserta en conceptos tales como: manipulación, aparatos ideológicos de Estado, falsa conciencia, alineación unidimensional, industria cultural, todos los cuales se enraízan en la tradición hegeliano-marxista de la enajenación humana y sus manifestaciones en el mundo moderno.
En efecto, con su insistencia en el papel "legitimador del sistema" y su "capacidad de reproducción", por parte de instituciones e ideas, una amplia gama de autores, bajo categorías de análisis influenciados por esa visión del mundo y que se ubican en todo el espectro político de "centro" y "centro izquierda democrática", recalcan el efecto potencializador de la comunicación masiva en la manipulación del lenguaje, la publicidad subliminal, la configuración de estereotipos y la invención de prejuicios. A juicio de Ricardo Combellas: ..., los autores que se ubican en esta óptica de análisis parten de la consideración de la comunicación como un instrumento técnico manipulable al servicio de los intereses dominantes de un terminado sistema político, que al reproducir el campo ideológico de una sociedad, contribuye decisivamente a reproducir "su estructura de dominación". (17)
En ese sentido el análisis de la especifidad de la comunicación política, en tanto un aspecto analíticamente diferenciable de la comunicación, se aborda desde estos marcos:

A) Los medios masivos de comunicación han establecido un liderazgo -tanto cuantitativamente, como cualitativamente, decisivo y fundamental en la esfera cultural-, por cuanto, en términos de recursos económicos, técnicos, sociales y culturales, los medios de comunicación de masas se llevan una tajada cualitativamente mayor que los canales culturales supervivientes antiguos y más tradicionales, entre ellos los partidos políticos. Al respecto Ludwing Von Bertalanffy, en una posición muy crítica, y también muy polémica en 1967, sostiene que: "cada campaña publicitaria bien manejada es un experimento conductista preciso, como cualquier otro realizado en un laboratorio; dado que la psicología moderna conoce bien todos los trucos para hacer los seres humanos automatizados." (18). De esto se derivarían dos hipotéticas consecuencias:
1.- La totalidad de la gigantesca y compleja esfera de la "información-intercomunicación e intercambio público" y su resultante: la producción y el consumo del "conocimiento social", dependen de la mediación de los medios modernos de comunicación por cuanto estos "han colonizado progresivamente la esfera cultural e ideológica".
2.- Como los grupos y clases sociales, en sus relaciones "sociales" y en las productivas, llevan vidas crecientemente fragmentadas y seccionalmente diferenciadas, los medios de comunicación de masas son crecientemente responsables de suministrar la base a partir de la cual los grupos y clases constituyen una "imagen" de las vidas, significados, prácticas y valores de los otros grupos de clases.

B) Sin embargo, en este campo, las investigaciones son aun contradictorias y mientras en la mayoría de las escuelas de Comunicación social de América Latina se dan como ciertos estos planteamientos. Por ejemplo, una investigación legislativa efectuada en 1986 en Alemania, llega a conclusiones no muy claras, y en 1992 otra investigación realizada por la Universidad de Sao Paolo, en Brasil, agrega poco a la polémica:
1.- La investigación oficial alemana permite hacer estas observaciones:

• Se sabe poco acerca de la "conexión directa" entre medios de comunicación de masas y su interrelación con las opiniones emitidas por diferentes núcleos de la sociedad.
• Aunque los hallazgos de la investigación tienen un amplio alcance desde el punto de vista temático, son, al mismo tiempo, "muy dispares", y por lo tanto no es posible hacer entrecruzamientos conclusivos.
• Los resultados son, por lo tanto, fragmentarios, incompletos, desconectados y hasta contradictorios.
• La confrontación de datos dispersos no permite elaborar una "teoría única" y por ello las hipótesis son poco convincentes. Un aspecto en el que sí coincide la comisión investigadora, por ejemplo, es en que "es indiscutible que los medios de comunicación sí causan efecto y que estos son complejos y a largo plazo". (19)

2.- La investigadora brasileña Gómez-Freitas, en un trabajo de 1992, dedicado a analizar -mediante una encuesta- el impacto de las comunicaciones oficiales (propaganda, publicidad, relaciones públicas, información oficial), señala que: "De acuerdo con nuestra experiencia profesional y por las discusiones en el medio académico percibimos la existencia de pocos objetivos que permitan aclarar la función concreta y el desempeño de las acciones de las políticas en el campo de la comunicación...y aunque la investigación y sus resultados son discutibles, es conveniente aceptar los resultados de la encuesta como tendencia..." (20)
C) Concretamente en Costa Rica, el autor conoce dos trabajos ubicados en esa línea de análisis:
1.- El primero, que data de 1985, es su propia tesis de Maestría en Comunicaciones, que plantea el concepto de que la Participación Popular Organizada es per se un instrumento de comunicación dialógica que impide la manipulación verticalista proveniente de los medios de información de masas y del Estado. El trabajo se asienta en la hipótesis socialcristiana de la necesidad de reforzar la "personalización" en los procesos de "comunitarización" por medio de la comunicación (que es prácticamente su homóloga).
2.- El segundo trabajo, de 1987, de raigambre marxista, es presentado como tesis de Maestría en Sociología Centroamericana por el salvadoreño Ricardo Sol, en el que demuestra la escasa inserción de los actores sociales mayoritarios en la creación de mensajes sociales y culturales propios, debidos a la excesiva concentración de la propiedad de los medios masivos de información que actúan, en la práctica, como órganos que propician y refuerzan pautas de consumo de bienes y servicios y crean y recrean conceptos predeterminados por el sistema político vigente".
Dentro del esquema de la comunicación vista como manipulación su función es clara: suministrar las imágenes, representaciones e ideas, alrededor de las que la totalidad social, compuestas de todas estas piezas separadas y fragmentadas, puede ser captada coherentemente como tal totalidad. Dentro de esta concepción analítica es claro, también, que las investigaciones tratan de demostrar que la primera de las grandes funciones culturales de los medios modernos de comunicación, como señala Ricardo Combellas: "...es el suministro y construcción selectiva del conocimiento social; de la "imaginería social" por cuyo medio se perciben "los mundos", las "realidades vividas" de los otros y se reconstruye imaginariamente las vidas de todos y las de cada uno en un "mundo global" y en una totalidad vivida." (21)

F) Aunque en los próximos capítulos se aborda el tema desde otras perspectivas, es útil conocer dos criterios adicionales sobre la interrelación de la comunicación social y la política. Cabe la advertencia de que, al igual que Combellas (socialcristiano), los dos autores que se citan se encuentran -también- en una línea de compromiso ideológico:
A) CRITERIO DE MATTELART
A juicio del comunicólogo francés Armand Mattelart (marxista), con gran experiencia en las áreas de investigación de la aplicación de las teorías comunicacionales a los efectos sociales de movilización de voluntades, resulta que respecto de los medios audiovisuales: "Uno de los problemas que, agregan las investigaciones sobre los medios de información audiovisuales -en términos generales- es que en lo que respecta a las audiencias de los medios es que están ampliamente dominadas por los intereses de clientes y anunciantes. Así que las investigaciones efectuadas en instituciones oficiales o universitarias sobre el análisis del público y sobre el efecto de los medios, no alcanzan a colmar la ignorancia real en la que nos encontramos respecto a los procedimientos de consumo de telespectadores y escuchas. (22)

B) CRITERIO DE KUNZCIK
Señala, por su parte, el comunicólogo alemán Kunzcik (socialdemócrata) que el escepticismo que prevalece entre el público y los políticos frente a las ciencias sociales y a los resultados de las investigaciones que en ellas se realizan, es especialmente acentuado en relación con la ciencia de la comunicación. La fundamentación de esta afirmación se basa en estos criterios:
1.- Particularmente respecto a los efectos de los medios de comunicación se han difundido ampliamente nociones científico-populares, la mayoría de las cuales pueden describirse como que sostienen que si bien uno mismo es un consumidor muy crítico de los medios de comunicación, los "otros" (la "masa de la población") estarían en extremo peligro, como consecuencia de la gran efectividad que se asume tienen estos medios de comunicación.
2.- Si quienes toman decisiones en el nivel político se adhieren a semejantes sugerencias de omnipotencia y luego encuentran que una inversión en el sector de medios de comunicación no les ofrece esperanza de lograr efectos de inmediato, no puede descartarse que ellos reaccionen negativamente de modo que las medidas para promover los medios de comunicación no funcionan.
3.- Si uno tiene nociones completamente erradas sobre los efectos de los medios de comunicación de masas y las usa como patrón para evaluar el éxito de medidas en este sector de medios de comunicación, es casi evidente que se formularán juicios negativos con relación a medidas de promoción de dichos medios. (23)

5) OTROS ENFOQUES ACADÉMICOS:
Dentro de las perspectivas de abordaje académico de la comunicación política, resaltan dos campos de gran riqueza.

A) LAS REGULACIONES COMUNICACIONALES
En países de la ex órbita soviética y en la propia URSS, el Estado controlaba prácticamente todos los medios de información de masas. En otros países occidentales -como en Costa Rica- no existe ni siquiera una Política Nacional de Comunicación Social, como sí la hay, por ejemplo, en campos sustantivos como la salud, la educación, la energía, el transporte, la seguridad, por citar algunos. En todo caso -e independientemente de los sistemas políticos y sus especificidades inherentes- lo cierto es que, en el plano específicamente político, el rol de los medios de información de masas plantea un conjunto interesante de campos de análisis político-comunicacionales tales como:
1.- Los alcances y limitaciones reales de la libertad de expresión, que -elevada a rango de derecho fundamental, normativo o semántico en el constitucionalismo moderno, desde su inclusión en la Declaración de Derechos Humanos en 1942 -constituyen algunos de los puntos más neurálgicos que afectan a las sociedades democráticas de la actualidad. En países democráticos europeos, casos como Francia, Italia, Inglaterra, Alemania -entre otros-, hay claras políticas de Comunicación Social y el Estado ha tenido el control de medios de información de gran penetración: televisión y radio, y los procesos de desregulación son muy recientes; pero ello no significa que el Estado se desentiende -del todo- de su acción social.
2.- Los problemas derivados de los polémicos límites que separan la libertad de expresión del derecho a la intimidad. En varios países europeos, el Estado ha estado interesado en la situación y las regulaciones son muy variadas y también muy dinámicas, actualmente.
3.- Las limitaciones provenientes de la seguridad nacional y la imposición de censura sobre comentarios políticos. Muy unido a los puntos anteriores, es crucial -desde el punto de vista del ideario democrático- la significación del derecho a una información veraz, surtida y formativa, aspecto que actualmente ha dado en llamarse la "transparencia informativa", a raíz de la popularización del término "glasnot" (su homónimo en ruso), por parte del exmandatario Mijail Gorbachow en 1985 (24), en aras de una mayor concienciación del ciudadano en su inserción como miembro pleno de la sociedad. Aquí las investigaciones tratan de conocer:
• La objetividad de la información y el sentido de responsabilidad social que debe contener el mensaje de los medios frente a las exigencias abusivas de la libertad de expresión.
• El problema de la autonomía de los medios -no solo frente al Estado y determinados intereses políticos-, como tradicionalmente se ha considerado, sino también frente a intereses económicos, que se relacionan en una pirámide de escalones armónicamente entrelazados: empresas anunciantes, agencias publicitarias, empresas de opinión y encuestas de opinión pública.
• El dilema del acceso a los medios y la posibilidad fluida de acceso democrático, así como el de la profesionalización, que con sus alcances y limitaciones constituyen importantes temas de debate, lamentablemente casi siempre soslayados en la sociedad costarricense.
4.- Trasladado al plano internacional, aun se mantiene gran interés (hasta ahora ubicado en los centros académicos) en el candente debate de la autonomía y autodeterminación de los Estados en el manejo de la información, tema que surgió en las décadas de los 70 y los 80. También el problema de la pluralidad de fuentes informativas frente a la transnacionalización concentrada de los medios, y la búsqueda de un mayor equilibrio en el flujo de noticias internacionales.

B) LOS FLUJOS DE INFORMACIÓN POLÍTICA
Un tema de investigación importante en el área de la comunicación política, por sus implicaciones sobre los grados de control y autonomía de los medios, es el de los flujos de información. Por ejemplo, los politólogos norteamericanos Samuel Huttington y Sbgniew Breszinski, plantearon este tema en un estudio comparado entre la práctica comunicacional política en la URSS y en USA, países en los que, antes de 1989, aparecían bien diferenciados estos modelos:
1.- El primero, conocido como "modelo USA", se caracterizaba por:..."un sistema de "burbujeo" propio de los sectores populares donde las opiniones, inquietudes, valores, experiencias y actitudes se elevan libremente desde todos los resquicios de la sociedad hacia los centros de decisión del sistema, generándose así una información auténtica de las demandas de la población y de las consecuencias generales de la política del gobierno."
2.- El segundo conocido como "modelo URSS", se caracterizaba por: ..."un sistema de "goteo", de parte de las élites donde, unidimensional y jerárquicamente, los centros de decisión seleccionan y evalúan unilateralmente la información limitada que deben leer, escuchar o atender los ciudadanos." (25)

C) SITUACIÓN COSTARRICENSE
En el caso de Costa Rica es posible afirmar teóricamente -faltando la comprobación empírica para darle validez a la presunción- que, independientemente de las fuentes de emisión, impera el proceso de "goteo" ya que el de "burbujeo" no pasa de ciertos límites, dada la centralización del poder político. Y falta aún más investigación para conocer cuáles son las fórmulas viables para implantar modelos de comunicación política democrática, las que deben comprender canales abiertos de comunicación, ascendentes y descendentes, pluralistas en su composición, que permitan ricos flujos de información dialógica que reflejen las múltiples formas de participación ciudadana y los muy polifacéticos intereses en juego en la interacción social.
Al respecto el autor ha propuesto desde 1978, desde la perspectiva sociológica, y luego -a partir de 1985-, desde un enfoque comunicacional, una fórmula viable para superar esa situación de desequilibrio interno: la instauración de procesos democráticos de amplio espectro y profundización, mediante la Participación Popular Organizada, como un mecanismo generador de comunicación social no mediatizada, lo que es posible aplicar mediante los lineamientos de la ley No. 3859 de creación de la Dirección Nacional de Desarrollo de la Comunidad (DINADECO), y más específicamente de la aplicación textual de los artículos 1 al 7 de esa ley, y de los artículos 100 y 103 de su Reglamento. (26)

BIBLIOGRAFÍA

1.- Mac Closky, Herbert: Consensus and Ideology in American Politics, American Political Sciences Review No. 58, Washington D.C., 1964 citado en Diccionario Electoral, CAPEL, Editorial Ediarte San José, 1984, p.p. 359-360. Para ahondar en la influencia del factor "ideología" en los procesos electorales en EUA consúltese: Retrospective Voting in American National Elections, del politicólogo Morris Fiorina, publicado por Yale University Press, Londres, 1987.
2.- La literatura sociopolítica de os noventa está llena de planteamientos de esta naturaleza en donde se entrecruzan, más que afirmaciones, expectativas, dudas y vaticinios, y es que en la encrucijada actual no es posible ir más allá, hasta tanto no se sedimenten procesos sociales y se asienten nuevas ideas y valores.
3.- Prieto, Marcelo, citado en: Villasuso, Juan Manuel: El Nuevo Rostro de Costa Rica, CEDAL, Heredia, 1985, p. 281
4.- Poveda, Jorge en: Ideario Nacional, Oficina de Información, Presidencia de la República. Imprenta Nacional, Vol. 5, San José, 1977, p. 138
5.- Minsky, Larissa: Desconfiados, Pesimistas y Ermitaños, en Revista Dominical. La Nación, San José, 7 de noviembre 1993, p.15.
6.- Kunczik, Michael: Desarrollo y Comunicación, Friedrich Ebert Stiftung, (traducción), Bonn, 1992, p.p. 16-17
7.- Véase: Poveda, Jorge: Participación Popular Organizada, como instrumento de Comunicación, tesis de maestría, Universidad para La Paz (ONU) San José, 1987. Este estudio analiza otros trabajos de investigación sobre el tema de la Comunicación Comunitaria resultante de la interacción -sin mediaciones distorsionadores- entre Pueblo y Gobierno. Véase también O'Sullivan, Jeremiah, Alternativas Comunicacionales en Venezuela, Escuela de Comunicación Social, Universidad Católica Andrés Bello, Editorial Ex Libris, Caracas, 1989 (p.p.19-31).
8.- Véanse: Fagen, Richard: Política y Comunicación (traducido), Editorial EUDEBA, Buenos Aires, 1969, p.p. 60-72
9.- Según criterio de Ricardo Combellas, opus cit., p.16
10.- Kunczik, op. cit., p.22
11.- Popper, Karl; entrevista en Sorman, Guy: Los Verdaderos Pensadores de Nuestro Tiempo, (trad.) Editorial Seix Barral, tercera edición, 1991, p.249
12.- Bordieu, Pierre: Languaje and Simbolic Power, Polity Press, Blacwell Publishers, London, 1922, p.8 Además, pueden verse los trabajos pioneros de Ferdinad de Saussure, Karl Levi-Strauss, Humberto Eco, Julia Kristeva, en que el enfoque estructural se presenta como una simbiosis del proceso dialógico y las aportaciones del estudio de los sistemas, en donde la estructura sería un sistema en el que cada valor está establecido, por posiciones y diferencias. El sistema se hace visible solo cuando se comparan entre sí fenómenos diversos y se les reduce al mismo sistema de relaciones. Por tal razón al estructuralismo se le suele relacionar con teorías psicologistas y de la Gestalt y aun converge con teorías marxistas.
13.- Deutch, Karl, Nationalism and Social Communication, Cambridge University Press, Cambridge, 1953. Más tarde esa tesis inicial se elabora más con base en planteamientos e investigaciones de Paul F. Lazarsfeld, Talcott Parsons, Robert K. Merton, David Riesman y Robert Myrdal, entre otros, La tesis de Deutch se populariza en 1966 y 1969 con las obras Politische Kybernetic, Modelleund y Perpectiven (1966); y a note in the Appareance of Winsdow in Large Organizations (1969) que alcanzan gran repercusión, luego su influencia se debilita y actualmente vuelve a tomar relevancia en la década de los noventa, justamente a raíz de la desintegración del bloque de Europa Oriental, la URSS, Yugoslavia y otros estados-naciones de esas latitudes. Ver también Panebianco, Angelo: Voz "Comunicación Política", Diccionario de Política, editores Bobbio-Matteuci, México, 1981, p.328.
14.- Deutsch, Karl: Las Naciones en Crisis, (trad.) Fondo de Cultura Económica, México, 1981, p.p. 348-380.
15.- Combellas, Ricardo, Opus.cit.p.17.
16.- Deutsch, Karl, Op. Cit.p.362
17.- Combellas, Ricardo, Opus.cit. p.p. 17-18
18.- Von Bertalanffy, Ludwing: Robots, Mens and Minds, Hougthon Miffling, New York, 1967, p.63.
19.- Kunczik, Michael, Opus. Cit. p.p. 16-17
20.- Gómez Freitas, Sidineia, La Comunicación Social como Instrumento del Poder (Las Coordinadurías de Comunicación Social de la Nueva República-Brasil); Ponencia ante la XVIII Asamblea General de la IAMCR, Yugoslavia, 26-31 agosto 1990; reproducción de IAMCR, 1990, p.431.
21.- Combellas, Ricardo, Opus.Cit.p.18.
22.- Mattelart, Armand, Tecnología, Comunicación y Cultura en Revista Comunicación y Cultura, Universidad Autónoma Metropolitana, México, N° 10, agosto, 1983, p.151.
23.- Kunczick, Michel, Opus. Cit.p.p. 13-14.
24.- El término "transparencia informativa" -glasnot- en ruso, de menor "glamour" político que la Perestroika (reestructuración) fue -sin embargo- de más impacto. El concepto fue popularizado en la obra Perestroika, de Mijael Gorbachow, (traducción), Editorial Diana, México, 1985. Este párrafo es significativo: "La nueva atmósfera se manifiesta más vívidamente quizá, en la glasnot (transparencia informativa). Queremos más apertura en los asuntos públicos en cada esfera de la vida. La gente debe saber lo que es bueno y también qué es malo, para poder multiplicar lo bueno y combatir lo malo". (Capítulo 11, p.83).
25.- Poveda, Jorge: Plan de Acción de Promoción Humana, Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, San José, 1978 (82 páginas).

Véase también del mismo autor:
- Participación Popular: Instrumento de Comunicación en: Revista Fragna, Editorial La Razón, Año II, Volumen I, San José, 1987, p.p. 34-38.
- Participación Popular Comunitaria, INDEP, Serie Análisis, MG Asociados, San José, febrero 1992 (100 páginas). En esta última se examinan los obstáculos políticos para poner en práctica la idea.










CAPÍTULO II


LA COMUNICACIÓN SOCIAL Y LA POLÍTICA


Para que la función de "cuerpo intermedio" que cumple el partido político entre la sociedad y las personas se pueda efectuar adecuadamente, la información entre los diferentes estamentos organizativos debe fluir sin obstáculos, y de esa relación fluida nace el diálogo y este -a su vez- es la base para el consenso. Sin embargo, por problemas presupuestarios, por carencia de legislación, por problemas tecnológicos y por ausencia de imaginación, cada día más esa relación se deja cada vez más a los medios. Y cuando los flujos de comunicación entre la base partidista, los mandos estatificados (sectorial y geográficamente) y la cúpula, se dan con la intermediación de los medios de información de masas, el problema se complica.

Y aun es mayor la complicación cuando -como ocurre en Costa Rica- buena parte de las estrategias de los actores electorales emanan no solo del partido, sino también -y muy fuertemente- de las fracciones políticas que lo representan en la Asamblea Legislativa.

Bajo la influencia de los nuevos medios, las fronteras entre comunicación masiva y comunicación individual se están tornando cada vez más vagas. Básicamente, no es posible hacer una separación precisa entre la comunicación masiva y la comunicación interpersonal. La combinación óptima de comunicación masiva e interpersonal se consigue si los medios de información social logran llegar a los líderes de opinión en los sectores correspondientes y motivarlos a transmitir los mensajes a través de canales interpersonales o reforzarlos, en el sentido pretendido, en el nivel de la comunicación interpersonal.

En lo que toca al trabajo comunicacional partidista, es necesario conocer los hábitos comunicacionales de los ciudadanos para poder cumplir con tareas concretas que implican interrelacionar, en un contexto dinámico, los dos polos de la comunicación: el que envía el mensaje y quienes lo reciben. En una aproximación teórica de lo que se requiere en el nivel de cada partido político para profundizar en el conocimiento de ese contexto, resultan varias acciones.

1. ÁREAS DE INVESTIGACIÓN
Las áreas de investigación comunicacional que deben ser permanentes, se pueden deslindar en varias actividades que, a juicio de expertos, son captadas por medio de encuestas realizadas con una cierta regularidad, de las que se obtiene una determinada observación de las tendencias básicas del electorado; y permiten sopesar las posibilidades de cada partido político y de sus eventuales candidatos. Estas áreas de investigación son, por ejemplo, para el politólogo alemán Peter Radunski, las siguientes:
A) TENDENCIAS BÁSICAS
A través de encuestas realizadas con una cierta regularidad, se obtiene una determinada observación de tendencias básicas del electorado. Las oportunidades de los partidos políticos y de los políticos en las próximas elecciones son objeto de encuestas regulares, al igual que las reacciones de la población ante los acontecimientos políticos del pasado inmediato.

Estas informaciones básicas son las complementaciones decisivas de las propias experiencias de los políticos en su contacto con la opinión publicada, tal como se expresa en los medios de información de masas. Por otra parte, estas encuestas constituyen una información complementaria de los datos marginales políticos obtenidos por vías menos precisas y rigurosas.

B) ANÁLISIS DE TEMAS
En los análisis de temas se constata cuáles son los temas que interesan a los electores y que han quedado pendientes en la discusión política. Luego se indaga qué es lo que los ciudadanos encuentran bien y qué encuentran mal; y finalmente: Quién trata correctamente los temas políticos.

Para un político o un partido, es de interés saber si sus iniciativas con comprendidas y aprobadas por los electores. Otros cuestionarios apuntan a descubrir los temas que los electores consideren que han sido descuidados o no tratados en absoluto. encontrar estos nuevos temas es una de las más difíciles, pero también más interesantes, tareas de este tipo de análisis, cuya importancia para la praxis política a menudo es exagerada, porque los políticos no se dejan apartar de sus temas a raíz de las encuestas temáticas; pero tampoco es posible imponer la actualidad de temas políticos solo a través de encuestas.

C) PERFIL DE LOS CANDIDATOS Y LOS PARTIDOS
La evaluación de los candidatos y los partidos con respecto a su simpatía y capacidad de rendimiento es uno de los presupuestos más importantes de toda conducción de una campaña electoral. Aquí se estudian los puntos fuertes y débiles en el perfil de los candidatos y los partidos, y luego son tomados en cuenta en la autopresentación y en la conducción de la campaña electoral. Aquí son tan importantes los conocimientos acerca de la propia imagen como los conocimientos sobre la imagen del adversario, ya que de ello resultan puntos de partida para la ofensiva electoral. Como en las campañas electorales no son posibles correcciones -en un breve plazo- de las imágenes de los partidos y los candidatos, los análisis de imágenes tienen gran importancia para las tares de largo plazo en el ámbito del trabajo de la opinión pública.

D) ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS ELECTORALES
Junto con las encuestas, los resultados de las elecciones son la segunda fuente importante de datos para las reflexiones de la campaña electoral. Decisivo es aquí también el hecho de que los grupos que organizan la campaña electoral requieren tomar en cuenta no solo las cifras porcentuales sino también las cifras absolutas. Sólo así se obtiene la impresión de cuáles son las masas de personas a las que hay que dirigirse en la campaña electoral y cuántas personas se ocultan detrás de un punto porcentual. Para la campaña electoral como comunicación de masas, el puro manejo de cifras porcentuales puede conducir a que se pierdan de vista las cifras reales con respecto a los electores.

E) ESTUDIOS INTRAPARTIDISTAS DE FLUJOS DE COMUNICACIÓN
Con ellos se desea averiguar de qué manera se informan los propios afiliados, qué es lo que leen, escuchan o ven, de dónde obtienen informaciones acerca del partido, con quiénes hablan, qué es lo que les interesa. Para una conducción de la campaña electoral, que cada vez invierte más en la fuerza de argumentación de los propios partidos, estas informaciones constituyen una ayuda esencial para lograr una coincidencia entre los afiliados al comienzo de la campaña electoral.

F) ESTUDIOS DE COMUNICACIÓN DE MASAS
A fin de que la campaña electoral pueda responder a las necesidades de la comunicación de masas, hay que conocer los hábitos de comunicación de los electores: sus hábitos de lectura, de televisión y de radio. Igualmente, hay que observar y medir los efectos que surgen de los medios de comunicación de masas. Los servicios de periodistas independientes tienen -desde esta perspectiva- tanta importancia como los medios de comunicación preferidos por los propios electores y los grupos de destinatarios. Todos estos son datos que pertenecen a los estudios de comunicación. Pero no solamente para lo organización general de la campaña electoral reviste importancia el conocimiento de la estructura de comunicación en una sociedad. También para tareas especiales, como por ejemplo la utilización de anuncios en la publicidad política, es importante conocer los hábitos de lectura de los propios partidarios o de los grupos a quienes se dirige esta publicidad. Por ello, los estudios de comunicación de masas son indispensables para la anterior planificación de uso de los medios.


G) TEST DE MEDIOS DE PUBLICIDAD
Un papel algo limitado, pero cada vez más importante, juegan las encuestas de opinión con respecto al desarrollo de los medios de publicidad en la campaña electoral. En una amplia planificación de una campaña electoral, en la actualidad los medios de publicidad tienen que ser previamente sometidos a un test, a fin de que puedan ser examinados en lo que respecta a sus calidades de simpatía, de comprensibilidad, de adecuación al apropio partido y otros aspectos similares. A estos tests son sometidos los "slogans" propuestos, los diseños de afiches, los textos de los anuncios y también las fotos de los candidatos y los símbolos. Aun cuando no debe exagerarse la importancia de estos tests con respecto a la decisión definitiva en los órganos de la campaña electoral, son, sin duda, un cierto medio auxiliar para juzgar acerca de los supuestos efectos de las concepciones publicitarias.

H) ANÁLISIS SEMÁNTICOS
Desde que a fines de los años sesenta, en la política y en las campañas electorales, la discusión se lleva a cabo más intensamente con conceptos, se realizan esfuerzos sistemáticos a fin de comprender las concepciones políticas con conceptos propios y utilizados en cierto modo como arma lingüística en la lucha electoral. En los análisis semánticos se intenta investigar el cambio de significado de los conceptos, su contenido de sentido ante los ojos del elector y su atractividad general. Además, en estos análisis, hay también referencias a la comprensibilidad de lenguaje y a la construcción adecuada de los textos.

I) TEST DE DISCURSOS
Como las reuniones políticas son siempre organizadas con gran despliegue de energía en las campañas electorales, siempre es necesario contar con informaciones acerca de la forma como estas reuniones influyen en los participantes en ellas. ¿Qué es, por ejemplo, lo que retiene a los participantes en estas reuniones políticas? ¿Cómo incluyen en ellos los oradores? ¿Han entendido sus discursos? Estas y otras preguntas similares son formuladas retrospectivamente a los asistentes de estas reuniones, a fin de obtener un cuadro acerca del efecto que tienen este tipo de reuniones. Es interesante tratar de comprobar si a las reuniones de "plaza pública" asisten no solo los afiliados del partido, sino también electores que aún están indecisos o abiertos a propuestas políticas.


J) INVESTIGACIONES POSTELECTORALES
Una importante complementación de los resultados electorales son las investigaciones postelectorales, que procuran descubrir la manera cómo los electores han vivido la campaña electoral. Por lo general, las investigaciones postelectorales proporcionan información acerca de cuáles partidos -de acuerdo con la opinión de los electores- han llevado a cabo una campaña especialmente activa y cuáles partidos han participado de manera especialmente intensa. Pero también puede preguntarse quién es -según la opinión de los electores- el que realmente ha ganado la lucha electoral (1).

2.- COMBINACIÓN: POLÍTICA-COMUNICACIÓN
Los análisis de la situación general y del comportamiento de los electores son el punto de partida para un concepto partidista-electoral que coordina la forma de dirigirse a los electores a través de las organizaciones partidistas sectoriales, territoriales y funcionales, los conductores de la opinión y los medios de comunicación de masas. La labor permanente de los partidos se fundamenta en conceptos claros de la comunicación; pero la lucha electoral, en todo momento, pero más en las campañas, es comunicación política. Para conducir una lucha electoral tienen que conocerse ambos procesos; debe saberse combinar política y comunicación. No basta que se haga llegar a los electores, tiene también que saberse qué quiere decírseles y cómo decirlo.

Para cumplir ese cometido se debe planificar cuando se requiere conocer, entonces, además de política y comunicación, más propiamente comunicación social y, dentro de ésta, discernir entre los aspectos filosóficos-sociales-culturales-tecnológicos de la comunicación; pero también deben conocerse los aspectos instrumentales de que se valen los comunicadores, solos o en compañía de otros especialistas, para llevar adelante su trabajo como especialistas en áreas concretas: periodismo, relaciones públicas, publicidad, mercadotecnia, captación de opinión pública; por citar las áreas de profesión con las cuales la disciplina de la comunicación Social suele ser más relacionada.

Sobre el área de la comunicación social se ha escrito literatura en abundancia, de manera que, para los alcances de este capítulo, se han seleccionado, más propiamente, aspectos tanto de la teoría como de las posiciones políticas en torno a su dimensión social y su repercusión, en vez de entrar en los detalles tecnológicos y en las modalidades que asume el comunicador en sus diversos ejercicios profesionales, porque ese aspecto instrumental se examina más adelante.(2)
Es conveniente contrastar diversos criterios acerca de la dimensión social y las repercusiones de la comunicación social, y, por ende, los aspectos éticos encerrados en intentos de darle a los medios de información y a la comunicación tareas de desarrollo, o de denuncia de alternativismo, según han ido variando los contextos internacionales.

Diversos sectores políticos, intelectuales, populares, se han pronunciado acerca de la situación de la comunicación social en América Latina. Quizá por su pureza de intenciones, el criterio y la posición de la Iglesia Católica en este campo es útil, para conocer lo que este conglomerado piensa sobre la Comunicación Social.

3. EL CRITERIO DE LA IGLESIA
La Iglesia Católica en América Latina no ha soslayado -como otros sectores- su obligación de pronunciarse debidamente respecto del papel que juegan los medios de información social en la construcción de la sociedad y, a manera de ejemplo, el Departamento de Comunicación Social (DECOS) del SELAM, en la obra "Evangelización y Comunicación Social en América Latina", publicada en 1979, hace estas observaciones:

A) La comunicación social es uno de los factores en juego en la situación de conflicto social que vive América Latina. Los grupos de poder, político y económico, que dominan los medios, obstaculizan la comunicación de los sectores marginados y crean dificultades a la expresión de los comunicadores responsables. Esto se manifiesta en la constante violación de los derechos humanos, la aplicación de la censura, las arbitrariedades y los abusos económicos a los que se viene sometiendo tanto a las instituciones como a los profesionales de la comunicación social más comprometidos con la causa de la justicia.

El manejo de la información constituye un indudable elemento de poder en la sociedad actual. Por esto, los sectores que aspiraran a regir el curso de los acontecimientos, pretenden controlarla.

B) El monopolio de la información, tanto de parte de los gobiernos como de parte de intereses privados, permite el uso arbitrario de los medios de información y da lugar a la manipulación de mensajes de acuerdo con intereses sectoriales. En América Latina es particularmente grave el manejo de la información que sobre nuestros países, o con destino a ellos, hacen empresas e intereses internacionales.

C) La estructura de los medios de comunicación masiva les impone condiciones de orden económico para mantenerse y progresar, lo que conlleva servidumbres forzosas. Con mucha frecuencia los medios son utilizados para transmitir antivalores, que son presentados como normas de comportamiento válidas para nuestro pueblo. En términos generales, los medios sirven para apoyar y mantener situaciones de pecado personal y social, lo que se traduce en temas que destacan la violencia, la perversidad, el erotismo y el consumismo. La misma estructura comercial y la situación económica del continente no facilitaba una producción latinoamericana suficiente. Todo esto obliga a la utilización de materiales foráneos que introducen tendencias y expectativas ajenas a la cultura y al estilo de vida de nuestros pueblos y que contradicen las actitudes evangélicas fundamentales que orientan la vida cristiana. Además, existen algunas producciones latinoamericanas que concurren a agudizar este problema..

D) Todo lo anterior se agrava críticamente por carencia de políticas adecuadas de comunicación, en el nivel nacional y continental, que rijan -justamente- el uso de los medios de comunicación social como aporte a la preservación y promoción de la cultura y al proceso de liberación de nuestros pueblos, equiparando, además, las posibilidades de expresión de los distintos sectores de la sociedad. Algunos gobiernos y entidades internacionales han realizado esfuerzos en este sentido, pero han tropezado con la resistencia de intereses privados y de muchos otros gobiernos, que se interesan más por mantener un estricto control sobre los medios, que por promover incentivos a una política de la comunicación entendida como servicio.

E) América Latina carece de estudios suficientes que determinen la incidencia y el aporte que la comunicación puede hacer a nuestro continente, fijando competencias, responsabilidades y limitaciones. La gran mayoría de las investigaciones realizadas hasta el momento se reducen a aspectos históricos y jurídicos de la comunicación, y la generalidad de los estudios no han podido responder, conceptual, ni metodológicamente, a la realidad latinoamericana.(3)

COMENTARIO:
Podría entenderse que esos enfrentamientos en la década de los setenta obedecerían al influjo que ejerció el Informe Mac Bride y su teoría de creación de un nuevo Orden Internacional de la Comunicación, que llegó a conocerse como NOMIC; pero no, tan presentes son esos planteamientos, que el propio Juan Pablo II, en su viaje a Denver, Colorado, a mediados de 1993, según la agencia AFP, denuncia los excesos de la cultura y el papel en la formación de valores por parte de los medios de información.

Dice el cable: "El jerarca católico puso en tela de juicio la responsabilidad de los "creadores de opinión" en cuanto a la deformación de los valores en la sociedad actual, donde ya no hay nada considerado "intrínsecamente bueno"... "Vastas capas de la población se sienten confundidas sobre lo que es falso y están a merced de quienes tienen el "poder de crear la opinión e imponerla a otros".

4.- LA OPINIÓN DE LOS COMUNICADORES PROFESIONALES
Respecto a la objetividad de la prensa, es un tema largamente debatido, en el que las opiniones circulan de uno a otro lado, y en donde es necesario discernir si las críticas provienen de los sectores conservadores, de los sectores progresistas, de los gremios de periodistas o de los dueños de las empresas de información, o de los políticos. Y en esa línea es pertinente discernir a qué se refiere el concepto de "objetividad" cuando son los políticos los que entran en el debate.

Quizá por ello sea útil mencionar alguna referencia al tema que, desde el ángulo, estrictamente profesional, se aborda según la óptica de la ética, y aunque este pareciera ser un tema unívoco, resulta no ser así, toda vez que en la década de los sesenta, la brusca extensión de la comunicación fue objeto de análisis de los efectos "del impacto" de la influencia discreta de unos estímulos cada vez más numerosos sobre los individuos y los grupos, y se llegó -incluso- a hablar de una "acción educativa de los medios de comunicación social" con respecto al desarrollo cognoscitivo o al comportamiento, calificado en términos mecanicistas como estímulo-respuesta.

Un análisis menos rígido y más aquilatado, propio de la década de los noventa, incita a considerar que la comunicación forma parte de un conjunto más amplio de transformaciones debidas a las modificaciones progresivas del medio ambiente, y que la influencia de las tecnologías se diferencia por las condiciones psicológicas, intelectuales, sociales y culturales de las personas que están expuestas a ellas.

Esto significa que el concepto ético debe ser tomado no en su valor genérico, casi abstracto, sino ubicado en una "dimensión situada", esto es, concreta. De allí que la pugna acerca de si los medios afectan total o parcialmente el comportamiento social, y si así fuese, en qué grado y en dónde se ubicaría la responsabilidad, es un tema no dirimido aún.


A) POSICIÓN DE JEAN FRANCOIS REVEL
Por ejemplo, el escritor francés Jean Francois Revel, en su obra "El Conocimiento Inútil" señala que: "Hubo un tiempo en que la derecha, vista como fenómeno intelectual, ostentó un enorme control sobre los medios, y la información (ejemplo, el caso Dreyfus en la Francia del siglo pasado), pero ese dominio es cosa de niños en comparación con el virtual monopolio que ejercen en los actuales momentos las copiosas ideologías de la izquierda sobre la estructura comunicacional de Occidente. Un trabajo que ha permitido que el más grande acontecimiento de los tiempos modernos haya pasado desapercibido, subterráneo y clandestino: el derrumbe de las utopías marxistas y las perspectivas de que surja una sociedad más viable, y por si fuera poco, mejor informada." De frente a esta posición hay varios criterios útiles por examinar:
A.1.- El periodista venezolano Manuel Malaver, del periódico El Nacional, expresa que el criterio conservador de Revel obedece a sus "cambiantes viajes de intelectual", "ora defensor de izquierdas, ora de derechas", por lo que: "Los disparos del ensayista no se hacen esperar, y éstos tienen un blanco, si no único, fundamental. Se trata del altar sacrosanto de la prensa norteamericana y europea, causante, según el "j'acusse" de este polemista intemperante y radical, de fraguar una estructura informativa absolutamente divorciada de la verdad. Entre otros medios, son colocados en el banquillo: Le Monde, de París; El País, de Madrid; The New York Times y Washington Post, de Nueva York. O sea, que para Revel, ex director del periódico francés L'Express, el peligro no viene precisamente de la prensa de los países sujetos por una u otra vía a la censura, o al control de los medios por disposiciones estatales, sino -básica e irremisiblemente- de la llamada prensa democrática, de aquella que deriva su credibilidad de una supuesta objetividad y honestidad de sus periodistas.

A.2 Sucede, por lo general -expresa Malaver-, que: "Estos comunicadores están, a juicio de Revel: "ideologizados por las filosofías de la izquierda, de modo que su objetividad y honestidad se trastoca en la mayoría de los casos en una versión de la noticia pero no en la noticia".

A.3 Según el historiador argentino Enrique Aguilar: "...Para Revel, es la utilidad lo que mueve a elevar a categoría de verdad informaciones falsas de todo en todo y a buscar además el soporte de una ideología. Una ideología que hace las veces de dispensa intelectual, práctica y moral. Intelectual, porque retiene solo lo que le conviene; práctica, porque suprime el criterio de eficacia; moral, porque lo bueno y lo malo le son completamente ajenos. se comprende, pues, el manejo ideológico de la biología, de la psiquiatría, de la lingüística. Se comprende que en su momento haya prendido la justificación althusseriana del stalinismo, que aun entrada la década del 60 se ocultara a Tocqueville y en cambio se explicara la Revolución a través de Mathiez, y que el adoctrinamiento y la formación de una "personalidad base", todavía subsistan en ciertas escuelas y se vea como "reaccionario" el principio de la competencia. En fin, que militantes disfrazados de comunicadores nieguen al público el derecho a informarse con exactitud."

Lo dicho basta para forjarse una idea del contenido de conocimiento una idea del contenido de conocimiento inútil. Quedaría apenas una referencia al capítulo último, titulado "El fracaso de la cultura", donde Revel denuncia a esos intelectuales que, lejos de corregir, han acentuado los defectos de nuestra civilización y en quienes la ideología provocara verdaderos estragos. La sola sugerencia de someter sus ideas al cedazo de la prueba se consideraría un sacrilegio. Y, sin embargo, ahí estuvieron Russell, Bernard Shaw, Heidegger, y están Günter en su "métier", pero incoherentes y hasta falaces cuando incursionan en lo político. La advertencia que hace Revel mismo es: "...Nuestra civilización está condenada a ponerse de acuerdo consigo misma o bien a retroceder hacia una fase primitiva, en la que no habrá contradicción entre el conocimiento y el comportamiento, porque ya no existirá el conocimiento."

A.4.- A juicio del exreportero de la Casa Blanca, el periodista norteamericano James Deakin, al analizar el tema de la objetividad, pero en otro contexto, la realidad es distinta y afirma: "estudios académicos han demostrado la parcialidad de los medios; otros estudios no menos académicos lo han negado. Es claro que la idea que se hace el público dependerá de su disposición política. Así, los conservadores juzgan que los medios de comunicación tienen tendencias liberales, los liberales ven una disposición conservadora en la cual aquellos restringen el debate político a límites convencionales, excluyendo la opinión radical".
Y como demostración empírica para este criterio, Deakin agrega entonces: "Si los conservadores están en lo cierto los medios liberales han fallado de modo notorio al querer persuadir a los votantes de que elijan presidentes liberales...Si quienes critican son los liberales los medios de comunicación conservadores no han impedido a los demócratas controlar el senado durante 16 de los últimos 22 años, y la cámara de representantes, durante los 22 cabales".

A.5.- Para el profesor de periodismo de la Universidad de Richmond, Virginia, Ted. J.Smith, asiste razón para las críticas de ambos bandos dado que "...Todo el mundo tiene razón en parte, y el debate acerca de las tendencias de los medios se mantendrá atascado..." Lo cierto es que, independientemente de que el público acepte el papel de "gatekeeper" o de "perro guardián" de los periodistas respecto de los políticos, pero rechace el negativismo de las noticias", en 1985 una encuesta Gallup en el nivel nacional en Estados Unidos de América, revela que el 34% de los entrevistados consideraban que "las historias e informes de la prensa son, con frecuencia, inexactos". Y en 1988 el porcentaje subió a 43%, y en 1989 a 50%. Por otra parte, las encuestas de otra naturaleza, más recientes, colocan a los periodistas en un nivel de ética muy bajo (apenas el 21%, más bajo que en la escala ética de los abogados, los comerciantes, los congresistas y los funcionarios de gobierno), según indica el profesor Smith.

A.6.- Estos hallazgos en Norteamérica coinciden con una encuesta efectuada por el Grupo Borges y Asociados a finales de 1992, contratada por el Programa Centroamericano de Periodismo, y publicada en la revista Rumbo, que en lo que interesa arroja estos porcentajes, externados por los mismos periodistas consultados:
...."Los medios informan con precisión y exactitud: siempre: 13.7, a veces 85.5
Los medios en Costa Rica son fuentes con credibilidad: Totalmente de acuerdo: 31.5; De acuerdo: 4.19
1.7.- Hay ocasiones en que se impide informar: Política: 35.2..."
1.8.- Ahora bien, como los medios no suelen censurar a los medios, -salvo, a veces, cuando se trata de otros- el 23 de setiembre de 1993 el periódico La Nación editorializa sobre el desencanto de los indecisos detectados en la actual campaña electoral y señala: "Entre los motivos de la indecisión de este 23 por ciento de ciudadanos decididos a votar, pero aún sin candidato, sobresalen los siguientes: cansancio de las promesas falsas (39 por ciento), ausencia de respuestas concretas a los problemas nacionales (32 por ciento), falta de concreción (32 por ciento), insatisfacción de las ideas (29 por ciento), carencia de información para decidir (29 por ciento). si se pasa revista a estos porcentajes, se observa que los cuatro primeros criterios negativos expuestos por los indecisos tienen un denominador común: la desconfianza en la palabra de los políticos. Nos referimos a los políticos y no solo a los actuales candidatos, por cuanto los indecisos posiblemente no estén enjuiciando solo a aquellos, sino a políticos y gobernantes. Sus críticas exhiben un peso o carga de sinsabores y desengaños acumulados a lo largo del tiempo. Desde este punto de vista, los indecisos brindan un importante contingente de experiencias e ideas al analista político."

COMENTARIO:
Surge entonces la inquietud acerca del llamado "doble standard", por parte de quienes critican a los medios, en este caso: enjuiciamiento solo para los políticos, y no hacer referencia al enjuiciamiento -a la propia prensa- por parte de los periodistas entrevistados en la encuesta de finales de 1992, aspecto que se potencia socialmente al aplicar un criterio de autoprotección, minimizando la crítica a la prensa, al publicar resultados de una encuesta que deja mal parados a los medios, en una revista de escasa circulación (Rumbo) y hacer públicas las inquietudes respecto a la desconfianza hacia los políticos, divulgando el tema por un medio de circulación muy penetrante. (La Nación).

Es justo reconocer que si bien este ejemplo se centra en la empresa periodística La Nación, S.A., el desequilibrio informativo y el "doble standard", no es privativo de esa empresa, pues la crítica se endereza también hacia otros medios, pero dada la importancia de la empresa periodística mencionada se la suele utilizar -como en este caso- como ejemplo ilustrativo.

Precisamente estas situaciones son las que alimentan -con razón- la duda respecto de la objetividad informativa; y para dirimir la querella solo la auditoría popular puede hacerlo, como bien lo señala el informe Mac Bride cuando expresa: "Si hay cientos de millones de hombres y de mujeres formadas de los instrumentos indispensables de la comunicación, ¿qué sentido tiene hablar del derecho a informar o a ser informado...? Es pues, indispensable acopiar todos los medios posibles -educativos, culturales y sociales-, combatir con las diversas técnicas de comunicación y los medios de comunicación social, para eliminar esta tarea que empaña las perspectivas de todos los países del mundo. En este un aspecto importante de la comunicación que convendría replantear, debido a su repercusión en los planos social, cultural y político.

1.9.- Por otra parte, el Director de la Escuela de Ciencias de la comunicación de la Universidad de Costa Rica, en una salida a la prensa -al defender la rigurosidad científica y la ética profesional en la formación de comunicadores sociales-, recomienda acoger la propuesta de la Sociedad Internacional de Investigación Interdisciplinaria en Comunicación, que tipifica los hechos sobre los que informan los medios, en cuatro categorías que deben ser hechas de conocimiento de quienes están al lado de la recepción de noticias, para que -al verterlas a sus públicos- las tipifiquen de previo, evitando, al máximo, el subjetivismo: hechos irrefutables, hechos probables, hechos hipotéticos, hechos falsos.

Parafraseando a Mac Bride, podría afirmarse que, efectivamente, es conveniente replantear la objetividad que aplica el informador, debido a que la difusión de hechos, sin calificarlas a priori, apareja grandes y graves repercusiones en los planos social, cultural y político.

5.- LA POSICIÓN DE LOS ORGANISMOS INTERNACIONALES
La actualidad de las nociones de acceso y de participación se basa no solamente en una crítica del modelo vertical dominante de la comunicación, que en la práctica es solo de "información", sino también en la emergencia del "derecho a comunicar". Los modelos en boga en América Latina tienden a enfatizar el derecho a la información, definida en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, así: "Todos tienen derecho a la libertad de opinión y a la expresión. Este derecho incluye la libertad de tener una opinión sin interferencia y de buscar, recibir e impartir información e ideas a través de cualquier medio y sin importar fronteras".

A) Sin embargo, a juicio de la Comisión Mac Bride, la extensión del derecho a la información lleva a una noción más completa el derecho a la comunicación. En el pasado, la comunicación en la sociedad humana se veía, esencialmente, como una forma para informar e influenciar a las personas. Ahora se propone que la comunicación debería ser comprendida como un proceso de interacción social a través de un intercambio de información y experiencia. Este cambio en la percepción de la realidad implica la preeminencia del diálogo sobre el monólogo. Pero implica también un sistema de comunicación horizontal basado en una distribución equitativa de los recursos y de las facilidades para permitir a todas las personas enviar y recibir mensajes.

B) Una redefinición de la comunicación tiene ciertas implicaciones no solo en el nivel internacional. En los últimos años, el cuestionamiento que se ha hecho sobre el intercambio desigual de la información entre los países desarrollados y países en vías de desarrollo, ha llevado a una evolución en la noción del "libre flujo de información". En la práctica lo que sucede, sin embargo, es que unos pocos países ricos y privilegiados en medios y tecnología transmiten grandes cantidades de información a los países pobres. Y -en el nivel nacional- la situación se reduce a la concentración de la propiedad de los medios y unos pocos ciudadanos hacen llegar sus mensajes a las grandes mayorías.

C) Entonces, desde la década de los setenta, como una reacción a esta realidad, ha surgido una noción distinta: la de un flujo libre y balanceado de la información. Se hacen esfuerzos para oponerse a la unidireccionalidad de la información entre países ricos y países relativamente pobres, con la intención de alcanzar un acceso más equitativo y una mayor participación en el flujo mundial de la información, de los programas y en los medios. Esto enfatiza el papel significativo de la comunicación en la formación de un nuevo orden económico mundial.

6.- LA SALIDA: ¿NOMIC?
El debate internacional en torno a un Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación, conocido bajo las siglas NOMIC, si bien está fundamentado en un discurso político hoy ya obsoleto, persiste -sin embargo- en su visión de crear flujos equilibrados y ha tenido una gran resonancia en muchos países, particularmente en América Latina. Las formulaciones iniciales del NOMIC surgieron del movimiento de Países Alineados, como una reivindicación del derecho de los pueblos a defender su identidad cultural. Más tarde, la acumulación de datos empíricos demostró la existencia de desequilibrios y la denominación en la comunicaciones internacionales, situación que abarca desde la circulación de noticias hasta la distribución de frecuencias de radiodifusión, órbitas geoestacionarias, capacidad de almacenamiento y procesamiento de datos, pasando por los flujos de programas para televisión, películas, libros y otros medios. El NOMIC, que pretendía resolver las desarmonías producto de los desequilibrios, incluía las siguientes propuestas:

A) La democratización de las comunicaciones y de los recursos de la información.

B) La creación y el fortalecimiento de la infraestructura necesaria para que los países del Tercer Mundo puedan participar en términos de igualdad en la comunicación internacional.

C) La integración entre los sistemas de comunicación y los objetivos de desarrollo integral, autónomo y autosostenido de los pueblos del Tercer Mundo.

D) La defensa de la identidad cultural de los pueblos y la apertura de espacios y recursos para el desarrollo autónomo de expresiones culturales, especialmente de carácter popular. Si las formulaciones iniciales del NOMIC surgieron del Movimiento de Países no Alineados, es justo reconocer que la UNESCO fue el gran impulsor de este proyecto. A mediados de las década pasada, la UNESCO formó una Comisión Internacional para estudiar los problemas de la comunicación, conocida como "Comisión Mc Bride", en honor a su presidente, el periodista y político irlandés Sean Mac Bride. Esta Comisión recogió el consenso de la comunidad internacional y presentó su informe en la XXI Sesión de la Conferencia General de la UNESCO.

7. LOS CRITERIOS DEL INFORME MAC BRIDE
Entre las muchas ideas desarrolladas en el "Informe Mc Bride", hay cuatro básicas que mantienen su valor heurístico de frente a los cambios políticos, culturales y económicos:

A) Democracia y Comunicación: La democracia es ante todo una actitud humana fundamental, que en la comunicación se expresa en la abolición de las formas autoritarias y se apoya en la acción consciente, organizada y solidaria de los oprimidos. La participación pluralista de los sectores sociales (una lectura sociológica más reciente diría: de la Sociedad Civil) debe manifestarse en todos los niveles del proceso comunicativo, en particular en la producción, distribución y consumo de bienes culturales.

B) Derechos Humanos y Comunicación: La comunicación refleja, inevitablemente, la naturaleza de las relaciones sociales. Cuando estas se caracterizan por la desigualdad y por la falta de democracia, la lucha por el rescate, defensa, ampliación y profundización de los derechos humanos, está unida a la lucha por el rescate, defensa, ampliación y profundización de los derechos humanos, está unida a la lucha por la democratización de la comunicación, como parte de un proceso único.

C) Estado y Políticas Democráticas de comunicación: El Estado debe garantizar el acceso a la información para todos los sectores sociales y promover la creación de nuevos canales de comunicación, sin limitar la libertad de expresión. si bien el Estado tiene la responsabilidad de formular políticas nacionales de comunicación, estas, necesariamente, deben ser la expresión del máximo consenso posible. Una auténtica política nacional rechaza la censura autoritaria y el control de los medios. De ahí que se necesita un decidido esfuerzo para desarrollar la conciencia y la capacidad de la sociedad, sobre los procesos de la comunicación y de la información, a fin de lograr el acuerdo popular sobre el cual se sustenta toda política democrática de comunicación.

D) Acceso y Participación: El informe Mc Bride retoma unos conceptos que habían sido desarrollados en documentos anteriores de la UNESCO, en particular los conceptos de acceso y participación, y afirma que el proceso de democratización de la comunicación exige:

1.- Que la persona pase de ser un simple objeto de la comunicación a elemento activo de ella, es decir, que todo miembro de la sociedad, especialmente los desposeídos, tengan acceso libre en igualdad de oportunidades a los medios de información y comunicación.
2.- Que aumenten el grado y la calidad de la representación social y de participación. Esto incluye la intervención en la producción y la distribución de mensajes y en la toma de decisiones referentes a la política y planificación de la comunicación.
3.- Que se cumpla un proceso de formación, especialmente entre los desposeídos, para que el pueblo desarrolle su capacidad comunicacional; esto es, la habilidad para producir
mensajes con valores propios que atiendan a sus intereses y no con los valores impuestos por la cultura dominante.

COMENTARIO: A raíz de la guerra fría entre USA y URSS y otras superpotencias y por el papel de los países del Tercer Mundo, varios países decidieron abandonar la UNESCO a mediados de la década de los ochenta; pero actualmente se estudia su reingreso, y aunque el debate sobre los desequilibrios en los flujos informativos tienden a dirimirse en la superioridad tecnológica, y no con base en los discursos ideológicos, en muchos países el desequilibrio permanece y es notorio.

De allí que particularmente en Costa Rica la disputa que la década de los setenta, que -en parte- fue visible en el enfrentamiento político y en la lucha entre dos medios de información ("La Nación" y "Excelsior"), hoy día está confinada a los planteamientos académicos, aún bajo el nombre -cada vez con menor significación- de "Comunicación Alternativa".

8.- COMUNICACIÓN ALTERNATIVA
Es importante indicar que los planteamientos de NOMIC, UNESCO y MAC BRIDE se referían al acceso y a la participación de las masas en los grandes medios, pero en la práctica los poseedores de los medios niegan la participación y el acceso a las mayorías algunas veces por problemas tecnológicos, otras por decisiones empresariales y otras por imposiciones políticas diversas. Tal situación ha propiciado la colaboración tanto de grupos religiosos como de gobiernos de países democráticos, para crear formas diferentes de comunicación no verticalistas que representan e interrelacionan a grupos populares marginados. diversas denominaciones, casi todas en la línea de la Comunicación Alternativa, procuran identificarlas: comunicación horizontal, grupal, popular, de base comunitaria, participativa.

De cara a esta situación, surge la pregunta: ¿Por qué la falta de interés por parte de los grandes medios, públicos o privados, hacia el acceso y la participación de público en la producción y distribución de los mensajes informativos? Una primera respuesta, muy importante, se refiere a la existencia o no de un proceso más amplio de democratización en nuestra sociedad, porque las condiciones para una comunicación democrática se desarrollan a partir de las condiciones socioculturales y políticas de un país; y el proceso puede seguir diferentes caminos hasta llegar a metas similares. Pero es ilusorio esperar una democratización de las comunicaciones, si esta no forma parte de un proceso más amplio buscando la igualdad y la justicia sociocultural, económica y política en los niveles nacional e internacional.

Y aquí está el meollo de la cuestión. En nuestros países latinoamericanos no existen procesos amplios orientados hacia la igualdad y la justicia sociocultural, económica y política. El problema, en sí, es inmensamente complejo y ni siquiera depende exclusivamente de la voluntad política de los dirigentes de nuestros países.

La Comunicación Alternativa representa una búsqueda de una comunicación diferente de la que se conoce en los medios masivos en la actualidad. Para las élites dominantes, la información y la comunicación tienen un papel preponderante en la estrategia de dominación descrita y los medios masivos no son utilizados como un bien social, sino como negocios mercantiles de una minoría que, si bien trata de autorregularse, lo hace en su propio beneficio.

La Comunicación Alternativa, que busca eliminar estos desequilibrios, parte de otra visión del ser humano y su sociedad:

A) En vez de la comunicación verticalista y controlada por empresas poderosas, reclama la participación como única vía para contrarrestar la alienación y el aislamiento. Sin embargo, no se trata de una participación únicamente en la producción de mensajes para los medios, sino en todos los aspectos de la vida humana.

B) La Comunicación Alternativa supone una sociedad distinta, una sociedad participativa donde el diálogo y la cooperación solidaria promuevan la organización de la sociedad, particularmente del sector marginado.
C) No se trata únicamente de una Comunicación Alternativa, sino de una Sociedad Alternativa donde la organización y la participación den vida y valor al aporte de los pobres y marginados. Lo alternativo, por lo tanto, incluye el trabajo comunitario, la organización de los procesos de producción y la participación en los beneficios.

D) La participación es la contribución permanente e integral de cada persona al trabajo colectivo (producción), al derecho a compartir las decisiones (administración), y el usufructo permanente y proporcional en los productos alcanzados (beneficio). Sólo puede existir una comunicación alternativa si está inserta en una organización popular y representa las luchas y esperanzas, angustias y alegrías de esa organización. Es sólo en este contexto en el que se entienden la cultura y la voluntad de cambio vivido por un pueblo.

E) Se entiende, entonces, que la comunicación en una sociedad está determinada por el modelo bajo el cual la sociedad opera, y el desarrollo es solo la opción que una sociedad toma en un momento histórico particular. Si una sociedad está altamente estratificada y dominada por grupos -poderosos y opresivos-, es obvio que operará un modelo de comunicación diferente al de una sociedad más democrática y más abierta a la innovación social y a la participación de todos.

9.- DEMOCRACIA PARTICIPATIVA
Pasar de la información suministrada por los medios a la comunicación: como resultado de la libre interacción social sin mediaciones, es todo un proceso que implica considerar, entre las variables de su diseño participativo, al menos tres elementos:

A) Acceso. Por definición, acceso sugiere la capacidad, por parte del público, de acercarse a los sistemas comunicacionales y, en una forma concreta, relacionarse con dos niveles: el de escogencia y el de retroinformación. En el nivel de escogencia, el acceso incluye el derecho individual de comunicar materiales, el derecho de escuchar y de ver los programas que se desean, cuando la persona quiere, y don él o ella quieren. La disponibilidad de un rango más completo de materiales y la escogencia que se hace por parte del público, en vez de ser impuesta por las organizaciones productivas. En la transmisión de programas solicitados por el público, en el nivel de la retroinformación, el acceso implica:
- Una interacción dinámica entre los productores y los perceptores de mensajes.
- Una participación directa por parte del público durante la transmisión de los programas.
- El derecho a comentar y a criticar
- Una manera para mantenerse al tanto de los procedimientos y en relación con los administradores y gerentes de las organizaciones de comunicación.

Es relativamente fácil reconocer el vínculo entre el acceso y la comunicación alternativa. Se aumentan las posibilidades tanto para la emisión como para la recepción de materiales. Se promueven la interacción y el derecho a comentar o criticar. Por otra parte, todos estos elementos están casi ausentes en los grandes medios de comunicación, por razones diversas, y es interesante notar que algunas de las nuevas tecnologías favorecen o impiden el acceso a la comunicación, pero quizá ésta sea una situación transitoria, siempre y cuando se pongan al servicio del diálogo y la interrelación.

B) Participación: La participación implica el compromiso del público tanto en la planificación como en la producción y la gerencia de los sistemas comunicacionales. También opera en niveles distintos: planificación, toma de decisiones y producción.

En el nivel de la planificación, la participación implica el derecho del público a contribuir en:
- La formulación de planes y políticas para las empresas de los medios: definición y objetivos, principios de gerencia y programación.
- La formulación de políticas comunicativas en el nivel nacional, regional o local.

Si el acceso se refiere a la capacidad por parte del público de acercarse a los sistemas comunicacionales, la participación supone la presencia de ese público dentro de ellos. Esta situación prácticamente no existe en los sistemas de comunicación, en primer lugar, porque la casi totalidad de estos son comerciales, dedicados al lucro y, en segundo lugar, por la legislación que existe actualmente. El público en general no puede producir programas, ni tiene acceso a la formulación de políticas y programación y la legislación restringe las facultades de expresarse por vía oral, escrita o audiovisual, salvo para los profesionales colegiados.

En el nivel de los medios públicos, la situación es idéntica porque se rigen por la misma normativa legal, La única opción que queda es el desarrollo de medios grupales o locales, como periódicos vecinales, producción y distribución del video deméstico, teatro popular y otros, Pero siempre al margen de los grandes medios. Estos son utilizados como negocios mercantiles en manos de una minoría en que la población es únicamente un receptor pasivo.


10.- LIMITACIONES PARA EL MODELO DEMOCRÁTICO
El papel de la comunicación social en la sociedad está determinado por el modelo político bajo el cual la sociedad opera. Para que haya medios de uso participativo y democrático, todas las instituciones de la sociedad tienen que democratizarse. Se tiene que pasar de una democracia consultiva a una democracia participativa, de una sociedad altamente estratificada a una sociedad más democrática y abierta a la innovación social y a la participación de todos.

Pero es justamente en el seno de la Asamblea Legislativa en donde este tema debe estudiarse con rigor y detenimiento para plantear las modificaciones legales necesarias.

Pero, además de este macroproblema del modelo político, hay otras limitaciones que pueden variar de un país a otro y, por lo tanto, sus parámetros no pueden fijarse fácilmente. En síntesis, estas son:

A) Limitaciones estructurales

B) Limitaciones socioculturales

C) Limitaciones políticas e ideológicas

D) Limitaciones institucionales

E) Limitaciones legales


En el estudio elaborado por el Departamento de Servicios Parlamentarios en el primer semestre de 1993: "Reflexiones para establecer una Política de Comunicación Social", se encuentra una propuesta concreta de cuáles pueden ser las fórmulas para establecer, participativa y democráticamente, un proceso tendiente a estudiar y resolver, por consenso, la situación prevalente en este campo.

11.- CRITERIO DEL COLEGIO DE PERIODISTAS

A raíz de la destitución del Director de un medio periodístico (La República), el Colegio de Periodistas de Costa Rica hizo un documento, en junio de 1993, entre los miembros del gremio, que en lo que interesa contiene estos criterios:


A) Toda sociedad tiene derecho a estar informada y
el periodista tiene como deber fundamental informarla bien. Todo intento pro restringir o manipular la función del periodista, sea por presiones, amenazas o acciones de hecho en su contra, constituye una grave violación a ese derecho y una negación a la libertad de conciencia, opinión y expresión profesional.

B) Como derecho de todos, la información no puede nunca,
sin deteriorar severamente la democracia, ser restringida ni por el Estado, ni por los gobiernos ni por los diversos sectores que conforman el entorno social.

C) La información es un derecho de todos que consagran el
el artículo 29 de la Constitución Política y el artículo 13 de la Convención Americana de Derechos Humanos. Estos principios permiten a los ciudadanos el derecho a buscar, difundir y recibir información. En la medida en que a un periodista se le limite o restrinja su trabajo profesional, se le niega también al público el derecho a recibir información.

D) En su misión, los periodistas no tienen más límites que
los establecidos por la Constitución Política, las leyes y el respeto a otros derechos humanos fundamentales de la persona, como la intimidad, la vida privada, el derecho a la imagen, el honor y el buen nombre.

E) Toda acción contra los periodistas, en el sagrado
ejercicio de su profesión, constituye un grave ataque contra esa libertad de información y contra el derecho de la sociedad a ser informada.

F) Desde este punto de vista, rechaza toda presión, amenaza
o acción de hecho contra sus integrantes, dirigida a torcer o a callar sus conciencias para evitar que la información permita ventilar actos de corrupción o acciones indebidas de las personas, y con mayor razón, de quienes aspiran a dirigir los destinos de la República.

G) La sociedad, como un todo, debe mantenerse alerta para
que el trabajo de los periodistas no sea condicionado de ninguna forma por nadie, y para impedir que la información se transforme, producto de intereses, en propaganda o pseudoinformación.


H) Todo informador, dada la función que cumple, debe
mantener una posición independiente, que respete y garantice el derecho de la sociedad a recibir información veraz, sin condicionamientos ni manipulaciones.

I) En el proceso de información social, las empresas
juegan, sin lugar a dudas, un importante papel, porque son el instrumento material que posibilita la difusión de las noticias. La sociedad debe tomar medidas para garantizar la independencia de las empresas, de tal manera que se impida que una eventual manipulación distorsione el sagrado derecho a la información.

J) Por ello, ve con preocupación la defensa que se ha hecho
de un supuesto derecho empresarial que le permita prescindir, en cualquier momento y sin ninguna restricción, de cualquier periodista que no se apegue a sus llamados principios editoriales, Ese derecho fue reivindicado en un pasado muy cercano, para cerrar espacios informativos y despedir a periodistas que, en su momento, fueron considerados "enemigos" de las concepciones editoriales e informativas de los medios.


K) La empresa periodística no es una empresa cualquiera; es
una empresa excepcional (como la reconoce, por ejemplo la doctrina jurídica española sobre prensa y recomiendan los pronunciamientos de la UNESCO), sin importar que esté en manos del sector privado o del Estado. su excepcionalidad se origina en que cumple una función de interés público, aunque algunos propietarios concluyen, erróneamente, que son titulares del derecho a la información y, por lo tanto tienen facultades para definir cómo se manejan las noticias, cuando y cómo se publican y cómo deben comportarse e incluso expresarse los periodistas.

L) La Constitución Política de Costa Rica dice, en su
artículo 5, que la soberanía reside en la nación y que nadie puede arrogarse la titularidad del derecho a la información. Las empresas periodísticas cumplen una función social y no "un servicio público", como lo han presentado durante décadas; son simples depositarios de un derecho soberano que corresponde a toda la sociedad y a todos los habitantes de Costa Rica.


M) Como depositarios de ese derecho a la información, que
en su aspecto más esencial incluye el deber de informar en forma ética y sin manipulaciones, las empresas no pueden arrogarse acciones que no les corresponden y que solo pueden, en última instancia, burlar ese derecho. Ha llegado el momento en que las empresas periodísticas deben hacer una clara distinción entre su política editorial, en la que pueden expresar libremente sus puntos de vista, y la labor informativa, que no puede estar condicionada por intereses económicos políticos, sociales o ideológicos.

N) El caso reciente que concluyó con la separación del
periodista Humberto Arce de la dirección del diario La República, se inscribe, lamentablemente, dentro de ese anacrónico y peligroso concepto que, como queda demostrado, debilita el derecho a la información y el libre juego de las ideas, características fundamentales de nuestro sistema democrático.

12.- DECLARACIÓN DE BRATISLAVA

Si bien el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos establece el derecho a la información, en la práctica los diversos regímenes políticos han encontrado dificultades, o han carecido de voluntad para hacerlo efectivo. En innumerables ocasiones las reuniones de las Internacionales Políticas (hoy día en franco deterioro) han elaborado planteamientos tendientes a reforzar la tibia declaración de las Naciones Unidas. Y en el campo de los profesionales en el Área de la Comunicación -más propiamente de los comunicólogos-, que rescatan esas luchas, la llamada Declaración de Bratislava es la más reciente publicada en este campo. Formulada en julio de 1993, en sus aspectos más relevantes expresa:

A) considera como verdades evidentes que todos los hombres
han sido creados iguales, dotados de derechos inalienables, entre ellos el derecho a la libertad de opinión y expresión; y que este derecho incluye la libertad de tener opiniones sin interferencia de ningún tipo y buscar, recibir y dar información e ideas por cualquier medio y a través de cualquier frontera.

B) Recuerda que al garantizar todos los derechos humanos,

la Comunidad de Naciones ha establecido un catálogo amplio de derechos de comunicación e información en los instrumentos existentes de derechos humanos, especialmente en el artículo 19 de la "Declaración Universal de los Derechos Humanos", como se califican en el artículo 29 de esta y en los artículos 19 y 20 del "Acuerdo Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos", así como en los capítulos regionales, como por ejemplo en el artículo 10 de la "Convención Europea de Derechos Humanos".

C) Reafirma que los derechos civiles y políticos, así como

los derechos económicos, sociales y culturales, son interdependientes e indivisibles y que en ningún momento debe ser promovida la puesta en práctica de cualquiera de las categorías de estos derechos en detrimento de otra categoría de derechos.

D) Reconoce que el derecho a la libertad de opinión
es fundamental en la lucha por la verdadera democracia, pero que tal libertad de opinión es insuficiente sin la libertad de expresión; y que ni la libertad de opinión ni la libertad de expresión son suficientes sin la libertad de prensa.

E) Considera que la Declaración sobre el Derecho al
Desarrollo, aprobada por la Asamblea General en 1986, establece que la participación, incluyendo el acceso libre al proceso de comunicación, es la base del disfrute completo de todos los derechos humanos; y que esta Declaración debe ser entendida en armonía con otras Declaraciones relevantes, tales como la Resolución 4/19 de la UNESCO sobre la Comisión Internacional para el Estudio de los Problemas de Comunicación.

F) Observa que las corporaciones privadas y los gobiernos
podrían dominar el mundo de los flujos de información en todas partes y ejercer una influencia homogenizadora sobre las ideas y la cultura.

G) Conscientes de la responsabilidad de los medios por

defender y promover los derechos humanos; y que la comunicación y la información social han llegado a ser centrales a los derechos humanos.

H) Convencidos de que los individuos y grupos deben tener
recursos adecuados para satisfacer la necesidad humana de comunicación en la práctica de la democracia; que aquellos que desean usar los canales y las tecnologías de comunicación e información (incluyendo el acceso al espectro de frecuencias) deben tener un acceso justo y equitativo sin discriminación; y que los segmentos más diversos de la población deben tener medios y canales suficientes para que puedan tomar parte en los asuntos políticos.


I) Recomienda una identificación y revisión exhaustivas del
presente catálogo de provisiones de comunicación e información en la legislación internacional, para así preservar lo que hasta ahora se ha comprobado que ha dado resultado, pero también para examinar las formas de mejorar tales protecciones.

J) Propone que el artículo 19 de la "Declaración Universal
de los Derechos Humanos", como está cualificado por el artículo 29; los artículos 19 y 20 del "Acuerdo Internacional sobre los Derechos Civiles y Políticos"; el artículo 10 de la "Convención Europea de los Derechos Humanos" y todos los documentos semejantes, sean revisados con el fin de afirmar y fortalecer el derecho a la comunicación como un derecho inalienable de los individuos y de los pueblos y como un instrumento fundamental en la democratización de la sociedad.

K) Cree que este derecho a la comunicación va más allá de
la libertad de opinión, expresión y de prensa, y comprende, sin limitarse a ello, el derecho de los individuos y grupos a informar y ser informados, incluyendo el derecho general de acceso a la información de los gobiernos y la información en manos de las autoridades públicas y sobre ellas mismas; el derecho a hablar y a ser escuchados; el derecho a reunirse y a participar en la comunicación pública; el derecho al acceso libre a cada uno y a todos los receptores del proceso de comunicación; el derecho a la lengua; el derecho al conocimiento; así como el derecho a la privacidad, el derecho a seleccionar lo que se quiera saber, y el derecho a callarse. El derecho a la comunicación incluye también acceso justo y equitativo a los canales de distribución de los medios y a los recursos adecuados para la satisfacción de la necesidad humana de comunicarse, en la práctica de la democracia y en el ejercicio de cualquier otro derecho humano y cualquiera otra libertad fundamental.

L) Recomienda la revisión, a la luz de las circunstancias
contemporáneas, de la Conferencia de 1948 sobre libertad de información, cuyos trabajos fueron abortados por el comienzo de la guerra fría, y cuyos dos borradores de acuerdos y las cuarenta y dos resoluciones jamás recibieron una consideración adecuada ni por parte del Consejo Económico y Social ni por la Asamblea General.

M) Recomienda la aceptación del "Primer Protocolo Opcional
a la Convención Internacional sobre Derechos Civiles y Penales", permitiendo al "Comité de Derechos Humanos" recibir quejas individuales de violaciones del Acuerdo.


N) Apoya el establecimiento de un exponente especializado

especializado sobre la libertad de expresión y opinión, una persona con experiencia en el campo de los derechos de la comunicación y de la información; a quien se le debe dar toda la autoridad apropiada y la independencia necesaria para llevar adelante sus funciones de una forma imparcial y objetiva con una infraestructura permanente y un apoyo legal. su tarea sería revisar y promover el derecho a la comunicación y a la información; así mismo debería trabajar con otros cuerpos internacionales apropiados en el campo.


13.- LA VISIÓN DE LOS PROPIETARIOS DE MEDIOS
Al estudiar el estado de situación de la comunicación social y su interrelación con la política, es útil plantear que, cada vez que la Sociedad Interamericana de Prensa se reunía, lo hacía exclusivamente con los miembros de la organización: propietarios de medios informativos. Sin embargo, en la XXXIL Asamblea efectuada en Buenos Aires a mediados de noviembre de 1993, se efectuó un panel que analizó precisamente el tema de las relaciones entre la Prensa y el Poder Político. En la actividad intervinieron Louis Boccardi, presidente de "The Associated Press", el ex primer ministro socialista de Francia, Michael Rocard y Charles Overby, presidente del "Freedom Forum" de los Estados Unidos de América. El evento trató las tensiones entre el poder y la prensa, en presencia de unos 500 directores y editores de diarios de todo el hemisferio. El cable de AP que fue lo único que permitió conocer al gran público los planteamientos externados en la reunión, informa:

A) "Boccardi dijo que los periodistas tienen el deber de
indagar detrás de la fechada pública de las cosas y acercarse tanto a la verdad como sea posible; debemos exigir a los políticos los mismos patrones de verdad y probidad que nosotros aspiramos alcanzar. No es suficiente informar sobre las relaciones de un candidato, debemos colocarlas en contexto y llamar la atención si advertimos contradicciones y errores concretos."

B) "Rocard, que ocupó su cargo de Primer Ministro durante
tres años y medio y es actualmente presidente del Partido Socialista Francés, recordó que no hay democracia sin información, y por tanto es imposible la democracia sin los medios de difusión. Agregó que los cambios tecnológicos han aumentado la velocidad de las comunicaciones y ahora obligan a los políticos a ser más transparentes en sus contactos con la prensa."

C) "Overby, cuya organización lucha por la libertad de
expresión en el mundo entero, observó que hoy hay en el mundo más libertad de prensa que nunca...pero el prestigio de la prensa está declinando. Agregó que la prensa nunca será popular, pero debemos tratar de explicar nuestro papel al público, que necesita una prensa tanto libre como equilibrada".

14.- ESTADO DE LA DISCUSIÓN ACADÉMICA
Frente a las teorías y técnicas de la comunicación puestas al servicio del mercado o, simplemente del ejercicio comunicacional del poder, los sectores profesionales interesados en la perspectiva del cambio social en democracia intentaron e intentan múltiples y diversas formas de vincular los estudios y las prácticas de comunicación con los procesos sociales. A juicio del comunicólogo mexicano Rubén Sergio Caletti, tres de estos intentos merecen especial atención académica por su vigencia, por sus significaciones y por la representatividad alcanzada en América Latina. En primer término, el intento de apoyar comunicacionalmente proyectos de desarrollo social o comunitario (desarrollismo). En segundo lugar, la corriente que ha puesto sus acentos en la denuncia de las bases materiales de la propiedad y del poder en la producción comunicacional y que se emparenta con el intento análogo de denunciar las bases de la dominación cultural transnacional (denuncismo). Por último, el esfuerzo por visualizar la comunicación social como el cemento posible de experiencias alternativas de poder (alternativismo).
"Valga observar -señala Carletti- que ninguna de las tres corrientes mencionadas es hija legítima de una teoría específica de la comunicación entendida como tal, sino que las tres se inspiran en matrices propias de otros campos de estudio que las influencian."

A) Desarrollismo. Los planteamientos con eje en el binomio
comunicación y desarrollo, surgieron tenuemente en los años cincuenta, crecieron y se consolidaron en los tempranos setenta y, aunque con variaciones, se encuentran hoy impulsados por numerosos organismos e instituciones tanto nacionales como internacionales. En el caso de Costa Rica, la iglesia católica e ICER impulsan esta modalidad desde mediados de la década de los ochenta, por medio de radioemisoras locales desde las cuales se contribuye a la realización de una notable labor en la promoción de la comunicación popular, particularmente en áreas rurales.

B) Denuncismo: Un poco más tarde de aparecida la primera
vertiente, durante los años sesenta, se desarrolló otro modo de tratar de vincular los estudios de la comunicación a los grandes procesos sociales, que se llama denuncismo, hasta hoy latente en amplios sectores intelectuales de izquierda. Bajo el influjo del reverdecimiento general de los movimientos de masas y de las esperanzas de cambios profundos en la sociedad, así como de la circulación casi masiva de un marxismo agitador y escolástico, las ciencias sociales en general se vieron envueltas en el gigantesco esfuerzo de dar al cambio que se creía en ciernes, fundamento, justificación y perspectivas. Aunque finalmente estas perspectivas fueran solamente apocalípticas en muchas ocasiones, el énfasis del análisis comunicólogo fue puesto en las estructuras de propiedad y de poder de los sistemas de comunicación, en el papel desempeñado en ellos por los grandes intereses mercantiles y monopólico y en las categorías de alienación, dominación, manipulación; y lo positivo de ese movimiento fue la gran producción de material de análisis.

C) Alternativismo: Las corrientes que lo sustentan,
nacidas en los setenta, se encuentran hoy en auge. Sin embargo, la propia fuerza, la presencia y la rápida expansión de esta corriente obliga, en rigor a la verdad, a señalar que el alternativismo no ha sedimentado aún un perfil definitivo. Conviven bajo su techo vertientes tan diferenciadas como las herederas del denuncismo antimperialista, las inclinadas al traslado de las concepciones y métodos pedagógicos de Freire; también visiones tomadas de campos aledaños a la comunicación, o bien las que al calor de los influjos de Gramcsi se lanzan al rescate de la cultura popular.

D) Acerca de las consecuencias de la existencia de estos
tres procesos históricos en América Latina, que Caletti diserta con bastante rigor señala que: algunas tendencias presentes en las tres vertientes comunicológicas que pueden elegirse para una aproximación a la historia de las vinculaciones entre la comunicación social, sus teorías e investigaciones, y los procesos sociales de cambio, permiten también sacar estas conclusiones:

1.- A juzgar por lo breve pero intensa historia de la comunicología, el tema de su compromiso con la realidad social aparece como nudo de alta explosividad ideológica. Al mismo tiempo resulta, en la mayoría de los casos, cruzado o mediatiado -por sus relaciones equívocas- con otras áreas afines de la teoría o de la acción, hermanas mayores frente a las cuales aún no ha terminado de establecer totalmente su propia especificidad, su entidad conceptual.

2.- Así, los estuidos de comunicación social, su elaboración teórica y, en alguna medida, las investigaciones que más se ligan a perspectivas de interpretación, aparecen dominadas, bien por grandes movimientos políticos que las contaminan o bien por corrientes del pensamiento de otras ciencias sociales que les marcan el rumbo. Más aún, en la medida en que los estudios de comunicación buscan su ligamento práctico con los procesos sociales, estas dependencias en la construcción de sus conceptos parecen acentuarse.

3.- Importa sugerir que esta debilidad, junto a otros factores, tiene por explicación y correlato la propia debilidad de la elaboración teórica y la relativa falta de interés de las investigaciones por conocer, interpretar, y conceptualizar la realidad comunicacional en América Latina."


COMENTARIO:

El problema que obliga al Colegio de Periodistas a pronunciarse públicamente se puede ubicar no solo en el contexto que se ha venido analizando, sino que también es coincidente en el tiempo con dos hechos en que participan los comunicadores profesionales, los propietarios de los medios de información.

Como es posible observar, el contexto en que se desarrollan los fenómenos comunicacionales y el debate en torno al papel de la comunicación social aún son temas no resueltos socialmente, y permanecen latentes en muchos problemas que se derivan de su influencia en la sociedad y en la función de formación de la opinión pública.

De allí se deriva como consecuencia lógica que la relación comunicacional de los partidos políticos con sus electores a través de los medios (sean estos los tradicionales o los alternativos), hacen más compleja la situación, sino que en el proceso crean una tensión entre medios y políticos y entre comunicadores y propietarios de medios y entre propietarios de medios y profesionales de la comunicación.

De allí que sea útil examinar, en el próximo capítulo, con más detenimiento la incidencia de la prensa en los procesos de socialización y de formación cultural, aspectos aún no del todo dilucidados en las investigaciones.





BIBLIOGRAFÍA

1.- Randuzki, Peter, Luchas Electorales, Material de Formación Política, Konrad Adenauer Stiftung, Bonn, 1980, p.p. 33-44

2.- En este capítulo se abordan los discursos filosófico,
político, sociológico y psicológico de la comunicación, que suele ser materia de discusión entre los comunicólogos, ya que la tecnología de la aplicación de los conceptos, son herramientas de uso cotidiano para especialistas de otras áreas de la comunicación, entre ellos: periodistas, relacionistas públicos, recopiladores de opinión pública, publicistas e informáticos.

3.- DECOS-CELAM: Evangelización y Comunicación Social en
América Latina, Ediciones Paulivas, Bogotá, 1979, p.p. 40-42.

4.- AFP-Cable: Alocución de Juan Pablo II en Denver,
Colorado, EUA, 15 de agosto de 1993.

5.- Revel, Jean Francois: El Conocimiento Inútil,
(traducción), Editorial Planeta, Bogotá, 1989,p.p. 14-16
6.- Malaver, Manuel: La Libertad de Desinformar, en Papel
Literario, Suplemento de El Nacional, Caracas, 11 marzo 1990, p. 1.
7.- Aguilar, Enrique en Comentario de Libros, Sección de:
Contribuciones (Estudios Interdisciplinarios sobre Desarrollo y Cooperación Internacional), CIEDLA, No. 4, octubre, diciembre, 1990, p.p. 167-169.
8.- Deakin, James: No se Culpe al Mensajero, en Revista
Facetas. USA, Washington D.C., No. 91, 1-1991, p.30.
9.- Smith, Ted: La Mordedura del Perro Guardián, en Revista
Facetas, USA, Washington D.C., No. 91.1, 1991, p.p. 22-23.
10.- Pérez, Amy; Barrantes, Víctor Julio: La Prensa al
Desnudo, Sección Portada, Revista Rumbo, No. 425, San
José, 26 de enero de 1993, p.p. 12-18.
11.- La Nación: El Desencanto de los Indecisos, (Editorial),
La Nación, San José, 23 de setiembre 1993, p.14.
12.- Mac Bride, Jean (Informe), Opus. Cit.p. 282
13.- Montoya, Salas: Ética Informativa, en Foro, La Nación,
San José, 18 de setiembre 1993, p. 16.
14.- Para la Comisión Bac Bride: El Derecho a Comunicarse es
una extensión del avance continuo hacia la libertad y la
democracia (Opus cit. p. 214).


15.- Véase Poveda, Jorge y otros: "Reflexiones para
establecer una Política de Comunicación Social",
Asamblea Legislativa, (Informe a la Presidencia), abril
1993.

16.- Colegio de Periodistas: Informar es una Misión
Noble del Periodista, Junta Directiva (Manuel E. Morales, Presidente, San José, junio de 1993 (Documento de circulación restringida).
17.- IAMCR: Declaración de Bratislava, Asociación
Internacional de Investigadores de la Comunicación de Masas, 1993.
18.- AP-Cable: Discuten del Poder y la Prensa (desde
Bariloche, Argentina) en La Prensa Libre, San José, 17 de noviembre de 1993, p.12.
19.- Carletti, Rubén Sergio. Reflexiones sobre Teoría y
Cambio Social, ponencia ante el Consejo Nacional para la enseñanza e investigación de las Ciencias de la Comunicación (COMEICC), Monterrey, México, abril de 1982, p.12.
20.- Opus cit., p.p. 12-21.




CAPÍTULO III

CULTURA POLÍTICA Y COMUNICACIÓN


El concepto de "cultura política" no solo se haya ya incorporado al lenguaje cotidiano, sino que también ha merecido muchas definiciones, aunque ciertamente no hay una aclaración definitiva. Es demasiado complejo si se lo quiere aplicar con sentido común y no simplemente como sinónimo de "estilo político", por ejemplo. Su significado tiene tres dimensiones:

A) La red -de difícil resolución- de las opiniones, actitudes y valores políticamente relevantes en la sociedad.

B) Las interacciones entre esta red y el sistema político y sus instituciones.

C) La procedencia histórica, el estado actual y el cambio
proyectado al futuro de las dos dimensiones nombradas en primer término. Vale decir, que la cultura política no es solo la identidad presente, acaso determinable, de una sociedad; más que eso es un proceso: el proceso de cristalización, arraigo y desarrollo de esa identidad en el devenir de la historia. ¿Cómo se interrelaciona este proceso con los medios? Si es cierto, y ello parece estar fuera de toda duda, que la comunicación es la amalgama que mantiene unidos los sistemas sociales y políticos; en ese caso, la importancia de los medios de comunicación en el proceso de la cultura política resulta evidente. Desde la perspectiva del sistema político, se trata de la legitimidad y su permanente renovación comunicadora; desde la perspectiva del individuo, se trata, fundamentalmente, del proceso de socialización política transmitida por los medios que podrían ser determinados como nexo entre el proceso individual de desarrollo y el proceso definido como cultura política.

D) El estudio de sus efectos debería plantear el tema de la

posición de los medios en la cultura política; interrogar por su actuación sobre las tres dimensiones nombradas. Vale decir, que no se trata tanto de repentinos cambios superficiales en las actitudes políticas que suelen provocar mucha excitación en vísperas de las elecciones. Se trata de efectos de acción prolongada, más precisamente del aporte de los medios al proceso de la cultura política. ¿Quién la crea y cambia actualmente?, ¿las instituciones democráticamente legitimadas, las instituciones del sistema educativo sujetas a su control, o los medios que persiguen sus propios intereses y criterios y que a menudo se consideran anti-instancias?

E) Es útil, por lo tanto, plantear la relación entre medios y poder político en torno a dos instituciones de mediación del poder: el Poder Legislativo y los Partidos Políticos, y es útil plantear el problema de la influencia de los medios en la formación de los valores, en los procesos de socialización y en la formación de la cultura política; temas todos muy interrelacionados.

1.- MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y CULTURA POLÍTICA

En 1986 el filósofo político alemán, Heinrich Oberraunter hizo público un extenso trabajo de investigación acerca de los efectos de los medios de información en las actitudes políticas. Como sus hallazgos aportan criterios valiosos, un resumen de ellos colabora en la forma de entender la interrelación que se da actualmente entre prensa y poder.

Señala Oberraunter que en el campo de las preguntas acerca del papel y la repercusión de los medios en el comportamiento político, resulta evidente la ausencia de correlación entre las preguntas y respuestas.

A) DÉFICITS DE LA INVESTIGACIÓN
La investigación deja solo las interrogantes planteadas. Y revela una sorprendente falta de estudios sobre los efectos de los medios en las estructuras, normas y valores sociales políticamente relevantes. Un inventario empírico arroja un resultado prácticamente nulo. La ciencia de la comunicación: ¿tendrá sensibilidad para tan importantes perspectivas macro analíticas ? La respuesta que ella misma suministra es en síntesis negativa. Más aun no es posible acudir a las ciencias políticas, porque en esta rama de las ciencias prevalecen los planteos tradicionales:

1.- Poco y nada se registra sobre los aspectos comunicadores del poder, el sistema y la concienciación política. El trabajo iniciado por Karl W. Deutsch no fue más que un episodio que al menos hizo referencia a la relación que existe entre valores, poder y comunicación, pero permanece sin ahondar.

2.- En el fondo, el concepto mismo y los diferentes trabajos de investigación sobre cultura política deberían prestarle especial atención al efecto que tienen los medios. Sin embargo, parecen aceptarlos más bien como un elemento importante, sin tematizar realmente su aporte a la formación, tradición y cambio de la cultura política. Almond y Verba interpretan los medios, en la obra iniciada por ellos, como parte de la compleja infraestructura de la vida pública y se interesan por ellos, fundamentalmente, por su transmisión de conocimientos. Evidentemente, no se interesan en ellos como instancias que intervienen en la construcción de la cultura política, como transmisores de la visión del mundo y orientación de valores, como constructores de la realidad.

3.- Algo muy similar ocurre con los estudios subsiguientes y la adopción del "Political Culture Approach" en la investigación alemana. Puede ocurrir que en la evaluación de los factores relevantes para la estructuración individual de la personalidad, los medios ni siquiera son considerados.

4.- Otro tanto ocurre con las ciencias de la comunicación, en el marco de un intento por arraigar la investigación de la cultura política sistemáticamente en las ciencias sociales: ni siquiera se las menciona. ¿Acaso las ciencias de la comunicación no son ciencias sociales y la comunicación política no es comunicación? La falta de conciencia lleva a preguntas absurdas. Absurda es evidentemente la situación de una investigación que se puede dar el lujo de excluir los medios cuando se interroga por los agentes socialmente importantes en el contexto.

5.- Pese al auge que tuvo la investigación sobre socialización en la década de los setenta, existen, sorprendentemente, pocos estudios y escasos conocimientos seguros acerca del rol de los medios masivos de comunicación en el proceso de la socialización política.

Ejemplo: Un estudio parecido sobre juventud y medios de comunicación excluyó expresamente esta temática, y allí donde se discuten los problemas de un cambio en la escala de valores, esto no se hace desde una perspectiva teórica de socialización y relevancia para la cultura política. ¿Por qué es esto así? Quizás porque los que otorgan los fondos para las investigaciones o quienes contratan los estudios no tienen interés en este tipo de planteo.

6.- Con el concepto de las generaciones políticas desarrollado por Rainer Lepsius, se dispondría de un instrumento interesante que busca una corroboración empírica. Según este concepto, las generaciones políticas se forman en función de las circunstancias y los acontecimientos en el "espacio histórico social" específico, durante la etapa de socialización. Sin embargo, no se perfilan en forma directa sino adoptando modelos de interpretación que se transmiten en gran parte por divulgadores y periodistas. Vale decir, que se trata de algo más que de la mera percepción de informaciones y acontecimientos políticos; también se trata de la interpretación prevaleciente que se hace de esos modelos.

7.- Ello hace que el tema de la potencial consonancia periodística se convierta en una pregunta clave de la cultura política. Sin embargo, el intento recientemente presentado de "operacionalizar" el concepto de las generaciones no llega hasta esta problemática. En verdad, le dispensa al tema de los medios, como agentes de la socialización nuestra, un trato bastante convencional y limita su influencia directa a la percepción y presentación de acontecimientos políticos. Se excluyen los valores y las actitudes, al igual que la percepción de las instituciones y los procesos democráticos.

8.- Con todo, y pese a todas las disputas en torno a la interpretación, se cuenta con conocimientos ciertos sobre el hecho y la dirección del cambio en los valores políticos. Sobre el proceso mismo solo hay especulaciones. ¿En qué medida participan los medios de este proceso? La evolución de los valores de deber y la aceptación de valores de desenvolvimiento personal y autorrealización, con todas las consecuencias que tiene esta tendencia para las instituciones y los procedimientos políticos, así como la participación, tiene importancia fundamental para la cultura política. Por tal razón, la investigación sobre el cambio en los valores debería facilitar más conocimientos ciertos que solo una referencia al hecho de que los medios son un factor en la evolución de los valores y que de alguna manera actúan accionando así ciertas tendencias en la sociedad, en forma permanente.

9.- Ciertamente, no cabe duda acerca del efecto de los medios. Sin embargo, en su esclarecimiento hay déficits y parece que sigue habiendo déficits en cuanto a la concienciación del problema. Pero también es dudoso afirmar que el proceso de la cultura política se dilucidaría plenamente con solo impulsar, con más energía, los planteos y las investigaciones acerca del efecto que surten los medios.

10.- Desde los años setenta, las investigaciones empíricas sobre socialización ofrecen -pese a algunas dudas sobre la adecuada complejidad de sus instrumentos- suficientes puntos de referencia para descartar el rol presupuesto hasta ahora por los propios medios que, en todo caso, era secundario. Prueba: Chaffee, Ward y Tipton declararon que los supuestos hechos hasta ahora eran pobres en significado y que no se trata, en primer lugar, del cambio y de la conversión, sino de la cristalización de actitudes políticas en sí; tampoco sería sustancial el efecto de los medios en la disputa de las opiniones, sino en la adquisición de conocimientos políticos, en la concientización sobre temas públicas y su óptica. Esto lleva directamente a la cultura política.

11.- Según los resultados de este estudio, existiría una correlación entre el uso que se hace de los medios y los conocimientos políticos; a diferencia de una lectura de los diarios, la televisión conduciría hacia una menor actividad política y los medios serían las principales fuentes de información y opinión frente a cualquier otra agencia de socialización. Prueba: Precisamente con miras a este último diagnóstico, Chaffee, Ward y Tipton ironizan sobre aquellos investigadores que prefieren creer en sus propias suposiciones y no en las informaciones que les brindan las personas sobre sí.

12.- Hasta el momento, las afirmaciones de Chaffee y los otros se vieron confirmadas en varias oportunidades. Diferentes estudios revelan que los niños y jóvenes forman sus conceptos e imágenes cognoscitivas de la política, en gran medida, a través de los medios y que estos influyen, sustancialmente, sobre los procesos de aprendizaje. En tal sentido, la descripción de la política jugaría un papel que no responde a la complejidad de la concienciación política. Cabe suponer, entonces, que el diferente uso que se hace de la televisión y de otras fuentes de información a través de medios e interpersonal conduce también a diferentes grados de conocimiento del proceso político con distinta acentuación y estructuración de este. Es probable que ello también rija para las actitudes y posturas fundamentales frente a la política.

13.- Al menos, ese es el resultado al que llega un estudio norteamericano que estableció una relación positiva entre el uso que se hace de la oferta de programas políticos en la televisión y las actitudes políticas y el grado de información política. Conclusión: La televisión puede tener consecuencias sociales positivas para el aprendizaje político. De todos modos, paree ser cierto que el uso de la oferta de información política en los medios repercute sobre la percepción del sistema político y sobre una interpretación diferenciada del proceso político.

14.- La síntesis de Heinz Bonfadelli de la investigación, precisamente no muy profusa, revela en todas partes la importancia que tienen para la cultura política las interrogantes aun pendientes de respuesta. También revela las omisiones. Se necesita saber más acerca de cómo se forman las concepciones cognoscitivas del sistema político y del proceso político, así como sobre la diferenciación y reestructuración de orientaciones políticas fundamentales en los valores y las actitudes. Implícitamente, lo que se quiere decir es que se necesita hacer planteos que lleguen más allá de la mera transmisión de conocimientos políticos.

15.- Sobre todo, parece importante que la investigación política de la socialización sea sacada de su estrecha limitación generacional, ya que el rápido cambio político y social hace que el adulto también se transforme en un individuo en permanente socialización política, y que los medios tapan con informaciones e interpretaciones, contra lo que cada vez puede movilizar menos preconceptos.


CONSECUENCIAS: Para Oberrauter, el tema planteado interesa a las ciencias políticas sobre todo bajo el aspecto de la legitimidad; porque no es otra cosa que legitimidad lo que se obtiene si se logra asegurar la identidad de la cultura política en su proceso de desarrollo histórico y -a su juicio-, en este campo hay tres problemas por dilucidar:

B) CONSTRUCCIÓN DE LA REALIDAD
Se ha convertido casi en un lugar común decir que la realidad social se forma a través de los procesos de comunicación. No obstante este conocimiento, la idea casi no se ha traducido en modelos de planteo e investigación para la ciencia política. Si se prescinde de la reformulación hecha por Karl W. Deutch de las categorías centrales de las ciencias políticas en función de la teoría de la comunicación, las características de la realidad arrojan estas posibilidades:
1.- Una tendencia reciente indica que con la ampliación del espacio vital dominado por la comunicación, la experiencia propia que hace el individuo de la realidad se ve más y más sustituida por la transmisión de la realidad. Los medios disponen de un mayor número de informaciones y, más allá de la experiencia directa con el entorno, son la única fuente de visión de la realidad y necesariamente le imprimen su sello.

2.- Aun cuando la teoría del "agenda-setting" espera una formulación generalmente aceptable, no se puede negar que las generaciones que crecieron en la década del cincuenta y del sesenta estuvieron expuestas a un proceso de socialización muy diferente a sus antecesores en cuanto a la actuación de los medios. Estos determinan, en forma sustancial, la estructura de relevancia que ofrece la realidad política y social. Según el diagnóstico más reciente, la estructura temática de los medios y la de la generación joven parecen muy similares en el campo de la política.

3.- Un estudio de más antigua data -hecho también en Alemania- demostró que los medios igualan estructuras temáticas eventualmente discrepantes, mediante la simple metodología de imponer las suyas. Ejemplo: Desde Walter Lippmann se sabe, además que los informes sobre la realidad son efectivamente estructuras de características que, en parte, se proyectan hacia la realidad. Se hace evidente la posición clave que tienen los transmisores de la realidad.

4.- Tomando como ejemplo la situación económica percibida, Helmith Klages describe la diferencia entre saber (por propia experiencia) y opinar/creer que es verdad (en función de los mensajes que irradian los medios). A lo largo de diez años (1976.83), se siguió juzgando (nivel de opinión) la situación económica general como empeorando y fluctuante, en tanto que se calificó a la situación económica propia (nivel de conocimientos) de próspera y estable. La explicación reside en dos formas diferentes de vivir la realidad. En este caso, se podría poner en duda la legitimidad de la actual conducción política en un ámbito altamente sensible para el sistema político.

5.- Seguramente esta discrepancia entre conocimientos y opiniones, por un lado, y los posibles efectos de los medios que de ello se desprenden también, es transferible a la óptica básica de la política, a problemas de un cambio en los valores y a desafíos que enfrentan las instituciones, todos ámbitos claves de la cultura política. Las discrepancias que allí se observan, llevan más bien a dudar de la legitimidad que a afianzarla.

C) PERCEPCIÓN DE LO POLÍTICO
Las investigaciones hechas sobre socialización no solo constataron que los contenidos transmitidos por los medios surten algún efecto. También destacaron, tempranamente, que los medios describen los acontecimientos políticos en forma mucho menos compleja, confusa y conflictiva que lo que son en la realidad. Además, los noticieros destacan algunos acontecimientos y personas en tanto que dejan de lado estructuras y procesos más prolongados.

Parecería que solo existe un verdadero incremento de información, educación y participación cuando no se hace uso de la oferta de programas políticos de la televisión o al menos no en forma exclusiva, y en cambio, se profesa la lectura de los diarios. Datos: La fuente principal de información es la televisión (60%) y no el diario (solo 30%). El 74% de los jóvenes adultos (25-29 años) mira a menudo o regularmente los noticieros en la televisión; de los jóvenes entre 16 y 19 años el porcentaje llega al 50%.

CONSECUENCIAS:
1.- Una socialización política influida sustancialmente por la televisión tiene que generar la misma crítica que la información misma que brinda esta última. La televisión logró despertar mayor interés por la política pero le ha restado seriedad: política como programa de entretenimiento.

2.- Se dan por conocidas las simplificaciones que hace la televisión de la información y los problemas que ello implica. Cabe mencionar, por separado, el uso que se ha hecho de las emociones como oportunidad para despertar la atención, porque genera posiciones críticas tan cáusticas como inútiles. ejemplo: Schwartzenberg se queja de que "se privilegian formas de escaso contenido intelectual, se favorece una personalización extrema..., resumiendo, se somete la capacidad de juicio racional bajo nuevas emociones.

3.- También habría que tomar en serio a Neil Postman, allí donde lamenta la decadencia de la formación de un juicio racional. Mientras que la elaboración de problemas políticos exige cada vez más racionalidad y competencia, sus formas descriptivas y su percepción en los electores sugieren más bien lo opuesto. La consecuencia es una brecha entre la actuación de los políticos en la toma de decisiones y su aparición ante la sociedad, es decir, en el proceso de legitimación. Sin embargo, parece ser que ahora las formas de descripción de la política que hacen los medios también repercuten sobre la conducción política misma (el showbusiness); la participación del espectador o sencillamente la disposición puntual en el plano de lo emotivo, así como la tendencia general a restar racionalidad, nada de esto se compadece con la imagen ideal de una cultura política democrática que tiene por condición previa procesos racionales de decisión, información y participación. Las dudas en cuanto a legitimación son concretas, al menos entre algunas minorías pensantes.

D) EL CAMBIO EN LOS VALORES
Para los medios, los únicos elementos dignos de ser considerados noticias son aquellos que indican cambios; pero Otto Roegele planteó la tesis de que la imagen artificialmente dinamizada de un mundo en permanente cambio también incluye valores y normas. El receptor se irrita y duda cuando aquello que se desvía de la norma permanentemente tiene mayores posibilidades de despertar la atención pública.


CARACTERÍSTICAS

1.- Los nuevos mensajes no se adoptan a través de la inteligencia racional, sino por la sensación de que los valores tradicionales se transformaron en la excepción. Claro que se trata de un argumento "blando", no demostrado con métodos propios de la investigación empírica.
2.- En tal sentido, Klages (cuyos méritos en torno a la investigación empírica del cambio de los valores son realmente innegables) llega a afirmaciones muy similares en lo que se refiere a la evolución desde fines de la década de los sesenta. Ejemplo: Klages habla de la deslegitimación de las convecciones y de la pérdida de identidad que no le permite al ciudadano ir generando actitudes y orientaciones de conductas estables, y en diferentes oportunidades sindica los medios de coautores; claro que sin suministrar pruebas. Si Klages apunta más al individuo, Roegele mira más al individuo, Roegele mira más al sistema político. Una desestabilización del sistema informativo, por supuesto, que afecta a un orden valorativo en su esencia misma: la desintegración del consenso en estos temas, lo que toca a la cultura política en sus raíces mismas.
3.- Las instituciones libran una lucha perdida de antemano ante estos embates, en tanto que su función sería esencialmente conservar el consenso de los valores en el cambio o al menos orientar el cambio social en atención de los valores. Un cuadro similar describe Franz Ronneberger, que considera que conservar el consenso social es un permanente proceso de comunicación, que depende del apoyo que brinden los medios y los periodistas. Pero precisamente sobre este punto es que existen dudas.
4.- Repercusiones: Razones similares se indican en tanto a la decreciente autoridad de las instituciones. El periodismo no solo es una instancia hipercrítica frente a ellas. Las debilita allí donde deben servir a una mejor ponderación del cambio, porque el periodismo se arroga la libertad de anticipar el futuro, es decir, de decidir de antemano qué es lo que sirve al sistema.
5.- Se preocupa de la "salud" del sistema en virtud de normas que él mismo fija, con tendencia a preferir -fundamentalmente- siempre lo nuevo a lo viejo.

E) CONSECUENCIAS PARA LOS PROCESOS

Para Oberrauter las consecuencias son las siguientes:
1.- Cortar viejas trenzas puede hacer rodar toda la cabeza y
la destrucción de tabúes desencadenar el colapso de todo el orden.

2.- Un desafío reside en la mala interpretación de las
instituciones de la autoridad pública. Allí donde el sistema político y los medios de comunicación comparten los mismos valores, la relación entre instituciones y medios debería ser más bien de socios y no de adversarios.
3.- Otro desafío se desarrolla en el nivel de los procesos
en los que las formas no convencionales de acciones y las protestas de minorías activas gozan de elevada atención y grandes posibilidades de ser difundidas por
los medios.
4.- Quien desea alcanzar ciertos objetivos tiene que llegar

a la conclusión de que esto no debe intentarse dentro o con las instituciones, sino contra y fuera de ellas. Pareciera ser que fundamentalmente alejan la atención pública.
5.- De todos modos, estos son los procedimientos
democráticos que la constitución construye y ofrece artísticamente y en forma de elemento importante de la cultura política. quienes la desafían buscan aprovechar las leyes inherentes a los medios, desde agotar todos los límites que ofrece la constitución hasta la propaganda terrorista del hecho. (1)


COMENTARIO:
Según Oberrauter: "Mis tesis no dicen que los medios amenazan la cultura política. Simplemente dicen que si los resultados de la investigación sobre socialización hechos hasta ahora demuestran que los medios son fuentes principales de información y opinión, se debe admitir también su influencia sobre las orientaciones valorativas y de conducta frente a la política y que tiene que estar permitido nombrar con métodos "blancos" (esto es, saber de antemano que se debe medir y cuantificar, antes de hacerlo) los problemas relevantes para la cultura política y sería función de la investigación empírica dispersar las dudas o confirmarlas".(2)

2.- COMUNICACIÓN POLÍTICA Y LEGITIMIDAD PARLAMENTARIA
En 1991 Heinrich Oberrauter analiza también la interrelación de la comunicación política, a la luz de un problema que se presenta en cadena y que cada vez más preocupa a los cientistas políticos: la representatividad y la legitimidad; y la gobernabilidad y el consenso. De su extenso trabajo se extraen los aspectos más significativos del aporte al tema, con la advertencia de la diferencia entre un sistema presidencialista (caso de Costa Rica) y un sistema parlamentario (situación alemana), para poder extrapolar -correctamente- los hallazgos de esta investigación, que -de paso- es de particular interés para la propia Asamblea Legislativa (no obstante su diferente rol en nuestro sistema presidencialista) en la formulación de su propia política de comunicación, de la cual carece, según lo revelan varios estudios elaborados por el Departamento de Servicios Parlamentarios. (3)

A) CONSENSO
De acuerdo con una definición corriente, la legitimidad del poder es su "validez social de derecho". Como categoría analítica, la legitimidad caracteriza una experiencia de validez: el reconocimiento de un sistema político, por lo tanto, no es consecuencia de la aprobación, sino de la validez; esto es, el contexto de la democracia libre en un Estado de derecho, ocupa un lugar distinto al de una simple motivación de obediencia en el sentido de la sicología del poder de Max Weber y de la intensa discusión social de los últimos años resulta una sorprendente unanimidad -con una sola excepción- en lo relativo a dos dimensiones del concepto en este contexto:
1.- Una dimensión es la valorativa normativa: la legitimidad es un concepto crítico; no es idéntica con "lo que se tiene por tal". Depende mucho más de la calidad de aquellos valores fundamentales, que constituyen un orden político en el sentido de la vieja pregunta acerca del buen orden: el reconocimiento está sujeto a condiciones. En este contexto de "convicciones de validez" constitucionales parece importante que se funden en valores objetivos y absolutamente establecidos. De ellos surge la aprobación general.
2.- La aprobación hace referencia a la segunda dimensión dominante: la comunicativa; pues solo de esta manera se puede lograr el consenso tan frecuentemente citado, la coincidencia de voluntades de los ciudadanos entre sí y entre los ciudadanos y el poder.
3.- El consenso y la unidad -integración- no se logran con formalidades o "desde arriba", sino en un proceso político, por un accionar conjunto y fundamentalmente en forma comunicativa. Pero la legitimidad se asegura justamente a través del derecho de "la fuerza normativa de la Constitución" a acuñar este proceso. La legitimidad le confiere la forma al flujo de la comunicación política; es el apoyo normativo en la formación de la voluntad política. Cuando este emprendimiento es exitoso, su resultado es la legitimidad.

B) ESTRUCTURACIÓN DE LA LEGITIMACIÓN
1.- El aseguramiento comunicativo del consenso conforma una "Sistemática de los factores de legitimidad" e incluye la "legitimación por la estructura" como un factor propio en el que hay dos requisitos sobreentendidos: a) la existencia de un sistema de libre comunicación política y de libre formación de la voluntad, en el cual reine un alto grado de correlación entre las discusiones pública y b) las posibilidades de participación: articulación, organización y representación de intereses políticos no sujetos a restricciones; porque reina la libertad de opinión y de partidos y son las elecciones libres las que deciden sobre la distribución del poder en el proceso político.
2.- En un sistema de este tipo los partidos y las asociaciones deben ser vistas como canales de comunicación, que establecen un puente entre la comunicación social y la discusión y la decisión políticas.
3.- Sin el servicio mediador de los medios de comunicación sería muy difícil construir este puente. Es decir, que los ámbitos de discusión ciertamente autónomos del parlamento, del gobierno, de los partidos, las asociaciones y del electorado en general (los intereses no organizados) y de los medios de comunicación, deben sí entrar en una relación de interdependencia para posibilitar la democracia.
4.- Recordando estos requisitos previos y procediendo en forma más o menos típicamente dentro del estrecho marco establecido, ¿qué se rescata entonces en el plano institucional acerca de la dimensión comunicativa de las estructuras legitimizantes por contemplar?
5.- A diferencia del sistema de gobierno presidencial -para nombrar la antítesis-, el sistema parlamentario limita la legitimación democrática autónoma, sino derivada, transferida.
El deber constitucional de formar gobierno funciona en la (s) fracción (es) mayoritaria (s) y el gabinete es una unidad funcional política. Como hijo legítimo de esta obligación surge una relación duradera, al menos mientras perdure la estabilidad.

C) "FEED BACK" DEMOCRÁTICO
El gobierno constituye entonces un gobierno parlamentario de partidos. Justamente allí radica su gran posibilidad de asegurar una retroalimentación ( "feedback" ) democrática y evitar el aislamiento de las autoridades, a través de la utilización intensa de su canal de comunicación intra partido.

CONDICIONES:
1.- El gobierno no solo está sujeto a las restricciones legales conocidas -para mencionar al menos brevemente las limitaciones -sino también al concepto de autoridad: el concepto, que la autoridad ha sido confiada, está limitada en el tiempo; es controlada y está obligada a realizar los fines del Bien Común sobre la base del consenso, más allá de limitaciones partidarias absolutas. Ejemplo: Muy acertadamente, una sentencia reciente del Tribunal Constitucional Federal sobre la difusión política del gobierno en la campaña electoral parte de esta relación de tensiones entre el gobierno parlamentario de partidos y el concepto de autoridad.
En este contexto se confirma la idea de que la calidad democrática del proceso de legitimación depende de que el gobierno no solo acepte su propia base dentro y fuera del parlamento, sino también a la opinión pública y, particularmente, al opositor político como interlocutor para la comunicación.
2.- De aquí resulta al menos una referencia al gran valor de la tolerancia de la oposición y la libertad de la oposición en el contexto de esta estructura legitimizante, a través de su función crítica y controladora, ante todo desde el punto de vista de la limitación y el equilibrio del poder; por lo tanto, desenvolviéndose en esta estructura, participando notablemente en la conformación del orden del día político a través de la iniciativa propia, e incluso imponiendo la mayoría de los temas, participando en la orientación de la voluntad política y pudiendo influir con relativa fuerza en las decisiones, la oposición contribuye, en gran medida, a la integración y legitimación de este sistema político. Por eso la definición habitual de su rol como conflicto institucionalizado resulta escasa.

D) EL PARLAMENTO COMO COMUNICADOR
1.- Finalmente, el monopolio de la legitimación democrática directa, concentrado en el parlamento, torna la comunicación de este parlamento con la opinión pública -que debe estar representada allí en su totalidad- en un criterio de importancia. Su deber clásico no es la legislación, sino la comunicación.
2.- El proceso de decisiones parlamentarias no sirve solo a la legitimación, sino que más bien está sujeto a ella. La publicidad del proceder está particularmente al servicio del aseguramiento de la interdependencia -exigida con justa razón- o de la conjugación de la discusión política parlamentaria y preparlamentaria.
3.- La transparencia del proceder parlamentario sirve funcionalmente a la interdependencia necesaria en toda democracia entre las áreas (relativamente) autónomas de la comunicación política. Y también sirve especialmente para garantizar la participación de individuos y grupos, cuya influencia sobre los procesos de discusión y toma de decisiones intraparlamentarios justamente no es un argumento contra la publicidad de los procesos.
4.- Justamente, el postulado de interdependencia impide que del derecho a la autonomía surja un derecho de exclusividad que amordaza la comunicación política; la publicidad de los actos parlamentarios se lleva a cabo en el marco de las tensiones entre la autonomía y la interdependencia. (Este es un procedimiento complejo que no se agota, por ejemplo, en la publicidad de los procesos, que no sería otra cosa que la presentación pública de las comunicaciones internas autónomas).
5.- La publicidad del parlamento significa más bien publicidad de procesos (publicidad propiamente dicha), difusión del proceso a través de los medios (publicidad difundida), con la cual la publicidad se extiende más allá del círculo de oyentes directamente presentes e integra un público potencialmente ilimitado.
6.- El término publicidad también significa diálogo con las solicitudes de los representados. La publicidad de los parlamentos es un proceso de comunicación en el cual el parlamento cumple tanto con el rol de comunicador como de receptor.


RESULTANTE: Estas tesis apuntan al aspecto comunicativo de la representación democrática, que se desenvuelve y debe desenvolverse en el marco de las estructuras indirectas y muchas veces delegadas, si se pretende asegurar la legitimidad de modo permanente y ofensivo.


E) PROBLEMAS FUNCIONALES DE LA DEMOCRACIA PARLAMENTARIA
1.- La cuestión que queda por discutir requiere una buena dosis de coraje: ¿En la era de los medios masivos de comunicación el parlamento está en condiciones de cumplir con esta tarea?
El problema puede tener varios ángulos de aproximación:

HISTORIA: El problema de la subsistencia de la unidad y continuidad entre la comunicación parlamentaria y preparlamentaria solo se puede aclarar haciendo a un lado la escoria histórica e ideológica y abandonando imágenes resultantes de la circunscripción político-funcional del parlamentarismo, al articular necesidades sociales, y de su circunscripción sociológica a la burguesía que se destaca por sus posesiones y su formación. En estas circunscripciones la función se volvió sumamente clara y quedó exenta de toda complejidad. La comunicación misma continuó siendo directa, al menos en cuanto a su tendencia. La homogeneidad del público, constituido por particulares con razonamiento político, basada en premisas no-democráticas, se debía desintegrar con la destrucción de estas premisas.

ACTUALIDAD: Bajo un aspecto normativo, seguramente se valora más la democracia que la defensa de un ideal de comunicación para minorías. El precio de la democracia para las masas reside en la pérdida de la antigua forma directa y en al creciente complejidad en la formación de la voluntad política.
1) A pesar de ello no ha desaparecido el efecto recíproco crítico entre el parlamento y la opinión pública, sino que ahora está sujeto a las leyes estructurales de la democracia masiva y se transfiere por los medios de comunicación, los partidos y las asociaciones.
2) La ampliación de las funciones del parlamento moderno lo ha liberado de la estrechez de la función articulativa confiriéndole, con el acceso al poder en el sistema de gobierno parlamentario, más tareas de control y cogobierno en el Estado moderno y de configuración concreta del orden social. El despliegue de eficiencia y la función de gobierno se han superpuesto a la función de articulación. Consecuencias inevitables: especialización y distribución del trabajo.

RESULTANTE: Las discusiones técnicas entre expertos no atraen la atención del público y al trasladarse el proceso de la sesión plenaria a las comisiones las sustrae institucionalmente. Así se reduce la participación del parlamento en la decisión política.

DESAFÍO: La legitimación democrática debe ser sujeto de control y comunicación en su totalidad. Un parlamento "semipúblico" como órgano de legitimación se encuentra frente al desafío de someter su eficiencia -un bien elevado, pero no absoluto- y su transparencia a una valoración nueva y más predispuesta a experimentar, para recuperar el terreno perdido.

URGENCIA: Esto parece tanto más urgente cuanto reina competencia por la participación en la comunicación política. Si bien el parlamento posee un monopolio de legitimación, no posee un monopolio de comunicación. Las iniciativas ciudadanas desvinculadas de los partidos políticos y las acciones de los partidos minoritarios, demuestran actualmente, con qué rapidez e intensidad otras fuerzas se introducen en un vacío de información no impedido por las instituciones; lo mantienen ocupado y una vez establecidas buscan fundar no solo ya relaciones de competencia en la comunicación política, sino también en la representación política.


F) PROBLEMA DE LA AUTOLIMITACIÓN
El problema de la democracia no radica en la competencia comunicativa, sino en la autolimitación de las instituciones, ya sea por sobrecarga, falta de estabilidad o estructuras de procesos excesivamente cerradas. De estas autolimitaciones han surgido desafíos y, en consecuencia, pérdidas de eficiencia del sistema que se pueden sintetizar en tres aspectos, que son más bien convencionales y pueden ser resueltos por las instituciones mismas, y no tienen la dimensión dramática que a veces se les atribuye.
1) La democracia parlamentaria también vive en base a supuestos que no siempre puede garantizar. Presupone, por un lado, disponer de un medio común, el lenguaje; ya que no solo se intercambian informaciones, sino también "sentidos". Su función comienza a perder sentido cuando los actores del proceso político someten su fidelidad a conceptos constitutivos o a las oportunidades políticas.
2) La comunicación exige una voluntad para dialogar con el interlocutor sobre determinados tópicos. En última instancia, la legitimación democrática no se puede transferir a través de actos de manipulación, cuyo sentido en realidad es impedir el diálogo y su meta no es aclarar sino oscurecer la cuestión para conservarse en el poder (o adquirir mayor poder). Se considera que es una virtud política no discutir y evitar llamar la atención: como si la democracia y la legitimidad se pudieran asegurar sustrayéndose a la opinión pública y creando tabúes o transformando la comunicación en dramaturgia ("show").

G) CRISIS DE LEGITIMIDAD PARLAMENTARIA
La comunicación exige un mínimo de disposición al entendimiento entre interlocutores. Donde esté ausente se diagnosticarán tendencias de decaimiento de la opinión pública política. Dentro del amplio espectro de "políticas alternativas" hay algunas tendencias de rechazo, que no aceptan las instituciones del sistema central de decisiones como destinatarios ni como socios, ni están dispuestas a analizar racionalmente las afirmaciones allí formuladas.
1) Esto no es otra cosa que la descripción desde el punto de vista de la teoría de la comunicación de una crisis -en este caso- sectorial de legitimidad, que no puede ser curada por las instituciones ya que el rechazo se sustrae a toda terapia.

2) Esta estrategia del rechazo lleva necesariamente al postulado de que el sistema de comunicación independizado debe ser dotado de un sistema de decisión propio: la opinión pública contraria produce un antimodelo de poder. Pero no es posible lograr claridad acerca de la cuestión planteada sin una observación decidida del rol cambiante de los medios masivos de comunicación en el proceso de legitimación democrática.

H) LA EVOLUCIÓN DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Esta evolución reviste una importancia histórica mayor de lo que se suele creer: en los tiempos de la gran lucha en la historia constitucional en torno a la opinión pública y la representación existía una clara confrontación con la superioridad que defendía su posición absolutista. Historia: El derecho y la aspiración de someter el poder monárquico a una legitimación democrática le confirieron a la prensa dos funciones destacadas: a) La integración del pueblo y b) la articulación de sus existencias e intereses frente a esa autoridad. Mientras no hubo corporaciones representativas, los periódicos asumieron su función y representaron la voz del pueblo en la teoría y en la práctica.

ACTUALIDAD: Estos tiempos de lucha en la historia constitucional parecen caracterizar la evidencia periodística hasta nuestros tiempos. Pero ya no existe la identidad de entonces entre los medios y la voz del pueblo. A través del triunfo del principio democrático no solo se quitó poder a la autoridad colocándola sobre una base diferente. También los periódicos y los medios en general, han debido ceder su función representativa a los parlamentos y si bien participan en gran medida y decisivamente en el proceso de legitimación, ya no lo hacen con la misma exclusividad que antaño.

DIFERENCIACIONES: Simultáneamente, el triunfo de la democracia creó el espacio necesario para las diferenciaciones a lo largo de las orientaciones políticas y de los intereses específicos, porque ahora falta el opositor integrador, que hace pasar las diferencias a un segundo plano. El "pueblo" se diferencia de acuerdo con orientaciones políticas y partidos, sin mencionar los intereses. Lo mismo rige para los medios de comunicación en su forma actual de grandes organizaciones, tanto hacia adentro como hacia afuera.

TENDENCIAS E INTERESES: Por lo tanto, su contribución a la legitimación también está sujeta a tendencias de intereses y políticas siendo que, a largo plazo la parcialidad en el sistema de comunicación parece ser el problema menor.

EQUILIBRIO: Mucho más gravosas e incluso peligrosas para la existencia de la democracia son las ideas tendientes a diferenciar o incluso oponer el sistema de comunicación y el sistema político, ya que de este modo se destruye el equilibrio democrático entre la autonomía y la interdependencia, beneficiando opciones inadecuadas de autonomía. Estas pueden ser pertinentes frente a una superioridad que descansa sobre sus propios derechos, pero no lo es frente a una autoridad democráticamente legitimizada y limitada. Si la libertad de comunicación es "constitutiva" de la democracia y si el Estado constitucional democrático toma para sí, con justa razón ser, un requisito para esta libertad, entonces no existe una base lógica para una coexistencia sin relación o para una confrontación de ambos.

AUTONOMÍA: En ese sentido solo se puede hablar de autonomía de los medios de comunicación en el proceso de legitimación, solo si las partes de la interacción aceptan conjuntamente ciertas normas y valores socioculturales y si también coinciden en ciertas reglas de juego en cuanto a la forma de actuar. La interdependencia también parece formar parte de esta definición sin coartar la libertad.

1) LOS MEDIOS COMO AUXILIARES DEMOCRÁTICOS
Sistemáticamente, la tarea de los medios de comunicación en el proceso de legitimación se reduce entonces a un servicio auxiliar. Pero de todas maneras estas prestaciones auxiliares les confieren una posición clave en la democracia de masas, porque sin su intermediación esta no sería practicable.

En tal sentido se plantea la pregunta de si en la práctica el equilibrio entre la autonomía y la interdependencia no se ha desplazado ya hace mucho, beneficiando a las instituciones puesto que los medios de comunicación hace tiempo ya se han vuelto ejecutores del principio de publicidad parlamentaria, bajo estas condiciones:
1.- Los medios han logrado una posición, que a su vez no está sujeta a procesos de legitimación ni de control. También son guardianes frente a parlamentos, parlamentarios, partidos. Y con esto la legitimación democrática pasa a depender en un punto crucial de los modelos periodísticos de interpretación y selección, un problema claramente caracterizado en la expresión: nada permanece en secreto con excepción de aquello que se discute en sesión plenaria del parlamento.
2.- Las comunicaciones ofrecidas por el parlamento se pierden en la red de los medios de comunicación y no llegan al destinatario.
3.- En tanto antes la publicidad parlamentaria de por sí ya era una "sensación", hoy deben suceder coas sensacionales en el parlamento para que cobren estado público. El trabajo rutinario de los diputados y senadores y de los partidos, su dedicación a los problemas de actualidad permanente, de inapreciable valor para asegurar la legitimidad, no parecen interesar a los medios de opinión. Al menos no superan el umbral de la atención pública.
4.- La vida cotidiana política, particularmente cuando resulta en cooperación y consenso -y esto seguramente conforma la mayor parte de la realidad política- no se informa ni se aprovecha. En vista de la cultura política predominante aquí seguramente le aportaría más aprobación al sistema político, que la impresión irreal de una polarización sobreacentuada.

CONSECUENCIAS: Las instituciones y los parlamentos sólo disponen autónomamente sobre su estructura interna y su comunicación interna, no así sobre sus relaciones externas y sus efectos externos. Esto que puede funcionar formalmente en el plano del Derecho Constitucional, no encuentra su equivalente en el proceso de comunicación. En este sentido, se abre un abismo entre las exigencias teóricas y sistemáticas de las instituciones y su capacidad fáctica de asegurar la legitimidad, ya no sólo formalmente, sino también comunicativamente.

J) LA REVALORACIÓN DE LA REALIDAD
Dentro de la concepción de los medios, "lo normal" no tiene "new appeal" y no es noticia al punto de que Otto Roegele dijo recientemente que "la neofilia estructural de los medios masivos de comunicación solo considera aptos como información a aquellos elementos de la realidad, que indican una modificación de esa realidad."


ACCIÓN DE LOS MEDIOS:
Se presenta la imagen artificialmente dinamizada de un mundo en permanente cambio y esta circunstancia también abarca normas y valores; de frente a esta situación el receptor es confrontado a enfrentarse a este proceso:
1.- Si aquello que difiere de la norma adquiere constantemente mayores posibilidades de atención pública y debate, entonces se irrita cada vez más la opinión del destinatario acerca de qué es la norma.
2.- Se preguntará, si en su opinión sobre lo correcto y lo incorrecto, no está obedeciendo a un prejuicio que debería haber abandonado hace tiempo, ya que tantos contemporáneos destacados lo han declarado superado, o incluso ridículo, y obviamente sólo hay una pequeña minoría que persiste en ese criterio.
3.- Su juicio de valores entra en crisis, finalmente duda si hasta el presente ha sabido o creído "lo correcto"; se vuelve dispuesto a recibir mensajes distintos.
4.- Finalmente, acepta la norma extraña como propia y todo ello no porque ha arribado a una idea mejor, porque ha comprendido argumentos y se ha convencido a través de ellos, sino porque la exclusividad con que se informó y debatió sobre las desviaciones respecto a la norma lo han conducido a la impresión de lo normal se ha tornado en una excepción.

CONSECUENCIAS: Esta impresión naturalmente tiene su efecto recíproco sobre la vigencia de la norma. Otto Roegele considera que la "neogilia" provoca el problema de la permanente desestabilización normativa. La conocida voluntad del individuo de evitar la aislación, agudiza el problema, porque a raíz de ella intenta orientar su posición y su conducta hacia donde, según su observación del entorno -trasmitida por los medios de comunicación-, se encontrarán en el futuro la mayoría y las opiniones.

DESESTABILIZACIÓN: Una desestabilización del sistema normativo con estas características naturalmente puede incidir en el núcleo de una democracia que se considere ligada a valores: las instituciones democráticas, cuya tarea consiste en conservar el consenso acerca de los valores y las normas en una sociedad sujeta a cambios, o en dirigir los cambios sociales orientándolos con valores y normas, quedan desprotegidas frente a una desestabilización de este tipo.
1.- El hecho de que las instituciones democráticas no sean capaces de recuperar las normas éticas que se han perdido en la sociedad no sólo configura una postura decidida en la discusión acerca de los valores fundamentales. Parecería más bien que parcialmente -mayoritariamente- ellas mismas no pueden ni quieren sustraerse a este proceso abriendo así todas las puertas a una transformación sigilosa de la Constitución.
2.- Esta desviación sigilosa del consenso acordado a través de sistemas de normas y valores constitutivos dela sociedad y del Estado corta de raíz la legitimidad de un sistema político, aun cuando no se lo perciba como tal cosa en el momento del cambio. Un consenso existente en este ámbito fundamental sólo se puede declarar superado legítimamente a través de las vías establecidas para ese fin y con los procedimientos previstos, y esto siempre demanda: a) transparencia, b) discusión abierta y c) decisión formal de los órganos competentes.
3.- Vale lo mismo para aquello que regirá en su lugar para el futuro: el cambio en silencio no puede generar un nuevo consenso legítimo. Son tan incapaces de hacerlo los medios de comunicación como los agentes, que de ninguna manera concentran el monopolio de las transformaciones sociales.


K) LEGITIMIDAD DE LOS MEDIOS DE INFORMACIÓN
1.- Los objetivos de la sociedad son un problema eminentemente político y su determinación no puede quedar en manos de cualesquiera fuerzas, que carecen de toda legitimidad democrática. Es más bien competencia de los órganos delegados por los electores. Desde la política constitucional, los medios de comunicación cumplen entonces un servicio y las instituciones democráticas tienen la función decisiva según la voluntad de la Constitución.
2.- Si se da esta tesis de la desestabilización estructural del sistema normativo debido al modelo de transmisión y los criterios de selección de los medios de difusión, y si las normas básicas del orden fundamental libre y democrático realmente caen bajo el dominio de una tendencia de estas características, entonces los fundamentos normativos de una democracia sujeta a valores se encontrarán imprevistamente en una situación precaria.
3.- Aun cuando los socios de la interacción todavía compartan valores socioculturales comunes, tampoco se podrá dar por supuesto que estos valores dominen ilimitadamente el proceso de legitimación. (4)

COMENTARIO: A juicio del investigador, la pérdida del equilibrio entre la autonomía y la interdependencia en la comunicación política, la desestabilización del sistema normativo y el decaimiento del consenso en torno a las reglas de juego, sugiere que, de hecha la comunicación, no solo puede conferir legitimidad, sino también destruirla progresivamente lo que obliga a la regulación de los medios de información. Este criterio choca frontalmente con las ideas expuestas por Thomas Jefferson al señalar que antes que un gobierno sin periódicos, preferiría que hubiesen los periódicos y no gobierno; concepto que también reiteró, años más tarde, en Costa Rica, el gobernante José María Castro Madriz.

3.- COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN POLÍTICAS
En las últimas campañas electorales -pero sobretodo en la actual- en Costa Rica se gestan ideas, que no suelen ser más que reclamos pasajeros a los partidos políticos, porque no forman; no instruyen, no educan y, por lo contrario, sus acciones se consideran de carácter negativo. Es útil, entonces, conocer lo que entienden por formación y capacitación los partidos alemanes y el trabajo de Simón que se analiza a continuación, reviste la particularidad de que incursiona en ese tema desde la perspectiva de la comunicación. En 1985 el politólogo alemán Werner Simón hace un estudio de los problemas que plantea la formación política por medio de los partidos en su país. El análisis incluye la Formación Política Permanente y la Formación Política en campaña electoral. Como parte de ese trabajo dedica una parte sustancial al análisis de la comunicación y sus particularidades en las principales organizaciones partidistas alemanas. Es provechoso seguir sus planteamientos, que buscan la correlación entre la comunicación y la formación política, tan como es entendida y practicada por demócratacristianos y socialcristianos y por socialdemócratas y por liberales.

A) COMUNICACIÓN POLÍTICA
1.- "La comunicación política" es considerada actualmente como el concepto genérico de una serie de actividades partidarias generales, como, por ejemplo, relaciones públicas, entrenamiento, conducción de la campaña electoral, etc., y denomina un estado de cosas que ha convertido a los partidos en "gigantescas instituciones de comunicación". Radunski entiende que la comunicación política es el "concepto colectivo de un proceso de contacto entre la organización partidaria y la población". Su objetivo es presentar al elector programas políticos, opiniones y personas, y obtener de parte del elector las informaciones que la política requiere para formular y determinar una política orientada al ciudadano.
2.- En este sentido resulta difícil, en una sociedad libre y pluralista, determinar en cada caso si la forma específica de la comunicación política es democrática o no. Antes bien, es necesario encuadrar las manifestaciones prácticas de la comunicación política en un marco de referencia en función de postulados centrales de la formación política.
3.- El uso de conceptos tales como "relaciones públicas" y "generación de confianza" por parte de los partidos (casi no se emplea el término "propaganda", por su connotación decididamente negativa), se opone a la percepción negativa de parte del ciudadano y de la ciencia, puesto que a los partidos "casi no les interesa la información; más les interesa la aclamación" y la "reacción positiva de la opinión pública". Y esto tanto más cuando la política aparece como un producto transmitido por los medios masivos a través de la creciente comercialización y profesionalización de la comunicación política, que puede y debe venderse "teniendo en cuenta los conocimientos modernos de la comunicación y las técnicas más sofisticadas.
4.- Frente a este análisis crítico, los partidos recalcan la necesidad de "desarrollar una amplia labor de relaciones públicas políticas para la cual se desarrollaron sofisticados conceptos.

EJEMPLOS:
a) Partido Socialdemócrata: Parte de la "primacía de las relaciones públicas" en toda la actividad partidaria. Un folleto publicado por el Comité del Partido Socialdemócrata explica cuál es la interpretación que se le da a las relaciones públicas. Como término especial, ha ingresado al vocabulario el llamado "trabajo de generación de confianza", desde. "Las pautas orientadoras 85", sinónimo también de "trabajo de información" o "trabajo en el sector prepolítico". El trabajo de confianza se realizaría con el objetivo de transmitir al ciudadano una orientación de largo plazo en la forma del socialismo democrático; con lo cual se convierte en "parte integrante de una estrategia unitaria socialdemócrata.
b) Partido Liberal: El trabajo de relaciones pública constituye, por lo menos desde el punto de vista programático, uno de los elementos más importantes del trabajo partidario cuya función primordial es "transmitir una imagen de credibilidad, del partido". El objetivo del trabajo de relaciones públicas sería "generar confianza y lograr convencer".
c) Partido Unión Cristiano-Demócrata: Se hacen referencia sobre el trabajo de relaciones públicas en los llamados "Libros generales", publicados por el departamento de "relaciones públicas" de la Secretaría de la CDU. Hace hincapié en el rol de las relaciones públicas frente a los afiliados y funcionarios del partido que deben ser "iniciados" en el trabajo de la práctica política.

GENERALIZACIÓN: Las revistas para afiliados cumplen una función importante en el marco de las relaciones públicas, para los partidos políticos, y al ser un instrumento de la conducción partidaria, cumplen una función no tanto informativa, sino más bien de convencimiento, y por ende serían "inadecuadas para los procesos de formación de la voluntad política". En tal sentido se comprobó, repetidas veces, como elemento estructural de la autoexposición pública por parte de los partidos, el postulado de unidad. Como en la cultura política de la República Federal de Alemania, se considera la unidad interna partidaria como una virtud democrática; ello impide que se lleven a cabo controversias internas, logrando una conformidad aparente que difícilmente se puede conciliar con los conceptos teórico-democráticos de una participación del afiliado "común" en la formación de la voluntad política.

ADVERTENCIAS:
1.- La publicidad (propaganda) política para el partido, como objetivo de la labor de relaciones públicas, no importa cómo se la designe; se da como elemento estructural necesario y deseado de una democracia partidaria en la que los partidos compiten por el poder y deben reclutar los votos del electorado.
2.- Sin embargo, por sus objetivos específicos, el trabajo político de la opinión pública de los partidos, difícilmente es apropiado para responder a las exigencias de la formación política.
3.- En oportunidad de una interpelación parlamentaria con motivo del debate sobre la formación política, en noviembre de 1968 (el único gran debate en la historia de la República Federal que se ocupó exclusivamente con problemas de la formación política), la respuesta dada por el gobierno hizo una delimitación entre publicidad partidaria y formación política al señalar que:
A) La publicidad política persigue...el objetivo de ganar el consenso de los ciudadanos para determinados objetivos y decisiones de actualidad.
B) La labor de formación política, en cambio, apunta a capacitar al ciudadano para formar su propio juicio con base en la comprensión de los temas políticos.

B) FORMACIÓN POLÍTICA Y COMUNICACIÓN
En Costa Rica la formación política, en su acepción partidista, se relaciona con centros de formación europea, latinoamericana, centroamericana y nacionales que funcionan con financiación aportada por la República Alemana, en virtud de disposiciones de su Carta Fundamental, que propician la existencia de Fundaciones que -aunque autónomas- reflejan la visión ideológica partidista.

En su acepción general, la cultura política se transmite en las escuelas y en los centros de enseñanza media; aunque ahora se reconoce cada vez más el papel que juegan los medios de comunicación en esa labor. Para los efectos de este trabajo es necesario precisar los conceptos y en ese sentido el estudio del pedagogo político alemán Simón es de valiosa ayuda.

FORMACIÓN POLÍTICA COMO CONCEPTO SOCIOLÓGICO:
1.- Recién a fines de los años sesenta, cuando se reactivó la discusión sociológica, comenzaron a participar sociólogos y politólogos en las controversias en torno a los objetivos, contenidos y métodos de la formación política. Cada vez cobraba mayor importancia la reflexión sobre las premisas, condiciones y efectos del aprendizaje político organizado, sobre todo para especialistas en didáctica política como Behr, Berhmann, Clausse.

2.- Los estudios realizados sobre la "eficacia" de la formación política en las escuelas moderaron las expectativas, muchas veces exageradas, de los políticos y pedagogos que pretendían adjudicarle una importancia central al aprendizaje de actitudes y comportamientos en los alumnos. Asimismo, aparecieron las llamadas corrientes críticas que intentaban poner la formación política como "análisis aplicado del dominio" al servicio de transformaciones sociales, exigiendo que la formación política tomara partido a favor de determinados grupos sociales.

3.- Ello provocó una inevitable disputa sobre los objetivos de la formación política que se vio activada en la discusión en torno al "consenso mínimo". Hasta hoy no se ha llegado a un consenso más allá de las reglas de procedimiento formal o determinaciones conceptuales abstractas y ni siquiera existe coincidencia en cuanto al sentido que pueda tener un consenso de esta naturaleza.

4.- Recién en los últimos tiempos, se comenzó a investigar en qué condiciones se transmitían los contenidos en la escuela, adquiriendo especial importancia el grupo de investigadores de Helmut Fend. Basándose en el estudio empírico de las estructuras escolares de interacción y de socialización ("clima escolar"), Fend llega a la conclusión de que todos los factores resumidos en el concepto "clima escolar", influyen mucho más las actitudes políticas que los procesos institucionalizados de aprendizaje.

5.- Fue así que cobró importancia el concepto interdisciplinario de "socialización política", que terminó por convertirse en el concepto central de la investigación sobre el comportamiento. La mayoría de los trabajos actuales emplean un concepto "empírico" de socialización política que, a diferencia del concepto de formación intencional y normativa, "incluye todos los procesos de aprendizaje consciente e inconsciente a través de los cuales, los hombres obtienen orientaciones y comportamientos políticos".

6.- En tal sentido se concibe la formación política como segmento de toda la socialización política que está supeditado a condiciones específicas. No cabe duda de que los partidos políticos realizan su aporte a la socialización política como agentes terciarios. Otro tema es hasta qué punto trabajan en el campo de la formación política.

FORMACIÓN POLÍTICA : CONCEPTO DIDÁCTICO ESPECIALIZADO

1.- Muchas veces se equipara la formación política con la didáctica específica de las Ciencias Políticas. Aquí se trata, prioritariamente, de una problemática en torno a la enseñanza política -ya sean cuestiones que se refieren al contenido y los objetivos o a las técnicas y métodos de transmisión-, basándose en conocimientos didácticos generales o prácticos.
2.- La didáctica especializada abarca, como ciencia, la teoría de la enseñanza y del aprendizaje, las teorías de clases, los contenidos de formación y los planes de estudio, como también las teorías para optimizar los procesos de enseñanza y aprendizaje.
3.- Entre estas actividades también se encuentra la del trabajo curricular que realiza la didáctica especializada, elaborando objetivos y sistemas de aprendizaje operacionados, taxomanías, etc., moderando a través de objetivos verificables, la disputa ideológica sobre objetivos muy abstractos como, por ejemplo, madurez cívica, emancipación o participación, y lograr legitimar los objetivos.
4.- Recientemente se han presentado monografías que se dedican en especial a la "metodología" de la formación política, como planificación, realización y reflexión de procesos de formación política.
5.- En los últimos años, la didáctica especializada enfundó el reproche de ser una materia meramente teórica e intelectual sin referencia práctica, limitándose a ser "didáctica sin aprendizaje". Por esta razón se exige desde hace tiempo una "didáctica práctica y practicable".

FORMACIÓN POLÍTICA COMO CONCEPTO POLÍTICO

1.- El concepto también alcanzó una dinámica propia, no científica, como término instrumental de la política. Los partidos recurren a esta instrumentación de múltiple manera en la competencia interpartidista, especialmente cuando se trata de encontrar un culpable de los conflictos sociales, declarando de inmediato que se trata de "un nuevo fracaso de la formación política".
2.- En tal sentido se suele exigir que la formación política se encargue de corregir los fenómenos sociales que los políticos consideran indeseables. Esta instrumentación, tratada en la literatura como "función de bomberos", se basa evidentemente -en una valoración errónea de las posibilidades reales -especialmente de la instrucción política en los colegios-; uno de los objetivos de las ciencias de la socialización es, precisamente, lograr un enfoque realista.
3.- Frente a las expresiones retóricas de la importancia especial que se asigna a la formación política, asistimos los últimos años a un persistente empeoramiento de las condiciones reales en las que se desenvuelve la formación política por medidas; en el nivel de la política educativa que condiciona restrictivamente la enseñanza.
4.- Un ejemplo de la "politización de la formación política" es su inserción en la disputa ideológica de los partidos, tal como queda comprobado y documentado en numerosas controversias en torno a los libros y planes de estudio para la instrucción política en diferentes regiones alemanas. Especialmente en períodos preeleccionarios, cuando se agudiza la competencia entre los partidos, las discusiones sobre los lineamientos ocupan un amplio espacio, y no fueron tanto cuestiones didácticas, sino de contenidos y objetivos los que concentraron la fijación de los diferentes partidos.
5.- Estos pocos ejemplos bastan para demostrar que los partidos condujeron la necesaria discusión sobre la formación política en una sociedad pluralista, menos con argumentos racionales que con el objetivo de usarla como "slogan" y arma en la competencia estratégica con sus adversarios. Cabe pensar que en las épocas electorales se recurrió al tema de la formación política, más bien en función de los fines perseguidos con ella. La instrumentalización de la formación política sustituye "muchas veces una aparente disputa ideológica" por lo que resulta poco adecuada para ilustrar el sentido de la real función que le cabe.

CONSECUENCIAS DEL ANÁLISIS:
La localización del concepto de formación política en sus diferentes dimensiones científicas y políticas, permite encontrar algunas respuestas a las interrogantes planteadas en el título. En tal sentido, cabe hacer las siguientes afirmaciones:

• El empleo extensivo del término determinó un perfil heterogéneo, por lo que para un uso analítico racional se hace necesario determinar las premisas teórico-científicas y prácticas de la investigación.
• Pese a todos los intentos de encontrar un "consenso mínimo" en cuanto a objetivos vs. contenidos, esta meta sigue siendo difícilmente realizable en una sociedad pluralista. Por lo tanto, se necesita un marco de referencia teórico para poder decidir si determinadas actividades partidarias de indiscutible importancia también cumplen funciones de formación política.

MARCO DE REFERENCIA:
Los esfuerzos por esclarecer analíticamente el concepto permiten establecer el siguiente marco de referencia:
• La formación política debe mostrar las diferentes alternativas políticas y abstenerse de todo avasallamiento, es decir, enfocar una sola alternativa.
• Debe apelar al ciudadano con argumentaciones racionales para que los postulados de la madurez cívica (entre otros), no sean meras fórmulas retóricas.
• Para realizar los objetivos y normas enunciados intentara iniciar procesos de aprendizaje político en las formas institucionalizadas más amplias en las que se inscriben, sin duda, algunos campos de acción de los partidos.

HIPÓTESIS CENTRALES:
Estas consideraciones se basan en tres hipótesis:
1.- Es probable que la dificultad de lograr un consenso conceptual sobre formación política haya llevado a que los partidos utilicen la formación política como un medio de legitimación, que sirve de instrumento para la realización de otros fines políticos en campos funcionales muy diversos.
2.- El rol de los partidos en el sistema político alemán, que prevé expresamente la competencia partidaria y reconoce como deseables la presentación de diferentes alternativas políticas, parece hacer imposible que éstas actúen también en la formación política.
3.- Debido a esta situación de competencia, la comunicación política aparece casi siempre como "un producto artificial para generar lealtad o más bien confianza, más que como instrumento para obtener consenso.

C) FORMACIÓN POLÍTICA PERMANENTE:
1.- "Formación interna partidaria", "capacitación de nuevos afiliados", "Perfeccionamiento" o "formación política partidaria", son términos que emplean los partidos para denominar el trabajo de formación interna partidaria. Todas estas formas tienen el común denominador de que no se dirigen al "ciudadano normal" político, sino a los afiliados y mandatarios del partido y están organizados en diferentes áreas partidarias. Ejemplos:
a) Partido Socialdemócrata: Interpreta la labor realizada en el marco de la formación política como "parte de todo el trabajo partidario", estando obligados todos los niveles de la organización a presentar una adecuada oferta en la materia. La socialdemocracia emplea los términos "formación política", "formación interna partidaria" y "capacitación", en forma casi sinónima, debiendo la labor de formación política capacitar a los afiliados para colaborar "activamente, asumir funciones y generar en la opinión pública confianza en el partido". Sirve los directos intereses de la organización política..., a la creación de un eficiente cuerpo de funcionarios". En tal sentido se hace una detallada enumeración de los objetivos que cumple dicha labor. La formación interna partidaria es el intento del partido de "capacitar a sus funcionarios ofreciéndoles los contenidos correspondientes para comprender la esencia de la política y explicarla a otros; reconocer en los objetivos políticos del partido sus propios intereses identificándose por ello con estos objetivos y apoyarlos activamente asumiendo funciones partidarias..."
b) Partido Unión Cristiano-Demócrata: no ha presentado aún aportes concepcionales en el campo de la formación interna partidaria, a diferencia del alto grado de profesionalismo que evidencia en los demás campos. En tal sentido el partido señala que "es función de los partidos apoyar las instituciones de la formación política". Para la formación interna partidaria de sus miembros, las estructuras partidarias "ofrecen múltiples apoyos realizando las diversas agrupaciones partidarias seminarios de formación política propios...para preparar a los afiliados para determinadas actividades como ejemplo, asumir un mandato municipal". Cabe mencionar como publicaciones más importantes del Departamento de Relaciones Públicas de la Secretaría Federal del Partido los "Libros Generales", concebidos para los funcionarios políticos. Su orientación temática muestra claramente el fin para el que fueron pensados: equiparar a los funcionarios para la práctica y formarlos como multiplicadores de la política partidaria oficial. Tienen una orientación pragmática y renuncias a un fundamento teórico por lo que apuntan más al trabajo de relaciones públicas y capacitación de funcionarios que a la formación política. En el nivel de la central partidaria federal no se cuenta con pautas o concepciones para el trabajo de formación política del partido.
c) Partido Liberal: realiza "seminarios de capacitación para afiliados nuevos", que se ofrecen en el nivel federal y regional. Las bases para este tipo de actividades están contenidas en un cuadernillo editado por la Central partidaria con el nombre de "Servicio para afiliados nuevos y simpatizantes. Carpeta de material para la realización de seminarios de tarde". El capítulo "Metodología de la comunicación" realiza el detalle didáctico que permite integrar nuevos afiliados en el trabajo partidario en el "diálogo directo" como "mejor método para ganar nuevos miembros". sin embargo, todos estos seminarios de capacitación apuntarían más a aquellos miembros que ya trabajan activamente en el partido".
2.- Sin duda, el trabajo de capacitación que "sirve en primer lugar al trabajo de formación política que, sin embargo y en atención a las premisas conceptuales establecidas, solo puede ser parcial. La diferencia con la formación política radica, en especial, en el nivel de la legitimación: la capacitación entendida como trabajo de formación institucionalizado en el marco de la organización partidaria y orientado específicamente a los intereses y acciones de los destinatarios, solo abarca un círculo determinado al que está dirigido ese ofrecimiento y que realmente hace uso de él (en especial funcionarios del partido). Los objetivos formulados por los partidos ilustran claramente que el trabajo de capacitación interno sirve a la formación de los propios cuadros políticos.

COMENTARIO:
La ley sobre Partidos Políticos de Alemania señala, explícitamente, el interés legítimo de los partidos al enunciar la función de "capacitar ciudadanos capaces de asumir responsabilidad pública". Por lo tanto, a la luz de la ley no tiene razón de ser el reproche que se le formula a los partidos, que relaciona esta labor con el término "forja de cuadros" de connotaciones netamente negativas. El trabajo de capacitación se legitima, en primer lugar, a través de la función de reclutar élites y no tanto por la función de formación política. En tal sentido la capacitación interna sería la etiqueta de legitimación para la tarea, establecida por ley, de formar los propios cuadros dirigentes.

4.- FORMACIÓN POLÍTICA DURANTE UNA CAMPAÑA ELECTORAL

Frecuentemente en Costa Rica se critica también a los partidos políticos por descuidar la formación política durante las campañas electorales. El tema puede abordarse desde diversas perspectivas, porque sería relevante discernir entre formación doctrinaria, ideológica, programática, formación de opiniones en torno a problemas generales o específicos o simplemente capacitación electoral. En la República Alemana el politólogo Simón hizo, en 1985, una revisión de la literatura sobre el tema y sus conclusiones más relevantes son éstas:

1.- La forma actual que adoptan las campañas electorales, ¿son apropiadas para iniciar en los votantes procesos de aprendizaje en el nivel de la formación política? Esta pregunta se plantea en especial en atención a que las campañas electorales y las elecciones asumen un importante papel en el sistema constitucional de la República Federal, en parte también por su estructura federal. Las elecciones suelen ser el punto culminante del proceso democrático como acto central de legitimación, en el cual el electorado aparece como soberano en ejercicio del poder público. En tal sentido, la tarea de los partidos es cooperar en la formación de voluntad política del pueblo participando en las elecciones y presentando a los candidatos.

2.- El análisis que la investigación empírica ha hecho de la influencia de las campañas electorales en la decisión de los votantes concluye que, prácticamente, no se puede comprobar una influencia, por lo que la campaña electoral sólo reviste importancia secundaria en las decisiones. Sin embargo, ofrece la oportunidad -independientemente de cualquier decisión- de que el ciudadano sea integrado al proceso político, que puede ser de interés para la formación en la medida en que se plantea la pregunta sobre hasta qué punto se pueden iniciar o no procesos de aprendizaje: si no existe perspectiva cierta de que realmente el ciudadano sea escuchado, que pueda tomar e influir decisiones políticas, la formación y la educación política fracasan en el logro de sus objetivos.

3.- Sarcinelli es aun más tajante y señala “que las elecciones y las campañas electorales son constitutivas para la credibilidad de la labor de formación política”. En tal sentido, cabe preguntarse si la campaña electoral capacita al ciudadano para tomar una decisión racional o para fundamentar racionalmente esa decisión, para lo cual se necesitan conocimientos políticos que sólo pueden adquirirse en la campaña misma, por cuanto ésta “iniciaría un proceso de aprendizaje al que apunta la formación política, siendo este proceso decisivo en cuanto a la legitimación democrática en la medida que exista una congruencia en los contenidos de ambos niveles de aprendizaje político”.

4.- Cuando se busca una respuesta a este planteo, la transmisión de contenidos políticos en la campaña electoral merece un juicio en general negativo: “En la lucha de los partidos por participar en el gobierno, rara vez se utilizan sólo argumentaciones racionales. Antes bien se ven involucrados argumentos que apelan al nivel emocional”.

5.- Helmwerth llega a un resultado alarmante sobre la función central de legitimación que cumplen las elecciones. En tal sentido señala “no se hizo una campaña electoral para el ciudadano o incluso por orden del ciudadano. Los partidos contradicen su propia función teórica y programática (Ley sobre Partidos Políticos y objetivos de la formación política). La actual forma de conducir la campaña electoral opone claras barreras a una formación racional de la voluntad y opinión políticas. Los contenidos políticos, argumentaciones, objetivos y alternativas concretas se ven desplazadas por estrategias que tienen por objeto influir. Estas se planifican y coordinan con toda exactitud y se orientan en su concepción a efectos subconscientes. No se dirigen a los ciudadanos políticamente activos y pensantes, sino contra ellos”.

6.- O, dicho de otro modo, “los instrumentos y métodos utilizados en la campaña electoral...no se desarrollan y emplean en función de su importancia para la formación política, sino en función de su capacidad para convencer y persuadir”. Por lo tanto, es obvio que las estrategias de manipulación y persuasión se oponen claramente a los objetivos centrales de la formación política. De ello se desprende la conclusión harto deprimente de que en cuanto al valor que tienen las campañas para la formación política, a lo sumo se toma nota del “ciudadano maduro y racional...como ideal de las concepciones de formación”. Ello incluso afecta a las campañas locales que están cada vez más en tren de convertirse en una puesta en escena de un rito electoral anónimo y centralizado que le asigna al electoral un papel entre bastidores, evidenciando un distanciamiento cada vez mayor en lugar de fortalecer la “cercanía con el ciudadano”.

7.- Los estudios más recientes sobre el comportamiento comunicativo de los partidos, con especial consideración de la campaña electoral, casi permiten alimentar “empíricamente” la percepción negativa que se encuentra en todos los niveles (actores, electorado, medios, científicos). Cabe destacar en especial el trabajo de Sarcinelli sobre la “política simbólica” en la que analiza la comunicación política de los partidos tomando como ejemplo la campaña electoral de 1980.

En tal sentido, señala que el rol del ciudadano se agotaría en “ser objeto de los cálculos antropológicos, sociopsicológicos y de las ciencias lingüísticas y de comunicación”, y que más que a “cálculos racionales de los votantes parece estar dirigida a difusos motivos y sentimientos de lealtad”.

8.- Una característica estructural del lenguaje electoral son los “slogans”, lugares comunes y giros que persiguen claras intenciones persuasivas. La campaña electoral se limita a despertar apoyo logrando que, pese a la actividad desplegada por los políticos, la experiencia política se vea reducida. En efecto, la conducción de la campaña electoral por parte de los partidos no responde adecuadamente al “ideal” del ciudadano activo que decide y participa políticamente, por lo que tampoco se corresponde con las intenciones básicas de la formación política.

9.- Una evaluación de la campaña electoral como trabajo de formación política permitiría calificarla de “oportunidad perdida de la formación política”. En tal sentido, una de las tareas destacadas del proceso político es la que básicamente debería ofrecer la posibilidad de activar el proceso de formación política entre los ciudadanos. sin embargo, la transmisión de contenidos políticos apunta consciente o inconscientemente a lograr efectos prácticamente contrarios a los objetivos que plantea la formación política. En tal sentido, una de sus tareas podría ser poner al descubierto las características estructurales de la actual estrategia en las campañas electorales como ejemplo patético en el que los partidos mismos ponen en duda los altos postulados que reivindican, como puede ser el concepto de “ciudadano responsable”.

5.- COMUNICACIÓN INTRAPARTIDISTA Y EXTRAPARTIDISTA

El politólogo alemán Wolfgang Falke analiza, en 1982, las características del marco teórico que envuelve la comunicación en el C.D.U. (Partido Demócrata Cristiano) y hace varias consideraciones generales, de previo a exponer sus hallazgos:

A) CONSIDERACIONES GENERALES
1.- Sobre la investigación acerca de los partidos se dispone en la actualidad de muy pocos trabajos que realicen un análisis sistemático sobre la organización interna de los partidos, desde el punto de vista de la comunicación. Sin embargo, la comunicación es tan esencial para una organización que algunos estudiosos opinan que se podría comprender a la organización misma si se pudiera identificar a todos los canales que transmiten información, y todas las vías por las cuales la información influye en el comportamiento de la organización. “La comunicación es el pegamento que mantiene unida a la organización”. La comunicación misma habilita a un grupo a pensar en conjunto, a ver en conjunto y a actuar en conjunto.

2.- La comunicación es un fenómeno tan amplio y general que se podría resumir en el planteo del presente estudio en una sola pregunta disyuntiva:

A) ¿La comunicación entre los afiliados y el partido tiene importancia política y programática, persiguiendo influir en los resultados de las decisiones de contenido político? o,
B) ¿la comunicación de los afiliados tiene importancia organizativa política desde el punto de vista de la efectividad y eficiencia de la estructura interna, correspondiente a la competencia interpartidaria, que utiliza también los símbolos de contenido político como material destinado a la discusión interpartidaria?

3.- Al analizar modelos de actividades y de orientación sin entrar en el concepto de la comunicación, se caracterizan también las funciones de los afiliados como portadores de comunicación. Reacciones debidas a situaciones de incentivo, expectativas, aptitudes individuales y competencia, experiencias y convicciones, predisposiciones heredadas y ligadas a intereses, caracterizan “una conciencia organizativa” de los afiliados que posibilita sacar conclusiones sobre la elaboración de las informaciones que circulan entre el partido y la opinión pública. En este sentido, también los modelos de actividades y orientación, que se estudian bajo el concepto de motivación, constituyen un aporte para explicar la comunicación. sin embargo, no es posible analizar en profundidad y desde el punto de vista de la interpretación semántica las relaciones de comunicación que existen en los afiliados, efectuando una clasificación según su carácter de contenido político u organizativo político. Sólo se pueden indicar las premisas y condiciones para la recepción, elaboración y retransmisión de informaciones cuyo contenido no puede determinarse con mayor exactitud, porque se conoce poco sobre la cantidad y la calidad de información partidaria que se justifica limitar en un primer análisis de las formas de expresión más ilustrativas y fácilmente comprensibles.

4.- Se comprende como comunicación individual la frecuencia de los contactos entre los afiliados, diputados y funcionarios y entre estos grupos de personas y las instituciones centrales de la organización partidaria. Mientras que como comunicación masiva se comprende la difusión y recepción de medios impresos dentro del partido, de los medios impresos “públicos” y de la televisión en los afiliados. Es decir que se estudia a la organización partidaria como un sistema de relaciones de comunicación directa e indirecta, bilateral y unilateral.

5.- De esta forma, el análisis se basa ampliamente en la determinación y en la comparación de intensidades de comunicación entre los afiliados y las diferentes instituciones centrales de la organización partidaria. A su vez, se pueden evaluar estas intensidades en el plano organizativo e individual, y controlar sus consecuencias para la concreción del concepto partidario normativo de la participación y normativa del sistema.

6.- En el plano organizativo se trata de evaluar el alcance o la capacidad de diferentes canales institucionales de comunicación para la recepción, elaboración y transmisión de las informaciones entre los miembros y el partido. Se indica la "efectiva extensión estructural" de la organización partidaria institucionalizada de la que se dispone para concretar diferentes actividades. En ese sentido se trata, en primer término, de la pregunta completamente elemental: ¿Quién puede escuchar y quién puede ser escuchado?

Además, se puede determinar cada una de las instituciones como barreras de comunicación, o como amplificadores de ella.

7.- Barens calificó la existencia de canales sencillos y autónomos de comunicación como un factor estratégico de la democracia. La existencia de múltiples canales autónomos puede ser considerada una premisa para que los miembros ejerzan una amplia y extensa influencia sobre las decisiones políticas del partido, lo cual brinda la estructura institucional de este, las condiciones necesarias para la existencia de dichos canales. Esto es aplicable a la estructura de las organizaciones intermedias regionales, organizaciones especiales y organismos formales con poder de decisión y sus correspondientes oficinas coordinadas. También es aplicable para la estructura de todo el partido en los tres elementos: partido parlamentario, organización partidaria institucionalizada y partido en el electorado, los cuales se comunican indirectamente entre sí, incluso independientemente de la opinión pública y a través de ella.

8.- Su autonomía se puede deducir de los desniveles en la comunicación: Podemos imaginar los límites de una organización autónoma como un desnivel comunicativo: entre los afiliados o las partes de una organización existe una comunicación más fluida y más efectiva que con personas ajenas a ella. Si presuponemos que con una mayor intensidad de comunicación también es mayor la posibilidad de controlar la cohesión social y política, una mayor intensidad comunicativa se puede interpretar como una mayor capacidad de control o como relativa independencia de un control externo, y por ende como autonomía relativa. Relativa porque las instituciones y sus elementos son parte de una organización mayor que, a su vez, debe poseer autonomía, hacia adentro y hacia afuera, para mantener su independencia y cohesión.

9.- Las diferencias en la intensidad de la comunicación se emplean como indicadores del desnivel de comunicación, y por ende de la relativa autonomía de los canales de comunicación internos del partido. Con ello se desea establecer cuáles son los canales de comunicación internos del partido. Con ello se desea establecer cuáles son los canales de comunicación entre los afiliados y el partido que poseen una influencia relativamente mayor. Por la relación con la estructura institucional se presta especial atención a la influencia sistemática de los afiliados. si los afiliados mismos sólo tienen relaciones intensas con una parte de la organización, la capacidad de sus posibilidades de influencia se considerará en función de la intensidad de la comunicación entre esta y otras organizaciones y las instancias de decisión de la organización superior.

10.- Pero la pregunta más importante es hasta qué punto la organización de sus afiliados desarrolla autonomía, en general, como canal de comunicación. Se ha delimitado a la organización partidaria institucionalizada como uno de los tres elementos de la organización partidaria global. Sólo cuando a esta división corresponde también el respectivo desnivel de comunicación se podrá hablar de una relativa autonomía de la organización de afiliados dentro de la organización global.

Para poder prestar una comunicación especial de contenido político entre la conducción política y los ciudadanos con intereses políticos, la organización partidaria institucionalizada como organización de sus miembros, debe ser relativamente independiente de aquella comunicación que se desarrolla en forma directa entre al partido parlamentario y el partido en el electorado, entre este y la opinión pública. Entre el partido parlamentario y el partido en el electorado son las elecciones las que constituyen la comunicación directa. Entre la organización de los afiliados y el partido en el electorado, la comunicación directa se da a través de la fluctuación de los afiliados. Las demás relaciones de comunicación transcurren en forma indirecta y pública.

11.- La comunicación indirecta que se lleva a cabo a través de la opinión pública, puede contemplar, reemplazar o influir la comunicación entre los tres elementos de todo el partido. Los desniveles de comunicación, como expresión de la relativa autonomía deben incluir también la comunicación indirecta a través de los medios masivos de comunicación. En este sentido se tiene en cuenta que las prestaciones de comunicación de los medios también se ven influidas por el mecanismo de integración que implica la competencia interpartidaria.

12.- La intensidad con la cual un afiliado se comunica con su partido está relacionada con su participación en las decisiones partidarias. Esta intensidad es la expresión del esfuerzo que realiza y que considera necesario para hacer valer sus intereses y valores en las decisiones partidarias a través de un intercambio de informaciones. Se puede suponer que la predisposición de un afiliado a hacer un mayor esfuerzo de comunicación e información es tanto mayor cuanto mayor sea su interés en participar de las decisiones corrientes del partido.

13.- En este aspecto se puede hacer una diferencia entre la intensidad de la comunicación bilateral y directa que se logra a través de contactos personales, y la intensidad de la información unilateral e indirecta, efectuada a través de los medios "públicos" masivos. La intensidad en los medios "públicos" es al mismo tiempo una expresión del interés general por informarse sobre las ideas y opiniones con respecto a los problemas y las funciones políticas. Aunque un afiliado practique tan sólo una mínima comunicación bilateral y directa con la finalidad de asegurar su influencia directa sobre las decisiones, un interés especial político puede seguir expresándose en un gran esfuerzo de información unilateral a través de los medios masivos de comunicación. La intensidad de esta predisposición a informarse documenta un interés de dar un contenido de decisión programática a la participación "pasiva" a través de las elecciones. Recién cuando el costo de ambas formas de comunicación es mínimo, se puede partir del supuesto de que la asignación destinada al partido por parte del afiliado, no se orienta a influir sobre las decisiones corrientes de contenido político.

14.- La intensidad con la que un afiliado se comunica dentro del partido en forma bilateral y directa (intensidad de contactos) puede considerarse como el parámetro para el costo o el esfuerzo del afiliado para cubrir los costos de interdependencia. Los costos por interdependencia son la suma resultante de los costos que implica llegar a un consenso y un acuerdo, más los probables costos externos que deberá asumir el afiliado en caso de decisiones tomadas por el partido que son vinculantes para todos y no responden a las necesidades de ese afiliado o suponen consecuencias negativas. En una determinada organización con reglas fijas de decisión existe, para cada filiado, un costo de interdependencia óptimo en que la suma de los costos que implica lograr el consenso más los probables costos externos, es mínima.

15.- Cuando el número de afiliados aumenta, se elevan los costos que implica lograr el consenso y los costos por los probables costos externos, por cuanto hay más afiliados que pueden representar e imponer intereses divergentes. Aumentan los costos por interdependencia, por lo que también debe aumentar el esfuerzo de comunicación personal si cada afiliado pretende conservar su grado de integración en la toma de decisiones. Esto solamente no se da cuando los afiliados tienen intereses muy homogéneos o cuando son prácticamente indiferentes a las decisiones políticas del partido.

B) HALLAZGOS EN EL C.D.U.
1.- El partido estudiado duplicó aproximadamente el número de afiliados en el período bajo análisis. Si los afiliados deducen el beneficio de su afiliación, de la influencia en las decisiones partidarias de contenido político, el aumento del número de afiliados debería redundar en un mayor esfuerzo de la comunicación individual o un incremento de la intensidad de la comunicación de los afiliados. En cambio, este no sería el caso cuando los afiliados tienen intereses muy homogéneos o cuando el sentido de la afiliación justamente no radica en influir directamente en decisiones de contenido político. La predisposición a la información unilateral a través de medios masivos de comunicación aumenta cuando el incremento de las cifras de afiliados no es solamente expresión de mayor predisposición a afiliarse, sino también expresión de un mayor interés por participar, ya sea en forma directa, o indirecta, en las decisiones de contenido político.

2.- En el plano de la organización, la incorporación y del esfuerzo individual de comunicación, y la coordinación de los objetivos de la organización es con los objetivos individuales de los afiliados, lo que produce un esfuerzo de integración que a su vez se manifiesta como esfuerzo de comunicación. La pregunta es entonces: ¿cuál es la magnitud de este esfuerzo integrador cuando aumenta el número de afiliados y quién se hace cargo del monto?. Si todos los afiliados participaran con la misma intensidad en todas las decisiones, los esfuerzos se distribuirían en forma pareja entre todos. Los procedimientos y las reglas institucionalizadas para la toma de decisiones de que dispone una verdadera organización partidaria provocan, empero, una desigualdad en la distribución.

3.- El esfuerzo integrador como esfuerzo adicional de comunicación puede modificar, reducir o acentuar dicha desigualdad. La modificación de las intensidades de la comunicación dentro de la estructura institucional de la organización partidaria, que se experimenta por la influencia del número creciente de afiliados, indica cuáles canales de comunicación, dentro del partido, asumen el mayor esfuerzo de integración. Al mismo tiempo se hacen notar los estrangulamientos y las barreras que se producen al distribuirse el mayor esfuerzo. También es posible analizar si, como consecuencia del aumento en cifras de los afiliados, surgen nuevos desniveles, quizás hasta insuperables, en la comunicación.

4.- La segunda consecuencia es que el mayor esfuerzo de integración debe ser asumido por una parte de los afiliados, por los representantes y funcionarios del partido. Pero también se puede formular la pregunta ¿por qué una parte si los afiliados están dispuestos a asumir este mayor esfuerzo de comunicación? Para ello debemos remontarnos nuevamente a la pregunta de la motivación. Una escasa intensidad comunicativa puede ser expresión de que el sentido de la afiliación se comprenda como un apoyo general y que para mantener esa motivación no sea necesaria una comunicación intensa. Tanto más importante será la pregunta sobre qué afiliados si están dispuesto a hacerse cargo del mayor esfuerzo de comunicación y dónde reside la diferencia entre su motivación y la motivación de los demás afiliados.




CONCLUSIÓN

Los problemas de la motivación y de la comunicación están interrelacionados. Su relación caracteriza al partido como organización formal de sus afiliados. El análisis de esta relación entre motivación y comunicación de los afiliados y su pertenencia al partido tiene por objeto mostrar el principio que une al partido como organización de sus afiliados. Se trata del "pegamento" que mantiene unido al partido y habilita a los afiliados a pensar, ver y actuar en conjunto.

COMENTARIO:
Esta revisión bibliográfica, que analiza las relaciones entre la política y la comunicación en distintos grados de interacción: sociedad, parlamento, partido-militante y partido-elector, permite obtener -como conclusiones- que las prácticas comunicacionales, al menos en Alemania, muestran gran riqueza teórica, aunque en la práctica muestren muchas facetas concordantes con la situación costarricense, al menos en los estratos partidistas; no así en los otros niveles de relación, esto es, Sociedad y Poder Legislativo.

BIBLIOGRAFÍA

1.- Oberrauter, Heinrich: Medios de Comunicación y Cultura Política, en Contribuciones, octubre-diciembre 1990, N°4, CIEDLA, Buenos Aires, p.p. 15-24.
2.- Opus cit, p.18.
3.- Tales trabajos aparecidos en 1992 y 1993 apuntan hacia la tesis de que, siendo la Asamblea Legislativa un ente relacionador por excelencia no puede carecer de una Política Integral de Comunicación, que le permita racionalizar sus esfuerzos comunicacionales para que su validez como institución se asiente, no en la legalidad formalista, sino en la legitimidad social.
4.- Oberrauter, Heinrich: Legitimidad y Comunicación, en Contribuciones, enero-marzo 1991, N°1, Buenos Aires, 1991, N°1, CIEDLA, Buenos Aires, p.p. 116-126

5.- Simon, Werner: ¿Formación Política a través de los Partidos?, en Contribuciones, enero-marzo 1991, N°1, Buenos Aires, 1991, p.p. 89-96.

6.- Falke, Wolfang: Los Partidos Políticos como Instrumentos de un Sistema Democrático de Gobierno, en: Los Partidos Políticos en la Democracia Pluralista, CIEDLA, Buenos Aires, 1986, p.p. 71-86



CAPÍTULO IV

COMUNICACIÓN PARTIDISTA
En los capítulos anteriores se ha tratado de hacer una relación acerca de los diferentes análisis y enfoques con la que se pueden abordar los conceptos Comunicación Social y Comunicación Política en su acepción mayor, y se ha señalado que en Costa Rica, a falta de expertos de planta en los partidos políticos, los procesos de comunicación política se constriñen a mensajes unidireccionales, lanzados con gran carga emotiva, exclusivamente durante las campañas electorales, situación que apareja -como consecuencia inmediata- la imposibilidad de hacer estudios secuenciales bien fundamentados, para homologar o diferenciar el interés que los dos partidos permanentes mayoritarios le conceden a la comunicación social, como fenómeno global societario -y más concretamente- su aplicación al caso concreto de la política partidista.

1.- OBJETIVOS DE LA COMUNICACIÓN POLÍTICA

En su verdadera acepción, la comunicación política -en la dimensión partidista- consistiría en mantener una relación permanente, sistemática, racionalizada -no una relación discontinua, asistemática y emotiva-, como la que caracteriza el comportamiento comunicacional partidista tanto del Partido Unidad Social Cristiana, como del Partido Liberación Nacional, y con mayor razón, la comunicación política propia de otras agrupaciones electorales más pequeñas o de deletérea existencia. En opinión del Director de relaciones públicas del Partido Demócrata Cristiano de Alemania (C.D.V.), Karl Joachim Kiery, cuyo criterio es prototípico para una agrupación de un país democrático, las soluciones partidistas: "...deben estar siempre "cerca de los ciudadanos", y no estar al servicio de los planteamientos partidistas en épocas electorales, en las que privan la emotividad, la irracionalidad y el subjetivismo y por lo tanto la "labilidad" de criterios para que los ciudadanos apoyen a los partidos y no para que estos se apoyen en los ciudadanos...; porque la C.D.U. interpreta, cada vez más el concepto comunicación, en el sentido de diálogo".

En ese orden de ideas, la verdadera comunicación política requiere revestir características que busquen más que la legalidad su legitimidad. Y para obtenerlo debe tener -al menos-, a juicio del experto, tres características intrínsecas:


A) Comunicación al servicio del bien común
Cuando el propósito de un partido consiste en aplicar sus principios políticos para el bien y el interés de los ciudadanos, el objetivo supremo de comunicación derivado de este propósito es el de presentar a estos ciudadanos, tomando en consideración sus aspiraciones y opiniones, el programa político y las personas que lo representan, mediante la argumentación más convincente posible, para que una mayoría de los ciudadanos se sienta representada por el partido y le de su voto en las elecciones.

Este objetivo principal incluye una serie de objetivos específicos de comunicación política relacionados con las diferentes funciones de un partido que, además de aspirar al poder, debe preocuparse de mantener una labor permanente de información y docencia política, creando flujos comunicacionales directos con el pueblo y no solo con sus militantes y eventuales votantes.

LOS OBJETIVOS ESPECÍFICOS MÁS RELEVANTES SERÍAN CUATRO:


B) Exigencias

Dada la exigencia del diálogo con los ciudadanos, la comunicación política es para los partidos una tarea permanente. No se puede mantener un diálogo auténtico a través de un solo contacto por medio de un folleto propagandístico, o un contacto ocasional motivo por la campaña electoral.

La crítica a los partidos "establecidos" y la formación de nuevos partidos y agrupaciones muestran que todos los partidos aún están bastante lejos de un diálogo permanente con la población:

  •  Iniciar procesos de diálogo,
  •  descubrir alternativas de acción por la vía del diálogo, y
  •  garantizar una constante disposición al diálogo.


En criterio de Carl Joachim Kiery, en este aspecto cabe resaltar que: "El más importante de todos los "medios publicitarios" es el de la entrevista personal. Partiendo de este postulado, todas las medidas de comunicación política a largo plazo deben apuntar a establecer un diálogo con el ciudadano o a iniciar procesos de diálogo y mantenerlos. Este diálogo se iniciará efectivamente siempre que, dentro de su trabajo, las organizaciones del partido partan fundamentalmente de la base que tienen que acudir a los electores y no esperar a que el ciudadano acuda a ellas".

Sin embargo, en Costa Rica buena parte de los ciudadanos, por una deformación electoral cuya culpabilidad reside, en buena parte, en la entronización de visiones paternalistas, conciben el partido político como una entidad de servicios: servicios de empleo, concesión de favores, obtención de granjerías o facilitación de negocios, lo que -de ninguna manera- responde a las características de una entidad de servicio público cuya misión es de Bien Nacional.

Esa deformación de la función de un partido político ha ido minando su credibilidad e inserción social porque las posibilidades de prometer y cumplir son cada vez menores o se quedan en los mismos círculos.

De allí que -poco a poco- se hayan ido resquebrajando las funciones partidistas de organización y, cada vez con más fuerza, las unidades de relación partidista van utilizando -como intemediarios- a la prensa escrita, la radio y la televisión, lo que causa un enfriamiento de la relación, partidaria original, nacida al calor del líder y no de la fría intelequia ideológica.

C) Debate permanente

El cumplimiento de las funciones partidistas antes señaladas, así como de las tareas de comunicación política derivadas de ellas, se desarrolla en el marco de un debate permanente entre todos los partidos rivales, ante los ojos de la opinión pública, que recibe a domicilio esta confrontación a través de los medios de comunicación social. Si el éxito de cada partido se juega en esta confrontación diaria, la comunicación política se desarrolla en el marco de un sinnúmero de condiciones generales, entre las cuales destacan:


• El tratamiento constante e integral ante la opinión publica de los desarrollos políticos, con la consiguiente necesidad de clarificar situaciones y procesos políticos, presentándolos en una forma comprensible para todo el mundo.
• La intermediación de los medios de comunicación social, con la problemática de la función de "gatekeeper" ("vigilante" o "perro guardián") de los periodistas, quienes tienen un papel central dentro de este proceso por su trabajo de selección, estructuración y comentario de las informaciones políticas, aspecto que el partido debe tomar en cuenta a la hora de reflexionar sobre su labor comunicacional.
• La competencia de opiniones y noticias: Los esfuerzos comunicacionales de un partido se desarrollan en una situación de competencia múltiple, tanto con los de los demás partidos, en donde cada argumentacioón provoca un comentario generalmente antagónico. Y es que la comunicación política en sí no es, en definitiva, el objeto de la confrontación.

Estas condiciones generales enunciadas ponen de manifiesto la diferencia que existe entre la comunicación política permanente y la comunicación casuística -más propiamente información- de corte publicitario, propagandístico o de relaciones públicas estrictamente electorales que es -en el caso de Costa Rica- las que privan en detrimento directo de la primera.

Y en consecuencia social se mide, como lo demuestran las actuales encuestas, un deterioro creciente del interés y de la credibilidad ciudadana hacia el rol de los partidos políticos, muy preocupados por su "legalidad" y con escasa o nula preocupación por su "legitimidad social".

2.- DEMOCRACIA INTERNA

Todos los partidos costarricenses, en mayor o menor grado, en unos casos con mayor énfasis que otros, plantean la necesidad de pasar de una democracia puramente representativa a una democracia más participativa, donde el pueblo se haga más activo y conscientemente esté presente en las decisiones políticas que le conciernen. Esa democracia "hacia dentro" requiere de la construcción e "implementación" de modelos de comunicación política que tengan, precisamente como tarea la elaboración de una rica red de vasos comunicantes interconectados, vertical y horizontalmente, con corrientes informativas ascendentes y descendientes que permitan el libre y permanente fluir de información entre la militancia y las élites partidistas. Sin embargo, nada se logra si el modelo de comunicación no se sostiene sólidamente en un conjunto de prerrequisitos, que son:

A) El aumento de la participación de los miembros para crear un clima de mayor conciencia, que lleve hacia una cultura cívica participativa, que redunde en un activismo que rompa con la pasividad ratificadora de los "sí" y de los "no" de las asambleas.

B) Romper con la captación y el patrocinio en el reclutamiento de los líderes, así como la sujeción acrítica de la militancia a los dictados verticalistas del liderazgo de turno, el cual exhibe baja rotación y nuestra más bien tendencia a perpetuarse.

C) El estímulo efectivo a la desconcentración y descentralización en la toma y ejecución de las decisiones del partido.

Aunque en Costa Rica se suelen presentar severas críticas a los modelos autoritarios de dirección política, de "derecha" o "izquierda", sin embargo, tanto la forma como el estilo de dirección de nuestros partidos es bastante cercano al modelo centralista-autoritario, de funestas consecuencias, por la hipertrofia que introduce en los procesos democratizadores.

Parece entonces, que el problema de la comunicación política en el nivel partidista es el de su revitalización sustantiva, pues debe recobrar el sentido hermoso del arquetipo griego, al que se hace referencia al principio, de asociación de praxis y lexis, como ideas consustanciales a la política.

La búsqueda de este modelo comunicacional democrático debe ser complementado con modelos democráticos en los medios de comunicación social, en la plena dimensión del término, lo cual implica la búsqueda de sistemas abiertos, pluralistas en su integración, que garanticen el acceso igual a los medios, de todos los estratos y expresiones culturales, económicas y políticas de la Sociedad Civil, que intenten armonizar la libertad de expresión con la objetividad, para que esté al servicio del desarrollo integral del país. La implantación de estos modelos comunicacionales basados en nuevos paradigmas pueden por tanto, motoriar una planificación coherente y representativa del Estado, en su carácter de garante del Bien Común y no en su papel de instrumento al servicio, directo o indirecto, de intereses sectoriales de la sociedad, o aun de personas, lo que apareja el fenómeno de la denominada "partidocracia", o peor aún, de "argollas" cada vez más en entredicho.

3.- ESTRATEGIA COMUNICACIONAL PARTIDISTA

En la era postmoderna, en una sociedad de auténtica democracia, no se concibe una estrategia partidista sin una estrategia de comunicación, o, en términos más apropiados, sin una estrategia de difusión de la información política, como un sistema paralelo al sistema político. Tal estrategia debe encaminarse a sustituir un modelo verticalista que se puede expresar gráficamente, a juicio del comunicador venezolano Alejandro Alfonso, como "una fuente tratando de influir enviando un mensaje a algunos receptores causales a través de algunos canales cuyo alcance se desconoce teniendo algunos efectos consecuentes que se espera sean positivos..."


La formulación de ideas o temas, y la comunicación son acciones que la política moderna no puede separar. Vale decir, que no basta solo con elaborar un contenido político, un mensaje, sino que también hay que planificar cómo hacerlo del conocimiento público, pero con la participación activa de este, para hacer realidad el viejo concepto de que la democracia es "del pueblo y para el pueblo", para agregar lo más importante que conlleva la nueva concepción de participación: la democracia se hace "con el pueblo".

En la práctica, lo que convierte la acción política episódica y carente de vertebración la acerca a la verdadera comunicación política, es la permanente presentación -orquestada en tiempo y espacio- de acontecimientos políticos, eventos políticos, campañas de propaganda, debates sobre temas políticos, actos de docencia política, pronunciamientos, mensajes, de lo que resulta el fortalecimiento de las imágenes de viejos y nuevos líderes.

Pero como advierte el político salvadoreño Juan Ricardo Ramírez Rauda: "...a diferencia de cualquier otro desarrollo del proceso se encuentra permanentemente "cuestionado", por la confrontación de situaciones y la aparición de nuevos acontecimientos".

O sea que, desde un ángulo estrictamente comunicacional, no sólo está presente un transmisor que puede simplificar el modelo solo en teoría, sino que son varios los que están en competencia entre sí, lo que permite, justamente, que se fortalezca la transparencia informativa y con ella la democracia.

Es necesario tener siempre presente que la comunicación política es realmente un "proceso transaccional" que puede llevarse a cabo por numerosos canales y que, además, puede tener efectos múltiples. Esto no solo significa una complicación del modelo descrito anteriormente, de tal manera que no solo implica una perturbación muy importante de los elementos, sino -al mismo tiempo- una modificación cualitativa de cada elemento del modelo de comunicación.

Dada esta interrelación, los "transmisores" no solo transmiten su mensaje sino que observan y comentan los mensajes de sus competidores. Esto puede -y de hecho lo hace- influenciar considerablemente el mensaje original.

Las consecuencias de todo esto son evidentes, y obligan muchas veces a cambiar, modificar o acentuar los objetivos. Esto implica tomar decisiones que pueden significar a cada partido un gran riesgo (pérdida de imagen, pérdida de una elección, formación de "matriz de opinión negativa").

aunque esas decisiones son políticas y por tal están en función de los políticos, y aunque un "buen político" posee instinto, no debe confiarse solo en ese instinto. Por eso los especialistas en comunicación saben que no basta el buen instinto en política. Es necesario contar con la ayuda de un sistema de información ágil y de un sistema de investigación que provea el servicio de inteligencia como base para la planificación de la estrategia comunicacional. Este soporte lo proporciona, fundamentalmente, la investigación de la opinión pública y, los resultados de esas investigaciones son medios auxiliares importantes para la toma de decisiones, pues actualmente no se concibe la posibilidad de aventurarse en el proceloso mar de la política sin estos instrumentos como guías.

El Diccionario Electoral señala que, desde los planteamientos debidos a los tratadistas clásicos de la Teoría General del Estado,..." la opinión pública es un elemento característico del sistema democrático. Uno de los derechos electorales que se relacionan con el Estado es el de la participación de los ciudadanos en la vida política, y una opinión pública que tenga expresiones oportunas, coherentes y defensoras de los intereses colectivos coadyuva en esa participación. Por otro lado, la gran penetración de los medios de comunicación masiva debe ser mencionada a propósito de la opinión pública, así como el papel que juegan en su formación los partidos políticos. Democracia y opinión pública consciente en términos de fuerte vinculación."

4.- INVESTIGACIÓN DE LA OPINIÓN PÚBLICA

Hay diferentes formas de investigación de la opinión pública, pero la de mayor relevancia, importancia y precisión es la encuesta de opinión pública, donde también existen diferentes categorías. Pero cualquiera que sea su categoría, es necesario tener bien claro qué es lo que se puede alcanzar y qué es lo que se intenta lograr a través de la encuesta.

Para definir el alcance y la intención que debe tener una investigación de la opinión se requiere conocer los "efectos" más importantes de la comunicación, bajo el punto de vista de la investigación demoscópica, y estos serían, según recomienda la especialista alemana en demoscopía Elizabeth Nöelle:

A) "Los resultados o efectos de la exposición a contenidos específicos en casos particulares diversos, y no pueden pronosticarse en casos particulares, sino

B) Cualquiera que sea la forma de reacción del contenido, manifiesto o no, esta siempre es dinámica, en el sentido de que cubra las necesidades sociológicas por el receptor".


5.- COMPONENTES DE LA OPINIÓN PÚBLICA

La investigación comprensiva de la opinión pública sirve, en consecuencia, a los partidos políticos para medir -fundamentalmente- los aspectos que el estratega político venezolano Rafael Salvatierra estima como relevantes, apoyando su juicio, además, en los criterios emitidos por otros especialistas extranjeros (principalmente alemanes, franceses y norteamericanos) que han asesorado a los jefes de campaña de COPEI y Acción Democrática.

5.1.- ALCANCE:

A) Se trata de estudiar la situación tal y como es percibida por el receptor.

• ¿Cómo ve la situación del ambiente que le rodea: positivo o negativo, en progreso, estancamiento o en retroceso?
• ¿Cómo se ubica él en esta situación general. Participa del progreso o no, está afectado con la situación o no, tiene esperanzas o no?
• ¿Cuáles son los problemas que le afectan. Son estos problemas del tipo general o del tipo personal? ¿Quién es el responsable? ¿De quién se demanda la solución?
• ¿Qué piensa sobre el sistema social en general, y sobre las instituciones de ese sistema en específico?
• ¿Qué tipo de mensaje le llega, qué recuerda de ese mensaje? ¿Qué piensa sobre el mensaje?

B) Se trata de conocer el sistema de necesidades valores.

• ¿Cuáles son sus aspiraciones? ¿A dónde quiere llegar?
• ¿Cuáles son los obstáculos que él percibe? ¿Cómo quiere superarlos?
• ¿Qué tratamiento espera de sus compatriotas? ¿Se encuentran ellos a nivel igual, superior o inferior?
• ¿Cuáles son sus necesidades inmediatas? comida, empleo, seguridad personal, vivienda, educación, salud, servicios públicos, entre otros.
• ¿Cuáles son las fórmulas en que él cree para solucionar sus problemas inmediatos? esperanza, esfuerzo propio, paciencia, apatía, frustración.

C) Se trata de determinar el contenido del mensaje.

• ¿Qué es lo que quiere comunicar el transmisor?
• ¿Cómo llega el mensaje al receptor?
• ¿Cuáles son las partes del mensaje que llegan al receptor?
• ¿Entiende el receptor lo que el transmisor quiere decirle?
• ¿Dice el transmisor lo que el receptor quiere oír?


5.2.- INTENCIÓN:

La intención busca relacionar la situación tal y como es percibida por el elector en la preferencia de partidos, para cumplir -a su vez- funciones de:

A) Análisis (del sistema de necesidades-valores y motivaciones del receptor y de la situación en general).

B) Test (de la forma como distintos grupos de población aceptan el mensaje).

C) Control (los efectos de la comunicación en términos de preferencia de partidos o líderes).


5.3 CONSECUENCIAS

Solamente en la medida en que la encuesta, o una serie de ellas, cumpla con estas tres funciones se satisface el desarrollo de todo el proceso de comunicación política, y que la investigación asuma el rol de respuesta; y aunque la encuesta no constituye la única medición de la respuesta del receptor al transmisor, sin embargo, constituye la respuesta potencialmente menos distorsionada.


6.- USO DE LOS MEDIDORES DE OPINIÓN PÚBLICA.

Es un lugar común encontrar en la literatura referencias al hecho de que, aunque los políticos demuestran interés por los resultados de las encuestas, la realidad es que -salvo excepciones- casi no saben hacer buen uso de ellas. Su interés primario es la "pizarra de anotaciones", lo que peyorativamente ha dado en llamarse "la carrera de caballos", o sea que de la triple función de la encuesta (análisis, test, y control), su atención se concentra casi únicamente en la función de control: la fluctuación de la opinión pública en cuanto a preferencia de partidos y preferencia de líderes (o candidatos, si es una campaña electoral).

La mayoría no se interesa en saber que a las encuestas se les pueden dar diferentes usos; que diferentes segmentos de la población usan los resultados de las encuestas de opinión pública en diferentes formas, y las mismas personas usan esos resultados en formas divergentes, según varía el contexto de la situación.

Efectivamente, la "significancia política" de las encuestas de opinión pública es una consecuencia de la interacción entre los usos para los cuales las encuestas son propuestas y las expectaciones contenidas en ellas para sus usuarios.

En consecuencia, para un panel de expertos que participó en el Seminario sobre Comunicación Política efectuado en Caracas en 1984, es relevante que: "Esta interacción está determinada por dos elementos: primero, por la capacidad metodológica y las limitaciones de las encuestas, y el entendimiento de los usuarios de esa capacidad y esas limitaciones, y su percepción sobre el lugar propio de las encuestas en el proceso político. Segundo, y de igual importancia, es la calidad de absorción de los usuarios de los resultados de las encuestas, especialmente cómo afecta las decisiones y acciones que ellos pueden hacer a la luz de la lectura e interpretación de los resultados de ellas."

Precisamente en Costa Rica la Revista Rumbo del 30 de marzo de 1993, dedicada a glosar lo que llama "Los Pecados de las Encuestas", adiciona un tercer elemento, que es el de la "deficiente interpretación" de los resultados de las encuestas por causas diversas, y cita entre ellas: "La difusión con títulos antojadizos, la falta de continuidad en la interpretación por parte de los periodistas. Encargados de las secciones de análisis político; minimización de los márgenes de error de la "desviación standard"; desorden en la presentación gráfica de los resultados; utilización publicitaria de encuestas contratados por los medios, por parte de candidatos políticos para sus propios fines, y por último el hecho que algunos periodistas sin tener conocimiento para ello, asumen el rol de intérpretes de encuestas".


6.1 Uso mediático de las encuestas.

Un uso cada vez más importante de las encuestas es el mediático (esto es, el uso periodístico, radial, televisual y ya se asoma ,aunque lentamente el uso mediante intercambios en Internet ), en el sentido de satisfacer la curiosidad de sus usuarios y clientes. Los medios consideran que "su público" común está interesado en las encuestas, porque creen que ellas son capaces de predecir resultados, o informar sobre situaciones e imágenes. De aquí nacería -aunque no es estrictamente cierto- el criterio de que los medios de comunicación consideran un deber tener a la opinión pública informada, dando a la luz pública, periódicamente, resultados de encuestas de opinión pública.

Esto genera discusiones sobre las cualidades científicas de las encuestas, y hace nacer la especulación -con o sin razón, muchas veces- acerca de la seriedad y objetividad de las empresas encuestadoras, y la de sus ejecutivos. En este contexto hay que anotar que el problema de la seriedad de las encuestas y la honestidad de las empresas tiene dos caras: la del comportamiento serio y honesto por parte del usuario del servicio en específico, y del público interesado en general. Para esto se necesitan unas pocas normas que sirvan como reglas de juego, y como lo señala una Resolución del Primer Congreso Nacional de Estadística, efectuado en San José del 10 al 13 de marzo de 1993, la verdad es que si las hubiere: "no hay mecanismos para garantizar su funcionamiento científico..."

Lo cierto, entonces, es que en América Latina (y Costa Rica no es ciertamente la excepción), todavía no existen acuerdos bien delineados sobre las reglas de ese juego. Esto ha sido un grave inconveniente para las empresas investigadoras que son sometidas, permanentemente, a juicio político.

6.2 Uso científico de las encuestas

Un segundo uso de las encuestas de opinión pública es el científico. Por ejemplo, políticos, sociólogos, sicólogos utilizan las encuestas como fuente de datos para el análisis de los procesos electorales, para comprobar hipótesis sobre el flujo comunicacional y para la investigación de la dinámica de cómo se hace la escogencia. En este contexto no hay tanta preocupación por las predicciones, sino que más bien el interés se centra en que los datos disponibles tengan el rigor y la calidad suficiente para ser usados analíticamente.

6.3 Uso político de las encuestas.

En contraste con el punto anterior, están aquellos usos de las encuestas de opinión pública que están relacionados directamente con las decisiones políticas. Los usuarios en este contexto incluyen a los estrategas políticos, los candidatos, los aspirantes a candidatos, los aspirantes a precandidatos, los gobernantes y los integrantes de ciertos grupos de "presión" o de "interés", quienes buscan orientarse "a tiempo" y ejercer influencia para fortalecer o para distorsionar la comunicación política que se potencia en períodos electorales. Hay dos maneras en que las encuestas pueden ser usadas por éstos ("political decisión makers"), "hacedores de decisiones políticas", y ellas contrastan fuertemente entre sí.

En la primera forma, la encuesta es usada como una guía en el desarrollo, implementación y evaluación de las decisiones: ¿qué "issues" deben enfatizarse y a guiénes, qué tipos de apelación deberán ser desarrolladas y cómo? Para estos propósitos, las encuestas de opinión pública deben proveer una información válida y confiable.

La justificación más reciente del uso de las encuestas, es el deliberado esfuerzo para inclinar o manipular la decisión política. Indudablemente que el uso de los resultados de las encuestas de opinión pública tienen un efecto en ambos polos del ciclo comunicacional, vale decir en el transmisor (líderes políticos) y en el receptor (individuo, o votante), si es una campaña electoral).

Así lo refiere el experto en organización electoral, el venezolano Rafael Salvatierra: "Del polo del transmisor, ha habido controversias considerables, principalmente académicas, concernientes a los efectos que los estudios de opinión pública, tienen sobre la calidad y la responsabilidad que corresponde a los partidos políticos y sus líderes. Por ello, algunos críticos mantienen que las encuestas inhiben la actitud responsable de los deberes del liderazgo político. Otros, en contraste, las defienden, enfatizando que las encuestas hacen el proceso de comunicación más idóneo a las necesidades y deseos de los constituyentes políticos".

La verdad, sin embargo, es que cada día se hace más y más difícil para los partidos y sus líderes ignorar las "respuestas" de sus electores.

7. INFLUENCIA POLITICA DE LAS ENCUESTAS.

En general, puede afirmarse que las encuestas infuencian el pensamiento y las posiciones de los líderes políticos sobre los temas o “issues”. También puede señalarse que infuencian la moral de los militantes del partido o de los activistas de una campaña electoral y aun puede afirmarse-como lo hace el político salvadoreño Ramírez Rauda-que: "los procesos eleccionarios secretos; igualitarios, limpios y democráticos -ayer sujetos a métodos de grosera impresión -hoy están siendo socavados en su base por las técnicas subliminales de la propaganda y de la manipulación demoscópica".(11)
Los resultados de las encuestas también afectan, en muchos casos, las decisiones de los gobernantes; decisiones que no se toman o aplazan y las cuales debieran plantearse tomando en cuenta las necesidades reales de un país. Hay gobernantes que su ejercicio de gobierno lo desarrollan bajo la influencia de los resultados de las encuestas; otros, que están a espaldas a ellas, quizás porque es controversial con lo que creen, o quizás porque se sienten en el deber de sacrificar su "clientelismo político" en aras de una necesidad superior.
Por otra parte, la hipótesis de que la publicación de los resultados de las encuestas de opinión pública tienen un efecto directo en el comportamiento del votante ha sido debatido ampliamente por muchos años y aún la controversia sigue.
Varios tipos de efectos han sido motivo de hipótesis, pero la mayoría se podrían clasificar, según afirma Salvatierra, en dos categorías generales:

A) Efectos sobre preferencias de candidatos:
Esto es lo que a menudo se ha denominado por los especialistas en demoscopía política un efecto de "bandwagon", o sea que muchos electores son tentados a irse con el candidato que tiene las mayores posibilidades de ganar, solamente porque aparece adelante en las encuestas. La mayoría niega que realmente se produzca ese efecto de "bandwagon". El efecto contrario es precisamente la hipótesis sobre un efecto "subterráneo", acerca de la simpatía que despierta el presumible perdedor.

B) Efectos en el votante:
En relación con el comportamiento del votante, también como efecto de la publicación de los resultados de una encuesta, se puede presentar sobre todo lo que se denomina "la economía del voto" (principalmente en los sistemas electorales con predominio bipartidista); pero realmente hay poca evidencia empírica, ya que no hay investigación sistemática sobre este tema, y lo que se ha dicho o escrito, en su mayoría, ha sido primariamente de naturaleza especulativa.(12)
Una negación enfática de que los resultados de las encuestas publicadas está presente en el complejo proceso de decisión dle voto, la externa el consultor político Joseph Napolitan, quien asegura: "Las encuestas nunca han ganado una elección" -pero agrega- luego: "sí se pueden ganar las elecciones con lo que se haga con las encuestas".(13)

Ahora bien, aunque en Costa Rica no hay suficiente investigación sobre la meteria, lo que sí es posible vaticinar es que el efecto más directo que tienen los resultados de un encuesta, pero sobre todo su adecuada interpretación, es sobre la marcha de la campaña misma.
Así, en el lado del "transmisor", si la encuesta le es negativa, se crean efectos de desmoralización y confusión; del lado del "receptor" se produce, por ejemplo (en el caso de los contribuyentes financieros) una merma importante en la donaciones, así como se desestimula otro tipo de colaboraciones y apoyos electorales importantes, por ejemplo en profesionales, en la clase media en proceso de empobrecimiento y en los sectores de marginados sociales organizados en barriadas populares, cuya "simpatía oscilara" hacia uno u otro candidato, según sean los resultados de las encuestas.

Es difícil contrarrestar combatir estos efecto, Por un lado, la parte afectada trata desacreditar la validez de los resultados, acusando -en la mayoría de los casos- la manipulación de los resultados, o de resultados prefabricados para producir algunos de los efectos ya descritos. Otras veces se acusa de incapacidad técnica a las empresas, o de que están al servicio de determinada parcialidad, o se imputará "falta de calidad científica" al estudio realizado, o se va a la publicación de los resultados de otra encuesta, controversia a la de origen. Esto es lo que se ha llamado "la guerra de las encuestas", y lo que se ha determinado que, en muchos casos, las encuestas terminen siendo en sí mismas tanto un "issue" electoral como un "instrumento de propaganda" política.

Todo esto crea confusión en el receptor, y a veces, por qué no, en los propios usuarios, quienes muchas veces se habrán hecho la pregunta ¿qué acertadas y cuál es el nivel de exactitud de ellas? En todos estos años, las técnicas de muestreo, y las formas de hacer las entrevistas, se han ido mejarando paulatinamente y así los márgenes de error han disminuido. Las críticas que se hacen a algunas empresas de disfrutar los resultados acerca de las elecciones y, más aun de que ellos manipulan resultados en beneficio de determinado candidato, conforme se va calentando la confrontación electoral, cada vez se hacen más reiteradas y especulativas.

Las encuestas hacen su aparición en Inglaterra a finales del siglo XVIII; a principios del siglo XIX se efectúa la primera encuesta en Estados Unidos de América, y en Francia aparece en 1848; en Alemania en 1948; y en Bélgica en 1868 y -a partir de entonces-irrumpe en el escenario político en todos los países. Las primeras encuestas políticas se formulan en Costa Rica a fines de la década de los setenta por parte de la empresa CID, afiliada a  Gallup Research Institute.

A juicio de Salvatierra, pueden presentarse estos casos:

A) En principio, puede asumirse, teóricamente, que los responsables de empresas antiguas y ya consodidadas o nuevas con intenciones dserias, no van a arriesgar la reputación y la credibilidad -que es el mejor activo que presentar- avalando la manipulación de sus encuestas. Otras "empresas" pueden -por lo contrario- nacer y morir en cada campaña,por lo que su reputación es intrínseca a su propia labilidad y parcialidad.

B) Pero esta tesitua puede crear la situación de que algunas empresas situadas entre este juego electoras pueden presentar un "número grande de indecisos", sobre todo en las encuestas finales, para "cubrirse las espaldas" o mezclar técnicas de muestreo con métodos de ponderación controversiales y poder dar, luego, alguna explicación en caso de algún error en las predicciones presentadas y los resultados finales.

C) Por otra parte, los medios de comunicación pueden informar de resultados de encuestas los cuales sean incompletos, para cumplir un propósito político. La mayoría de estos resultados provienen de encuestas dirigidas a contratadas por líderes políticos o partidos políticos, y sólo aquellos resultados que les favorecen o hieren a sus rivales son enviados a publicación.

D) Algunos países han buscado formas para resolver este problema, y para esto han establecido normas que deben cumplirse al publicarse los resultados de una encuesta, la cual obliga a publicar -además de estos resultados- información relevante para tratar de demostrar la seriedad del resultado.(13)

En lo que respecta a Costa Rica, la confesión pública del ex Fiscal del Colegio de Economistas, entidad en la que el Estado delega el control de la actividad del trabajo de confección e interpretación estadística de las consultas de opinión pública, es categórica: "No se dispone de recursos para realizar una labor amplia".(14) Y no es menos tajante el criterio del Presidente de ese Colegio: "No hay controles, sólo presentar el nombre de un Colegiado, que asuma la responsabilida ante el Colegio. No fiscalizamos, porque regulamos el ejercicio profesional, no la actividad".(15)

Términos especializados: En la ciencia demoscópia los términos especializadas que suelen emplearse con mayor frecuencia son los siguientes:
A) UNIVERSO: Es el conjunto de todas las unidades (personas, votantes) que se desea estudiar, sean accesibles o no lo sean. Se conoce con exactitud el universo a partir de la definición del problema por estudiar y del empleo que se vaya a hacer de los datos. En el caso de las encuestas electorales, el universo será el conjunto de las personas que tienen derecho a emitir su voto en la elección respectiva.
B) ESTRATO: Es un agrupamiento de unidades muestrales. Para facilitar el conocimiento del universo o de una parte de él, se recurre al procedimiento de divirlo en subconjuntos (estratos), en los cuales se seleccionarán, aleatoriamente, con posterioridad, las unidades por encuestar. Esos subconjuntos pueden ser, por ejemplo, distritos electorales, o grupos de casas que se han identificado, a efectos de realizar entrevistas casa por casa, o determinadas áreas de un mapa, o cierta cantidad de líneas de una lista de nombres (padrón electoral, por ejemplo).
C) SELECCION ALEATORIA: Nunca existe seguridad plena de que las diferentes unidades que componen un universo se encuentren, en la realidad, adecuadamente mezcladas. Para aumentar las garantías de alcanzar el resultado buscado se recurre a tablas de números aleatorios, que presentan un comportamiento que puede predecirse.
D) ERROR DE MUESTREO: Consiste en la probable inexactitud que exista en el sentido de que la muestra que se ha seleccionado represente a toda población. Diferentes muestras tomadas sucesivamente de la misma población entregarán resultados diferentes. Este tipo de error es inevitable, pero puede elegirse el nivel de riesgo que se quiere correr. La estimación depende de la variabilidad que existe en el universo considerado.
E) ERROR DE MEDICION: Se produce durante el acto de medir, a consecuencia de diversos factores vinculadas a la forma en que se ha preparado el cuestionario (definiciones inadecuadas, preguntas mal formuladas que inducen las respuestas). se han definido los estratos (exclusión de algún sector importante del universo), o se efectuó el test (fecha inadecuada, codificaciones con diferentes criterios, etc.) Este error aparece siempre, pero su importancia exacta se desconoce y tampoco se sabe el sentido en que opera.(16)

8.- TIPOS DE ENCUESTAS
Aparte de los censos que son quizá la actividad estadística más concocida en términos demoscópicos pues se realizaban desde la más remota antigüedad y hasta hace poco tiempo estaban confinados a las esferas estatales, no todos los estudios de opinión pública -aun cuando se encuentren científicamente y técnicamente realizados -producen resultados estadísticos confiables, ya que existen diferentes estudios de opinión pública, dependiendo del uso y lo que se quiere investigar y la profundidad de lo investigado. En general, las encuestas pueden dividirse en varias categorías de orden técnico o metodológico:

8.1. La primer tiene que ver con aquellos estudios de opinión pública que tienen valor estadístico. Entre las más importantes están las llamadas "encuestas representativas" (algunos las denominan encuestas "referenciales"); éstas son realizadas permanentemente en Costa Rica por el Banco Central y el Minsiterio de la Presidencia, entre otros. En el nivel particular, recientemente, primero el periódico La Nación y luego las televisoras Canal 7 y Canal 4, y luego el periódico la República, han iniciado esos estudios confiados a tres empresas: CID-GALLUP, UNIMER y BORGE y ASOCIADOS.
Este tipo de encuestas es de cobertura nacional con base en cuestionarios largos, con entrevistas personales y la muestra suele ser amplia.
Estas encuestas son realizadas con cierta frecuencia como punto de referencia para el análisis de las tendencias sobre diferentes tópicos. En algunos países, por razones de costos, tales encuestas se llevan a cabo telefónicamente, con el problema de que sólo ciertos segmentos de población pueden se encuestados. Como una extensión y refinamiento de estas encuestas, hay las llamadas de "seguimiento", donde una vez completado el análisis de referencia se establecen áreas de estudio adicionales, y se efectúa una o más encuestas de seguimientopara probar, en mayor profundidad, los tópicos que se han establecido.

8.2. Otro tipo de encuestas son las llamadas "flash" (también Omnibús). Aquí la muestra es más pequeña. Los cuestionarios son cortos, y los tópicos suelen ser muy pocos. Además, su realización es localizada. Se presentan algunas dificultades, sobre todo si se extiende su realización a muchos lugares (esta muestra, que resulta pequeña, generalmente se usa como control).

8.3. La encuesta más crítica es la que se realiza en las últimas semanas de la campaña electoral, es la denominada encuesta de rastreamiento ("tracking poll"). También cercana a esta categoría se encuentran un segundo tipo de tercer tipo: la encuesta "Boca en Urna", y el "Conteo Paralelo", que se efectúa con personas que han emitido ya su voto y sirven para auentar "la temperatura" el día d elas elecciones, o, son realizadas al final del proceso para adelantar la divulgación de los resultados y causar efectos psicológicos de poder y debilitamiento para el ganador y el perdedor, respectivamente.
La primera tiene el problema de que no se hacen suficientes entrevistas cada día, pero se establece un sistema de movimiento de entrevistas. Así, si cien personas son entrevistadas cada día, y si la acumulación de cinco días consecutivos constituye la muestra total, cada día adicional de cien entrevistas que se agrega, obliga a desechar las cien entrevistas de más antigüedad. La línea de tendencia que se produce en esta forma puede ser una forma excepcionalmente útil para loa partidos, sobre todo si hay decisiones cruciales en los últimos días de la campaña, que suelen "cocinarse" a muy alta presión.
Respecto de la segunda encuesta "Boca en Urna" o de la tercera "conteo Paralelo" y la segunda crea desorientación y desorganización cuando el proceso electoral aún no ha concluído, existe la tendencia de prohibir su divulgación pública por cuanto la primera manipula al elector que aún no ha votado y crea desasosiego, frustración y desesperación en los dirigentes partidistas "contrarios". En lo que respecta a Costa Rica, el Tribunal Supremo de Elecciones no permite la divulgación "oficial" de estos resultados, pero, en la práctica, los partidos o los medios de información pueden burlar estas disposiciones.

8.4. En relación con las encuestas que no tienen método del todo o que tienen muy poco valor estadístico, se encuentran los "estudios sicomotivacionales" o encuestas de profundidad. Los cuestionarios son muy extensos, y las preguntas son abiertas, y una entrevista promedio suele durar 90 minutos o más.
Para el trabajo de campo se exigen entrevistadores con experiencia y se prefieren sociólogos, sicólogos y politólogos para realizar las entrevistas. La calidad de las respuestas depende de la capacidad del entrevistador para obtenerlas. El material de las entrevista, por cierto muy abundante, se analiza cuidadosamente. Los resultados son difíciles de cuantificar pero su ventaja es que va más allá de los fríos números. Según Salvatierra: "A través de ella s obtiene un proceso lineal de pensamiento que explora toda clase de dimensiones, algunas deellas inesperadas. Aunque esta clase de estudios de opinión pública son valiosos resultan muy costosos y su proceso de desarrollo tama bastante tiempo y por ello casi solo son usados en etapas pre-elecotrales".(17)




9.- TEMAS O "ISSUES POLITICOS.

Para que un asunto cualquiera adquiera el carácter de temas o "issue", es preciso que se den ciertas condiciones.

9.1. conocimiento por la mayoría del electorado.
La información del gran público es un elemento básico. No se trata, sin embargo, del conocimiento detallado y profundo, sino del espacio poblacional que sepa que el tema existe.
Si se estaá en una campaña electoral, debe tratarse de una sección muy ancha del cuerpo electoral. Sólo un asunto muy conocido por el público es susceptible de convertirse en un "issue de la campaña".
Cuando se está en otras etapas del debate político, previas o posteriores a la campaña, basta con que llegue a los sectores de población interesados. Estos casos, si bien menos dramáticos, no deben ser menospreciados, pues pueden dejar secuelas con efecto posterior.

9.2. Motivación.
El tema ha de poseer potencialidad para suscitar la discusión, energía para expandirla a secciones más amplias del electorado y fuerza para mantenerse y subir su propia presión.
Sólo es tema aquello que le importa a la gente, lo que la motiva. Así, el amor, el temor, el instinto de conservación, el interés directo o personal, el resentimiento, la esperanza, el patriotismo, la aversión, son poderosos combustibles para que un tema cobre cuerpo.

9.3 Direccionalidad.
Requiere qeu posea (y ello sea distinguible con relativa facilidad) dos caras: un aspecto positivo y otro negativo, de modo que la persona que reciba la información y sienta la motivación, esté en posibilidad de discernir que hay un enfoque "bueno" y un enfoque "malo" de la cuestión.

9.4 Susceptibilidad de asociación.
El tema requeriría que su aspecto positivo sea susceptible de ser asociado a una de las partes de la confrontación y que le negativo lo sea a la otra. Aquella tratará de sacar el mayor partido y de "rematar" al oponente, recurriendo (quien más, quien menos) a las viejas y ya clásics reglas que aconseja Jean Domenach en torno a la propaganda política.

10.- ORIGEN DE LOS TEMAS O "ISSUES".
Los temas o "issues" del debate político pueden provenir de distintas fuentes. Entre ellas, según ejemplican el político venezolano Ramón Guillermo Aveledo; el asesor en propaganda franco-venezolano Juan Zune; o el especialista en propaganda italiano Vitalino Rovigatti, las más representativas son las siguientes(19):

10.1. La ideología (o programa) de los partidos.
Una particularidad habría que señalar y es que el ariete escogido por el adversario para atacar un programa no necesariamente es siempre un "vocero específicamente político". Este trabajo lo pueden hacer "otros" aparentemente no involucrados con el partido contrario, el cual busca obtener beneficios directos de esos ataques. Lo cierto es que el programa logra de este modo un grado de difusión y suscita un interés alrededor del cual puede girar la campaña propia y aun la del adversario. Algo similar ha sucedido con "conceptos de tipo anzuelo", lanzados por candidatos, en que al discutir sobre su viabilidad o factibilidad constitucional o aun de cambio profundo de la dirección de la economía,logra que el tema acapare la atención en grado mayor.

10.2. La situación nacional.
De ella surgen los temas obvios como el costo de la vida, el desempleo, la vivienda, la deuda externa, la pobreza, la corrupción, el narcotráfico y la ecología, por citar algunos.

10.3 La situación internacional.
Se dice, y con razón, que en las campañas los temas de política internacional nunca alcanzan el impacto de aquéllos más domésticos. La veracidad de esa afirmación generalizada no es obstáculo para reconocer la incidencia interna de ciertos hechos, principalmente -y es muy natural- cuando ellos son vinculados con actores o situaciones deldebate político nacional, a raíz del papel y la gravitación, que juegan las "Internacionales Políticas", o los "bloques económicos",o bien las afiliaciones políticas a tesis liberales o estatizantes, según sea el caso. Así, es posible observar cómo, cuando en un país hay un gobiero de un signo ideológico y en otro país toma el gobiernoun partdio de ideología afín, la empatía que se produce hace que en ambos se refuercen un tema o una posición; pero el tratamiento del tema es distinto y también es diferente el trato al tema si cambia el signo ideológico de uno de los gobiernos.
10.4. La ubicación de los actores en el sistema político.
El propio hecho de estar un partido en el gobierno o en la oposicón, puede ser fuente de temas, entre ellos: la continuidad, la habilidad o la tardanza para dar respuesta a un hecho, o a un poblema, son algunos ejemplos válidos.

10.5. Un hecho coyuntural
Un acontecimiento impactante puede derivar, entre sus consecuencias, el nacimiento de un tema político usualmente en la forma de "escándalo político", cuya duración depende de factores a veces estrínsecos al escándalo mismo, o bien se les acalla haciendo surgir otro escándalo en las "tiendas del adversario", hasta que se genera una confusión que logra disipar o alejar la atención de los electores hacia otros hechos de más impacto.

10.6 La personalidad de los actores.
En las campañas electorales, las características personales, sean éstas percibibles como positivas o como negativas, se traducen en temas, o más bien se les obvia si así interesa a los contrincantes. La debilidad o la firmeza, la experiencia, la preparación, la edad (por mucha o por suficiente), pueden servir para ilustrar esta afirmación.

10.7. La moda.
Es posible importar "issues" del mismo modo que se ha importado la palabra que los define. Por estar en boga en alguno o en varios países desarrollados, pueden ponerse de moda temas en otras naciones, y precisamente Costa Rica es un país de clima de opinión abierta para ello.

10.8 Los medios de comunicación.
De reportajes o capañs de los medios han salido temas políticos. Los ejemplos abundan en muchos países dada la relación que suele existir entre partidos y candidatos con la defensa de determinados intereses a los cuales ciertos medios (o ciertos periodistas o comentaristas) están ligados o forman parte sustancial.


10.9. Los intereses locales.
No puede negarse el carácter de tema político que tienen ciertos asuntos de interés local que llegan a convertirse en aspiraciones sentidas de la población de una región, para motivarla e inclusive a trascender a sus linderos. Por lo contrario, otros temas no pasan de tener un enfoque y una trascendencia localista focalizada y no extrapolable.


10.10 Hechos extra políticos
De ese campo se puede esperar que algunos diriven en temas políticos. Una inundación, un terremto o un incendio que ocasiona perjuicios a los habitantes de un lugar y el gobierno no reacciona adecuadamente o pone de manifiesto su imprevisión para atenderla, es un ejemplo de ello. Incluso los resultados de un campeonato deportivo nacional y, más aun, internacional pueden tener repercusiones de gran significación.
Ahora bien, el valor político de un tema está en relación directa no de su bondad o maldad intrínseca, sino también de la capacidad de su manejo comunicacional, por lo que es posible, frecuentemente, encontrar la queja de los sectores intelectuales que señalan como imcomprensible el hecho de que los valors no entren en juego en una campaña, y sí lo haceb otros temas de menos relevancia o escasa siginificación.
De aquí deriva un importante problema en la comunicación política apicada al hecho partidista: la relación directamente proporcional de la preservación de la preservación de los valores en las épocas electorales, las que coliden con la relación indirecta de los medios utilizados para "vender" ideas y símbolos, sin importar poco -o nada- las repercusiones posteriores de estas políticas mercadotécnicas,cuando, ya pasada la etapa de la confrontación abierta, todos los elementos de la estadística política se convierten -en manos de los mandos de campaña- en acciones de dinámica electoraa. Y es precisamente en esos instantes cuando más se aleja la verdadera comunicación política de su razón de ser, pues es más direccional, más verticalista, más irracional y antidemocrática.


11.- LA FORMACION DE LA OPINION PUBLICA
Uno de los aspectos más preocupantes de los problemas que se derivan de los desequilibrios en los flujos informativos, dada su unidireccionalidad, es la "formación de opinión pública", o, expresado de otra forma, "el manejo de la opinión pública", porque ésta puede dirigirse -para bien o para mal- a apoyar o a deslegitimar decisiones políticas de cambio encaminadas hacia la democratización y el desarrollo más humano y justo, o bien para hacer perdurarr una situación de desequilibrio. De ahí que interese, particularmente, conocer cómo se estructura la opinión pública.
Es necesario advertir que hoy día no se piensa que solamente los medios de información intervienen en la formación de la opinión pública, como fue el criterio prevalente hasta hace unas décadas.(20)
También es necesario saber que las personas, al recibir las noticias que les traen información ya tratada, pueden aceptarla sin reticencias o desconocerlas del todo, o aceptar algunos aspectos y rechazar otros; así como recrear nuevas concepciones. Sin embargo, esta situación ideal es factible de observarse en países en que exista un verdadero mercado de opiniones -por fruto de la competencia informativa, que obliga a la veracidad-, pero no sucede igual en países en que hay desequilibrios de información por carencia de competencia suficiente, como es el caso de Costa Rica.
La opinión pública sólo puede formarse después de que el conglomerao social ha tenido conocimiento de ciertos hachos y de ciertas situaciones. Evidentemente, su comportamiento es la consecuencia de su propio carácter, que es diferente según las nomrmas, actitudes y pautas culturales de cada conglomerado humano definido. El conocimiento deeste carácter es indispensable para comprender, y más aun para prever, las corrientes de opinión. Pero ese carácter, que se califica como "bastante estable", sólo sirve como apoyo de las actitudes que desencadena, las cuales pueden ser objeto de medición.
En la formación de la opinión pública confluyen tres aspectos, de los cuales uno es bastante estable y dos son variables. El elemento más estable es el cultural, y los variabeles son la formación y el conocimiento; de lo que se deduce que opinión pública puede ser manejable.
La opinión pública puede considerarse como un organismo diferente de los individuos que la soportan o sostienen, y el fundamento de esta situación es la forma diferente en que se efectúa la percepción de un hecho o suceso, la cula es variable de persona a persona, como también es variable la forma en que se transmite la información sobre un hecho o suceso.
Esta característica dela opinión pública radica en la forma en que se efectúa en la sociedad la transmisón de un hecho o suceso. Quizás, la mejor forma de comprender esta circunstancia es darle seguimiento a un hecho o suceso qeu se convierte luego en "noticia" el cual posteriormente provoca la generación de opiniones, que una vez medidas se califican como "opinión pública", sobre la cual, a su vez, incide la información, la publcidad, la propaganda, y, de nuevo, al medirse por sectores, grupos de actividad, edades y otras formas de "partirla", para cuantificarla e interpretala, conforma prácticamente un ente diferente al de los individuos que la soportan.

1.- DE LA PERCEPCION A LA NOTICIA.
Del hecho o suceso a la noticia y de ésta opinión públcia, el proceso puede segirse en un sobresimplificación que asumee una línealidad hipotética, según los siguientes pasos secuenciales:

a) Se produce un acontecimiento "A" que llama la atención de quienes lo presencian.
b) Los testigos del acontecimiento "A" generan reacciones instantáneas que son transimitidas a otras personas como "comentarios" cuya fidelidad es variable.
c) Así, la transmisión noes única ni coincidente, pues cada testigo la interpreta de acuerdo con su porpio universo de valores, actitudes, prejuicios, simpatís. Este universo o "matriz mental" depende -a su vez- de factores tales como: la raza, el esexo, la religión. la edad, la posición económica y social, los prejuicios, la ideología y otros factores subjetivos.
d) Por tal razón,los testigo sque refieren el acontecimiento pueden coincidir (refuerzan9 en unos aspectos, pero usualmente difieren en cuanto a la importancia que confieren a ciertos detalles o características que más llaman la atención.
e) De lo anterior se deducen las razones por las culaes sólo ciertas características que se refuerzan son las que transcienden como una interpretación qeu puede que no pase a más, o que puede que no pase a más, o que tome vuelo si adquiere el carácter de noticia.
f) Además, la transmisión puedeser deformada en sus diferentes interpretaciones, voluntaria o conscientemente, o por mecanismos que escapan a la conciencia o a la memoria de los que transmites.
g) El acontecimiento "A", al transmitirse, puede ser noticia de muy corta o de muy larga duración lo cual depende -a la vez- de lo que impacta a quienes la reciben oralmente, pro escrito, por radio, por televisión, o bien si además se le aplican las "técnicas deformantes2 de la publicidad o de la propaganda.
h) Las noticias que genere el acontecimiento "A" se deforma según pautas quealgunos estudiosos califican con ciert generosidad de "leyes" que, no obstante su repetición universal, sulen tener modalidades variables según distintas regiones y épocas.(21)

2.- PAUTAS DE SELECCION.
En general, las noticias generadas por la transmisión de un acontecimiento pueden en el inicio muy subjetivas, pesimistas u optimistas, tristes o alegres,gratas o ingratas, buenas o malas.
Pero,dejando de lado esta primera deformación polar, es útil conocer las siguientes características para un caso: la discusión sobre aspectos económicos (el acontecimiento), la forma en que se transmite al público (la noticia), y la forma en que se producen las manifestaciones (la opinión pública). Las opiniones sobre "A" siguen, con cierta fidelidad, estas pautas generales:

a) Si están en juego intereses materiales, las desviaciones se efectúan en el sentido en que puedan ayudar mejor a la defensa de estos intereses:
COMENTARIO I:
La opinión pública considera siempre el alza de precios mucho más fuerte de lo que es en realidad: los consumidores son mucho más numerosos que los comerciantes. Al asalariado no le interesa que el costo de la vida aumente,pero, dado que el costo de la vida aumente, pero, dado que el costo de la vida es lo que es, tiene interés en que la subida de los precios parezcaimportante para gestionar aumento salarial.

COMENTARIO II:
El defensor de una teoría prokeynesiana o liberal, o bien sus adversarios, están -menudo- apegados a su doctrina por lazos apasionados suficientes como para ver cómo los hechos confirman su creencia, aunque no sea así.
c) Si de forma general se trata de hechos qeu afectan a na causa colectiva, las desviaciones se registran de manera que estrecah la cohesión del grupo y tienden a justificar el combate que mantienen.
COMENTARIO III

Los miembros de diversos partidos políticos ven los hechos de manera diferente. La lista de los hechos que tienen ante sí refuerza sus convicciones y, por lo tanto, ustifica "los sacrificios" que están dispuestos a hacer por "su causa".

ch)Las desviaciones sinceras, inconscientes e involuntarias, se producen en el mismo sentido que las hechas a conciencia y voluntariamente para defender la posición adoptada por el individuo, bien que esta sea material, intelectual o afectiva.

COMENTARIO IV :
En esta caso la pauta es casi invariable y presenta muy pocas excepciones.

d) Cuando la transmisión efectuada por una pesona es una respuesta a una pregunta hecha, la desviación es menor que cuando es espontánea y rápida. Cuando la pregunta es hecha con solemnidad y deja un cierto tiempo para la reflexión, la desviación es más reducida.

COMENTARIO V

El primer impulso suele ser más instintivo que reflexivo; a contrario sensu, cuando el entrevistado que califica un hecho que observa es consciente de que puede involucrarse, tiendea ser más prudente y por lo tanto más reservado.(22)
3.- EL MANEJO DE DATOS CUANTIFICABLES.
Otro elemento que incide en la formulación de opinión ública, siempre asumiendo la linealidad secuencial, sobre el acontecimienro "A", es el hecho de que la opinión pública manaja con mayor facilidad su característica cualitativa que sus aspectos cuantitativos, por las siguientes razones:

a)No procede a un examen crítico de los datos numéricos para situar cada cifra en su lugar apropiado y, por lo tanto, ordenando el conjunto de ellas.
b)Utiliza las cifras para generar opiniones superficiales que sugestionan por la ilusión de su rigor aparente.
c)Hay selección natural de cifras consideradas "buenas" o "útiles" porque fortalecen creencias o juicios subjetivos apriorísticos, o porque permiten aplicarlas luego con fines diferentes que producen halago ysatisfación, aunque sean ilusorias.

4.- CUANTO MAS PERFECCIONADO ES UN INDICE, MAS FIELMENTES REFLEJA LA REALIDAD, PERO AL MISMO TIEMPO APARECE MAS ABASTRACTO.

COMENTARIO:
Cuando se trata, como en el caso del acontecimiento "A", de obtener un juicio, se suel distinguir entre el juicio objetivo qeu expresa el "índice de precios" que, por lo áridoy abstracto, no sensibiliza, ni niega a la razón, como sí lo hae el jicio que se fundamenta en lo que cada persona estima como "correcto", porqeu aunque sea superficial y errónea es tangible y, por lo tanto, impacta los sentimientos.

5.- PENETRACION Y DEFENSA
Para modifica una opinión ya formada sobre un acontecimiento "A", la persona que conoce hechos a argumentos que can en contra de la opinión que ha pensado o emitido, puede reaccionar en dos formas diferentes:
a)Si es permeable, puede escuchar, leer o ver interpretaciones diferentes que, al entrar en contradicción con su porpio universo de creencias (o su matriz mental), le crean dudas -fermento interior- y le hacen suavizar su reacción, o en casos extremos, cambiar su opinión primaria, no sin cierta lucha interior.
b)Si es refractaria su conciencia, se define de dos maneras: una no queriendo saber "nada más" del asunto, o bien, tratando de olvidarlo para no tener que rectificar.

6.- POSIBILIDADES DE MODIFICACION
En general, la opinión pública colectiva es más "cerrada" que la opinión personal; pero puede modificarse cuando se producen movimientos en la opinión,lo que usualmente puede darse por parte de los llamados "indecisos" (personas preocupadas por la objetividad".
Los cambios en las corrientes de opinión pueden seguir dos patrones:

a)Pueden modificarse lentamente en el transcurso del tiempo, pero tales cambios obedecen más al campo de las actitudes que al de las acciones.
b)Se requieren acontecimientos permanentes, y no aislados, secuenciales y profundos, para que la opinión pública "fija" tienda a cambiar, de allí que los cambios "bruscos" suelen ser poco usuales.

7.- MINORIA DE LA OPINIÓN.
Una característica esencial de la opinión pública se refiere a la debilidad de los juicios, la que está sujeta a varias circunstancias:

a)Cuando se produce un conflicto de opinión, dividiendo en dos grandes bandos de un conglomerado social, los acontecimientos posteriores hacen posible un veredicto. Estos casos son raros, dado que las deformaciones se unen a la falla de la ninoría colectiva y provocan que una gran verdad pase como una gran mentira o viceversa.
b)Lo usual es que la opinión pública no posea una memoria muy fiel: se preocupa sen demasía por los asuntos de actualidad y deja rápidamente a los historiadores emitir veredictos sobre acontecimientos que ya no son de su interés.
c)Es muy difícil desengañar a la opinión pública una vez que su memoria ha fijado y deformado el acontecimiento "A".
D)Salvo algunos especialistas, que pueden descubrir la verdad en la maraña de mentiras ya "fijadas", se pueden esperar los cambios generacionales para que, al extinguirse la generación contemporánea con el acontecimiento "A", se forme una opinión histórica más apegada a la verdad.(23)

8.- LAS NOTICIAS Y LAS ENCUESTAS
El público,en conjunto, desea conocer más unas noticias que otras y la prensa, la radio y a televisión, son ls que se sitúan entre el público y los hechos para dar sobre éstos sus versiones, que son ofrecidas en forma de noticias. Esto es, los medios son, además, "mediadores" sociales.
En esta relación hay entonces un doble juego. Por una parte, el informador tratará de complacer el "gusto" del informado porque así se garantiza ser leído (prensa escrita", escuchado (radio) ovisto (televisión); pero, a su vez, el informado se sentirá complacido y manifestará su preferencia al seleccionar, casi exclusivamente, aquello que le produce satisfacción.
Cabe advertir que, en la situación ideal, un informador srio y honesto nunca altera, al trasmitirlos al público, la realidad de los hechos.
En este juego se gesa la formación de opinión pública, lo que refuerza aun más su carácter subjetivo, pues se unen las características analizadas en el punto anterior y éstas, que son propias de los medios de información de masas.
Es precisamente ante esta situación, altamente subjetiva, cuando los propios medios pueden efectuar encuestas de opinión pública, para reforzar o debilitar ideas, corrientes o movimientos sociales diversos, por lo que es conveniente hacer un breve examen de la técnica de las encuestas de esta naturaleza, porque de ellas se desprende la posibilidad de ayudar o fijar como "verdades absolutas", lo que apenas son gustos o preferencias.
Por supuesto que ésta no es la situación, si lo que se busca, con criterio ético, es utilizarlas como instrumentos sociales de medición para permitir el equilibrio en la formación de juicios de opinión.

A) LA TECNICA DE LAS ENCUESTAS
Las encuestas de opinión tienen carcad de cincuenta años de haberse iniciado como técnicas para medir gustos y preferencias, y se fundamentan en la modalida de hacer cortes o muestras que se consideran representativas del universo objeto de consulta.
Su basamento interno descansa en la técnica matemática para la constitucón de la muestra y la determinación del porcentaje de error esperado, y en la técnica psicológica visible en la elaboración de los cuestionarios y en la forma de plantear las preguntas.
La empresa encargada de hacer una encuesta para medir el impacto, los sectores y edades acerca de un acontecimiento "X", se debe preocupar, con todo profesionalismo y objetividad científica, por aspectos metodológicos como:
1.-El control y la supervsión del trabajo de campo.
2.-El crce de información proveniente de los diversos equipos de encuestadores.
3.-Cerciorarse de que la muestra es realmente representativa del universo.
Pero siempre quedan -como preocupaciones- dos aspectos respecto a la validez de las encuestas como reflejo fiel de una verdad que no es fácilmente aprenhensible:
4.-El primero se relaciona con el hecho intrínseco de que la encuesta mide un estado de opinión en un momento dado, lo cual implica qeu la medición se aplica a juicios subjetivos, hacindo caso omiso de la dinámica en que estos ocurren.
5.-El segundo se relaciona con un aspecto extrínseco, y es que es aconsejable preferir estudios que sean encargados por diferentes usuarios, dado que si es un solo sector, grupo o empresa el que ordena la encuesta, es más fácil que se preste a manipulación o que se la uzgue dentro de esa prespectiva.
Como un aspecto relevante que puede aplicarse a los juicios de opinión, y por ende, a las encuestas, se ha acuñado el concepto conocido como el "Teorema de Thomas", cuya validez real depende de muchas circunstancias, el cual señala que no importa en dónde se encuentre la verdad respecto a un acontecimiento dado, pues, en última instancia, en el plano de las creencias sociales, la verdad es aquella que la mayoría califica como tal.
Este teorema demuestra que las llamadas "necedidades sentidas", calificadas por los expertos como secundarias, tienen -sin embargo- más importancia, en el momento de auscultarse opiniones, que las denominadas "necesidades reales o primarias", pero que no tienen esa catergoría si la población no las ha interiorizado como tales.
Por tal razón, las encuestas suelen reflajar la poca comprensión de la población de aspectos concretos, pese a su base científica o técnica, y, por el contrario, la excesiva importancia que se otorga a aspectos fundados en las creencias y juicios de valor que se asientan en la "matriz mental" de las personas y en esa subjetivad, al dinamizarse socialmente entra en relación directa con las fuentes del poder, para debilitarlo o reforzarlo.

B)LA OPINION PUBLICA Y EL PODER
Los entes de la sociedad políica no están legalmente obligados a dar cuentas de su gestión más que como un mecanismo formal, puesen realidad se les juzga por su rendimiento global; así como tampoco están obligados a actuar para su complacencia, pero lo cierto es qeue un equilibrio entre ambos procederes hace nacer la necesidad de comprender cómo se gesta la opinión pública para preocuparse por informarla, y mejor aun, por formarla lo más objetivamente posible, para que las decisiones electorales se asienten sobre bases más reales y no sobre prejuicios o suposiciones.
Toda información de arácter oficial, si permanece dentro delímites razonables, produce un balance con la información que s gesta en sectores privados. Aunque s debe partir del hecho, demostrado social y psicológicamente, de que el público es menos sensible a la información oficial, de la cual suele desconfiar por naturaleza, dado que la difusión proveniente de estos sectores suele verse como manifestación del más puro corte propagandístico.
No obstante que las maniestaciones privadas también suelen estar distorsionadas por su carga publicitaria, lo cierto es que son más del agrado del público, dado el tratamiento gráfico y visual que acompaña a este tipo de información.
Este aspecto de la presentación es de tal naturaleza importante, que se suele afirmar que "la verdad entra por la vista", de lo que se infiere, empíricamente, que lo, que agrada por razones estéticas, puede ser también "sinónimo de verdad".
En estudios recientes se ha puesto en evidencia que hay tres mediadores entre la opinión pública y el poder, los cuales, de distinta manera, han ido modificándose para conservar cierta vigencia.

1.-Unode estos mediadores está constituido por las ideologías que actúan como formulismos dogmáticos y que parecen ir perdiendo vigencia por haber sido planteados enel siglo pasado, salvo que se flexibilicen y pragmaticen, con lo que, al corer el peligro de la homogenización, también tienden a extienguirse.
2.-Otro de esos intermediarios son los partidos políticos que, con o sin ideologías, actúan con mucho sectarismo, convirtiéndose en verdaderas "horcas caudinas" de la organización, que impide la expresión libre de voluntades; y su legitimidad parece estar en relación directa con ser cada vez "menos partidos" y cada vez más "canales de expresión de opinión pública", lo que crea otro tipo de "juego político", más democrático y de mayor democratización.
3.-Un tercer intermediario está constituido por los medios de información de masas, que reflejan los intereses de sectores específicos de la sociedad y que, para su vigencia comercial, en verdad no necesitan crear fórmulas más imaginativas para pasar de la unilateralidad informatica a la comunicación con retroacciones múltiples; aunque la sociedad, para un desarrollo armónico, ´si necesita que se dé este obligado paso.

C)LA DIVISION DE PODERES
La democracia occidental descans sobre la denominada clásica división de poderes, que estima que el poder único y supremo tiene más ocasiones e provocar poblemas que beneficios, y prefiere un reparto que, aunque cada vez más ineficiente, puede, sin embargo, gracias al guego de las compensaciones, dar cierto equilibrio, evadiendo así la tentación del autoritarismo, innato en el ser humano.
En consonancia con esta división de poderes, los mecanismos para otorgar o subrogar el ejercicio del mando, son los procesos eleccionarios y, en donde existan, los emcanismos complementarios como el "referéndum", y el "plebiscito" o "la consulta estructurada", pero todos ellos son instrumentos que actúan en el mediano y largo plazo. Sin embargo, desde la aparición de la industria de la comunicación, a los tres poderes clásicos regulados se les han ido uniendo los medios informativos, que conforman, en la práctica, el cuarto poder, el cual no está regulado más que por las leyes del comercado comercial.
Lo paradójico es que, pese a que la renovación de la confianza para ejercer el poder descansa en las elecciones periódicas, que son las que legalmente autorizan o no para proseguir en el ejercicio del poder; a la vez el cuarto poder, no obstante su informalidad, pude deslegitimar, con base en el uso de encuestas, el poder que confiere legalmente la consulta electoral, como lo demuestran las investigaciones de Herinrich Oberrauter.(24)


COMENTARIO:
Ahora bien, si las encuestas deslegtiman, lo hacen con base en la recolección de opiniones individualizadas que -por la ténica del muestreo- representan el universo escogido, y resuta que tales opiniones se forjan, fundamentalmentes, con base en las noticias que reflejan juicios de opinión para calificar los acontecimientos.
Aunque este aspecto específico no está bien dilucidado, pues así como algunos estudiosos manifiestan que así ocurres siempre (Ley de los Efectos Máximos o del Efecto Total), lo cierto es que también otros señalan que los formadores de opinión pública no son únicamentae los medios de noticias, por lo que no se les debe achacar todas las culpas (Ley de los Efectos Mínimos), denominada también "Agenda Setting" o Fijación de Agenda).
Aunque en la actualidad la Ley del Efecto Total ha caído en el desuso o en el desdescrédito, también hay dudas razonables acerca de la forma en que opera en la decisión política la Ley de los Efectos Mínimos. Cabe advertir también que los investigadores europeos son aun menos abiertos a admitir, como suelen hacerlo los norteamericanos , que los medios no afectan el comportamiento e inciden en las decisiones y esta aparente contradicción se relaciona con los aspectos de lo sociopolítico, así como de corrientes y escuelas de pensamiento; prácticas de investigación y otros aspectos más relacionados con el entorno en eque se producen las investigaciones; sí como la propia utilidad (o uso práctico) de estas investigaciones.

La persistencia de esta duda -aún no dilucidada del todo por las comprobaciones empíricas -refleja, justamente, que si imperan las dudas, nace sin embargo la necesidad ineludible de que los flujos informativos sean balanceados, para que la opinión pública -al consultársela por medio de encuestas- permita moverse entre parámetros más flexibles y variados, y se pueda romper así la característica lineal -secuencial de procesos informativos unilaterales.


BIBLIOGRAFIA

1.- Kiery, Carl Joachim: Planificación de Campañas de Comunicación Política, en Comuicación Política, Opues cit, p.143.

2.- Opus cit. p.p. 121-122.

3.- Alfonso, Alejandro: La Comunicación Política Formal en Televisión, en Comunicación Política, Opues cit, p.58.

4.- Ramírez, Randa, Juan Ricardo: (intervención) en Informe de la Primera Conferencia de Partidos Políticos, Parlacen, Guatemala, 1982. p.9.

5.- Diccionario Electoral, Opus cit, p.56.

6.- Nöelle, Elizabeth: Encuestas en la Sociedad de Masas, (trad.) Alianza Editorial, Madrid, 1970; citada en CAD, Documenos para la Formación Política, Vol. II, CAD/NED, San José, 1987, p.18.

7.- Cita tomada de: CAD, Documentos para la Formación Política, Vol. II, CAD/NED, San José, 1987, p.20.

8.- Arias, Cristina, Bermudez, Mario: Los Pecados de las Encuestas, En Revista Rumbo, Nº 434, San José, 30 de marzo de 1993, p.12.

9.- Opues cit. p.16.

10.- Salvatierra, Rafael: La investigación en Comunicación Política, en Comunicación Política, Opus cit, p.32.

11.- Ramírez, Raunda, Ricardo, Opus cit, p.19.

12.- Napolitan, Joe, citado pro Salvatierra, Rafael, Opues Cit, p.33.

13.- Salvatierra, Rafael, Opus cit, p.p. 33-34.

14.- Arias, Cristina, Bermúdez, Mario, Opus cit, p.12.

15.- Opus cit, p.12.

16.- Zune, Jean: Elementos de Opinión Pública y Propaganda, IFEDEC, cARACAS, 1982, P.10.

17.- Salvatierra, Rafael , Opus cit. p.37.

18.- Opues cit, p.38

19.- Véanse:
a) Aveledo, Guillermo: Temas y Comunicación Política, en Comunicación Política, Opus cit, p.p.41-46.
b) Zune, Jean, Opus cit, p.p. 12-20;
c) Rovigatti, Vitaliano: Propaganda Política, IFEDEC, Caracas, 1979, p.p. 7-19.

20.- Véanse, por ejemplo:
a) Sauvy, Alfred: Opinión Pública (trad.), Editorial OIKOS-TAU, Barcelona, 1976.
b) Folliet, Jean: Altiborre y Desatiborre de Cráneos (trad), Editorial Popular, Madrid, 1963.

21.- Poveda, Jorge y otros: Elementos de Comunicación Política. Plan Integral de Comunicación, Ministerio de la Presidencia, San José, febrero, 1980, p.p.12-19.

22.- Opus cit, p.p.22-26.

23.- Opues cit, p.p.30-38.

24.- Véanse en el capitulo III, las conclusiones que arrojan las dos investigaciones de Heinrich Oberrauter sobre los procesos de socialización y fijación de valores, por parte de los medios, así como de las consecuencias de desligitimación social que pueden provocar, según se desprende de sus reflexiones.




CAPITULO V

COMUNICACIÓN Y CAMPAÑA ELECTORAL


Los diversos derechos estipulados en las Declaraciones de Derechos Humanos y en las Constituciones que consagran, entre otros, los derechos a opinar, emitir pensamiento, organizarse, a informarse y a comunicarse, suelen verse aun más disminuidos durante las campañas electorales, dado que el Código Electoral los constriñe taxativamente par que sean ejercitados -exclusivamente- por parte de los partidos políticos debidamente inscritos y acreditados para participar en la campaña según las escalas nacional, provincial o cantonal. Como si ese cercenamiento no fuese significativo todo el concepto de Comunicación Política - que obliga a pensar en un rediseño jurídico de las relaciones entre la Sociedad Política y la Sociedad Civil- comienza a reducirse -aun más- en el -ámbito de los partidos políticos. Y esa reducción se da en diversas magnitudes y significación en los partidos políticos en dos momentos diferentes, y también con dos énfasis distintos.(1)
Durante la época no electoral prácticamente los partidos políticos cesan su relación con las bases y entran en una especie de "hibernación" voluntaria, como resultado de las culturas partidistas, que consisten en gastar los elevados montos de la deuda política y de las recaudaciones que administran casi exclusivamente en los procesos electorales, y ello redunda en el descuido de otras funciones básicas estatuidas en sus idearias políticos.
Para la época electoral cesa el estadio de hibernación y comienza una nueva etapa comunicación, pero esta vez con grandes distorsiones, pues todo el proceso comunicacional (más propiamente informacional) trata de ser controlado "con ojo fino" por los mandos de la campaña electoral.

1.- LAS TRES ESTRATEGIAS DE CAMPAÑA
Las "campañas electorales", que derivan tal nombre de una extensión del enfrentamiento bélico-militar al campo electoral -y a la que insuflan ardor, mística y antagonismo- son principalmente, batallas verbales y visuales.
Las campañas electorales están diseñadas para enviar mensajes a una amplia gama de públicos: votantes en potencia, contribuyentes, activistas de partido, funcionarios públicos, delegados e incluso a los miembros de su personal. Las ideas expresadas pueden ser precisas, o intencionalmente vagas. Las declaraciones del candidato pueden ser extemporáneas, preparadas cuidadosamente por anticipado, o repetidas por rutina. Las ideas pueden ser predicadas ante una multitud, o murmuradas a unos cuantos. No obstante, al final las campañas son esfuerzos concertados de persuasión para desarrollar o mantener un apoyo.
En realidad la campaña electoral no es una unidad sino un agregado de tres bloques de acción definidos; pero orquestados:

.-La campaña partidista, que suele montarse en la organización utilizando material publicitario para elevar el nivel del "comportamiento" de los militantes.
.-La campaña propagandística propiamente dicha, que utiliza orquestadamente toda una serie de eventos de muy diversa naturaleza para realzar la presencia partidista.
.-La campaña en los medios, que es un proceso que implica una compleja relación con los intereses de los medio de información de masas. En realidad, sólo las dos primeras son dominadas por el partido, ya que en la tercera las palabras de los participantes en campaña son, en esencia, persuasivas, pero el reportaje de noticias por parte de los medios sigue siendo esencialmente descriptivo.

Como los medios informativos buscan presentar su versión del significado de las ideas y acciones de los candidatos, como descripción, no como persuasión, de ahí nace un proceso de "estira y encoge" mediante el cual "los estrategas de campaña" buscan involucrar a los medios de información, aunque lo nieguen reiteradamente, y éstos a tratar de mantenerse al margen o de involucrarse de acuerdo con su propios intereses. Esta relación reviste las características siguientes:

A) La tarea de la estrategia de noticias de la campaña consiste en enmarcar eventos para que las descripciones informativas transmitan un elemento del atractivo persuasivo de la campaña. Los especialistas en campañas electorales llaman a este proceso: "proyección de un tema de campaña". (En el caso específico de la Unidad Social Cristiana, Constantino Urcuyo la denomina: "proyección política" y en el caso del Partido Liberación Nacional, Mario Carvajal la llama: "difusión de imagen").

Así está involucrado algo más que una lucha entre, por una parte: los participantes que tratan de utilizar los medios de información para sus propósitos y, otra, los periodistas que buscan preservar su objetividad.

B) El funcionamiento de la institución electoral exige que los candidatos se comuniquen con los ciudadanos. Las campañas utilizan varios medios para comunicarse: publicidad pagada, correo directo, búsqueda de votos de puerta en puerta, encuestas y presentaciones de campaña (plazas públicas, debates, apariciones espontáneas en eventos deportivos, actos de beneficencia y otros de la misma naturaleza).

Sin embargo, los políticos consideran estos canales inadecuados y presionan y vuelven su atención, cada vez con mayor énfasis, al proceso del reportaje de noticias, por medio del cual la mayor parte de los ciudadanos adquieren su información política, porque así buscan "legitimar" sus mensajes revistiéndolos de cierta neutralidad.

C) Para estar informados, los ciudadanos deben quedar expuestos tanto a las descripciones objetivas, como a los mensajes de los candidatos.
En general, los activistas en campaña desarrollan argumentos sobre temas que tratan de justificar una candidatura y al mismo tiempo buscan apoyo político. Durante una campaña, los candidatos y quienes los apoyan pueden articular una vasta gama de movimientos específicos para apoyara una candidatura en especial. No obstante, aunque un tema de campaña incluye varios elementos específicos, el mensaje esencial que una campaña busca comunicar a activistas políticos y votantes, es una base generalizada y simplifica de apoyo político, generalmente conocido como "lema", a veces como "Slogan", y en otras como "Mensaje principal", acompañado de "Panaceas Secundarias".

D) Conceptualmente, los temas de campaña pueden tener dimensiones positivas y negativas. Los aspectos positivos proporcionan a los votantes y activistas de partido una razón para apoyar una candidatura en partículas. Los directores de campaña utilizan los elementos negativos para diferenciarse de sus opositores y, en algunos casos, para aumentar sus méritos y puntos de vista políticos.

E) Los directores de campaña consideran que las dificultades que tienen para comunicarse con los votantes en potencia, requieren de temas simples. Dos suposiciones subrayan esta creencia. En primer lugar, muchos votantes no están interesados y no desean participar en la política electoral. Es precisa la repetición frecuente de pocas ideas sencillas para romper estas barreras, como aconseja el periodista francés Jean Domenach.(1)

F) A la inversa, posiciones políticas complejas, o un inventario extenso de temas políticos, sólo habrá de crear confusión sobre el candidato y su campaña. En segundo término, dado que el reportaje de noticias requiere simplicidad y condensación, los directores de campaña consideran que pueden influir en mayor grado en el contenido de las noticias, si limitan los mensajes que buscan transmitir al votante.

G) El énfasis de los directores en campaña en la repetición, se opone directamente a la visión profesional de los periodistas en la novedad, por lo que las intenciones persuasivas de los políticos son vistas con cierta reticencia por los periodistas.
A juicio de Rovigatti: "En esta relación de tensión entre unos y otros a pesar de que los directores de campaña tratan de repetir sus mensajes hasta lograr su objetivo, los periodistas operan bajo el principio de que "las noticias viejas no son noticias". y así como los políticos pretenden comunicar, en primer lugar, los motivos por los cuales un votante debe apoyar a su candidato; los periodistas están más interesados en los elementos de competencia de la campaña -esto es, más en el proceso de ganancia o pérdida de apoyos, que en le contenido que liga votantes a candidatos."(2)

Todos los temas se interrelacionan en el vértice: política -ciencia demoscópica- comunicación; pero es preciso recalcar la importancia del "slogan surge en el triángulo estratégico de toda planificación de lucha electoral: política-ciencia-comunicación. Hasta qué punto una buen campaña electoral es la vinculación bien lograda entre la política, la comunicación y la demoscopia, puede apreciarse precisamente en el desarrollo del "slogan". Sin los conocimientos proporcionados por la demoscopia acerca de las expectativas y actitudes políticas de la población, ningún político podrá formular los propósitos políticos centrales a partir de los cuales, finalmente, con la ayuda de las consideraciones comunicativas y creativas de los directores de la campaña electoral y las agencias de publicidad, surge un "solgan" para la lucha electoral. ...El procedimiento normal del surgimiento de un "slogan" será la colaboración entre comunicación, demoscopia y política, a fin de lograr un "slogan" que pueda resumir focalmente toda la campaña."(3)

2.- IMPORTANCIA DE LOS MEDIOS INFORMATIVOS
Durante la última década, los procesos electorales han comenzado a modificar por causas que se examinan más adelante, y como una de las consecuencias directas más visibles, es justamente el hecho de que las organizaciones de campaña para la presidencia buscan explotar los medios de información, lo que es poco sorprendente, pues más es la consecuencia del cambio de la naturaleza y la duración de las campañas. El sistema político bajo el cual se nomina y elige presidentes impone a las campañas la fuerte carga de establecer comunicaciones rápidas y repetidas y concentradas con un electorado numeroso y diverso y disperso. Siendo organizaciones políticas temporales, las campañas no pueden llegar en forma directa al número de ciudadanos requerido. Más aun, ya sea por falta de interés o por hostilidad a la política emiten. En respuesta, los dirigentes de campaña, entre ellos el candidato, el jefe de campaña y otros líderes políticos reconocidos, tratan de relaciones más con los medios de información. Como resultado de una extensa investigación efectuada sobre las campañas electorales norteamericanas entre 1976 y 1980 por el investigador de Ciencias Políticas de la Universidad de Yale Christopher Arterton, las premisas bajo las cuales operan las nuevas campañas son éstas:

A) La naturaleza del mismo proceso de elección aumenta la importancia de los medios de información.

B) La política electoral incluye un alto grado de incertidumbre: las encuestas de opinión pública, la complejidad de las organizaciones de campaña, el apoyo de los ocupantes de puestos públicos de renombre, el apoyo de grupos de interés activos, el estilo de los ocupantes de la televisión, el liderazgo en cuestiones de política, todo proporciona claves para el éxito o fracaso de los contendientes. Sin embargo, estos indicadores sólo presentan, en el mejor de los casos, una imagen estática del apoyo a cada candidato, cuando lo que se requiere es una proyección del crecimiento o disminución de ese apoyo. Más aun, la combinación de estos cálculos rinde, con frecuencia, pronósticos contradictorios y confusos.

C) La incertidumbre acerca de los apoyos políticos resalta la importancia de las interpretaciones utilizadas por participantes en campaña, periodistas y, presumiblemente, votantes.
Una vez que estos juicios son ampliamente aceptados, adquieren vida propia sin importar si son conceptos defendibles o no, del estado mal de la contienda.

D) el entorno dentro del cual se conduce la campaña es, con frecuencia, más importante que los mismos acontecimientos. Así, los periodistas pueden percibir las características de la victoria de un candidato en el proceso de convención partidista como indicativa de "apoyo débil", si el margen de triunfo no llegó a las expectativas de los medios de información. Una derrota por escaso margen puede ser interpretada como una derrota significativa; y una escasa pluralidad en un proceso convencional en el que contienden muchos candidatos, puede ser considerada como una señal de victoria.

E) Como resultado de ello, las campañas buscan definir un entorno que implique acontecimientos concretos. No obstante, las declaraciones de los políticos sobre los cambios en sus apoyos o en los de sus competidores, son desechados, en la mayoría de los casos, por parte de los periodistas, por considerarlos mal intencionados o errónea.

F) Al mismo tiempo, los votantes dan mayor credibilidad a las interpretaciones diseminadas por los medios de información, por ser asociadas a normas de objetividad periodística, dado que los políticos creen firmemente que las declaraciones de los medios informativos pueden convertirse en un sustituto de la realidad política y que tienen consecuencias definidas en su habilidad para conseguir apoyos. Es natural, pues, que busquen influir en las interpretaciones elaboradas por los periodistas.

G) Sin duda, los periodistas desean que haya menos incertidumbre para predecir el éxito electoral y preferirían dar resultados reales, pero las investigaciones indican que las realidades de los apoyos políticos usualmente no se hacen evidente hasta muy avanzado el proceso. Esto no quiere decir que el periodismo de campaña sea obra de la imaginación de los periodistas, en su totalidad. Es incuestionable que reporteros y corresponsales proyecten imágenes de un proceso político continuado en la recopilación de apoyos. Sin embargo, también es cierto que al hacerlo contribuyen al proceso.

H) Es innegable que una contienda presidencial incluye eventos que habrán de influir en la vida de cada espectador y lector. Como resultado de ello, la recopilación de noticias no tiene mucho para escoger cuando se trata de cubrir o no una campaña; sólo lo harán en la forma de cubrirla. Por lo tanto, los periodistas se ven obligados a depender de los participantes en campaña como fuente importantes de noticias; y esa dependencia los expone directamente a la influencia de los partidos.

I) A primera vista, es evidente que los participantes en campaña pueden influir en el contenido de la información. Los políticos tienen mucha iniciativa en sus manos, en su trato con periodistas. Por medio de discursos, documentos sobre posiciones, boletines de prensa, apariciones en lugares convenientes y acciones similares, se crean eventos que los periodistas reportan como noticias originales en la ruta de campaña.

J) Si la "manipulación" (como la describirá objetivamente un periodista) o la "orquestación" (como la definiría un jefe de campaña) se limitase a este nivel, sería de escasa importancia. Los periodistas envuelven sus descripciones en interpretaciones sobre la importancia de estos acontecimientos que subyacen en el esfuerzo de campaña. Estas formas de interpretación, el entorno perceptual en el que ocurren los eventos de campaña, se convierten en el centro de una lucha entre participantes en campaña y periodistas.
Al respecto apunta Arterton que: "La regla de la "orquestación" o de la "manipulación" es la descripción más adecuada de los esfuerzos de los políticos para modificar el contenido de las noticias reportadas a material e información que resulten benéficos para sus campañas. Sus intentos pueden ser tan benignos como crear una nota para el espacio informativo disponible, o bien la actividad de campaña puede ser estructurada para hacer que los reporteros fijen su atención en un tema determinado, prescindiendo de los otros. No obstante, a veces los participantes en campaña son tentados a distorsionar, en forma deliberada, la información para tratar de confundir a los periodistas."(4)


3.- EL CONCEPTO MANIPULACIÓN
El Diccionario Electoral, al explicar el término "manipulación" política -que parece ya intrínseco al proceso electoral-, señala que en éste se da una interrelación que califica así: "En este caso la educación podríamos calificarla de "maquiavélica con un sentido crítico y hasta peyorativo: los dominados están siendo engatusados, conducidos por quienes no perciben como conductores, y hacia situaciones de cuyos alcances no tienen ni deben tener conciencia. Y además son considerados como sujetos ignorantes o ingenuos, razón por la cual la denominada "desinformación" juega un papel crucial versus la "ilustración"." De ahí que muchos dirigentes teman ser descubiertos, educar o informar sobre sus fines reales, y se escuden detrás de investiduras, mitos o ideologías para así impedir que los seguidores olas masas sepan hacia dónde se frieguen. En una concepción elitista de la historia, los dirigidos lo hacen ni deben hacer historia. Aun más: no deben entenderla; por lo cual su ignorancia y el cultivo sistemático de ésta se vuelven una condición indispensable del ejercicio irracional del poder... Mentir, distorsionar, embaucar, se vuelven las normas y se define entonces la acción política y, en general, del ejercicio del poder como actividad ajena a fines éticos o connotaciones morales, como el reino puro donde lo que importa es la eficacia, la eficiencia, el logro de metas y objetivos sin importar los medios, ni a lo mejor los resultados que todo ello pueda acarrear.
En consecuencia, la manipulación, o más bien quien la lleva a cabo, aborrece el discernimiento y la capacidad de investigación o descubrimiento de quienes domina, y a quienes ve como pasivos instrumentos para avanzar en sus propósitos, como meras piezas de un frío y calculado juego de ajedrez al servicio de supuestos "fines superiores" que sólo el dirigente como tal conoce y maneja. Se produce, como consecuencia, de un estado virtual de guerra o conflicto o -declarado entre dominador y dominado-, el cual puede explotar abiertamente si este último se da cuenta de la manipulación.(5)

El Diccionario enfatiza el concepto, al señalar que la manipulación asume ribetes de "carácter moral" y agrega que, en lo que toca a los medios de comunicación: "No hay duda de ciertos enclaves de poder manejan los hilos de la conducción pública o colectiva desde las sombras, de espaldas al público o las masas, y utilizan distintos instrumentos para encubrir sus acciones o distosionarlas de modo más o menos consciente, más o menos exitoso, incluyendo por supuesto los medios de comunicación de masas. Y es que, para bien o para mal, la propaganda o la publicidad ha hecho gala, en las últimas décadas, de que están en capacidad de manipular los gustos, percepciones y decisiones de los consumidores, sean éstos de artículos o bienes, servicios, o candidatos a puestos públicos o políticos; en fin, lo que sea, haciendo caso omiso de los fundamentos reales de la relación medios-fines, es decir, comportándose "maquiavélicamente" y pasando a engrosar los publicistas y comunicadores (algunos de ellos) las filas de los manipuladores ocultos de la opinión, de los que Vance Packard llamó una vez "hidden persuaders".
Está lejos del objetivo de esta elaboración meramente conceptual entrar a fondo a analizar esta situación y menos a enjuiciarla, aunque para muchos la manipulación escalada a esos niveles de ampliación colectiva deja de ser un problema marginal en el ejercicio del poder privado y público, para transformarse -quizás- en el problema central, especialmente porque toca muy de lleno el destino de nuestras sociedades en la dimensión tanto ética como operacional."(6)

4.- INFLUENCIA RECIPROCA
En tanto que los periodistas se preocupan por la manipulación, los participantes en campaña consideran sus interacciones con las organizaciones dedicadas a reportar noticias, como mayores que sus esfuerzos por orquestar la cobertura informativa deseada. Sus actividades a lo largo de la campaña -haciendo a un lado sus intercambios directos con los periodistas, como, por ejemplo, en las conferencias de prensa- están muy condicionadas por consideraciones sobre los medios informativos. Los participantes en campaña dedican mucho tiempo a reaccionar a la cobertura noticiosa real, o a intentar anticiparse a la cobertura esperada que surgirá de sus actos. En otras palabras, lo expresa Arterton así: "...se dejan influir por la labor de los periodistas. La política de los medios de información ejerce influencia en ambos sentidos: "orquestación" y "acomodación".(7)

La relación que arroja la investigación de Arterton es recíproca y se da con base en estas consideraciones:

A) Las campañas presidenciales se inician de dependencia y subordinación de los reportajes informativos. Sin embargo, conforme van teniendo éxito en la contienda por la nominación inicial partidista, llegan a tener mayor influencia en la cobertura informativa que reciben. Desde la perspectiva de los participantes en campaña, este cambio es esperado y considerado como algo natural, dado que los políticos conciben sus interacciones con los periodistas como parte de una serie de relaciones políticas. Es natural que exploten estas oportunidades para mejorar su posición en la relación de influencias recíprocas, tales como la difusión de noticias en forma colectiva a un grupo creciente de prensa, en lugar de responder a solicitudes individuales, o el racionar el tiempo del candidato entre las organizaciones de noticias en competencia, con auditorios muy diferentes. Por lo tanto, los participantes de campaña no están sólo interesados en orquestar el contenido de las noticias del día; también prestan atención a la forma en que pueden incrementar su influencia en los reportajes informativos futuros.

B) El cuerpo de prensa actúa, en algunos aspectos, como intermediario y sustituto del electorado y de comunidades políticamente activas. Los periodistas tienen oportunidades únicas de cuestionar y observar a los candidatos. En sus artículos, trasmiten las impresiones que captan de esas experiencias. El hecho de que los medios de información sean un canal conveniente par el electorado, constituye un incentivo de importancia para los participantes en campaña al elaborar sus estrategias de noticias.

C) Los problemas surgen porque los participantes en campaña responden al cuerpo de prensa como si fuese algo más que un sustituto del electorado. Los políticos se ajustan en forma directa a los deseos de los periodistas, mientras tratan de afectar su comportamiento. Según el grado en que las relaciones con el grupo de prensa empiezan a suplantar o alterar en forma significativa el trato con el electorado, la política de los medios de información llega a tener implicaciones en el funcionamiento del sistema electoral. Refiere específicamente Arterton: "Las investigaciones realizadas por científicos políticos no han establecido aún si la información y evaluaciones transmitidas por los medios masivos afectan en realidad a los conocimientos, actitudes y comportamiento de los ciudadanos. Sin embargo, los políticos creen firmemente en estos efectos -esto es, que lo que los periodistas dicen de ellos tendrá un efecto masivo en su capacidad de poner en movimiento un apoyo político-. Esta suposición constituye, de hecho, la base de sus intentos cuidadosos de influir, predecir y responder a la cobertura noticiosa".(8)
Por otra parte, el argumento de que la cobertura de noticias, en especial la relacionada con aspectos de la "carrera de caballos", afecta en forma significativa la habilidad de los participantes en campaña para movilizar recursos políticos, parece factible. Al respecto Arterton señala que: "Por regla general, los estudiosos de la política electoral presentan tres motivos por los cuales los individuos deciden participar activamente en política:
a) Algunos activistas son motivados por los contactos amistosos que tienen con otros individuos;
b) otros son movidos por preocupaciones política;
c) otros más impulsados por los incentivos materiales que pueden obtener de ganar unas elecciones."(9)
En efecto, es evidente que unirse al candidato ganador desde las primeras etapas par asegurarse acceso a ese candidato y a su personal más allegado, constituye una de las estrategias de mayor éxito para obtener beneficios materiales o influencia en cuestiones políticas. El contenido informativo que describe a un candidato como una posibilidad real para la nominación, puede generar un flujo de apoyos de activistas interesados para esa campaña. El surgimiento de un apoyo como ese puede validar por sí mismo la predicción. Es evidente que si no todos los participantes en campaña trabajan bajo esta suposición, al menos los directores de campaña siempre juegan con esa posibilidad, como si fuese un hecho real.

5.- COMUNICACIÓN DESPERSONALIZADA
Las consecuencias de la relación entre política de medios de información y política de campaña no terminan si el contenido de las noticias no produce efecto alguno en las actitudes y comportamiento de los ciudadanos o de los activistas de partido. Precisamente en esta materia señala Arterton que la investigación permite demostrar que: "Los reportajes siguen teniendo un efecto directo en la conducta de las campañas presidenciales, principalmente porque los participantes en campaña actúan bajo la suposición de que existe efectos de los medios de información".(10)

También se desprende de esta investigación que: "Si bien la política electoral contemporánea todavía exige en gran medida el contacto personal, el cambio principal en el desarrollo de las campañas de las últimas dos décadas ha sido el de la comunicación despersonalizada, la cual se regula -en su país- por estas circunstancias (que prácticamente son las mismas que se dan en los últimos procesos electorales costarricenses):

A) En operaciones computadorizadas se despachan miles de miles de piezas de correo directo a listas "prefabricadas" de ciudadanos. Los voluntarios atienden bancos telefónicos, llamando a tantos votantes como les es posible, en busca de un apoyo estandarizado. Se distribuyen folletines por medio de listas geográficas preparadas por computadora. Y los candidatos buscan votos por los medios masivos de información , tanto en publicidad como en sus estrategias de noticias. Más aun, existen métodos de comunicación a la inversa, a recibir información sobre las preocupaciones de los votantes.

B) Las encuestas de opinión brindan la oportunidad de una comunicación ascendente, iniciada por la campaña. Sin embargo, estos lazos están desprovistos de apelaciones descendentes directas en busca de apoyos. La información es estructurada por las prioridades de la campaña y recibida como datos agragados. La despersonalización de los medios principales para obtener apoyo electoral en el nivel de masas, ha eliminado la razón de ser de grandes áreas de actividades persuasivas de las campañas.

C) Si la nominación y el puesto pueden obtenerse sin hacer tratos, no hay incentivos para que el político se enfrasque en el lento y laborioso proceso de establecer alianzas y coaliciones cuyo costo debe pagar "más alto" del valor real de los aportes que obtenga. Por su naturaleza, las promesas que cimientan un apoyo mutuo limitan la flexibilidad de quienes buscan un puesto público que preferirían mantener libre de Como alternativa para obtener un puesto de elección popular, hacer campaña a través de los procesos de reportajes de noticias constituye una gran ventaja, pues los candidatos no tienen que deshacer compromisos o políticas antes de asumir el poder.

D) Es probables que las coaliciones se formen en el proceso de gobernar, una vez que el político asume el puesto. Sin embargo, existen motivos para creer que la política de los medios de información pueda en las acciones de los políticos una vez que controlan las instituciones públicas. Para desarrollar este argumento, el punto de partida es una presunción central de la teoría democrática: un sistema político democrático debe obligar a quienes buscan u ocupan un puesto de elección popular, a responder a las necesidades y deseos de la ciudadanía. ¿Se reflejan las preferencias de la mayoría de los votantes en las políticas públicas seguidas por los funcionarios electos? Lo que los políticos en el poder hacen para bloquear o promover ciertas políticas debe tener efecto, en teoría, sobre sus prospectos electorales.

E) La forma en que un político obtenga el puesto de elección popular habrá de afectar sus creencias sobre lo que debe hacer una vez que tome posesión. El político prácticamente no sabe cuáles son los intereses del votante en un sentido concreto. Si bien los políticos hablan con frecuencia y con vigor sobre lo que el pueblo quiere, la voluntad de los gobernados está determinada por hipótesis y conjeturas no comprobadas por completo.
Con un planteamiento muy concreto refiere Arterton: "Más allá de la decisión en cuestiones políticas concretas la necesidad de proyectar suposiciones a la ciudadanía se extiende a las creencias de los políticos sobre el mecanismo electoral como un todo y, en verdad, a la concepción de gobernar... Así, la técnica de cómo obtener un puesto de elección popular conforma el comportamiento del sistema político, transmitido por las suposiciones que los políticos llevan a sus tareas".(11)

6.- MASIFICACION  FRENTE A PROFUNDIDAD
El estudio de referencia demuestra que una vez pasadas las convenciones internas, a medida que los políticos establecen gradualmente comunicación con los votantes por medio de programa de relaciones y no por la organización política, también cambia su conceptualización del electorado.
Según señala Arterton, en su país esto funciona así: "Un sistema de partido "fuerte"...promovería una concepción del electorado divido en campos en competencia. Dos grupos de votantes se enfrentan entre sí para la determinación de una política pública. Dado que estos grupos actúan en un marco de tiempo definido, los parámetros básicos de fuerza electoral son bien conocidos. En estas circunstancias, al estrategia para ganar el puesto de elección popular consiste en obtener el mayor número de simpatizantes que votarán el día de las elecciones, buscando al mismo tiempo dividir a las opositores para disminuir su número de votos.812)

La consecuencia que acarrea esta situación es que la organización "permanente" de los partidos está dirigida a identificar y comunicarse con los militantes y sus simpatizantes, para estimular su participación, bajo estos dos parámetros:

A) Políticos que operan bajo el sistema de pensar en términos de "nosotros" frente a "ellos".
Una vez en el gobierno, sus acciones serán concebidas dentro de este marco. Por lo tanto, este modelo de electorado proporciona los lineamientos básicos para la formación de coaliciones y "patronazgos" (o comadrazgos) políticos." Una vez en el puesto, los políticos recompensan a sus apoyos para consolidar sus posiciones y buscan ganar la simpatía de miembros de grupos opositores
.
B) Este modelo implica la existencia de opositores: aquéllos a quienes es legítimo negarles el poder político efectivo. Ambas partes son conscientes de que la derrota en las urnas significará su eclipse político. Por lo tanto, para los políticos practicantes del modelo "nosotros-ellos" implica que para mantener su coalición intacta, no pueden negociar apoyos políticos con ciertas facciones.

El comentario que surge de la comparación de estos parámetros opuestos es que las técnicas contemporáneas de campaña, al menos en el nivel presidencial, impulsan a los políticos a una concepción radicalmente distinta de procesos electorales y de gobierno. Por eso, en lugar de ser dividido en dos más campos en competencia, se considera al electorado como una masa de votantes amplia y casi indefinida. Por supuesto que existen ciertas preferencias individuales. Y puesto que en teoría no existen divisiones profundas ni perdurable entre los votantes, la tarea del político consiste en ser atractivo al mayor número de ciudadanos posible para incrementar al máximo el número de votos a su favor. Aun cuando reconozca que los opositores tienen simpatizantes que nunca se volverán en su contra, la meta es concebida para atraer el apoyo de todo el electorado, más que el de un sector definido de votantes. La estrategia de basarse en los medio de información con sus audiencias masivas, facilita llegar a sectores más amplios; sin embargo, surge la paradoja que, conforme la política se hace así más amplia, se hace también menos profunda.


7.- DOS MODELOS DE MERCADOTECNIA POLÍTICA
Para facilitar el argumento, este análisis sobrestima el grado en que los políticos prefieren abiertamente un modelo frente a otro, e igualmente sobrestima la "fuerza" de cada modelo. No obstante, estas exageraciones permiten reflejar luego dos consecuencias notables para las acciones post-electorales de comunicación política.

A) El primer modelo es utilizado por los políticos que buscan un apoyo amplio, y no pueden ser muy específicos en sus promesas políticas. En lugar de ello, sus llamadas de apoyo se basarán en sus características personales; o en críticas a políticas actuales que no estén atadas a mejoras propuestas; o simplemente en sugerencias genéricas acerca de que la "victoria electoral" es inevitable. En cada caso, los mensajes persuasivos están diseñados para atraer apoyos sin producir el rechazo de otros. La concepción de que ciertos votos son despreciables, o peor aun, no deseables, es rechazada por completo.

B) El segundo modelo está diseñado para obtener mayor eficiencia. Los políticos que lo prefieren dirige sus recursos hacia los ciudadanos que quizá votan por decisión propia, en lugar de estimular a un mayor número para que participen en el proceso político. Por ejemplo, la mayoría de los analistas de encuestas políticas estrechan el rango de los individuos cuyas opiniones analizan, a aquellos que son votantes en potencia, basándose, en su frecuencia de votos, en el pasado. Por lo tanto, el mensaje de campaña se dirigirá a obtener el triunfo electoral entre el grupo de probables votantes, no a incrementar el número de votantes en forma dramática.
Según un estudio citado por Arterton cuyos resultados refuerzan este punto: "Los bajos niveles de votos emitidos en las últimas elecciones en Estados Unidos, por ejemplo, bien pueden estar relacionados con el hecho de que las campañas hacen sus llamadas a votantes habituales, no buscando el máximo de participación (sino bajo la práctica del segundo modelo)".(13)
Las consecuencias de adoptar este modelo mercadotécnico del electorado, se revierten sobre el proceso de gobierno.

Al respecto, según refieren otros estudios citados por Arterton han encontrado que: "La popularidad presidencial en USA, según mediciones de las encuestas de firmas como Gallup o Harris, se convierte en un sustituto conceptual para desarrollar coaliciones políticas cohesivas basadas en la distinción entre "nosotros" y "ellos". Tales políticos también evitan caer en la tentación de tratar problemas que provocan el enfrentamiento de un grupo contra otro. Más bien, se enfrascan en actividades altamente simbólicas que tienen el beneficio percibido de evocar amplios apoyos sin enemistarse con grupos específicos. Por ejemplo, los éxitos en políticos exterior que pueden unir a la nación, parecen una alternativa atractiva ante los problemas domésticos que dividen."(14)

Es claro que los políticos que optan por esta concepción de la política electoral, tienden a evitar una fuerte identificación con grupos específicos organizados. En el proceso, se niegan a establecer alianzas efectivas que podrían promover sus intereses.

Cuando se sienten estorbados en el esfuerzo de sacar adelante proyectos e ideas en el gobierno legislativos, estos servidores públicos se ven tentados a buscar el apoyo masivo de la ciudadanía con el fin de presionar a otros funcionarios para que accedan a sus propuestas.

A criterio de Arterton: "...muchos de los síntomas caracterizan la maquinaria gubernamental a nivel nacional, USA incita a un creciente número de estudiosos de la materia a expresar su preocupación por un estancamiento. Cierto que no toda la culpa es atribuible a las campañas pro los medios informativos, pero existe una separación entre los requerimientos para promover una política pública en Washington y lo que los políticos que practican la política de los medios informativos consideran que deben hacer para ser electos."(15)
Y continúa: “A corto plazo, los políticos pueden reconocer la necesidad de desarrollar un consenso entre elites tales como representantes de grupos de interés especial, funcionarios designados, servidores públicos de carrera, personal administrativo del Congreso y otros ocupantes de puestos públicos. El dilema para los políticos está en que...”tomar posiciones y reclamar créditos para obtener una amplia popularidad”, puede coartar la efectividad en la formación de coaliciones.”(16)
Y remata la advertencia”...el estado producido en la política por la política de los medios de información puede contribuir a la incapacidad de nuestras instituciones gubernamentales para hacer frente con responsabilidad a los problemas sociales, económicos y tecnológicos de importancia.”(17)

COMENTARIO
Obsérvese que estas conclusiones de Arterton son coincidentes con las Oberrauter.

8.- EL CINISMO POLÍTICO
La contradicción entre un concepto fundamental de elecciones por campaña, por la vía de sustituir al partido y a los medios de información, y las acciones prácticas de gobernar, puede estar relacionada con el notable surgimiento del cinismo. Se supone que los partidos deben representar y promover el más amplio interés público, el bienestar de la nación como un todo. Una y otra vez buscan el apoyo electoral sobre estas bases. Sin embargo, las cuestiones específicas de política y las instituciones de gobierno que deben participar en su resolución, obligan a los funcionarios públicos a equilibrar problemas mucho más estrechos de intereses en conflicto. En la práctica, la política se convierte en la corrupción de los ideales expresados en las campañas electorales y, por lo tanto, puede convertirse en una fuente de considerable antagonismo social de consecuencias imprevisibles.
La asunción de una información perfecta es una advertencia frecuente de las teorías democráticas formales. Aunque nadie espera que exista la información perfecta, el ideal de crear un electorado informado debe ser una meta de quienes se preocupan por los mecanismos del sistema democrático.
Los reportajes informativos pueden y deben proporcionar a los ciudadanos la información necesaria para que puedan normar su decisión de voto.
Los comunicadores están conscientes de esta deficiencia. Los periodistas tienen una forma válida de justificar la falta en sus reportajes sobre problemas políticos. Y los propios candidatos y sus allegados no están muy dispuestos a hablar mucho sobre las políticas que habrán de seguir una vez en el poder.
Esta renuncia, a juicio de Arterton, se debe a creencias, por parte de los estrategas de campaña, que argumentan que las posiciones en problemas complejos no pueden ser comunicadas al electorado por medio de los procesos de noticias. Estas serían:

A) Primer creencia: Los reportajes simplifican, por necesidad, la mayoría de los problemas. Tácticamente las mismas campañas simplifican las ideas que quieren comunicar por los medios informativos, al menos tienen mayores probabilidades de transmitir su mensaje en ellas, sin que sea filtrado por los periodistas.
B) Segunda creencia: Los periodistas se aferrarían a la oportunidad de señalar los puntos débiles de sus posiciones si entran si entran en detalles específicos. Por lo tanto, la entrada en detalles sobre posiciones políticas se considera una invitación a crear una crisis de prensa. La campaña perdería entonces el control sobre el flujo de la cobertura informativa.
C) Tercera creencia: Los problemas políticos deben ser evitados porque los votantes no responden a cuestiones políticas.
EJEMPLO: Al respecto señala el ejecutivo de publicidad de una importante empresa automovilística norteamericana: “A mi juicio, los votantes no están interesados, por lo suficientemente educados como para percibir sus complejidades. Como profesionales de campaña, nuestra tarea consiste en tratar a los votantes con mensajes que les sean atractivos, no tratar de comunicar más de lo que ellos están dispuestos o capacitados para absorber.”(18)

Como consecuencia práctica de estos hallazgos investigativos en Estados Unidos de Norteamérica todo parece indicar que con la influencia -cada vez mayor- de asesores norteamericanos en nuestras campañas electorales, en Costa Rica pueden reproducirse muchos de esos problemas que han afectado a ese país.
Nos enfrentamos así a un círculo vicioso. Los medios informativos culpan a los participantes en campaña por la falta de contenido programático en la política electoral; y los participantes en campaña se quejan de la parcialidad, la indiferencia o la mala cobertura al referirse a los medios informativos. El que ambos quizá estén en lo cierto, no crea esperanzas de que el problema se resuelva con facilidad. Por tanto, nos vemos obligados a llegar a la conclusión de que las perspectivas de crear un electorado informado por medio del proceso de información de noticias, no son muy alentadoras, porque la carencia de una Política Nacional en el área de la Comunicación Social -y a falta de ella, la autorregulación planteada y aceptada por los propios medios informativos- no necesariamente da el marco adecuado para esperar cambios significativos en este campo.


9.- AUTORREGULACIÓN
A mediados de junio de 1993, representantes de los más importantes medio de información de Centroamérica hacen pública una declaración de principios éticos que pretende servir de marco referencial para su desempeño periodístico.
El texto, compuesto por un preámbulo y doce artículos, es la culminación de un proceso de consultas iniciado hace dos años por el Programa Centroamericano de Periodismo (PROCEPER) de la Universidad Internacional de la Florida. En él han participado representantes de diarios, revistas, televisoras y emisoras radiales de todo el istmo.
Entre sus cláusulas se considera la autonomía de la prensa como base indispensable para su desempeño; instar a una clara distinción entre los contenidos editoriales, informativos y publicitarios; buscar la verdad sin compromisos, y rechazar los conflictos de intereses y las presiones de grupos externos sobre los medios.
El periodista costarricense Gerardo Bolaños, director regional de PROCEPER, activo promotor de la declaración, dijo que ella “rompe con una cierta reticencia de la prensa centroamericana a examinarse a sí misma”. Consideró a como uno de sus principales aportes “hacer del periodismo un “oficio público más íntegro y más claro”.
La “Declaración de Principios del Periodismo Centroamericano”, aprobada el 12 de junio, en Nueva Orleans, se compone de un preámbulo y de doce artículos. Entre los principios enunciados en los doce artículos están los siguientes:
A) Rechazar coerciones y presiones externas y desarrollar las tareas periodísticas “en función del público”.
B) Rechazar cualquier beneficio ilegítimo producto de la vinculación de propietarios, administradores y periodistas con los medios.
C) Ser equitativos y promover la expresión de diversos criterios.
D) Diferenciar claramente entre el contenido editorial, informativo y publicitario.
E) Evitar cualquier conflicto de lealtad. Se reconoce que para promover este principio es necesaria “una buena remuneración” del personal y el “mantenimiento de condiciones de trabajo adecuadas”.
F) Ser precisos y no acudir a procedimientos impropios en la búsqueda de la información.
G) Asumir la responsabilidad por la veracidad de las informaciones, pero no de los anuncios.
H) Buscar la eficiencia empresarial, sin privilegios y sin discriminaciones, como una de las bases de la independencia periodística.”(19)


COMENTARIO:
Las consecuencias políticas de la relación entre las estrategias de campaña y los medios de información sólo pueden medirse a posteriori, ya que de ella nace el proceso de formación de opinión pública y ésta se suele regir por los mecanismos de creación de juicios de opinión. Por otra parte la carencia en Costa Rica de Contralorias (tipo "Ombusdman") que verifiquen el cumplimiento de las premisas citadas aneriormente hacen
muy vago el principio de cumplimiento de esos postulados,máxime que la comercialización tiende a debilitar el compromiso ético que debe estar implícito en el acto de informar. 

BIBLIOGRAFÍA

1.- En la práctica se rompen las regulaciones quizá pro el temor a la “censura previa”; pero el problema es que las violaciones puedan ser selectivas, no casuísticas, en donde nacen dos tesis contrapuestas:a) Quienes afirman que nada debe publicarse por estar expresamente prohibido, y b) quienes defienden el principio de la existencia de un derecho consagrado en las Cartas de Derechos Humanos, que se busca ampliar universalmente; pero que en Costa Rica se tiende a restringir por la vía de aplicación del Código Electoral.

2.- Rovigatti, Vitaliano, Opus cit, p.8.

3.- Radunski, Peter, citado en Zune, Jean, Opus cit, p.9.

4.- Arterton, Christopher, Las Estrategias Informativas de las Campañas Electorales, (trad.), Editorial Ateneo de Caracas -USISC; Ediciones Prisma, México 1987, pp.243-244.

5.- Diccionario Electoral, Opus cit, p.480.

6.- Opus cit, pp.481-482.

7.- Arterton. Opus cit, pp.248-249.

8.- Opus cit, p.250.

9.- Opus cit, p.251

10.-Opus cit, p.254.

11.-Opus cit, pp.255-256.

12.-Opus cit, pp.257-258.

13.-Opus cit, p.259. Aterton se refiere a. Lange, Peter y otros: Voter Turnout in advanced Industrial Democracy, Washington D.C., Commite for the Study of the American Electorate, 1978.

14.-Aunque Arterton no señala a cuáles estudios se refiere la conclusión, es que se fundamenta en deducciones propias sacadas de encuestas y sondeos publicados por las firmas Gallup y Harris.

15.-Opus cit, p.259. Arterton se refiere a los estudios de: Mac Gregor, James: The Deadlock of Democracy;
Mac Connell, Grant: Private Power and American Democracy;
Lowi, Theodore: The End of Liberalism;
Polosby, Nelson: The Consequences of Party Reform.

16.-Arterton, Opus cit,p.260.

17.-Arterton, Idem.

18.-Arterton, Opus cit, p.261. El ejemplo está tomado de: se refiere a las palabras de un gerente de publicidad de la empresa Ford (J. Deardouff), que está incluida en la obra “The Champaing for President” Moore, Jonathan; Fraser, Janet Cambridge, Edit. Ballinger, 1978, p. 155.

19.-La Nación: “Prensa define sus principios”, En Suplemento Viva, La Nación, San José, 19 de junio de 1993, p.14.



CAPITULO VI

TEMAS Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN


En este capítulo se aborda la campaña propagandística propiamente dicha, esto es, la relación intrínseca entre campaña electoral, temas de campaña electoral y el uso de diferentes instrumentos para comunicarlos, y así como no es posible mitificar los temas como componentes de una campaña electoral, tampoco se debe subestimarlos, al punto de afirmar que ésta es simplemente una cuestión de imágenes, manipulación publicitaria pura y simple, en razón de su carencia de contenido comunicacional y su excesivo tono informacional verticalista. Los hechos y las ideas ante ellos, definitivamente, sí tienen que ver, y mucho, como también la forma en que cada medio se presta para presentar los temas. Actualmente se discute si los temas o “issues” pueden ser importantes en una campaña; se discute -asimismo- si los medios comunican adecuadamente esos temas al elector y cuánto se ello afecta los resultados de las preferencias electorales. Al respecto algunos especialistas, entre ellos John Baggaley y Steve W. Duck, sostienen que “...a pesar de que los medios se desorienten y no concedan importancia a los temas, el electorado puede percibirlos y la campaña desarrollarse con base en ellos, sin que los medios se den cuenta y los cubran.”(1)
Sin que la inclusión en este capítulo sea exhaustiva, se analiza puntualmente el papel de algunas de estas vías instrumentales, de más uso, para abordar los temas de campaña electoral, así como algunas referencias que registra la literatura en este campo.

1.- TELEVISIÓN
Para el estratega electoral norteamericano Richard Rubin, quien analiza el caso norteamericano: “...la TV uniforma los temas; porque las cadenas tienden a menospreciar la diversidad de decisiones en distintos Estados, restando énfasis a la variedad de cultura política, reglas y estructuras entre ellos, de manera de presentar a su teleaudiencia un patrón homogéneo de tendencias y significación nacional. Tal situación, desde luego, operaría en detrimento de los temas -o al menos de algunos de ellos- para lograr el efecto de simplificación.” (2)
Otra característica es la producción de una vinculación inmediata entre personalidades políticas y algunos hechos (señaladamente los económicos) y la expectativa -no siempre satisfecha- de acciones correctoras en la teleaudiencia.


A) Ello, sin duda, tendría estrecha relación con un interesante aserto visionario de Rubin, cuando afirma que: “En la Norteamérica contemporánea (1975), el abismo entre demandas electoralmente expresadas y la habilidad del gobierno para responder efectivamente ha crecido. Nuestras instituciones y líderes han fracasado en su respuesta al nuevo ambiente político y comunicacional. Adaptar las instituciones a ese nuevo ambiente será una prueba crucial del liderazgo de los años 1980 y 1990”.(3)

El especialista alemán en campañas electorales Peter Radunski, al referirse a estudios comparativos sobre campañas (cuyo campo es Inglaterra, Francia y Bélgica), concluye que el observador interesado prefiere seguir las campañas por televisión porque: “...La televisión tiene una función de “fijar el orden del día” (“agenda -setting function”) de la discusión política de manera que todo contendiente electoral suele tener que acomodarse a este orden del día, porque en ella se establece de qué se ocupan los electores en la campaña electoral y, en verdad, tanto los decididos como los indecisos, los interesados como los no interesados deben sujetarse a ella.”(4)
Como ilustración de la capacidad de la televisión para determinar “issues”, pone el autor el caso de la transmisión en Alemania Federal de la serio “Holocausto” que revivió, de repente y con intensidad, el debate político “casi callado” acerca del genocidio de hebreos en el Tercer Reich. Para Radunski el asunto está claro: “Sin esta película de televisión, la discusión no se hubiera llevado a cabo en ese momento y con tanta intensidad.”(5)
Para el analista alemán, no obstante la importancia que le concede a la T.V., es claro que en la temática d la campaña domina la prensa escrita. La abstracción tanto como la complejidad de los temas hace de la televisión un medio limitado y otorga ventaja a la prensas, de allí que se haya señalado. con la frase: “Print leads, television follows”, que los medio impresos marcan la pauta, presentan los temas y es luego que la televisión juega un papel político. Sin embargo, esta aseveración no es tan clara en ciertas ocasiones, como lo ha demostrado, por ejemplo, en Costa Rica, la reciente lucha de tendencias en el Partido Liberación Nacional y en el Partido Unidad Social Cristiana, en el caso específico de los programas de entrevistas seriadas a candidatos, en cuyo caso la televisión no sólo habría marcado la pauta, sino que obligó a la prensa escrita a incursionar con mucha mayor imaginación en el campo informativo-formativo, lo cual de hecho es una ganancia para el usuario.
B) De todas maneras se distinguen estas razones por las cuales el uso de la T.V. es considerado por los estrategas de campaña, cada vez con mayor seriedad en los procesos de comunicación política:
• -El enorme alcance y, con ello, la omnipotencia de la televisión para informaciones políticas de todo tipo.
• -La desestabilización de los grupos partidistas provocada por la desaparición de los comportamiento tradicionales de los electores, ha traído como consecuencia que un creciente número de electores indecisos estén más abiertos a influencias de todo tipo, pero, sobre todo, también para aquellas que provienen de la televisión.
• -La notoria personalización de la política, provocada por diferentes causas, es reforzada y complementada, decididamente, por la televisión, ya que aquí las personas pueden ser mejor presentadas e impuestas más que en cualquier otra parte.
• -Precisamente porque los medios de comunicación masiva pueden reforzar la opinión existente, la televisión es indispensable como medio para la movilización de los propios partidos.
• -Nuestra época está caracterizada por el frecuente cambio de políticos y temas. La televisión, como medio de comunicación, presenta claramente este nuevo desarrollo, de una manera especialmente rápida, a un amplio público. Pero allí donde nuevos temas y personas afectan a los espectadores, las predisposiciones personales de los espectadores no pueden influir ya que no tienen ninguna opinión con respecto a las nuevas personas y temas y, por están en condiciones de ordenar por sí mismas lo visto. Los nuevos temas y personas pueden provocar, en las luchas electorales, enormes modificaciones y dar a la campaña electoral en marcha una dirección totalmente distinta.
C) A juicio del Presidente del Comité de Investigación de Comunicación Política de la Asociación Internacional de Ciencias Políticas, el inglés Edwards Maarels, resulta que:”...demasiado a menudo el mundo democrático en emergencia, los políticos y los medios de comunicación de masas se encuentran imbricados en un extraño matrimonio donde, sin embargo, lo usual es el daño que se infringen unos a otros; y, por supuesto, este fenómeno, con la complejificación de lo moderno, ha ido aumentando en términos de extensión; pero también en hondura, donde, por ejemplo, resalta el hecho que algunos de nuestros políticos (los ingleses) aceptan ir a un medio para ser insultados durante los “shows” televisivos que parecen ser hoy el remedo del antiguo circo... pero lejos de ello lo que los políticos deben hacer para mantener y acrecentar su liderazgo es aprender a adaptar sus comunicaciones permanentes -no sólo las electorales- a la evolución de la sociedad, si despojándose de falsas concepciones, están dispuestos a aprender a marcar esos pasos...”(6)
D) De todos los medios el más peligroso para los políticos es precisamente la televisión, como apuntan Baggaley y Duke, quienes sostienen que:
"La simbolización sistemática del conocimiento, la concentración sobre discusiones en ausencia de hechos, la penetración de la opinión como la verdad, aceleran la influencia de la T.V. sobre la opinión pública y moldean la dependencia de los espectadores ante ella”.(7)

2.- RADIO
La radio es básica en el planteamiento de temas locales y regionales en el debate político. Las característica de la radiodifusión se pueden prestar o no para esto con gran potencialidad y estos temas poseen una energía, una capacidad de independencia y motivación muy elevadas. Los líderes políticos y el gran público obtienen su información, primordialmente, de fuentes distintas y ello ejerce una influencia en el debate y en el tratamiento de los temas. Mientras los altos dirigente de los partidos se informa, principalmente, por la vía los medios impresos, los electores lo hacen por la televisión y, con sus especiales características, la radio es la fuente preferida de quienes conforman las llamadas "bases" partidistas populares, sobre todo en áreas rurales y urbano-marginales, no sólo por la penetración característica de este medio, sino porque en la práctica las noticia radiadas suelen ser una mezcla de información y opinión inmediata sobre ésta.

A) Ahora bien, los temas económicos se han convertido en todo el mundo en componentes fundamentales del debate político. Comprensiblemente, suscitan más y más atención e interés y a los políticos se les exigen definiciones frente a ellos, pues se les considera cruciales a la ahora de contribuir a formarse una opinión; pero en este campo la radio es de ayuda limitada.
De su enfoque -pero también del enfoque e intereses previos- que tengan dependerá mucho lo que pueda ayudarles o estorbarles. Así, el escepticismo que los medios de radiodifusión transmiten sobe los políticos y sus respuestas a estos y otros temas, es decir, las políticas, tendrían su origen en una reacción contra la manipulación de las modernas técnicas publicitarias y la imposibilidad de presentar, en los cortos espacios disponibles en los noticieros radiales, una completa visión del tema:
Por esta razón la radio es utilizada políticamente como repetidoras mecánicas -y machaconas- de mensajes cortos de escaso contenido informativo. de mucho menor valor formativo, pero sí de gran impacto de "simbra" en la matriz mental de los radioescuchas antecedentes, las posiciones de los partidos fuentes distintas para tener una base de evaluación.
B) Según el criterio de Peter Radunski, la radio vale -en Alemania- tanto como la prensa en términos de penetración, y expresa: "La radio puede informar y entretener. Sus emisiones son tan actuales como las de la televisión y pueden informar tan bien como la prensa. Además, la radio se ha adecuado en la actualidad tan bien a sus "escuchas de paso" que está en condiciones d satisfacerlos con entretenimiento e informaciones. Especialmente los boletines al mediodía han alcanzado una gran importancia para las informaciones de los electores durante la campaña electoral. Aquí la política es transmitida de una manera muy fácil pero muy informativa. El elector tiene la oportunidad de escuchar al propio contendiente electoral y, sobre todo, de evaluar sus respuestas a las preguntas críticas de los periodistas. Al igual que en la televisión, en la radio se llevan a cabo discusiones entre políticos y mesas redondas. Al igual que en la presa, se proporcionan informes sobre los trastornos de la conducción electoral y comentarios acerca de los nuevos acontecimientos que se producen. También aquí se percibe claramente la posición media que ocupa la radio entre los otros dos medios de comunicación de masas."(8)
C) El hecho especial de la radio, como instrumento, se refiere no ya únicamente al valor de su inmediatez y su transitoriedad, sino también a la situación jurídica, de quien utiliza la radiofrecuencia puesto que o es propietario jurídico, sino concesionario de ésta, y por ello puede perder su "titularidad pasajera" si no se ajusta a determinados requerimientos legales.

Al respecto señala el periodista venezolano Oscar Yanes: "La radio tiene un marcado carácter de servicio público que se lo da el Estado por medio de una concesión, y aunque puede que en la práctica los dueños o concesionarios de las radios no respeten esto, legalmente debe ser un servicio público". Y agrega Yanes: "El comunicador de radio debe tener presente el factor de valorización de la noticia, que es distinto al de la TV y al del periodismo imprese:...el factor de valorización de la radio difiere del que singulariza a la TV y a la prensa escrita no sólo porque es posible escuchar radio y razonar o emocionarse a continuación, sin dejar de hacer una tarea (cocinar, conducir un coche, fabricar un mueble, etc.), sino porque el valor de una noticia o de un comentario no está dado por el título sino por la voz del locutor, que reinterpreta, aun sin quererlo, cada noticia, al bajar o al subir las entonaciones, al acortar o la alargar los fraseos..."(9)

3.- PRENSA ESCRITA
Un periodista o un corresponsal puede ser relativamente libre al expresar escepticismo sobre el propósito de los políticos al tocar un tema concreto, o puede reportar, con un fuerte sentimiento de justicia y equidad, la caída de un candidato en las encuesta, que es, a fin de cuentas, objetiva (números cauntificables que no requieren de nada parecido a una opinión). De este modo, "quien va a ganar" se convierte en el tema electoral pro excelencia y desplaza a las ideas que se confrontan en el debate.

A) De acuerdo con la afirmación del politólogo norteamericano Robert A. Fein, la verdad es que, más que a la radio y a la televisión, "es a la prensa escrita a la que, a todo lo ancho del espectro político norteamericano, se le acusa por parte de los críticos de ser responsable de desviaciones políticas y de incompetencia en el trato de los acontecimientos políticos".(10)
B) Señala, a su vez, el especialista en campañas electorales Peter Radunske: Por lo general, la gente de prensa habrá de plantearse preguntas difíciles al político que interviene en al campaña electoral analizará profundamente sus motivos y acompañará críticamente sus acciones políticas. Pero, como compensación de estas dificultades en el contacto con los representantes de los medios impresos, el político tiene una ventaja: los efectos de la prensa son mucho más controlados y previsibles que los de la televisión. Los efectos de la prensa han sido mejor estudiados por la ciencia de la comunicación y parecen ser más exactos. Así, por ejemplo, aquí funciona el fenómeno de la percepción selectiva del lector. Entre la variedad de periódicos, elige como lectura aquellos que más responden a su posición política y d los cuales espera un afianzamiento de su punto de vista. Lo que al lector de un periódico no le gusta puede fácilmente dejarlo de lado y no leerlo. Todo se hace más rápidamente que la apagar la televisión o el cambio de programa. Por último el lector está sólo con su lectura, mientras que cuando ve televisión, por lo general, está en un grupo y tiene que escuchar las opiniones de los demás.)

C) La importancia de la prensa en la campaña es manifiesta por estas razones:
-Es indispensable para la tematización de toda campaña electoral, pero también juega un papel esencial en la personalización para la presentación de la política del candidato. La prensa adquiere una importancia extraordinaria para la campaña electoral como medio para llegar a determinados grupos de electores. Por esta razón ya nadie que intervenga en una campaña electoral puede perder de vista a la prensa en sus reflexiones:
-Como, debido a los amplios análisis de los medios de información, se sabe quién es el lector de determinados medios de prensa, a través de ellos pueden ser alcanzados determinados grupos de destinatarios de una campaña electoral.
-Esto vale, especialmente, para grupos tales como los electores tradicionales, para todos políticamente interesados, pero también para electores cambiantes especialmente definidos, que son los que pueden ayudar a ganar una lucha electoral. Para esta comunicación bien determinada, la prensa es un medio indispensable.
-La gente de prensa discute la cuestión acerca de cómo debe darse respuesta al desafío de la televisión. Aquí se han perfilado dos respuestas. Los unos desean imitar la competencia consciente con la televisión utilizando los mismos medios, es decir, adoptando en los periódicos la forma muchos más rápida, emocional, variada y movida de la televisión. La tesis contraria reza: el periódico tiene como tareas el trabajar complementando a la televisión. Por ello, en el periódico debería expresarse más fuertemente lo que la televisión no puede expresar, tendrían que ponerse más de manifiesto los puntos fuertes específicos de este medio de comunicación.
-Esta segunda alternativa es también la única respuesta posible para los contendientes electorales en la realización de su lucha electoral. No se debe admitir una alternativa entre televisión y prensa. Su lema reza más bien: prensa y televisión cuando de lo que se trata es de conducir políticamente una lucha electoral.
Cuando la decisión ya ha sido tomada, no habrá tampoco ninguna actitud preferencial con respecto a los periodistas de uno u otro medio. Y tampoco el político habrá de rechazar a periodistas que, en virtud del color político de la publicación para la que escriben, parecen estar ya condicionados políticamente.
Más bien, el contendiente electoral que tiene conciencia de la importancia de la prensa reconocerá que su relación con los periodistas es un campo de tensiones entre conflicto y cooperación e intentará colaborar con periodistas de todos los matices políticos.(11)

4.- PUBLICIDAD
Como es frecuente encontrar la palabra "publicidad" a secas, o "publicidad política", o bien "propaganda" a secas, o "propaganda política", debe señalarse que entre los especialistas no suele haber consenso.

A) Por ejemplo, el Diccionario Electoral no registra la palabra publicidad, sólo el concepto propaganda y lo define así: "La propaganda política, inicialmente concebida como el arte de la retórica para persuadir, ha evolucionado por su técnica, su constancia y su contenido hacia una forma de publicidad. Esta última es una realidad omnipresente: se encuentra en periódicos, revistas, radio, televisión, calles y carreteras, en las azoteas y paredes de los edificios, en los comercios, estaciones de transporte y en los vehículos privados y de servicio público; en las ciudades y en lo centros turísticos. Aplicada a la política, en época electoral es imposible escapar de ella: con volantes, panfletos, cartas, "stickers", carteles,etc., además de los medios de comunicación. Las formas más diversas de propaganda política con intensa y constante agresividad penetra los hogares, las oficinas, los negocios, las tiendas... Todo. Por esa razón, cada vez en mayor grado, las campañas políticas (especialmente las electorales) son llevadas a cabo por agencia técnicas publicitarias. Como lo indicaron los Delegados de la Organización de Estados Americanos, su costo es alto; la intensidad y cantidad, excesiva."(12)
Y en otra parte califica el costo de las campañas y refiere que: "Como consecuencia de ello, las regulaciones constituyen frenos a esos abusos. Sin embargo, esas limitaciones tienen que guardar un correcto equilibrio entre lo permitido y lo prohibido; entre la libertad política y la igualdad de oportunidades de los contendores; entre el estímulo a la confrontación de ideas y la restricción a la publicidad agresiva y poco edificante; entre la necesidad de dar a conocer los candidatos y su oportunidad mediante un plazo razonable. Todos estos equilibrios fortalecen la democracia, los excesos la distorsionan.
Para garantizar estos principios, el control ejercito por el órgano nacional en las elecciones generales, y por los tribunales de los partidos políticos en los procesos internos, resulta fundamental, dotados ambos, en sí, de los recursos técnicos, materiales y humanos necesarios para cumplir fielmente sus trascendentales tareas en favor de la democracia".(13)
La literatura norteamericana suele registrar más al concepto "publicidad" y distinguirla con el objetivo "política" para referirse a lo que la literatura europea y latinoamericana suele denominar "propaganda".

B) Para el asesor electoral norteamericano Jeff Greenfield, a manera de ejemplo. "La campaña electoral americana de 1980 fue un claro debate de temas e ideologías en los cuales era perfectamente posible verificar los contrastes con facilidad. La gente tomó la opción, correcta o incorrecta, de un oferta nítida y no meramente de una imagen. Esto no fue reflejado por los medios que se mantuvieron en aspectos más bien objetivos de la campaña."(14)
En su libro La Verdadera Campaña, cita la obra, "The Unseeing Eye" de Patterson y MacClure, cuya visión del papel de la publicidad política es realmente "herética”, ya que la afirmación central de estos estudiosos, sería que: "la publicidad informa más y mejor acerca de los temas y posturas que las noticias de televisión y prensa escrita".(15)
Para Greenfield la campaña por la Casa Blanca en 1980 ofreció la dramática confirmación de esta tesis "revisionista". Para le votante que trataba de decidir entre Jimmy Carter y Ronald Reagan, los anuncio publicitarios políticos proveyeron argumentos mucho más claros sobre la naturaleza de la opción que el conjunto de la cobertura de la campaña por la televisión y la prensa.
Pero eso no sería nada: "Más aun -nos dice- la publicidad presentada por los candidatos de los grandes partidos -juzgada en su conjunto- fue menos manipuladores, menos elaborada visualmente y generalmente menos deshonesta que en cualquier pasada campaña desde el desarrollo de la publicidad moderna."(16)

C) Para el Alcalde de Madrid, Juan Barranco, en la inauguración de la exposición "Diez años de Publicidad Política": "La propaganda política es, además de un instrumento de carácter informativo -que como toda información atiende a un objetivo concreto y temporal, puntual, determinado y perentorio-, un instrumento de características formativas y didácticas, por cuanto de historia política y sociología encierra el mensaje que pretende trasmitir en el tiempo exacto en que lo transmite. Como cualquier otra manifestación publicitaria, la propaganda política pretende "vender un producto", en terminología técnica, siendo esta venta la obtención de clientela (votantes) y el producto de un conjunto de ideas (ideología) y modos (manera de gestionar la práctica de esa ideología)."

D) Ambas posiciones contradicen lo sostenido pro el experto electoral francés Roger Girard Schwartzemberg, según el cual: "La política ha dejado de ser una lucha pro ideas para convertirse en un teatro de personajes", desde esa perspectiva, el cómo sería más importante que el qué".

5.PROPAGANDA
Aunque para efectos de este trabajo "publicidad" y "propaganda" aparecen reseñas por separado, en criterio del asesor electoral franco-venezolano Jean Zune: "hay la tendencia a caer en el error -inducido por los propios especialistas- de señalar que ésta es exclusiva de la comunicación política y la diferencia a la publicidad, a la que dejan relegada al área de la comunicación comercial. Esta definición, además de simplista es errónea. Propaganda viene del latín "propagare": difundir, propagar. Publicidad viene del latín "publicare". dar a conocer, difundir".(19)

Lo que ocurre con estas palabras similares es que ya la alta connotación sociológica que el término "propaganda" tiene desde que su máximo cultor Goebels la utilizó hasta la "casi perfección" en términos de manipulación de la psiquis humana, los cultores de la publicidad tienden a alejarse del término con sacrosanto horror ¡pero -en la práctica- la publicidad ha refinado la manipulación. Y si bien es cierto que la mezcla de publicidad con ideología tiene un triste recuerdo de enajenación para la humanidad, también las campañas electorales, cuyo peso descansa cada vez más en la propaganda, tienden a reproducir estados de "cuasi locura colectiva" por una falsa concepción de la comunicación política utilizada, sin reparar en las graves consecuencias posteriores que deja como secuela. La propaganda en la comunicación política ofrece una gama extensiva de instrumentos porque usa desde los desfiles y toda clase de movilizaciones populares, hasta las hojas sueltas, las cuñas de la radio, los "spots" televisivos, las cartas seriadas de los candidatos (firmadas no por éstos, sino por subalternos), hasta las supuestas "recomendaciones" para lograr puestos a los ciudadanos que portan dos, tres o más carnés de identificación de diversos partidos, pasando por toda suerte de medios individualizados, semicolectivos o totalmente masificados para difundir ideas, reforzar liderazgos o afianzar lemas movilizadores.

Con el advenimiento de las relaciones públicas en su nueva concepción de "imagen total" o de "penetración" por objetivos, del antiguo esquema de un relacionista público vestido a la moda, con sonrisa a flor de labios, estómago de bebedor de alto nivel, se ha pasado a establecer una eficiente acción de comunicación política que "vende imágenes".
La imagen de un líder, de una tendencia partidistas o de un partido político, no es, sin embargo, labor de construcción rápida, sino el resultado de un proceso constante, sistemático, que requiere de especialistas para moldear la "opinión pública", y también es sabido que esa labor requiere de prudencia para evitar los efectos "boomerang" que suele aprovechar el partido contrario para agrandar, haciendo aparecer como monstruoso lo que es apenas una debilidad humana o para minimizar una patología social grave, haciéndola aparecer como una nimiedad intrascendente.

Para el grueso del público este manejo intencionado de la verdad pasa desapercibido o es apenas levemente intuido por algunos sectores, Para los especialistas, sin embargo, la acción del acondicionamiento de la opinión pública se rige, según lo define el politólogo francés Jean Marie Domenach, por cuatro reglas básicas:

A) Anticipar acontecimiento para no tener que encontrarse en la obligación de tener que defenderse. En al práctica, el especialista aconseja "quemar argumentos" antes de que sea el contrario quien los utilice.

B) Aprovechar la oportunidad, así cualquier cambio de situación noticia, acontecimiento que puede ser utilizado para borrar aspectos negativos o para resaltar los positivos de la imagen del candidato o del partido y que debe ser aprovechado de inmediato.

C) Capitalizar los logros: Todo logro -por pequeño que sea- debe ser aprovechado y capitalizado pues aun los pequeños suelen tener la ventaja de que están acompañados de cargas emotivas que son una gran fuerza motora.
Como a más bajo nivel cultural existen mayores cargas emotivas, se busca aprovechar los errores del contrario para maximizarlos en esos estratos.

D) Provocar oportunidades: Se trata de la habilidad en saber provocar oportunidades para ir creando un "good Will" hacia el candidato y hacia el partido, tanto interna como externamente.(20)
Sobre estas cuatro reglas se montan las labores especializadas de información, propaganda, relaciones públicas y publicidad, de manera que todas juntas se apoyan entre sí creando un proceso de sinergía social inducida por el hábil manejo de la opinión pública y el impacto en la matriz mental de los ciudadanos, de manera que se producen movilizaciones basadas en la irracionalidad de las conductas masificadas. Además de estas reglas, hay otras más sutiles que las complementan.
El Director de la revista Sprit de Francia, Jean-Marie Domenach, describía en 1962 cinco reglas básicas señalándolas como las causantes reales de dos grandes conmociones: la de 1917 con la revolución comunista y al de los años 40 con el fenómeno del hitlerismo, en que dos hombres: Lenin (el práctico de las teorías de Marx) y Goebels (el teórico detrás del Hitlerismo) llevaron a perfeccionar la manipulación al hacer estas afirmaciones: "lo principal, es la agitación y la propaganda en todas las capas del pueblo" (Lenin), y Hitler: "La propaganda que nos permitió conservar el poder nos dará la posibilidad de conquistar el mundo"(21)

Estas cinco reglas básicas de la propaganda política son:

REGLA DE LA SIMPLIFICACIÓN Y DEL ENEMIGO ÚNICO
Al respecto Domenach apunta: "Es significativo que en los orígenes de las tres grandes propagandas que han modificado perdurablemente al mundo encontremos textos que apelan a esta regla: al fe católica fue condensada en el credo..., la Revolución Francesa, redactó la declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano... como el alfabeto de su propaganda..... El marxismo, a su vez se apoya en el manifiesto Comunista, en el cual Marx y Engels condensaron su doctrina en fórmulas de efecto."(22). Al lema, el tema y el "slogan" son , a su vez, en el área de la propaganda política el sumum derivado de la aplicación de esta regla.

REGLA DE EXAGERACIÓN Y DESFIGURACIÓN
La exageración de las noticias es un procedimiento corrientemente utiliza por la comunicación partidista, en el que es clásico el recurso de sacar citas fuera de su contexto, o calificar, sutil o abiertamente, a una persona o situación.
Al respecto, un especialista en campañas, el alemán Walter Hageman, da este ejemplo respecto a la forma en que la prensa alemana presentó una huelga declarada en los Estados Unidos de América durante la Segunda Guerra Mundial: "Los huelguistas responden con un rechazo del laudo arbitral a la estúpida política social de Roosevelt".(23)

REGLA DE ORQUESTACIÓN
La primera condición de una buena propaganda es la repetición incesante de los temas principales y se trata de insistir -con obstinación- en el tema central, presentándolo bajo diversos aspectos y formas. Al respecto Goebels solía decir: "La Iglesia Católica se mantiene porque repite lo mismo desde hace 2000 años. el Estado nacional socialista debe actuar de la misma manera".(24)
Aquí se trata de que, como la señala Domenach, la propaganda se limita a una pequeña cantidad de ideas repetidas siempre. La masa sólo recordará las ideas más simples cuando le sean repetidas incesantemente.

REGLA DE TRANSFUSIÓN
Los verdaderos propagandistas parten siempre de un substrato preexistente, nunca parten de cero; así, el periodista norteamericano Walter Lipman ejemplifica esta regla: "El político apela en primer lugar al sentimiento preponderante de la muchedumbre (que lo escucha)...., lo que importa es aproximar, por medio de la palabra (y las imágenes) y de asociaciones sentimentales, el programa propuesto a la actitud primitiva manifestada a la muchedumbre, y es que este método lo utilizaban los grandes oradores de la antigüedad: Demóstenes y Cicerón, pero los modernos especialistas no han hecho otra cosa que externarlo en forma sistemática a las grandes masas y ha sido perfeccionado por la publicidad".(25)

REGLA DE LA UNAMINIDAD Y DEL CONTAGIO
La sociología ha puesto en evidencia la presión del grupo en la opinión individual y los múltiples conformismos que nacen en las sociedades, y los psicólogos han confirmado, mediante los sondeos de opinión, que una persona puede tener varias opiniones sobre un mismo asunto, y a veces hasta contradictorias, según sea la calidad en que se le consulte. Bajo esta regla opera la selección de personalidades artísticas, deportivas, científicas de renombre, para acompañar a un candidato en la fórmula presidencial, traspasando así una opinión favorable o positiva en un campo concreto hacia el área política.
Para el biólogo ruso Chapotkin, en una afirmación altamente polémica y controversial, esto se da como resultado de asociaciones reflejas condicionadas y explica: "desde Nerón hasta Perón -por poner ejemplos bien distantes geográfica e ideológicamente- las birgadas de aclamación (activos) se repartían adecuadamente entre la muchedumbre (pasiva) para inducirles entusiasmo y hacerlas vibrar en la misma onda de alteración psicológica, demostrando así que por contagio se logra la unaminidad de reacciones instintivas (Reflejas o Pavlovianas) que luego deben mantenerse a fuerza de repetir y repetir," o aun de mentir, y mentir...”(26)
Este criterio de Chapotkin, que sirvió para alimentar la idea de la “Ley del Efecto Total (o Efecsto Máximo) por cierto -hoy día-, muy antagonizado por diversos comunicólogos, para quienes no es posible extrapolar reacciones biológicas instintivas al campo de la percepción psicológica, que se rige por otros parámetros.


6.- CAMPAÑA PROPAGANDÍSTICA
En términos de regulación electoral de la propaganda política, el Diccionario Electoral recoge este criterio: “En Costa Rica, la ley electoral permite únicamente a los partidos políticos inscritos hacer uso delas empresas de comunicación colectiva debidamente registradas ante el órgano electoral, bajo estas consideraciones: -Explicar sus programas e impugnar el de los contrarios, y exponer sobre las demás actividades político-electorales y examinar la conducta de los funcionarios y de los candidatos que se proponen, tres meses ante de las elecciones.”
Para interpretar adecuadamente esta norma, con garantía de los principios de igualdad de oportunidad y de libertad de expresión política, se debe permitir el debate de ideas y la manifestación del pensamiento, individual y colectiva, pero cuando se hace uso de esas ideas y esa manifestación del pensamiento de modo reiterado y sistemático, se convierte en propaganda y, en consecuencia, se le aplica los otros límites: es decir, únicamente los partidos políticos podrán utilizar esas ideas y pensamientos con fines electorales, y dentro de las demás condiciones que establece la ley.
En ese aspecto, adquiere particular importancia la precisión que realizó el Tribunal Supremo de Elecciones en el sentido de que, el ponderar o atacar a un candidato en forma reiterada y sistemática, constituye propaganda político-electoral.
La interpretación anterior permite expresar el pensamiento, el debate y la confrontación de ideas que no sólo son convenientes, sino necesarios y legítimos en una democracia: no se afecta el principio de igualdad de acceso y de condiciones en la contienda electoral y se dejaría, en última instancia, al órgano electoral para que resuelva los conflictos que se suscitan al respecto.
• -Sin embargo, por tratarse de una norma que en alguna medida restringe la libertad de expresión, ha de ser interpretada en forma amplia en favor de la manifestación del pensamiento, y únicamente cuando se comprueba que se ha convertido en propaganda político-electoral, se debe limitar el acceso, en cuanto al sujeto que la promueve -únicamente partidos políticos- y someterla a las demás condiciones que la regulan.”(27)

Las acciones de propaganda y el contenido de ella está en concordancia con sus posiciones doctrinarias, sus visiones ideológicas y su praxis política. Así, por ejemplo, el especialista en campañas electorales el chileno Ernesto Tapia, en la obra: La Campaña Electoral, toma los conceptos señalados por Domenach y los desarrolla con mucha imaginación y, fruto de ella, son las directrices que se glosan:

A) Los intereses de los receptores por persuadir son los que determinan las condiciones de los diferentes públicos a los cuales se van a fingir las acciones de propaganda. Nos encontramos frente a uno de los aspectos fundamentales que determinan las acciones de propaganda.
B) En segundo lugar, se deberá tener presente en el contenido de los mensajes propagandísticos la doctrina del partido, la que debe divulgarse en toda su extensión y valor, adecuándola a los intereses expresados anteriormente. Además, se deberá trabajar sobre la imagen del partido que encarna esta ideología, de tal manera que los receptores puedan vincular a la organización partidaria como un instrumento capaz de llevar a la práctica esta doctrina. A este respecto, debe difundirse la acción del partido en el presente y la relación de esta acción con la ideología que representa.
C) Por otra parte, se deberá insistir en el valor histórico presente de la ideología del partido para solucionar los problemas inmediatos y para abrir nuevas formas de convivencia social, donde se irán satisfaciendo las aspiraciones y deseos de progreso y seguridad de la totalidad de la población.
D) Finalmente, se utilizarán -como agentes motivadores para las acciones de propaganda- una serie de valores morales universales que, a través de la historia reciente de la humanidad y en distintas direcciones, han sido utilizados por la propaganda política para motivar a la población en torno a determinadas ideologías.
E) Estos valores universales, en el mundo occidental, y específicamente en América Latina son, entre otros:

VALORES
1 La libertad. 11 El derecho del trabajo
2 La paz 12 El derecho a la educación
3 La seguridad personal y familiar 13 La búsqueda de formas de convivencia humana.
4 La justicia 14 La lucha contra la miseria
5 La democracia 15 El nacionalismo
6 La soberanía nacional 16 La búsqueda de una ideología nacional, es decir, la adecuación de las grandes corrientes ideológicas a una realidad nacional determinada.
7 El amor 17 La honestidad
8 La alegría 18 El respeto a las minorías.
9 El respeto entre los hombres 19 El desarrollo económico, social y político
10 La fraternidad y el sacrificio por los demás 20 El derecho a la vida y a la felicidad (28)



DINÁMICA PROPAGANDÍSTICA
El especialista electoral Tapia hace una serie de observaciones acerca de las condiciones que en la dinámica de una campaña, son básicas para las acciones de propaganda. A criterio de Tapia, esas son condiciones fundamentales y, por lo tanto, deben realizarse con criterio ofensivo, evitando que el “adversario” tome la delantera. A continuación da estos ejemplos textuales:

1.- Frente a la libertad, identificamos al enemigo con el terror.
2.- Frente a la paz, se identifica al adversario con la violencia y el fraude.
3.- Frente al derecho a la vida y a la felicidad, se acusa al adversario de mantener privilegios que impiden la realización plena de la vida humana.
4.- Frente a la democracia, identificamos a los contrincantes con deseos de poder insaciable.
5.- Frente al amor, hacemos que el enemigo aparezca como enfrentando el oficio social,
6.- Frente a lo soberanía nacional, ubicamos a las otras corrientes como vinculadas a fuerzas extrañas.
7.- Frente a la alegría, sostenemos que nuestros adversarios necesitan un clima de tensión para imponer sus principios.
8.- Frente a la seguridad personal y familiar, expresamos que el enemigo trata de mediatizar al hombre y su familia para que vivan en una permanente inseguridad.
9.- Frente a la justicia, acusamos a los adversario de ser culpables de la situación de injusticia que impera en ciertos estratos sociales.
10.-Frente al respeto entre los hombres, afirmamos que las doctrinas antagónicas desean mantener y formar privilegios por encima de los valores humanos esenciales.
11.-Frente a la fraternidad y el sacrificio por los demás, decimos que un enemigo pretende transformar a los hombres en enemigos de los hombres.
12.-Frente al derecho a la educación, acusamos al enemigo de las deficiencias y privilegios de la educación.
13.-Frente al derecho al trabajo, afirmamos que el enemigo desea mantener la incertidumbre de los trabajadores y que sus intereses son favorecidos en el desempleo.
14.-Frente a la búsqueda de formas superiores de convivencia humana afirmamos que nuestros enemigos son profundamente conservadores y que se oponen al progreso.
15.-Frente a la lucha contra la miseria acusamos a los enemigos de luchar con la pobreza.
16.-Frente al nacionalismo, decimos que nuestros adversarios tienen compromisos internacionales y que pretenden trasladar mecánicamente estos esquemas políticos.
17.-En la búsqueda de una ideología nacional adecuada a las grandes tendencias del pensamiento de la humanidad, afirmamos que nuestros contrincantes no tienen poder de creación y que sólo se limitan a repetir una consigna extraña a la realidad nacional.
18.-Frente al respeto a la minoría, afirmamos que nuestros adversarios son totalitarios.
19.-Frente a la honestidad, acusamos a nuestro adversario de lucrar con la lucha política.
20.-Frente al desarrollo económico, social y político del país, acusamos a nuestros contrincantes de no tener programas coyunturales capaces de sacar al país de su actual situación.(29)

7.- MOVILIZACIÓN PARTIDISTA
El problema organizativo de toda conducción de una lucha electoral es hacer conocer la política del partido y lograr que sus partidarios se comprometan con ella. Para lograr este enlace, los partidos llevan a cabo una campaña partidista y de movilización. El objetivo de esta movilización es la identificación de los miembros y partidarios con la lucha electoral del partido, sus temas y sus políticos, y se fundamenta en estos lineamientos comunicacionales:

A) La campaña de movilización es el esfuerzo pro conducir la lucha de persona a persona, es decir, transformar a los afiliados y partidarios no sólo en electores sino también en asistentes en la lucha electoral, que han de convencer a otros y ayudar a convertirlos en votantes.

B) Esta campaña partidista en la lucha electoral es el intento que apoya la totalidad de la política y se dirige a los individuos del partido, de asociaciones, de determinados grupos de destinatarios o regiones, a fin de lograr de ellos un determinado comprometimiento para la lucha electoral: el interés activo por el partido, la afiliación, los donativos, la participación en las diversas acciones y la identificación con la política y la persona de los dirigentes políticos.

C) En la concepción de la comunicación de la lucha electoral, la movilización de sus propios afiliados y partidarios tiene importancia porque es la complementación comunicativa necesaria para la campaña en los medios masivos. La campaña partidista y de movilización apunta al campo de comunicación interpersonal.

D) Esencialmente, este nivel de la campaña electoral apunta al desarrollo de relaciones personales entre los partidarios. afiliados y los sectores. En la era de los medios de comunicación de masas, con el predomino de la y la gran importancia de la radio y la prensa, se penetra aquí en un campo más sereno en el que las personas conversan acerca de la lucha electoral, las probabilidades de triunfo, las cualidades y la política de los partidos y candidatos.

E) La lucha electoral que quiere provocar la campaña partidista y de movilización es una lucha electoral. Su elemento decisivo es el diálogo, pues aquí los partidarios tienen que discutir con otros electores. A través de su disposición al diálogo político con vecinos, amigos o compañeros de trabajo, tienen que poder defender su opinión y contribuir a que otros electores, sobre la base de la cantidad de informaciones ofrecidas por los medios de comunicación de masas, pueden llegar al mismo juicio que ellos mismos.

F) Se trata, pues, de la interpretación de acontecimientos, del hilo conductor en la corriente de las múltiples informaciones que actualmente recibe el individuo. Y, efectivamente, en la lucha electoral puede imponerse sólo el partido que es capaz de una interpretación total de este tipo a través de sus partidarios, y que le permite ordenar los acontecimientos del período de la campaña electoral en una continuada evaluación política y actitud personal.

G) En la lucha electoral puede tener éxito sólo la política que en los diálogos de las personas con sus partidarios puede ser defendida eficazmente. A veces, la apelación impersonal de los medios de comunicación de masas es hasta sustituida por el poder personal de convencimiento de los partidos.
Refiere el especialista en campañas Rsdunski: “En los años setenta, en los países de Europa Occidental, s vio claramente la importancia que tiene un partido intacto, bien organizado, con partidarios activos, mientras que los representantes de la “new politics” en los EE.UU creyeron poder renunciar a estas formas de campaña. Pero la confianza en las modernas posibilidades técnicas de la campaña electoral y en la fuerza exclusiva de los medios de comunicación de masas ha disminuido desde que los EE.UU. demostraron que la movilización no puede lograrse exclusivamente con estos métodos.”30”

Por tres razones, la moderna campaña partidista y de movilización es una forma de comunicación política adecuada a estos tiempos:

1.-El ciudadano informado y politizado a través de los medio de comunicación de masas está dispuesto a aceptar el diálogo directo.
2.-A través del contacto directo con los ciudadanos dentro del marco de las diferentes acciones, los miembros de los partidos se informan acerca de las necesidades políticas y las opiniones de la población en mucho mayor medida de la que les es posible en la vida política normal. En una especie de sistema de alarma anticipada, el partido puede conocer mejor los desarrollos políticos.
3.-Aun cuando el contacto directo con los ciudadanos no conduzca en algunos casos al éxito deseado, los miembros del partido adquieren, a través de su comprometimiento, un cierto respeto por parte de los ciudadanos, que puede contribuir a reducir las eventuales reservas en contra del partido.


8.- HUMOR POLÍTICO
En el caso del usos del humor político como instrumento de comunicación política, no se conocen estudios sistematizados sobre el tema y -en general- también la literatura útil para este trabajo es escasa, pues más bien es de carácter anecdótico, o se refiere a particularidades relacionadas con las formas en que se diseminan los chistes y los rumores humorísticos; o se aborda desde el área de creación estrictamente cultural y su valor comunicacional se aborda desde el ángulo de crítica artística.
Sin embargo, el humor como arma es de gran impacto pues es bien sabido que “una caricatura expresa más que mil palabras”, como reza el refrán popular. Vale, sin embargo, dar referencias aplicables a Costa Rica: la primera se refiere a la costumbre existente en todos los partidos políticos de crear unidad de “rumor y chistes” que se encargan de diseminar: aceptar o rechazar lo que es ofensivo o bien de reforzar lo que es útil. Algunos de estos chistes mueren, o son traspasados de candidato a candidato. El humor es un arma casi silenciosa utilizada para influir, sugerir, susurrar de distinta manera, aspectos sobre las flaquezas humanas de los candidatos, sus cónyuges o sus allegados, de manera que -coincidiendo con otros aspectos de la propaganda o de la contrapropaganda- den visos de verosimilitud a determinados infundios, a verdad a media o bien a verdades reales que nos pueden decir abiertamente por razones de responsabilidad legal.
La segunda referencia se relaciona no con el humor lanzado por el adversario sino con el uso del chiste por parte de un candidato para desacreditar un cargo directo que se le formule y el que -por la vía del humor- trata de desautorizar.
Al respecto es clásico el cuento que s refiere a las cuentas de Gonzalo de Córdoba, el gran capitán español que, para desacreditar a sus adversario -quien le criticaba por la relación de ingresos y gastos- escribió al Rey que sus gastos eran: “En jalar piscos y azadones cien millones, y en guantes perfumados, para preservar a la tropa del mal olor de los cadáveres del enemigo, otros tantos millones...”(31).
Obviamente que Don Gonzalo usó mal los fondos públicos, pero el uso del humor desacreditó las críticas de sus adversarios y parece que esa se convertiría luego, en América Latina, en una costumbre sin pena, hasta que recientemente en República Dominicana, luego en Brasil, después en Perú y más reciente en Venezuela, se comienza a poner coto a las cuentas mal sacadas.
Pero lo que eso no garantiza es la pérdida del humor como recurso de comunicación política, máxime en Costa Rica en donde las “barajas de piso”, que son asunto serio, se siguen practicando con sonrisas de oreja a oreja.
Sin embargo, y como dato curioso, todas las encuestas de 1993 coinciden en señalar que los costarricenses no confían en los políticos pero, como el país tiene un gran sentido del humor, aparte de decirlo no pasa nada, al menos aún.

9.- REGLAS DE LA CONTRAPROPAGANDA
Esta propaganda, que combate las tesis del adversario, o al adversario mismo, se fundamenta, a su vez, en la menos seis reglas debidas a la sistematización de Domenach, que son las siguientes:

A) El reconocimiento de los temas del adversario para descomponerlos en sus elementos constitutivos que clasificados, despojados de su contexto, quedan reducidos a su contenido lógico que es, -casi siempre-, pobre por lo que se les debe atacar por separado y aun se les debe buscar sus propias contradicciones.
B) El ataque debe dirigirse primero a los puntos débiles, para -a partir de allí- abrir brechas en la credibilidad de la totalidad del adversario.
C) La propaganda del adversario no debe nunca atacarse de frente, dado que para combatir una opinión se requiere partir de la opinión misma, lo cual favorece generalmente al adversario.
D) Se requiere desdeñar al adversario desacreditando mediante el recurso de oponer se discurso a su práctica o bien debilitando como persona para desacreditar sus postulados, bajo el principio de que:!desacreditado el ponente, lo que diga queda en entredicho!
E) Es necesario ridiculizar al adversario caricaturizando su estilo y sus argumentaciones o haciendo chistes sobre sus planteamientos, pues estos chistes se difunden con gran rapidez.
F) El ataque directo al adversario debe hacerse por medio de testaferros (en Costa Rica fueron clásicos los partidos y los candidatos “turecas”) que cumplen en esa acción, para que así el adversario pueda decir que su política es “limpia”, o “de altuar” y sin “ataques personales al adversario”. Aunque cabe resaltar que en última y en la actual campaña las “turecas” no son visibles como antes y que el duro juicio partidista suele endilgar esa función a otros actores sociales, entre ellos algunos medios de prensa o bien algunos periodistas.(32)

10.- CAMPAÑA DE CONTRAPROPAGANDA
En el caso específico de la contrapropaganda, el especialista en campañas electorales Tapia hace un recuento de cómo deben ponerse en vigencia las reglas que norman este campo de la comunicación política. Estas acciones que recomienda -y que afirma son utilizadas por agrupaciones de diversa ideología- son:

A) ATACAR LOS PUNTOS DÉBILES Y DESARTICULAR LOS CONTENIDOS DE LA CAMPAÑA DE LOS ADVERSARIOS: toda campaña de propaganda tiene puntos débiles, éstos se pueden detectar, con mayor facilidad, si analizamos y descomponemos los elementos de las campañas contrarias. Una vez analizados los contenidos, buscaremos sus puntos más débiles para atacarlos, creando la duda, ridiculizándolos, poniendo en claro sus contradicciones con la totalidad del mensaje propagandístico y tratando de obligar al enemigo a puntualizar más esta parte de su mensaje, es decir, buscar que pase a la defensiva. Atacando los puntos débiles, debemos tratar de que toda la campaña del enemigo se desmorone, es decir, quitar los ladrillos más débiles para que caiga la casa.

B) LA UTILIZACIÓN DE LA PROVOCACIÓN: esta actividad la realizan cuadros medios del partido o simpatizantes sin mayores responsabilidades en la conducción de la campaña y el partido, y está destinada a hacer que el adversario, que debe ser un dirigente o un líder, responda desafortunadamente al ataque. La provocación tiene un contenido distinto al contenido que está dando en sus mensajes el dirigente o el líder adversario y persigue desviarlo del tema obligándolo a referirse a errores pasados o a desmentir afirmaciones de la provocación. La provocación se puede efectuar tanto en un encuentro directo con el dirigente o líder enemigo en un acto público como también por los medios de comunicación.

C) LA UTILIZACIÓN DE LOS HECHOS: “Los hechos, los porfiados hechos” de que hablaba Lenin, pueden utilizarse para contradecir el contenido, y la forma de la propaganda del adversario. El método consiste en poner en contradicción los hechos con el contenido, y abarca tanto al partido como a los dirigentes y líderes adversarios: pro ejemplo, la derecha chilena siempre utilizó contra Allende su calidad de pequeño-burgués de gusto refinado, para ponerlo en contradicción con el contenido oioykar de su pensamiento político. La contrapropanganda utiliza, en este sentido, los hechos prácticos con pruebas difíciles de desmentir, como , por ejemplo: fotografías, escritos, programas de gobierno anteriores de los partidos adversarios, leyes que se hayan impulsado, grabaciones de “video tape” y radiofónicas que contradigan el actual contenido de la campaña de propaganda del adversario. Se puede vincular a los adversarios con tendencias políticas desacreditadas o con los personajes políticos nacionales o internacionales que hayan “caído en desgracia” frente a la opinión pública, y mostrar fotos en que se encuentren juntos el dirigente político privada de algunos líderes o dirigentes de los partidos adversos con el contenido de su propaganda, por ejemplo, si un partido afirma que efectuará un proceso contra la contradicción, la contrapropaganda ataca informando de la actividad corrupta que en ciertas esferas de los negocios realizan las personalidades de la corriente adversa.

D) LA UTILIZACIÓN DEL RIDÍCULO: una de las formas de menoscabar la propaganda adversaria, ridiculizando sus argumentos y a las personas que los sostienen, buscando ángulos jocosos, que provoquen hilaridad colectiva, aun dentro de los mismos simpatizantes o adherentes a la campaña enemiga. El chiste político juega un gran papel en estas acciones de contrapropaganda y su recopilación y edición tiene un efecto multiplicador por intermedio de la comunicación directa. Por ejemplo, si algún dirigente de una campaña adversaria es gordo y habla de erradicar el hambre del país, se puede utilizar esta contradicción gráfica para caricaturizarla y distribuirla masivamente. En la campaña electoral chilena de 1970, el candidato de la derecha política fue Jorge Alesandri Rodríguez, quien era un octogenario solterón y el diario sensacionalista “El Clarín” lo apóstrofo con el mote de “La Señora”, y en todas las informaciones que se referían a sus actividades políticas sólo hablaba de “La Señora”; al poco tiempo, todo el pueblo en público o en privado se refería a él usando el apodo de “La Señora”.
La contrapropaganda ataca, además, los símbolos: señales gráficas, cantos, banderas, afiches, etc., cambiándoles sus contenidos para transformarlos en representaciones que produzcan hilaridad; en general, ridiculizándolos. Una simple raya en otro sentido puede cambiar las características de un símbolo usado por enemigo en su propaganda política.

E) EL ATAQUE A LOS OPORTUNISTAS, DESERTORES O TRÁNSFUGAS POLÍTICOS: la contrapropaganda sabrá distinguir perfectamente, en las filas del enemigo, a los que están realmente con esa causa política e ideológica y a los que han llegado a ella por oportunismo en búsqueda de mejores condiciones personales, o para conseguir prebendas que otros partidos políticos no les darían. Sobre este sector se organizan intensas acciones de contrapropaganda que, al atacarlos a ellos, por reflejo, desprestigian la totalidad de la acción del partido adversario. Por ejemplo, se da a conocer el historial político de quienes han desertado y se pone en contradicción su pensamiento del pasado con el que ahora dicen profesar. Se trata de no discutir las tesis que ahora sustentan, sino de quitarle todo valor a esas tesis basándose en las condiciones humanas públicas y privadas de los integrantes de ese grupo.

F) MINIMIZAR AL ENEMIGO: la contrapropaganda siempre hablará en nombre del pueblo, de la totalidad de la población, reduciendo a un sector minoritario a quienes sostienen las posiciones contrarias. Reducirá el efecto de sus militantes y marchas, de las nóminas de sus adherentes, y tratará de aislarlos del contexto total de la población. Se les acusará a los adversario de desesperación frente a la falta de apoyo popular y se afirmará que esta desesperación, soledad y aislamiento, los lleva a sostener determinadas tesis en forma irracional, utilizando la demagogia para tratar de influir sus escuálidas filas.

G) BUSCAR LAS CONTRADICCIONES INTERNAS ENTRE LOS ADVERSARIOS: la contrapropaganda siempre tendrá cuidado de no atacar al enemigo en su totalidad, sino que sabrá distinguir diferentes estratos entre los enemigos; es conveniente diferenciar entre la dirigencia y la base, entre los simpatizantes y los adherentes, entre los oportunistas y los convencidos. La contrapropaganda estará destinada a hacer ostensibles estas diferenciaciones y demostrar contradicciones en el interior del enemigo, con el fin último de provocar conflicto de poder en las filas enemigas. Por ejemplo, se puede realizar la figura de ciertos líderes políticos de nivel medio y afirmar que no se les da oportunidades en el partido en que militan debido a las ambiciones personales de ciertos sectores para incentivarlos a que luche por satisfacerlas, a sabiendas de que es imposible; esto provoca resentimiento y deserción en el bando contrario.
Al producirse cualquiera deserción en el enemigo, la contrapropaganda la estimulará y la hará mayor de lo que realmente significa, con el propósito de crear una imagen de un enemigo en desbandada.

H) LAS CAMPAÑAS DE RUMOR: este tipo de campañas son utilizadas tanto en la propaganda como en la contrapropaganda. Se basan, para decirlo de acuerdo con una frase popular, en un Dicen que dijeron, y están encaminadas a la propagación falsa o distorsionada de una información para ayudar a una campaña de propaganda, o a destruir la argumentación de esta misma campaña.(33)

COMENTARIOS:
En términos comunicacionales puros, se podría señalar que la información que ofrece un partido político nunca puede estar en la línea de la información veraz e imparcial, porque si se recurre a la creación de una unidad que se encargue de la divulgación, no sólo tendrá a producir noticias cargadas de intencionalidad, sino que, apenas se inicia la campaña electoral, toda la difusión doctrinaria se arrincona para dar paso a la publicidad, a la propaganda, a la contrapropaganda y a la captación personal de dirigentes “fríos” o “indecisos”, mediante actos de relaciones públicas sesgadas.
• -En términos comunicacionales puros, entonces, se trata de decodificar las matrices mentales de la población analizada segmento por segmento, pero codificada y, por lo tanto, objeto de mensajes masificantes y masificadores, en que más importa la eficacia y la eficiencia de la maquinaria, que el contenido de los mensajes. En tales circunstancias, el proceso de “molienda electoral” prepara el alejamiento e impide que fructifique el diálogo y nazca el consenso.
• -Y lo que se inicia como un medio para captar electores y desacreditar al adversario suele -por extensión- convertirse en práctica cultural que luego impide que los dirigentes para que participan en el proceso disinformador establecido a ambos lados del polo político, tengan posibilidad de establecer nexos de relación con sus oponentes, a los que trata más bien como adversarios, o más propiamente como enemigos, y en los que ya no sabrá distinguir entre sus adversario y sus ideas.
Y es que la misma esencia del enfrentamiento en que el nombre de campaña electoral semeja a una guerra sin cuartel, aleja la posibilidad del diálogo, del entendimiento, del consenso, todas prácticas democráticas mutiladas seriamente en el proceso electoral.
• -La Asamblea Legislativa, que se nutre -precisamente- de lo que está opuesto a las armas electorales, se convierte así, sin desearlo -pero sin poder evitarlo-, en extensión de la campaña, y los tambores que resuenan llaman, desde el 1º de cada mayo cuatrienal, a enfrentamientos y alejan la posibilidad de la meditación para la causa común nacional en la causa común parlamentaria.
De la comunicación política mal encauzada nacen, entonces, las trabas para el entendimiento suprapartidista necesario para un buen funcionamiento de la Asamblea Legislativa, y nace también un proceso deformado de la práctica d la comunicación pueblo-diputado-pueblo, dado que los instrumentos unidireccionales característicos de la campaña electoral son mantenidos incolumnes en el proceso de intercambio informacional.
-La práctica informacional propia d la democracia representativa y fortalecida por la práctica del proceso electoral, impide que nazca o apenas deja el mínimo de oxígeno a la práctica comunicacional propiamente dicha. Si bies es cierto que en la década de los setenta aflora en América Latina la idea de que era necesario establecer una política para que en ella se insertar la comunicación social, también lo es que -en la práctica- ello no fue posible, y ahora, a escasos años del tercer milenio, la pretensión carece de sentido, salvo que nazca del consenso de quienes forman parte en el proceso de intercambio de las informaciones que hacen posible la vida societaria.
Lo cierto es que en Costa Rica se requiere cambiar las prácticas informativas verticalistas pro modos comunicacionales compartidos. La fórmula -según los medios de comunicación- es la autorregulación.

En este caso cabría plantear si igualmente caben:
a)la autorregulación de los partidos políticos en lo que concierne a la práctica de la comunicación política.
b)en lo referente a la sociedad global, la autorregulación de los medios comerciales de información.

El tema debe ser debatido, pero para ello se requiere tener conciencia de cómo se producen los procesos informativos y los procesos comunicacionales.
El conocimiento -se ha dicho- es la base de un buen diagnóstico -se sabe- es la base de una buena terapia social.
Por esta razón, el tema que se analiza en el capítulo VI requiere contextualizarse para poder ubicarlo en una dimensión comunicacional justa, porque analiza las denominadas campañas negativas, que son el resultado de un proceso de dilución de la presencia del partido y de una concentración alrededor de los candidatos. Esta, que es la llamada americanización de las campañas, requiere condiciones al parecer fáciles, pero recoge resultados de difícil conexión.

BIBLIOGRAFÍA

1.- Baggaley, John P; Duke, Steve W: Análisis del Mensaje Televisivo, Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 21976, p. 154.

2.- Rubin, Richard: Mass Media and Presidencial Selection., American Political Review, Washington DC Vol XVI,Mº4, 1983 P.480.

3.- Opus cit, p.481.

4.- Radundki, Peter, citado por Aveledo, Ramón Guillermo: Temas y Comunicación Política, en Comunicación Política, i cit, p.49.

4.- Opus cit, idem.

6.- Maarek. J. Philippe, Politica Marketing and Comunication; John Libbey, Media Books Serie, London, 1993,p.4.

7.- Baggaley, John P; Duke, Steve W, opus cit p. 156.

8.- Radunki, Peter, opus cit, p. 123.

9.- Yanes, Oscar: Comunicadores de la Radio y Comunicación Política, opus cit, p.68.

10.- Fein, Robert, citado por Zune, Jean, en: Propaganda y Publicidad Política, en Comunicación Política, opus cit 1 p.89.

11.- Radunki, Peter, opus cit, p. 16-20.

12.- Diccionario Electoral, opus cit, p. 554.

13.- Opus cit, idem.

14.- Greenfiel, Leff: The Real Campaing, Sumnite Books, New York, 1962, p.29.

15.- Opus cit, idem.

16.- Opus cit, p.32.

17.- Idem.

18.- Citado en Radunki Peter: Luchas Electorales, opus cit, p.26.

19.- Zune, Jean: Propaganda y Ética Política. Comunicación personal , Caracas, 18 julio de 1970. p. 6.

20.- Domenach, Jean Marie: La Propaganda Política, (Trad), Editorial Universitara de Buenos Aires, 4º Edición, 1968, p.p. 48-50.

21.- Opus cit, p.5.

22.- Opus cit, p.52.

23.- Hagerman, Walter, citado por Domenach, opus cit, p. 58.

24.- Domenach, opus cit. p. 66.

25.- Opus cit, p.67.

26.- Opus cit, p.76.

27.- Código Electoral, opus cit, p. 551.

28.- Tapia, Ernerto: La Campaña Electoral, Publicado por CEDAL Friedrich Ebert Stiftung, Talleres Cedal, San José 1983, p.p. 67-68.

29.- Opus cit, p.p. 68-70.

30.- Radunski, Peter, Opus cit, p.32.

31.- Cadavieco, José Ignacio: Humor y Comunicación Política, en Comunicación Política, opus cit 1 p.p. 177-196.

32.- Domenach, Jean Marie, Opus cit, p.p. 81-89.

33.- Tapia, Ernesto, Opus cit p.p. 85-91.




CAPITULO VII

CONSECUENCIA DE LAS CAMPAÑAS NEGATIVAS


La virulencia y carencia de ética social que alcanzan las campañas electorales en la actualidad, y muy particularmente la actual, en inciden una virtual situación de “empleo técnico” en las encuestas para los candidatos de la Unidad Social Cristiana y Liberación Nacional; así como una mayor beligerancia de la prensa en el análisis de la conducta ( en el pasado y en el presente) de los respectivos candidatos de ambas agrupaciones, están lejos de ser un buen ejemplo de lo que es la “Comunicación Política “ en la aceptación planteada por Almond, Fagen, Deustech, Panebianco, Verba, Nye, Paletz, Oberrauter y otros científicos de la política contemporánea que se ocupan de esta rama.

En efecto, el éxito de las campañas y la magia de asesores y estrategas externos ha incidido en América Latina de manera tal que -lejos de tener sus propias elementos de comunicación política fundados en su propia cultura comunicacional- los estrategas de campaña se lanzan como desenfreno a calcar las millonarias -a la vez que cortísimas- campañas electorales norteamericanas, y a trasplantarlas en estas zonas.

Y dado que no es tanto la estructura y la modalidad de esas campañas norteamericanas lo que se copia o se adopta, sino fundamentalmente su contenido, es conveniente saber que éstas se distinguen por su negatividad, más que por otras características.

Cuando a mediado de junio e 1993 se celebra en Niza, Francia, la XXII conferencia Anual de la Asociación Internacional de Asesores Políticos, uno de los temas analizados es justamente el impacto de las campañas electorales en lo que respecta a la transmisión y distribución de mensajes negativos, aspecto que -a juicio de los expertos- irá, cada vez más, dominando la escena de la comunicación política, pese a que Radunski -entre otros- ha afirmado, desde hace más de una década, que la "americanización" de las campañas ha tocada fondo.

Entre los aspectos más relevantes de los planteados parece pertinente recoger los que reflejan el pensamiento de uno de los estrategas y asesores políticos de mayor prestigio, en las últimas décadas, el norteamericano Joseph Napolitan.

Para Napoleón las campañas negativas, esto es, no las que se fundamentan en la diseminación de doctrina, o en las ideas del candidato o del Partido, o en el programa de gobierno y otros temas de tal naturaleza, cada vez vienen a ser menos importantes y tienden- por lo contrario, a aumentar las campañas personalizadas, con lo que tenderán a aumentar las campañas negativas, las que- a su juicio- se pueden dividir en tres áreas que obedecen a una planeación deliberada. Primera: las campañas negativas legítimas; segunda: las campañas negativas insidiosas; y, como tercer elemento, el factor sorpresa al final de una campaña: "ataques de último recurso".


1.- CAMPAÑAS NEGATIVAS LEGITIMAS
Son aquellas que se fundamentan en alguno, o en una mezcla de los siguientes factores (los que Napolitan matiza con ejemplos sacados de campañas en las que ha participado como asesor) (1):.


A) EL HISTORIAL PUBLICO DEL CANDIDATO: En este renglón se incluye como temas apropiados para una crítica legítima, lo que ha dicho el candidato, las elecciones que ha perdido o en las que no ha participado, las posiciones que ha tomado en determinado momento, las promesas incumplidas.

B) DECLARACIONES O SEÑALAMIENTO EMBARAZOSOS: Todos los titulares de un cargo público, y probablemente todos los candidatos, han dicho o realizado cosas que desearían que sus electores hubieran olvidado no hubieran conocido. Algunas de esas acciones o declaraciones pueden ser muy importantes y otras pueden ser triviales. Sin embargo, si se tiene documentación escrita o audiovisual de ellas, podrán utilizarse.


C) PROMESAS DE CAMPAÑA IMPOSIBLE DE CUMPLIR: Prometer, por ejemplo, una reducción de los impuestos y una mejora de los servicios, o proponer programas sin ofrecer un análisis presupuestario o de costos, es plantear un sueño irrealizable.


D) EL NEGARSE A ADOPTAR UNA POSICIÓN FRENTE A DETERMINADO TEMA: Si un candidato elude , esquiva o impide que se le mencione algunos temas delicados y polémicos, puede ser sometido a críticas. Al respecto refiere Napolitan. "En una campaña realizada en el estado de Tennessee en 1987 un candidato se vio literalmente obligado a presentar su renuncia debido a que no se mostró dispuesto a tomar una posición decidida sobre un polémico referéndum que tenía como tema...las carreras de caballos."

E) EL NEGARSE A PRESENTAR UNA DECLARACIÓN DE SU SITUACIÓN FINANCIERA O A REVELAR LA FUENTE DE FINANCIAMIENTO DE SU CAMPAÑA: Un gran número de candidatos no ha logrado superar este obstáculo, ya que , por lo general, piensan que el revelar esta información les haría más daño que eludir el asunto.

F) ACEPTACIÓN DE FONDOS PROVENIENTES DE ORGANIZACIONES QUE PUEDAN SACAR PROVECHO DE LAS DECISIONES QUE TOME EL CANDIDATO DE LLEGAR AL GOBIERNO: Estos ataques son especialmente efectivos, si se puede probar que el candidato utilizó realmente su cargo para ayudar a los finalistas de su campaña.

G) MOSTRAR INSENSIBILIDAD E INDIFERENCIA FRENTE A PROBLEMAS REALES: Este tipo de ataques, por lo general, tiene éxito si se puede probar que el candidato dice una cosa pero hace otra totalmente diferente. Napolitan da dos ejemplos: Exigir medidas enérgicas para impedir el tráfico de drogas, pero votar en contra de un aumento en los fondos destinados a financiar tales esfuerzos. deplorar la difícil situación que viven las personas que no tienen vivienda, pero oponerse a las medidas destinadas a remediar el problema.

H) SER MIEMBRO DE UN CLUB ELITESCO: Si se puede demostrar que el contrario pertenece a un club que no admite mujeres, judíos o miembros d de otras minorías, o que suele utilizar medidas discriminatorias para impedir el acceso o se prueba que el candidato pertenece a organizaciones con puntos de vista extremistas, la persona debería ser criticada por tales actividades.


I) SUSCRIBIR CONTRATOS DISCRIMINATORIOS: Si el candidato ha firmado un contrato discriminatorio que prohibe la venta de sus vivienda o de sus propiedades a una persona perteneciente a un grupo minoritario, podría ser atacado por ese tipo de acciones.

J) ANTECEDENTES PENALES: Napolitan refiere acerca de este punto que: “Es posible que el candidato haya pagado sus deuda con la sociedad, pero si fue condenado por delito grave, como, por ejemplo, fraude, malversación de fondos, agresión violenta, violación, abuso sexual de menores, los votantes deberían tener conocimiento de ello ya que se trata de un hecho que forma parte del historial del individuo. Entre las áreas legítimas de atraque también se podrías mencionar el incumplimiento de los hijos, o burlarse de la ley en circunstancias tan triviales como no pagar una multa por una infracción de tránsito.”

K) SER DADO DE BAJA DE MANERA DESHONROSA POR LAS FUERZAS ARMADAS: En algunos casos, podría haber una explicación lógica para este tipo de hechos pero se debe obligar al oponente a que explique la situación.

L) FALTA DE CALIFICACIÓN PARA EL CARGO: Napolitan da este ejemplo: En el estado de Massachusetts, se requiere -por ejemplo- que para actuar como abogado defensor en un caso de asesinato, el profesional en Derecho deba haber ejercido durante 10 años. Si un candidato para fiscal de distrito, que es una posición en la que se exige que el abogado haya participado en juicios en los que se hayan ventilado casos de asesinatos, han ejercido tan sólo siete u ocho años, se podría alegar que el abogado no llena los requisitos necesarios para el cargo.

M) INCUMPLIR EL DERECHO Y DEBER DEL VOTO: Este argumento fue utilizado contra unos de los candidatos a los que asesoró Napolitan en una elección de alcalde celebrada hace algunos años. Napolitan reconoce que: “Esta acusación infligió algunos daños. El candidato apenas había votado en tres de las 15 elecciones en las que había podido sufragar y los asesores del otro candidato descubrieron esta debilidad y la explotaron.”

N) SER INCOMPETENTE PARA EJERCER EL CARGO: Esta es una buena táctica a la hora de debatir, especialmente si se piensa que el candidato opositor no tiene conocimiento adecuado en un gran número de áreas sobre las cuales debería tomar decisiones, en caso de ser electo.
Napolitan ejemplifica: “En una campaña para el cargo de senador del Estado de Mryland que tuvo lugar a no hace mucho tiempo, se le formularon a los candidatos algunas preguntas muy sencillas, como por ejemplo: ¿Quien es el primer ministro de Israel? y ¿El gobierno de Estados Unidos respalda al gobierno o a la oposición en Nicaragua y El Salvador?. Ambos candidatos se equivocaron en sus respuestas. Esta es una buena táctica a la hora de debatir, especialmente si se piensa que el candidato opositor no tiene el conocimiento adecuado.

0) FALTA DE CONOCIMIENTO SOBRE TEMAS DE LA VIDA DIARIA: Este tipo de detalles puede dañar la credibilidad de un candidato. Al respecto Napolitan recuerda: “En las elecciones presidenciales francesas de 1974, el candidato Valery Giscard D Estaing no sabía cuánto costaba un boleto del metro en París cuando se le hizo esa pregunta en un debate. En las elecciones para alcalde de Nueva York, en 1989, cuatro de los seis candidatos no tenían ni la más mínima idea del precio de un litro de leche y uno de los dos, que se acercó a la cifra, admitió que la había adivinado.

P) LAS CONTRADICCIONES: Se han utilizado varias técnicas para ilustrar estas fallas en las campañas electorales: como, por ejemplo, el retrato del candidato con dos caras, las actitudes “veletas”, las volteretas ideológicas o partidistas. Esta es una falla que se presta a fuertes críticas.

Q) PROMESAS INCUMPLIDAS MIENTRAS EJERCIÓ EL MISMO U OTROS CARGOS: Es otro elemento evidente de crítica y en el que no puede depender de los medios para que hagan el trabajo de sacar al candidato del apuro. En julio de 1989, en una alocución en la Conferencia sobre Televisión, señala Napolitan: “uno de los penalistas de la CBS, se quejaba de que el gobierno le había mentido descaradamente a los votantes en las últimas elecciones generales. Pero la CBS no pensaba hacer, para las próximas elecciones, un documental en el que se señalaran explícitamente las mentiras del gobierno.”

R) POSICIONES EN TEMAS CONTROVERSIALES: Siempre que un candidato tome una posición sobre un tema polémico, se gana la enemistad de un segmento importante del electorado. Sin embargo, a juicio de Napolitan, lo mejor es que al abordar un temas espinoso los candidatos adopten una posición firme en lugar de esquivar el tema.

S) RESPALDAR UNA POSICIÓN A LA QUE SE OPONE LA MAYORÍA DE LA GENTE: Esta actitud podría ser un acto de valentía, de estupidez, de terquedad o basada en creencias religiosas. Un ejemplo gráfica el caso: “En una ocasión el presidente de la Cámara de Representantes Stanley Steingut, trató de impedir que los negocios abrieran los domingos. Esto molestó a mucha gente que dedicaba ese día precisamente para ir de compras. Tony Schwartz produjo una publicidad de radio en la que instaba a los electores a comunicarse con Steingut y expresarle de viva voz sus oposición a la medida. Sschwartz reveló el número telefónico del dirigente políticos y el presidente de la Cámara se vio obligado no solamente a cambiar de posición, sino a cambiar su número de teléfono.”
T) RESIDENCIA: Una muestra de esta situación es la siguiente: “Las imputaciones de desconocimiento de la realidad política por ser ajeno al territorio echaron por tierra las posibilidades de Jay Rockefeller en su primera campaña para gobernador del Estado de West Virgina, especialmente debido a un brillante comercial para televisión. En el comercial se incluía una pregunta: ¿Usted, votaría por alguien de West Virginia para ser gobernador de Nueva York? La respuesta obvia- incluida también en el comercial -era: !Es tan estúpido como elegir a un candidato de Nueva York para el cargo de gobernador de West Virginia.”

U) AUSENTISMO Y OCIOSIDAD: Este elemento es un arma efectiva contra un candidato que no sea muy amigo del trabajo. El ejemplo clásico -refiere Napolitan- es el comercial “policial” producido por Reger Ailes para el candidato republicano Mitch Mc Donnell, quien trataba de derrotar al senador demócrata por Kentucky, Walter Huddleston, quien a su vez aspiraba a la reelección. En el comercial aparecían unos oficiales de policía buscando un lugar en el que Huddleston pudiera pasar las vacaciones. El comercial era efectivo y divertido. Desde entonces, muchos productores lo han copiado.

V) NEGARSE A DEBATIR: Por lo general, no es una razón muy efectiva. Sin embargo, es el tipo de temas que la dan al candidato la oportunidad de lanzar uno o dos golpes al contrario que se niega a presentarse en un debate televisado.

X) LA ARROGANCIA: El hecho de que los candidatos se nieguen a presentarse en un debate público también puede ser visto como un acto de arrogancia. Un ejemplo: “Cuando Barry Goldwater no visitó el estado de Oregon durante las primarias presidenciales republicanas en 1964, el gobernador Nelson Rockefeller le echó esto en cara con una campaña publicitaria en la que se señalaba que a Rockefeller le importaban todos y por eso los visitaba. Este lema ayudó a Rockefeller a obtener la victoria celebradas en ese Estado. (La razón por la cual Gokdwater no se tomó la molestia de ir a Oregon era porque ya tenía ganada la nominación para entonces)”.

Y) DESCUBRIR AL OPOSITOR DICIENDO UNA MENTIRA: Esta se una de las áreas más obvias en las que se puede atacar legítimamente a un candidato. Si se descubre a un oponente diciendo una mentira se puede destruir su credibilidad al insistir en sus engaños.

2.- CAMPAÑAS NEGATIVAS INSIDIOSAS
Las campañas negativas insidiosas, se aplican, según el criterio de Napolitan, a aquellos que buscan, deliberadamente, crear daño gradual y acumulativo sobre hechos o imputaciones falaces. En este tipo de campañas los aspectos más relevantes son los siguientes:
A) RELEVANCIA: En pocas ocasiones estas campañas se refieren a temas relevantes. El asunto, en cuestión, por lo general, tiene una importancia secundaria o es irrelevante con respecto a los principales puntos que se manejan en la campaña.
B) VERDAD A MEDIAS: Los ataques tratan de provocar una respuesta esencialmente emotiva. Por lo general, apelan a los peores instintos de los electores.
C) DESPROPORCIÓN: Las acusaciones generalmente son falsas, aunque con frecuencia contienen una pequeña dosis de verdad. Esta pequeña dosis generalmente se magnifica y se explota de forma desproporcionada.
D) INSIDIA : A menudo, los ataques insidiosos utilizan símbolos basados en temas patrióticos y morales. Entre algunos casos que señala Napolitan se pueden mencionar:
• -Las acusaciones formuladas por George Bush contra Michael Dukakis en 1988 basadas en la ley de “Compromiso de lealtad”. Dukakis contaba con el respaldo de la Corte Suprema pero Bush tenía a sus favor el patriotismo del pueblo estadounidense y una serie de factores emotivos. En este caso, la emoción se impuso a la lógica.
• - En 1988, el Partido Nuevo Progresista de Puerto Rico, que había acusado falsamente al gobernador Rafael Hernández Colón de favorecer la profundización del status de “Estado Asociado” para la isla caribeña, utilizó con eficacia dos comerciales simbólicos: en uno de ellos se mostraba una bandera estadounidense en el momento de arriarla y en la otra una persona rompiendo un pasaporte estadounidense. Moraleja: !Nunca debe subestimarse el poder del simbolismo!.
F) EXAGERACIÓN: De manera invariable, estos comerciales toman en cuenta un pequeño incidente y lo explotan de forma desproporcionada. En estos casos, se magnifican y exageran incidentes insignificantes.
G) DESCONTROL: Hacer aparentar que la persona que ha sido sometida a un ataque tiene el control de una situación cuando en realidad no es así.
Ejemplo aportado por Napolitan: Los ataques contra Dukakis en los que se alegó un incumplimiento del “Compromiso del lealtad” se sitúan en esta categoría. El demócrata no tenía control sobre esta situación y Dukakis no logró responder de forma efectiva a las acusaciones formuladas en su contra.
H) CULPABLE POR ASOCIACIÓN: Los comerciales (principalmente en la T.V. y en la prensa escrita) insidiosos usan con frecuencia esta antigua técnica.
I) CONNOTACIÓN NEGATIVA: Aprovechar la máximo algunas palabras o frases que tienen una connotación negativa entre algunos grupos.
Napolitan cita, como ejemplos: “ultraliberal”, “blando con el crimen”, “teoría socialista”, “de ideas izquierdistas”.
J) ATAQUES DE TERCEROS: Estos ataques en contadas ocasiones no son directamente por el candidato o por su comando de campaña sino por terceros. Estos ataque, supuestamente, no cuentan con la conveniencia ni con el consentimiento del comando de campaña.
K) MENTIRAS DEL CANDIDATO: El candidato niega su injerencia en los ataques realizados por terceros y se le endilga la culpa a un ayudante de tercer orden.
En muchos casos, tanto el candidato como sus asesores de campaña rechazan tajantemente tener algún tipo de responsabilidad en los ataques indiscriminados en contra del otro candidato. Sin embargo, después de hecho el daño, suele “rodar alguna cabeza”, que por lo general pertenece a un funcionario de baja jerarquía del partido.
L) DISTORSIÓN DE LOS HECHOS: Se trata de comerciales insidiosos que no están basados en hechos reales, los cuales -en opinión de Napolitan” sí tienen un carácter legítimo. En este caso pueden darse estas situaciones:
- Si el comercial logra los resultados esperado, se mantiene en el aire a pesar de que haya sido refutado, a menos que se ejerzan fuertes presiones para dejarlo de transmitir.
- Si una acusación infundada logra su cometido, a pesar de que haya sido rechazada por el contrario, se mantiene en el aire a menos que las presiones del bando opuesto surtan efecto.
- Si se formula una acusación y la persona que es víctima del ataque lo ignora, por cualquier razón, el comercial se mantendrá en el aire hasta que el candidato que autorizó la transmisión decida que se han alcanzado los objetivos planteados.
N) Sembrar cizaña: Los comandos tratan de sacar el máximo provecho de la creencia que indica “donde hubo fuego cenizas quedan!. Acota Napolitan: “Desafortunadamente, un gran número de electores están dispuestos a creer siempre lo peor. Algunos de los comerciales más malintencionados e insidiosos, como por ejemplo aquello en los que se acusa a un candidato de ser homosexual en un área en la que esa condición lo va a afectar gravemente, están basados en esta teória. Cuando se siembra la semilla, la cizaña crece por sí sola.”
3.- ATAQUES DE ULTIMO RECURSO:
De acuerdo con la experiencia de Napolitan, como recursos de ataque de último momento, la campaña negativa de última hora podría incluir:

A) MENSAJE FALSO: Cartas o telegramas con un mensaje falos y que tienen como objetivo fundamental ejercer un fuerte impacto a última hora, el día antes de la elección o el mismo día de los comicios, pueden tener una influencia decisiva en la intención de voto.
Ejemplo que anota Napolitan: “En las elecciones realizadas en Puerto Rico en 12984, la oposición envió cartas a todos los receptores de la beca alimentaria. En la comunicación se decía que si Hernández Colón ganaba las elecciones, dejarían de recibir las becas alimentarias, acusación -por lo demás- falsa-. Hernández Colón ganó las elecciones. Sin embargo, es indudable que estos ataques de último minuto que son imposibles de refutar pueden surtir efecto, y, en el menor de los casos, reducir el margen de victoria”.
B) INSIDIA: Algunos medios informativos “legítimos” formulan ataques contra los candidatos que se oponen a sus intereses. @ ~ tó en tan sólo cinco ocasiones y en espacios poco destacados, que no había evidencia de que Shapp había sido tratado por problemas mentales.”
C) COMERCIALES CON TINTES NEGATIVOS: Todas aquellas que contienen elementos no incluidos en la lista dada anteriormente, pero en los que los factores descritos están presentes en todos los comerciales de “guerra sucia” transmitidos en los últimos momentos de la campaña electoral.(2)

4.- REPERCUSIONES DE LAS CAMPAÑAS NEGATIVAS
Las campañas negativas obviamente traen consecuencias que pueden resumirse en estos puntos:

A) La actitud positiva o negativa de un elector frente a partidos y políticos no pueden ser separadas tan claramente en sus estructura, motivacional, pero las campañas publicitarias pueden atacar al adversario político y con su presentación negativa provocar que con ello sea elegido el partido atacado (de victimario a víctima el trecho es corto).

B) Por ello, las campañas publicitarias pueden tener un efecto de “boumerang” cuando los electores reaccionan frente a un partido que lleva a cabo una publicidad repulsiva o no digna de crédito.

C) Por eso, no obstante todo el entusiasmo que la publicidad agresiva pueda despertar, por lo general, en las filas de los propios partidarios hay que advertir, frente al peligro que encierra desde el punto de vista intrapartidista, la a menudo cómoda vía de una campaña publicitaria negativa, ya que más tarde, en la lucha electora, tropieza con el rechazo de una gran parte de los electores.

D) Hasta qué punto el comprometimiento político y también la decisión electoral no sólo se manifiestan a favor de una sola causa puede también verse en la utilización de los medios de publicidad. Así, no sólo se pegan en los autos leyendas con contenido positivo, sino que un grupo de personas que no puede dejar de ser tenido en cuenta desea identificarse también con fórmulas agresivas y pega leyendas con manifestaciones negativas acerca del adversario político.

E) Así pues, por más que en cada campaña publicitaria el pro-predomine, no puede olvidarse el contra, ya que él tiene también efectos movilizantes, activantes, en los electores. Y según sea la situación estratégica de partida, según que un partdio lleve a cabo su publicidadd para la lucha electoral desde el gobierno o desde la oposición, habrá de colocar un acento positivo o negativo en sus campaña electoral. Partidos de la oposición que no tienen ninguna razón para atacar o que tampoco están en condiciones de acentuar su ataque, no tendrán ninguna probabilidad de llegar a ser ellos mismos gobierno.

F) Naturalmente, pertenece al triunfo la esperanza. Quien no esté en condiciones de transmitirla no habrá de triunfar en la lucha electoral. Una campaña publicitaria que sólo se limite a los aspectos negativos del adversario no habrá de proporcionar votos adicionales. Tampoco una publilcidad de la lucha electoral que desee convencer a los electores puede limitarse a aplelaciones de lucha electoral y renunciar a informaciones, disimular los problemas y formular promesas exageradas.

G) En la mezcla correcta de información y apelación, de técnica publicitaria y mensaje político , de autopresentación y ataque, tiene que encontrarse el camino hacia los electotres. Naturalmente, para tener éxito la publicidad política intenta recurrir a los métodos de la publicidad comercial de productos de consumo. Pero, con la modificación de tareas de la publicidad política en la era de la televisión, estos métodos turvieron que ser modificados y hubo que desarrollar métodos propios para la publicidad política. Pues, a diferencia de los productos con los cuales teine esencialmente que ocuparse la publicidad comercial, los temas y los políticos suelen ser conocidos mucho tiempo antes de que comience la campaña publicitaria.

H) La publicidad tiene que intervenir en un proceso de comunicación que ya está en marcha, tiene que ayudar a evaluar y a decir, subrayar y destacar. Tiene que colocarse al sevicio de la polítca y, en el mejor d elos casos, tan sólo puede dar una envoltura publicitaria a las informaciones políticas. El contenido y el objeto de la publicidad política están dados de antemano,; son determinados por la política y los políticos.


5.- AMERICANIZACION DE LAS CAMPAÑAS
Napolitan ha advertido en junio de 1993 la cada vez mayor influencia de los asesores norteamericanos en las campañas políticas en diversas partes del mundo. Concretamente en América Latina y en Costa Rica ese efecto se ha dio haciendo sentir, desde la campaña electoral que enfrentó a Rodrigo Carazo y a Luis Alberto Monge; luego se suavizó en el enfrentamiento entre Rafael Angel Calderón  y  Carlos Manuel Castillo y  y ha llegado a los niveles más fuertes, en los últimos cuarenta años, en la pugna electoral entre Miguel Angel Rodríguez y José María Figueres.
El alemán Peter Radunski y el politólogo norteamericano David Paletz analizan situaciones similares en sus estudios y, aunque se refieren a épocas diferentes, esto permite hacer este desglose crítico de las consecuencias de la “americanización” (“New Politics”) de las campañas electorales:


A) Criterio de Peter Radunski
A comienzos de los años sesenta, sobre todo en la campaña de John F. Kennedy, se revolucionaron los métodos de lucha electoral en los Estados Unidos. Surgieron aquí dos escuelas que parten de principios diferentes. Una corriente -se las podría llamar campañas de los medios de comunicación de masas- apunta a los medio de comunicación de masas e intenta llevar el mensaje político del candidato directamente a los electores a través de los medios masivos.
1.-El otro método: “Campaña Organizativa”, intenta coordinar todas las medidas para el contacto directo con el elector por parte de los partidarios o del candidato, a través de cartas, llamadas telefónicas y visitas a domicilio. Esta campaña recurre, en mayor medida, a los medios publicitarios clásicos, desde prospectos hasta leyendas que se pegan en los autos. Estos materiales pueden ser entregados por unas personas a otras y les ofrece así la oportunidad de identificarse con un mensaje político o con un candidato.
2.-A este segundo método, a la campaña organizativa, responde la tradición política americana tal como se desarrolla en los viejos partidos de patronazgo. Con el debilitamiento de los partidos en relación con los candidatos, a comienzos de los años sesenta, este método pasó a segundo plano en beneficio de la campaña de los mediso masivos, que se fue convirtiendo cada vez más en un nuevo tipo de política y de lucha electoral: la “New Politics”. En la “New Politics”, el candidato se dirige por cuenta propia a los electores a través de los medios de comunicación de masas, sin tener que escuchar a la organización del partido y sus funcionarios.
3.-Esta independencia del candidato se manifiesta también en el hecho de que cada vez menos es designado or el aparato del partido y cada vez más puede perfilarse dentro del partido a través de activas campañas publicitarias. Esto de aprecia de manera especialmente clara cuando uno observa como los candidatos presidenciales logran prandidato se dirige por cuenta propia a los electores a través de los medios de comunicación de masas, sin tener que escuchar a la organización del partido y sus funcionarios.
3.-Esta independencia del candidato se manifiesta también en el hecho de que cada vez menos es designado or el aparato del partido y cada vez más puede perfilarse dentro del partido a través de activas campañas publicitarias. Esto de aprecia de manera especialmente clara cuando uno observa como los candidatos presidenciales logran prandidato se dirige por cuenta propia a los electores a través de los medios de comunicación de masas, sin tener que escuchar a la organización del partido y sus funcionarios.
3.-Esta independencia del candidato se manifiesta también en el hecho de que cada vez menos es designado or el aparato del partido y cada vez más puede perfilarse dentro del partido a través de activas campañas publicitarias. Esto de aprecia de manera especialmente clara cuando uno observa como los candidatos presidenciales logran pr electorales europeas. Americanización de la lucha electoral significa:
• -El candidato es más importante que el partido.
• -La conducción de la lucha electoral está a cargo de especialistas profesionales.
• -A la campañ electoral e lleva a cabo electrónicamente: con televisión, radio y ordenadores.
6.-Tras el triunfo de la “New Politics” en los años setenta, se notaron claramente dos debilidades de este método. Una de ellas es de tipo comunicativo, porque la “New Politics” hace demasiado poco para que los partidarios del candidato o de su partido se dirijan personalmente a los electores. La otra debilidad es de tipo político, ya que la conducción electrónica de la lucha electoral, con su necesidad de visualización, provoca una fuerte despolitización de las luchas electorales.
7.-Finalmente, la eliminación del partido debilita la vinculación del elector y conduce a un creciente desinterés por la política. En estas luchas electorales se muestra que la competencia entre las perosnas no basta para movilizs partidarios del candidato o de su partido se dirijan personalmente a los electores. La otra debilidad es de tipo político, ya que la conducción electrónica de la lucha electoral, con su necesidad de visualización, provoca una fuerte despolitización de las luchas electorales.
7.-Finalmente, la eliminación del partido debilita la vinculación del elector y conduce a un creciente desinterés por la política. En estas luchas electorales se muestra que la competencia entre las personas no basta para movilizar votantes decididos,tampocos indecisos.
De un tiempo hacia acá -quizá desde la décadad de los ochenta en adelante- las campañas no volverán a ser como antes (con el centro de gravedad en la maquinaria partidista), sino pivotando alrededor de los medios de comunicación, fenómeno denominado " americanización" de las campañas  electorales .lo que apareja como consecuencia una carencia de relacion votante-candidato y facilita -durante el ejercicio presidencial-la fuga de apoyo y la aparición de un nuevo fenómeno :la ingobernabilidad .

B.- CRITERIO DE PALETZ :
Para Paletz, autor del libro clásico “Media, Powers and Politics”, el uso de medios masivos, así como de novedosas formas de usar sucedáneos durante la campaña Clinton VERSUS . Bush de 1992, marcará un hito en la línea de la comunicación política.
Paletz expresa que el factor clave de la campaña que enfrentó a Clinton y Bush, y por ende lo que favoreció el voto mayoritario hacia el primero fue la economía, lo que hizo que las personas se preocuparan más de este campo usualmente reservado a los especialistas.
En apoyo a esta tesis, Paletz señala -frente a preguntas concretas- estas respuestas:

1.-¿CUALES SON LAS DIFERENCIAS ENTRE LAS ELECCIONSE DE 1988 Y DE 1992?
"Si se analizan las elecciones de 1988, vemos que los informadores descubrieron que se habían dejado atrapar por las oportunidades de foto y los titulares que los propios candidatos crearon, en lugar de centrarse en los grandes temas. En 1992, los medios han tomado la iniciativa, dedicando más tiempo a analizar los mensajes de los candidatos, sus anuncios publicitarios y la veracidad de sus promesas. En 1988 los periodistas fueron reactivos,mientras que en las pasadas elecciones tuvieron un papel proactivo. No lo suficiente,pero sí mucho más que antes."

2.-ALGUNOS ANALISTAS DE PRENSA DIJERON QUE LOS MEDIOS DE COMUNICACION HABIAN FAVORECIDO A CLINTON. ¿HAY ARGUMENTOS QUE SOSTENGAN ESA HIPOTESIS? "No creo que pueda hablarse de una estrategia planificada: sin embargo, las historias que publicaabn sí beneficiaron a Clinton. Se trata de temas noticiosos como la recesión, el déficit público o el paro, pero que afectaban negativamente al presidente Bush.
También se informó sobre los problemas internos del equipo de campaña republicano, en el que había mucha confusión y caos. Por otra parte, tras el estallido del escándalo extramatrimonial de Clinton, los medio decidieron aparcar el tema, aunque seguramentes podrían haber desvelado detalles comprometedores. Pero tenían la conciencia intranquila. En cualquier caso, durante las primarias sí hubo una clara toma de postura por parte de muchos periodistas, que consideraban a Clinton como el mejor candidato frente a Brown o Tsöngas, sus competidores demócratas.

3.-¿PUEDE HABLARSE DE MANIPULACION? "Por supuesto. una campaña electoral es una batalla constante entre los candidatos y los medios de comunicación para conseguir que éstos reflejan sólo lo positivo, olvidando todo aquello que podróía perjudicar al político. La cuestión podría ser quién ha manipulado mjero o hasta qué punto se ha hecho. Los periodistas suelen ser profesionales que acaban cubriendo lo que quieren, pero pueden ser manipulados. Por ejemplo, la gente del equipo de Clinton ya estaba segura de la victoria en las últimas semanas de campaña porque contaban con la mayoría de los votos electorales en los grandes Estados. De modo que, cuando los medios empezaron a hablar de un acercamiento de Bush según las encuestas, la victoria democráta era casi segura. Sin embargo, los asesores de Clinto mantuvieron su información en secreto para evitar un exceso de confianza entre sus votantes. En este sentido, sí hubo manipulación, pero otros intentos no suelen funcionar".

4.- LA CAMPAÑA ESTUVO MARCADA POR LA COMUNICACION ¿QUE DIFERENCIAS HAN EXISTIDO RESPECTO A OTRAS ELECCIONES? "Analizando campañas ateriores, el equipo de Clinton había descubierto que la respuesta demócrata a los ataques de Bush en 1988 fue siempre demasiado lenta. En 1992, quisieron asegurar que cada ataque tendría una respuesta inmediata. Se perseguía que ambas posturas quedaran recogidas en una misma noticia. Con ello, evitaban la recepción del ataque y la tardía contestación. Gracias al empleo masivo del fax y de las emisiones televisivas vía satélite, los demócratas consiguieron que cualquier ataque recibiera respuesta al mismo día. Además, durante los debates televisados el equipo de Clinton mantenía conferencias telefónicas con todos los responsables demócratas del país y les comunicaba un mensaje clave que todos debían repetir en sus diferentes niveles.
De esta forma, todos ofrecían un mensaje único en sus intervenciones. Además cualquiera podía pedir al equipo demócrata imágenes de los discursos y rebirlas por satélite".

5.- ¿POR QUE LAS NUEVAS VIAS UTILIZADAS POR CLINTON SON MAS APTAS PARA LLEGARLE A LAS PERSONAS? "Los candidatos han descubierto que el problema de los medios es que interpretan sus mensajes, el problema de los anuncios es que la gente los recibe con escepticismo y desconfianza, y el problema de los debates es la presencia de los competidores. Así que han buscado nuevas vías de transmitir su mensaje, sabiendo además que mucha gente no sigue las noticias, no ve los anuncios ni atiende a los debates.
Han descubierto, especialmente Clinton, el valor de los llamados "medios suaves", como el show de Arsenio Hall, en el que una audiencia mayoritariamente negra pudo ver al candidato tocando el saxofón con gafas ahumadas. Clinton y Bush también pasaron por el Canal Musical MTV, aunque el entonces presidente parecía muy incómodo con su entrevistadora de veinticuatro años. También se ha recurrido a programas matinales de variedades y a entrevistas nocturnas con llamadas en directo, como el programa de Larry King. La clave era llegar a las audiencias que normalmente no se alcanzan por las vías tradicionales".(4)


LA REGULACION LEGAL DE LA CAMPAÑA POLITICA
La campaña electoral que esta por finalizar cuando se escribe esta obra ha traido como novedad un enfrentamiento  sobre la interrelación polica-sociedad y legalidad.


El artículo 85 del Código Electoral Costarricense señala : 
"Desde la convocatoria hasta diez días después de las elecciones, sólo las empreas de radio,televisión, periódicos e imprentas que no sean órganos oficiales de partidos, cuyos gerentes, propietarios o personeros, las hubiern inscrito en el Tribunal Supremo de Elecciones para prestar servicios de propaganda electora, estarán autorizados y obligados para ello, todo de conformidad con las siguientes disposiciones
a)En la inscripción se indicará el horario y las tarifas de servicio, las que no podrán exceder del promedio de las coradas durante los doce meses anteriores a la convocatoria, para los servicios comerciales corrientes, por la respectiva empresa;
b)La inscripción deberá hacerse dentro del mes siguiente a la convocatoria y la autorización se extenderá hasta diez días después de las elecciones",
c)Solamente los partidos inscritos y únicamente con el objeto de explicar su programa e impugnar el de sus contrarios, así como para las demás actividades políticos-electorales y para examinar la conducta pública de los servicios de los funcionarios y de los candidatos que se propongan, podrán hacer uso de los servicios de las empresas dichas, para su propaganda político-electoral, en el período de seis meses anteriores a las elecciones. Dicho derecho cesará para los partidos que no hayan inscrito candidaturas al vencimiento señalado en el artículo 76 de este Código;
d)La propaganda estará limitada por partido político a no más de una página por edición o su equivalente en número de pulgadas en cada uno de los diarios nacionales; a una hora diaria en la televisión y a ocho horas diarias en todas las radioemisoras. Dentro de esos límites, los partidos políticos podrán distribuir su tiempo radial o televisado y su espacio en los órganos de publicidad, de acuerdo con su mejor criterio;
e)Para la propaganda no se podrán usar aeronaves. Tampoco se podrán lanzar o colocar propaganda en general en las vías o lugares públcios. El uso de altoparlantes es prohibido, sin embargo, podrá usarlos en forma estacionaria o por medio de vehículos que no sean aeronaves, el partido político que tenga permiso para reunión, manifestación o desfile sólo en el lugar y el día correspondiente.
f)Las empresas autorizadas para realizar propaganda presentarán al Tribunal Supremo de Elecciones copia de los textos escritos de toda propaganda que publiquen, impriman o trasmitan por cuenta de los partidos políticos, al día siguiente de recibirla. El texto de dicha propaganda deberá estar firmado por el personero autorizado del partido de que se trate y será enviado al Tribunal con la firma del representantes legal de la respectiva empresa de publicidad. Tratándose de propaganda por radio y televisión se deberá indicar además el horario convenido;
g) Los partidos políticos deberán inscribir en el Tribunal Supremo de Elecciones y en las empresas autorizadas para difundir propaganda electoral los nombres, rúbricas y cédulas de identidad de los personeros facultados para autorizar los textos de propaganda;
h) Los conceptos que se publiquen no han de contener injurias ni calumnias y deben corresponder a un texto escrito, firmado por el representante autorizado del partido que disponga la publicación. Por la injuria pordrá segurise el proceso correspondiente, de conformidad con lo que establezca la ley;
i) El día anterior a las elecciones, los partidos políticos sólo podrán hacr uso de las radioemisoras y de la televisión, para explicar sus programas o referirse a las personas de sus candidatos a Presidente, Vicepresidentes, Diputados, Regidores o Síndicos Municipales, o dar indicaciones a sus partidarios contrarios, ni a las personas de sus candidatos. El día de las elecciones, no podrá trasmitirse ni publicarse en los periódicos, propaganda político-electoral de ningún género.
La infracción a las disposicioes de este artículo, constituye delito electoral, que se sancionará con multa de mil a cinco mil colones a favor del Hospital Nacional de Niños, y serán reponsables solidariamente tanto los autores, como el propietario, gerente, arrendatario o administrador, en su caso, de la respectiva empresa de publicidad. En la misma pena incurrirán los que haciéndose pasar por personeros de un partido político, o sin la autorización del mismo, dispusieran cualquier publicación referente a aquel partido.
La multa deberá ser pagada veinticuatro horas después de quedar firme el fallo, bajo la pena de convertirse en prisión a razón de un día por cada cien colones de multa; los jueces penales con jurisdicción en los lugares en que se comete la infracción, serán los competents para conocer de las causas respectivas, a las que deberán dar preferencia sobre cualquier otro asunto sometido a su conocimiento. Cso de reincidencia, el Juez aplicará la multa al máximo y ordenará a la empresa reincidente la suspensión de referencia al inciso b) de este artículo.
Cuando a su juicio así proceda en razón de las circunstancias y sin perjuicio de la actuación de la autoridad judicial, el Tribunal Supremo de Elecciones podrá, por propia autoridad, ordenar en cualquier momento a las autoridades, proceder a suspender la publicación o trasmisión que viole las disposiciones de este artículo.”(5)

APLICACION:
El Tribunal Supremo de Elecciones, órgano encargado de aplicar las disposiciones del Código Electoral, con base en dicho artículo infoma a los medios de información en el mes de noviembre, lo suguiente: “queda prohibida la difusión de propaganda política-electoral de todo tipo en que se vincula de alguna forma al candidato contrario con hechos delictivos o conductas indebidas, aunque tales hechos o conducts puedan ser ciertas, cuando esa propaganda adquiere forma de expresionse aisladas o fuera de contextos.”(6)

REACCION : Al respecto los dos partidos políticos mayoritarios han declarado públicamente su regocijo y actamiento, pero en la práctica los dirigentes de las campañas electorales se las ingenian para burlar esa disposición y -por otra parte- los medios y algunos articulistas han hecho sus planteamientos al respecto, para discrepar -desde sus diversas posiciones- hacia la forma en que el Tribunal aplica esa normativa.

Algunos de las ideas más relevantes, porque analilzan la situación desde distintos ángulos NO NECESARIAMENTE COINCIDENTES   son estos ejemplos.

A) EDITORIAL DE LA PRENSA LIBRE

1.- ”Los partidos y el Tribunal Supremo de Elecciones ha emprendido una especie de juego “al ratón y el gato” con los campos pagados. Si inconveniente es la llamada “campaña sucia”, más lo es este juego, que debe ser tildado de ridiculo cuando estamos en algo tan serio como la campaña para elegir el futuro Gobierno de la República.
2.- Parece que nuestra legislación electoral, después de esta campaña, deberá ser revisada a fondo. Perseguimos el fin, en primer lugar, de que el debate electoral sea realmente orientado hacia la confrontación de ideas y programas y, en segundo lugar, a eliminar contradicciones y quitar del paso disposiciones ambiguas que conducenn a la situación que estamos viviendo.
3.- Ahora, los equipos de propaganda ponen em juego su ingenio para burlar cada día las disposiciones adoptadas el día anterio por el Tribunal. Un cambio ligero de forma, y va de nuevo la misma idea cuya circulación fue censurada el día anterior. Por cierto que e muy rara la interpretación del Tribunal diciendo que no puede prohibir de antemano las páginas en los diarios o los anuncios en la prensa electrónica, por respeto al artículo 29 de la Constitución que prohíbe la censura previa, pero sí impide que se repitan al día siguiente.
En nuestra opinión, esa es la institución de la censura. Ni más ni menos.
4.- Estamos en un proceso de enorme importancia para el futuro del país y, razonando rectamente, están obligados, el pueblo, los medios y las autoridades, a “examinar, la conducta pública... de los candidatos”, como reza el artículo 85. Nosotros no emitimos aquí juicio alguno sobre los supuestos hechos que se han estado ventilando respecto a los candidatos, pero ¿cómo se puede examinar sus “conductas indebidas”, aunque “puedan ser ciertas”, si el Tribunal lo prohíbe?.
5.- Si entendemos a los señores magistrados, sólo es posible hacerlo de dos modos: que no sea en campo pagado o que no se saquen frases fuera de contexto. De ese modo, sólo quedamos expuestos a posible acusaciones por vía penal. En este caso el Tribunal queda con las manos atadas.
6.- Quizá estas disposicIones, que parecen confusas y contradictorias, se originan en el hecho de que disposiciones de carácter sustantivo, tan importantes como que rozan con la Constitución, están desarrolladas dentro de un artículo que se refiere a un tema tan adjetival como la “inscripción de tarifas para la propaganda”. De ese modo, la autoridad del Tribunal para dirigir el tono y contenido de las campañas electorales, queda reducido al espaco de los campos pagados”.


B) CRITERIO DEL ABOGADO DE LA NACION (LIC. FERNANDO GUIER ESQUIVEL)

1.- Fundamentación :
“En plena campaña electoral el Tribunal Supremo de Elecciones no debe silenciar a los partidos, con una “censura previa tajantemente prohibida por nuestra Constitución Política”, logrando así que los electores desconozcan todos los antecedentes y cuestionamientos de los señores candidatos, tanto a la Presidencica de la República como a cualesquiera otros cargos de elcción popular -algunas circunstancias de conocimiento público desde anaño-, para que entonces voten a ciegas, a tontas y a locas y sin información adecuada.”
Luego el articulista cita varios ejemplos que califica “yerros del Tribunal”:
-”Doña Margarita Penón de Arias y don José Miguel Corrales, son importantes personaljes públicos. Por lo mismo, no se puede prohibir la transmisión o reproducción de conceptos que dijeron en actos públicos, todo lo cual etá justificado por la notoriedad de ellos, por la función pública que han desempeñado y por el indiscutible derecho que tienen a opinar sobre hechos y acontecimientos de evidente e insoslayable interés público: escoger al próximo presidente de la República por cuatro años y darle a su partido político la representación en la Asamblea Legislativa y en todas las municipalidades del país. “Ellos no están en esta situación protegidos proel Dercho a la Imagen, que tutela el artículo 47 del Código Civil, pues no se trata de actividades privadas y en recintos familiares, sino de asuntos de interés público y que tuvieron además lugar en público”.
-”Prohibió” una propaganda adcuciendo que puede “...dañar indebidamente la reputación...” de un candidato. Aquí se saltaron el artículo 81 del Código Penal. Razón: “...no debe un organismo público convertirse en tutor y defensor de honras ajenas, pues la actividad en esos casos está limitada únicamente al ofendido o sus descendientes, toda vez se trata de supuetos delitos de acción privada, en los cuales a los terceros les está vedado intervenir”.
-La prensa informó recientemente sobre que otra vez se prohibió una propaganda sobre algo de minas -y eso específicamente no es lo que interesa-, sino que el Tribunal Supremo razonó “haciendo gala inaudita de subjetivismos rechazados por toda nuestra legislación en lo que se refiere al contenido de los pronunciamientos de los órganos públicos, y también equivocadamete suponiendo, sin apoyo en ninguna prueba, que tal vez, si la persona aludida lo hubiera sabido, entonces quizá no lo hubiera hecho”.
Ejemplo especial: Y en otro fallo prohibió un mensaje, pues el público “...lo podría entender de muy diversas maneras”.
2.-Conclusiones:
a) “No existe en el mundo ni un libro, ni un ensayo, ni un poema, ni un cuadro, ni una escueta escultura, ni una danza, ni una canción, ni una película que no sea entendida de diversas maneras, pues en la interpretación de los mensajes filosóficos, políticos, económicos, jurídicos, artísticos y musicales, no hay uniformidad en su captación por el impredecible y creativo ser humano”.
b) “...una respetuosa exhortación a los escritores, a los columnistas de losdiarios, a los periodistas y,tapa propagandística de la contienda electoral, pues se impide el externar simpatías e inquietudes políticas.
c)  como consecuencia de lo anterior, a los electores se les coloca en una tesitura tal que deben votar pero no opinar, conculcando con ello las garantías que establecen los artículos 20,26,28, y 33 constitucionales, siendo, por tanto, imperioso sancionar la inconstitucionalidad de esa norma declarándola inaplicable, pues concedida legitimación sólo a los partidos, cuando está concedida a todos los ciudadanos.”

En su criterio esta posición incurre en la falacia del Quid pro Quo, en tanto que vicio de razonamiento que toma “la parte por el todo”.

RESPUESTA DEL TRIBUNAL ELECTORAL:

Tales supuestos son erróneos, a juicio del Lic. Villegas,  Magistrado del Tribunal Supremo de Elecciones por estas razones:

Errores:
1.- “La propaganda política no es sólo libertad de expresión, es igualmente -en sentido jurídico-electoral- una actividad proclive a ejercer influjo en la opinión y conducta del electorado para así determinar sus acciones de modo que grupos humanos --ni más ni menos- actuen de cierta manera.”
2.- Se trata: “una tecnología de la comunicación, la cual se construye a partir de estudios, hipótesis, encuestas; integra instrumentos y herramientas estadísticas y incorpora todas las técnicas de avanzada en términos de “marketing”, persuasión subliminal, administración de mensajes implícitos, codificación de imágenes; en fin, un arsenal de instrumentos cuyo suo y disposición puede no estar regido por criterios de lógica o verdad objetiva, sino más bien por un afán eminentement pragmático de promoción y construcción de mitologías o mitomanías, como lo demuestra su uso en los sistemas electorales contemporáneos.”ç
3.- “En tal sentido la propaganda no difere sino adjetivamente de la publicidad -y no las estoy confundiendo-, pues el einmenso poder que esta técnica permite deplegar ya lo había reconocido el mismo Karl Loewenstein cuando afirmó -en su Teoría de la Constitución- que la propaganda política siempre ha existido dentro de la sociedad estatal, pero se ha hecho arrolladora su influencia en la mentalidad individual -núcleo del alma de la masa- al vehicularse mediante los medios de comunicación colectiva.”

Refuerzo  Argumental:
“Debe tamarse nota de que este campo de la libertad, la Corte Plena (Sesión No.48-87 del 25 de junio de 1987) emitió conceptos respecto al artículo 85 del Código Electoral, reiterados luego por la Sala Constitucional o Sala IV recientemente.”

CRITERIOS DE LA CORTE PLENA Y LA SALA CONSTITUCIONAL:
“1.-Que las constituciones políticas establecen el principio de libertad y proscriben su privación, pero no otrogan ni condeden una libertad absoluta ni incontrolabel puesto que esa libertad -para lograr sus fine- debe necesariamente estar sujetas a regulaciones razonables adaptándose al interés de la comunidad.
2.-Que vista aisladamente desde el individuo la libertad aparece como irrestricta y puede considerarse absoluta, pero si se piensa en el hombre como parte de una colectividad necesariamente debe concibírsela como relativa y limitada pues sólo de esa forma es posible garantizarla.
3.-Que en una sociedad organizda jurídicamente no puede existri libertad absoluta para proceder según se desee pues los derechos subjetivos están condicionados porque si así no fuera el individuo en el ejercicio de tales derechos invadiría los derechos de los demás.
4.-Que la experiencia histórica ha aconsajado que surjan nuevos conceptos de libertad no en sentido absoluto sino relativo, por lo qeu se impone someter a regulacione inteligentes ese derecho, pue ya había señalado Cicerón que el exceso de libertad lleva al pueblo a la esclavitud, de modo que la organización política, la existencia de leyes y autoridad son las que hacen posible el goce de esa facultades, siendo necesario advertir que lo que es derecho para unos por su reverso constituye limitación al derecho de los demás. En consecuencia la libertad tiene necesidad de orden, no sólo porqeu todo deseorden es un obstáculo práctico al ejercicio de ella sino admás porque, en principio, la liberrad no es más que la facultad de conformarse espontáneamente alorden y porque es encesario el orden en el Estado para que tenga lugar la libertad y no únicamente la licencia”.

Conclusiones:
1.- “Vemos en consecuencia, que la combatir las regualaciones que contiene el artículo 85 del Código Electoral se toam la parte como si fuera el todo, lo que es erróneo pues la idea de propaganda electoral en nuestro sistema no agota el concepto de libertad de expresión como lo establecen nuestro ordenamiento jurídico y nuestro sistema electoral, ni las regulaciones a que ésta se encuentra sometida niegan esa misma libertad de expresión.
2.- Nótese, entonces, que aun cuando se intente una interpretación sistemática de las libertades sancionadas por nuestra Constitución -lo cual hice al principio relacionando los ordinales 20,26,28 y 33 de la Constitución-ha de haber regulación de la propaganda electoral concentrando su ejercicio en los partidos, o en las formas partidistas que el código permite qeu se establezcan pues de los contrario una amplia legitimación para hacerla haría que reine el caos en esta materia y, negaría el régimen de control constitucionales establecido que ejerce el Tribunal de forma tal que quedaríamos en situación de dar hurras y vivas al estado de anarquía...”(9)

COMENTARIO:
Nuestra función no es analizar ni fallos del Tribunal Electoral,ni criterios de los medios de información de Costa rica en torno a esta pugna,nos interesa si, dejar constancia de que existe una diferencia de apreciacion
que no es facil de resolver ,porque la politizacion se encuentra presente, de manera lamentable no solo en los medios de información,sino también en los fallos de los tribunales,pues la forma de elegir a estas autoridades se matiza por su color político ,dado que es la Asamblea Legislativa la que debe regular una materia altamente controversial .


COMENTARIOS:
1.- Una vez pasada la campaña electoral habrá oportunidad -velada actualmente por la pasión de la justa misma- de analizar los conceptos de Napolitan; la poca o mucha sujeción de los dos partidos políticos mayoritarios a la concepción de “americanización”; sus estrategias puramente organizativas o estrictamente comunicacionales, o aún las mezclas de tales estrategias (sólo medibles en su impacto real el día de las elecciones- día D); así como las acusaciones entre los dirgentes de los dos partidos políticos mayoritarios, las posiciones de los medios informativos y el criterio del Tribunal Supremo de Eleccionse. Y es de esperar que en la Asamblea Legislativa el tema en general pueda analizarse con amplia racionalidad, para lo cual este aspira a la aportación de algunos elementos de juicio.
2.- Este estudio se cierra en diciembre de 1993 y a partir del mes de enero y de seguro hasta el final de la campaña, el clima de enfrentamiento se irá calentando más y más, porque de esta vez , dada la “americanización” de la justa electoral, ya los medios no son auxiliares sino actores, y en esa molienda electoral se desdibujan las fronteras y pierden todos: políticos, medios, periodistas y aun los electores.
3.- Los resultados de investigaciones sobre las repercusiones de este tipo de campañas en otros países, se analizan en el ultimo capítulo de este estudio porque sus hallazgos, al igual que el material que lo antecede, se espera sea de utilidad para el análisis objetivode la materia:comunicación política .

BIBLIOGRAFIA

1.- Napolitan, al parecer, asesoró en Costa Rica -según la prensa- al meno a dos candidatos presidenciales, entre ellos al Ex-Presidente Dr. Oscar Arias.
2.- Napolitan, Joe, presentación ante la XXII Conferencia Anual de la Asociación Internacional de Asesores Políticos, Niza, Francia, junio 1993 (Comunicación reproducida en Periódico El Universal, Caracas, Venezuela, 20 junio 1993, Suplemento, p.p. 1-3)
3.- Radunski, Peter, opus cit, p. 165.
4.- Paletz, David, Political Communication Section, IAMCR, Leicester, 1993. Documento de circulación restringida.
5.- Código Electoral, artículo 85.
6.- Tribunal Supremo de Elecciones, Comunicado de prensa, noviembre de 1993, publicado en diversos medios nacionales, San José.
7.- Prensa Libre, Editorial, 23 noviembre de 1993, San José, p Editorial.
8.- Guier, F. Fernando: “La Mordaza del Tribunal Supremo de Elecciones”, En: La Nación, San José, 25 de noviembre de 1993, p. 15.
9.- Villegas, Rafael: Comunicado de prensa, 28 de noviembre de 1993, publicado en diversos medios nacionales, San José








CAPITULO VIII


ESTRATEGIA DE MEDIOS Y REPERCUSIONES POLÍTICAS

Como se ha señalado, la campaña electoral tiene tres componentes

A) Campaña Partidista;

B) Campaña Propagandística;

C) Campaña en los Medios

Ahora interesa referirse a la Campaña en los Medios, que no son dominados por los partidos, sino en los que se crea una situación de relación sui-géneris, lo que, justamente ha dado origen a una regulación constitucional y hasta diciembre de 1993 -en que se termina este estudio- a una interpretación por parte del Tribunal Supremo de Elecciones y ha sido fuente de un fuerte y agrio enfrentamiento que ha arrastrado a propietarios de medios de prensa, al Colegio de Periodistas y ha conmocionado -de paso- la opinión pública. Aunque seguramente, de diciembre a febrero, la situación seguirá caldeando, cada vez más, sin embargo, sus repercusiones estrictamente electorales, podrán cuantificarse pasada la campaña electoral.

Sacada de la jerga publicitaria la estrategia de medios alude a la selección deliberada de medios de información masivos que son utilizados para vender las imágenes del Partido y del Candidato, en el primer caso de la organización, si ésta es más fuerte que el candidato o viceversa; aunque la tendencia es cada vez más acentuada, como se ha señalado, a favorecer los candidatos por encima de los partidos.

Por el proceso acelerado de personalización de las campañas electorales, la influencia de los medios masivos de información en los procesos electorales norteamericanos, europeos y latinoamericanos se ha extendido en forma dramática en las últimas dos décadas. Periódicos, radio, publicaciones informativas semanales y televisión, se han convertido en las principales fuentes de información sobre las campañas electorales para la mayoría de los ciudadanos.

Dado que las elecciones presidenciales son noticia, los medios masivos dedican enormes recursos a reportar las acciones de candidatos, los colaboradores de éstos, así como otros políticos, activistas de partido y votantes. Simultáneamente, estas organizaciones reportan anuncios políticos, avisos de servicio social, o comentarios editoriales.

Así, televidentes, radioescuchas y los sectores reciben el grueso de la información sobre la política electoral a través de los medios, en dos formas: anuncios y mensajes abiertamente partidistas y artículos informativos de periodistas que profesan un credo (real o aparente) de neutralidad partidista. En cualquier caso, la información política de los medios ha tomado primacía sobre la información proveniente de amistades, miembros de la familia o compañeros de trabajo, o sobre los esfuerzos directos de los partidos políticos o las organizaciones de campaña de los candidatos.

Las campañas políticas son, en esencia, esfuerzos encaminados a dirigir mensajes persuasivos a un vasto electorado; estos mensajes tienen como objetivo el incrementar al máximo el número de votos favorables el día de las elecciones. Los estrategas de campaña presidenciales creen, en forma casi unánime, que los medios de comunicación persuasiva más eficientes son estos canales de comunicación preestablecidos. Más que por establecer un lazo de unión directa entre la organización y el votante, los estrategas dependen de los canales informativos de los medios para dar a sus candidatos una exposición abierta, y proyectarlos en forma favorable. Esta carencia da forma a un panorama más amplio del proceso de campaña y de muchas de sus actividades encaminadas a influir en los votantes. Así, indirectamente, el proceso mediante el cual los presidentes son nominados y elegidos, está muy influido pro la forma en que se presentan las noticias.

La consecuencia directa es que, como señala el politólogo norteamericano Arterton: "El comportamiento de quienes están en campaña se ve afectado en forma directa por el comportamiento de los periodistas. Dado que cada uno depende del otro para alcanzar sus objetivos, las interacciones entre ambas organizaciones merecen una atención detallada. Por lo tanto...(debe considerarse)como los reporteros reaccionan a los esfuerzos de los directores de campaña para obtener una cobertura favorable para su candidato, y, a la inversa, como los directores de campaña reaccionan frente a lo que los reporteros escriben y transmiten".(1)
La personalización de las campañas electorales, en detrimento de las campañas de organización partidaria hacen más importante el papel de los medios de información en las campañas electorales que se libran en su propio sino De allí que, la importancia de que los medios transmiten ideas; juicios de opinión y tienen credibilidad y esta debe utilizarse en su beneficio.

Los propietarios de los medios y los profesionales en comunicación, quizá parten del supuesto que su influencia no es tan trascendente. El primer concepto se fundamenta en lo que se ha denominado la "Ley de los Efectos Máximos", que como se ha afirmado reiteradamente, no es un concepto que goza de amplia aceptación en diversos medios académicos, no así, a "juicio" de los políticos, el segundo concepto en la llamada "Ley de los Efectos Mínimos".

1. LOS MEDIOS: ¿SON GUIAS...?
Aunque en Costa Rica se han lanzado ataques contra diversos medios informativos en el pasado acusándolos de intervenir en las campañas electorales -y de seguro se seguirá esa tónica- conviene incluir lo que al respecto encontró en ese campo Arterton quien hizo una investigación que cubre casi tres décadas (1976-1987). A su juicio son tres los factores (2) en que la intervención de los medios de información son factores claves (al menos en su país) para guiar a los votantes:

A) HOMOGENIZACIÓN PARTIDISTA:
Esta características puede reducirse a estos conceptos de más relevancia:

Hay un cúmulo de motivos por los cuales los votantes dependen de los medios para obtener información e interpretación durante las contiendas presidenciales contemporáneas. Durante campañas recientes para la nominación, varios factores han oscurecido el desarrollo de la carrera presidencial y la naturaleza de opciones disponibles para el votante.

-Los votantes han confiado en la simplificación e interpretación inherente a las presentaciones noticiosas para clarificar características y posiciones acerca de algunas cuestiones políticas y prospectos de los candidatos.

-Un porcentaje substancial de los electores basa su decisión de votar primordialmente en su identificación con un partido. No obstante, las etiquetas partidistas no tienen relevancia como indicación del voto en la nominaciones dentro del partido. La creencia de una cohesión partidista en el nivel nacional, evidente en las más recientes luchas nominativas en ambos partidos, implica que no todos los demócratas o todos los republicanos son iguales.
-Para afectar a la política durante el proceso de nominación, los ciudadanos tienen que apoyarse en otras señales antes que en las etiquetas de partidos. Los medios de información sobe los candidatos.

C) LA PROLIFERACIÓN DE ELECCIONES PRIMARIAS: 
Dentro de este parámetro se dan estas circunstancias:

-Los votantes acuden a los medios masivos para averiguar cuáles elecciones primarias son cruciales y cuáles pueden ser ignoradas. En forma similar, las reglas de selección de delegados en los diversos estados dan un toque adicional de complejidad que ponen a prueba la comprensión de todos, salvo la de los observadores más avezados. En este contexto, la interpretación de quién gana y quien pierde se convierte en un elemento de juicio que los medios masivos buscan proporcionar.

-La ausencia de un tema importante de campaña o incluso la limitada lista de temas en las últimas dos campañas, significa que los votantes pueden tener dificultades para distinguir a los candidatos. La información que se publiquen puede simplificar estas interpretaciones necesarias.

-En las elecciones generales de 1976 y 1980, la influencia de la información presentada podría haber sido determinadas en forma hipotética. Ambas carreras a la presidencia permanecieron inciertas hasta la última semana porque una porción decisiva del electorado permaneció indecisa hasta ese momento. En 1976, cada uno de los candidatos tuvo una serie de crisis de prensa cuando se reportó que sus campañas se encontraban en problemas y a la defensiva. Los debates televisados atrajeron grandes auditorios y amplia cobertura de prensa, amen de muchas especulaciones en torno al candidato que había triunfado.

2.- RESPUESTAS ¿PROVISORIAS?
Con base en los argumentos anteriores en mente -señala Arterton-: "es sorprendente que los analistas sociales no hayan podido documentar estos efectos, aún bajo condiciones controladas con extremo cuidado. De hecho, los resultados obtenidos en casi tres décadas de investigación han sido que los medios de información masiva han tenido efectos mínimos en el cambio de actitudes de los votantes... y la repetición de estudios realizados por vez primera en la década de 1940 por Paul Lazarsfeld y sus asociados han dado apoyo a la conclusión de que la influencia de los medios masivos de información se limitan a reforzar las decisiones de los votantes ya comprometidos y a activar un apoyo en estado latente".(3)

En apoyo de este argumento, Arterton cita -de un estudio efectuado por la Universidad de Pennsylvania- este criterio: "A pesar del flujo de propaganda y contrapropaganda presentada al votante prospecto, es muy poca la que en verdad le llega... todo lo que se lee y escucha se torna útil y efectivo siempre y cuando guíe al votante hacia su destino previamente "elegido". Así, el argumento determinante no tiene la función de "persuadir" al votante a actuar. El mismo se da la fuerza motivadores".(4)

El propio Arterton concluye con estas afirmaciones:

A) "La literatura dedicada a la relación entre los medios impresos y los de transmisión y la política norteamericana, sigue estando en su infancia. Por sorprendente que sea, a la luz de las constantes preocupaciones expresadas sobre la posible manipulación por los medios de una ciudadanía inconsciente, se han elaborado pocos estudios profundos acerca del papel de los medios informativos en el proceso electoral o en el de gobierno. No obstante, han sido intentados varios planteamientos que asumen en forma implícita que, el leer, escuchar o ver los medios informativos, sí afecta actitudes y comportamientos individuales".(5)

B) "...las noticias políticas (...) son abalizadas para determinar las desviaciones -a menudo políticas- de lo que se imprime o transmite. Estas obras critican a los medios informativos con epítetos que van desde: "complot capitalista", "cábala conservadora integrada por editora de publicaciones pueblerinas", o de "conspiración liberal contra políticos republicanos".

Esto es, con demasiada frecuencia, se tilda a las noticias de estar influidas por una filosofía política"(6).

C) "...se han examinado los valores y normas de la labor periodística. Aun cuando las escuelas de periodismo enseña los valores que deben guiar los reportajes de noticias, sólo se han efectuado unos pocos estudios empíricos sobre los valores que van implícitos en la producción real de las noticias, en especial en los reportajes políticos".(7)

D) "Por último, dado que reporteros y corresponsales son parte integral de una organización de grandes dimensiones, ha habido algunos análisis detallados de los efectos de los imperativos determinados por la organización en las noticias. Al estudiar campañas presidenciales recientes, se adoptó esta última perspectiva. La forma en que las corporaciones noticiosas despliegan sus recursos para cubrir la contienda presidencial afecta el producto difundido al público norteamericano igual que los eventos del día".(8)

3.- INTERPRETACIÓN DE LOS RESULTADOS
Como ocurre con frecuencia, las investigaciones que apoyan la conclusión de los efectos mínimos que ejercen los medios de información en las decisiones del electorado pueden ser sometidas a juicio. La mayoría de estos estudios indican que el grado de exposición a los diferentes medios informativos en la causa de un cambio de actitud. Es decir, estos estudios comparan las actitudes de quienes ven mucha televisión con las de aquellos que no la ven, o con los de lectores de periódicos. Mientras tanto, el contenido de los mensajes importantes ha sido ignorado casi siempre. Arterton manifiesta al respecto que: "Con unas preguntas para encuestas burdas y diseños de investigación más bien simplistas, el registro de los efectos substancias les significaría la producción de una nueva investigación, en especial considerando la complejidad de los mensajes transmitidos por los medios informativos y la misma extensión de los estímulos generados por ellos".(9)

Y en apoyo a esta tesis, expresa que la investigación basada en el monitoreo del contenido transmitido por los medios ha demostrado, de hecho, varios hallazgos de los que resaltan los siguientes:

3.1 RELACIONES DIRECTAS:
A) Doris Graber encontró que el voto de las elecciones presidenciales de 1968, podía estar relacionado con los apoyos editoriales de los diarios.

B) Michael Robinson, uno de los críticos más abiertos de la Ley de Efectos Mínimos, establece que le excesiva cobertura de las elecciones primarias de 1979 en Nueva Hampshire, produjo una errónea interpretación pública de la importancia del evento en el proceso de nominación; los entrevistados estimaron, con una cifra exagerada, el número de delegados electos en Nueva Hampshire.

C) Un esfuerzo realizado para relacionar el contenido de los debates de 1976 con cambios en la comprensión de los candidatos y de sus posiciones políticas por parte del votante, concluye que "los temas cubiertos en el primer debate son los que lograron un incremento de penetración y conocimiento".(10)

3.2 MOMENTO DE LA MEDICIÓN:
Para Arterton, "la Ley de Efectos Mínimos" se califica también por el momento en que se mide el cambio de actitud" y, al respecto señala que:

A) "La mayoría de esas investigaciones se lleva a efecto durante la fase de elecciones generales en la contienda presidencial, cuando ya muchos electores han seleccionado un candidato. Las encuestas cuatrienales conducidas por la Universidad de Michigan indican que las elecciones sí varían en el porcentaje de votantes que demoran su decisión hasta la realización de la campaña de otoño. Como resultado de ello, "los medios informativos pueden afectar a un mayor número de votantes en esas elecciones".(11)

B) Por otra parte, los medios informativos también pueden ejercer efectos más significativos durante fases diferentes de la campaña, por lo que Arterton manifiesta que Patterson reporta cambios marcados en la información del votante sobre los candidatos y sus proposiciones políticas en la primera etapa del proceso nominativo, cuando la identificación de partido no sirve como indicación del voto.(12)

Agenda "setting": Las noticias reportadas también pueden reducir el rango de los temas políticos discutidos por el público en forma activa. Esta calificación de la ley de efectos mínimos ha sido llamada la función de "fijación de agenda" de los medios masivos de información.
En este campo debe tomarse en cuenta:

A) Los investigadores se han dado cuenta -refiere Artenton- de "que desde hace tiempo que aunque no puede demostrarse una relación entre los mensajes de los medios informativos y el cambio de actitud, las noticias reportadas siguen impartiendo información. Al decidir lo que cubren los medios pueden controlar en forma directa lo que el público cree que son los problemas más importantes del momento."(13)

B) Como argumenta Bernand Cohen, "...la prensa puede no tener éxito en decir al público qué debe pensar, pero tiene un éxito resonante al indicar a sus lectores en qué pensar".(14)

C) Al cubrir las campañas presidenciales, los periodistas tienen que enfrentarse a un cúmulo enorme de preguntas, problemas, acontecimientos y declaraciones que pueden ser consideradas dignos de publicarse. El "reportear" sólo es posible mediante un proceso de juicios selectivo que, además de dar forma a la percepción del público sobre los temas o problemas considerados importantes, también pueden beneficiar a ciertos candidatos. El potencial de fijación de agenda de los medios informativos puede ser captado en otra forma. Los periodistas deben decidir cuáles candidatos tienen fuertes probabilidades de éxito político. Estas apreciaciones habrán de reflejarse tanto en el contenido de sus reportajes como en el monto de noticias dedicadas a los contendientes. En el proceso, los medios informativos pueden sugerir al votante "en forma indirecta" los candidatos considerados dignos de su apoyo.(15)

4.- PERSONALIZACIÓN DE CAMPAÑAS
Hoy día la tendencia de debilitamiento de las estructuras partidistas deja, sin embargo, un vacío que trata de llenarse con la venta de candidatos como sustituto. Esa situación trae como consecuencia la cada vez mayor "personalización" de las campañas electorales.

Esta situación en la que no se analizan los aspectos macro o los lineamientos globales, reviste características a veces anecdóticas, que dificultan el análisis o dan origen a generalizaciones poco fiables:

A) Los candidatos, mediante aciones simbólicas, procuran demostrar su proximidad con los electores. un buen ejemplo es el gobernador californiano Jerrry Brown, quien, como candidato y juego como Gobernador viajaba en bicicleta, en los aeropuertos de Nueva York, hacia colas para conseguir pasajes más baratos y utilizada todas las oportunidades para presentarse ante los electores como un político sencillo, no desgastado, como uno de ellos.

B) En los Estados Unidos este estilo de campaña electoral es llamado "Symbolic Approach", es decir, un intento de indicar, a través de símbolos, nuevos contenidos de la política. Pero con la personalización también puede lograrse que un partido se sienta reformado por ser su candidato un típico representante de sus partidarios. Transmite la sensación de ser quien mejor representa las ideas y objetivos del partido. El candidato se presenta aquí como "Mister partido" y,en el más exacto sentido de la palabra, es el rostro de su partido.

C) Las estrategias de personalización puede llevarse a cabo más diferenciadamente, cuando de lo que se trata es de presentar a varios políticos dirigentes de un partido como un equipo de la campaña electoral. Esta idea de equipo, que puede ser calificada como sucedánea de la campaña electoral , fue practicada en 1969 con gran éxito por el SPD. Este partido logró demostrar, a través de varios ministros, la nueva imagen que había adquirido como partido capaz de gobernar y crear así un contrapeso al Canciller Kissinger, quien contaba con mayor popularidad. Sin duda, esta campaña de equipo hizo de la necesidad una virtud, que de esta manera un partido de oposición esperaba obtener mayores matizaciones con respecto al "bono del Canciller".

D) Pero, a menudo, se expresa más bien una cierta perplejidad intrapartidaria: Porque un partido no pudo decidirse a presentar destacadamente a un solo hombre, tiene que hacerlo con un equipo. Actualmente, con respecto a las elecciones para el Parlamento Federal, es inconcebible que alguno de los grandes partidos pueda presentarse sin candidato a Canciller. La campaña electoral frecuentemente en las elecciones estatales. En las campañas electorales federales de la posguerra muy pocas veces se ha logrado realizar estrategias de personalización en estrecha conexión con concepciones política.

E) Sólo tres políticos han podido hasta ahora convertirse en símbolos de una política de una política: Konrad Adenauer en 1957, con respecto a la reunificación y a la alianza accidental, Ludwing Edhard en la campaña electoral como representante de la economía social de mercado y Willy Brandt en 1972 como Canciller de la "Ostpolitk". En estos casos las estrategias de personalización y tematización fueron colocadas bajo el denominador comunicativo más simple: El hombre representaba una política; persona e idea eran idénticas.

F) Cómo se puede en la praxis realizar la personalización? No pocas veces los creadores de imágenes políticas han intentado dar recetas al respecto y formular reglas para la personalización. "The Selling of the Presidet" reza el título de un libro de fines de los años sesenta.

Desde la persona misma -el candidato- y desde las actitudes de expectativas de los electores, si se parte de los candidatos, teóricamente hay dos posibilidades de formar imagen: presentarlos como actores, o como son en la vida real.

H) En la jerga de los asesores políticos norteamericanos, una de ellas se llama "Packaging the candidate", en que el candidato es colocado en una envoltura que le preparan sus asesores de imagen. De acuerdo con las concepciones de estos asesores, es presentado de una manera tal que pueda tener éxito ante el público. Esta teoría dice más sobre la arrogancia de los asesores de la lucha electoral que acerca de una conducción exitosa de la lucha electora.

Y) La mayoría de los profesionales serios en una lucha electoral tiende a presentar a los políticos como las personas que realmente son y no como actores. La tarea de la lucha electoral consiste entonces en poner de manifiesto los aspectos positivos y disimular, dentro de lo posible, las debilidades.

J) Esta manera de formar o de reforzar imagen parte exclusivamente del candidato y es sólo una cara del proceso de la formación de la voluntad política. La otra forma de consideración tiene que partir del elector, quien tiene determinadas expectativas de actitudes con respecto a un candidato. Por una parte, porque él mi ya ha tenido vivencias personales del candidato o cree conocerlo a través de los medios de comunicación de masas; por otra, porque dirige sus propias expectativas políticas y esperanzas y deseos personales a las persona del candidato.

K) Bueno esta perspectiva, la personalización de la campaña electoral significa entonces que se otorga al elector la oportunidad de formarse su propia concepción acerca de la fuerza de los candidatos y, en cierta medida, de proyectarse en él. El candidato tiene que presentarse lo más neutral y reservado posible, a fin que pueda responder a las múltiples concepciones y expectativas de los electores.

L) Por el contrario, otra parte de la misma teoría, que emana del elector, considera que lo que interesa más no es el candidato mismo sino la política, las ideas o el partido, que él representa. Por lo tanto, para mejorar o reforzar la imagen del candidato,lo que importa es presentarlo como el mejor protector y más efectivo representante de las ideas programáticas del partido. Para este aspecto parcial de la formación de imagen, es importante dirigirse a diferentes destinatarios en sus medios de información y de acuerdo con sus hábitos, a fin de presentar al candidato como representante especial de sus filosofías políticas y de sus estilos de vida.

M) Pero el proceso de la formación de imagen no puede ser presentado de una manera simple. No puede ser explicado únicamente desde el candidato y mucho menos desde los electores. En realidad la formación de una imagen es una típica interacción que ya tiene su historia previa en la campaña electoral. Y así lo uno responde a lo otro, el candidato procura responder a las expectativas de los electores de la misma manera como los electores llevan sus concepciones, incluyen sus concepciones, en los juicios que emiten sobre el candidato.

N) En este complicado proceso, hay pocas posibilidades para una conducción unidimensional de la formación de la imagen. Naturalmente, en la lucha electoral puede intentarse reforzar o debilitar uno u otro componente en la imagen de su candidato. Pero con esto queda agotadas en gran medida las posibilidades de la formación de imagen. En la moderna comunicación política, no hay ninguna casa de comercio en donde el político pueda comprar y colocarse una imagen, adecuada a sus necesidades, cual si se tratara de un abrigo.

O) El politólogo norteamericano Barber, en su libro "The Presidencial Character", ha descrito cuatro elementos básicos en la persona de un presidente, que pueden ser considerados como contenido de toda personalización de la política: el estilo de trabajo del candidato, su concepción política fundamental, su carácter personal y la actitud que asume frente al espíritu de la época.

P) El estilo de trabajo de un político se percibe rápidamente en la campaña. De lo que se trata aquí es de mostrar si domina o no sus herramientas como político: sobre todo la forma como habla en la reuniones y en los medios de comunicación de masas. Estas capacidades retóricas indispensables son esencialmente complementadas por la capacidad de contacto. El político debe poseer habilidad negociadora y capacidad como para imponerse en las discusiones. Finalmente, su técnica de trabajo puede conocerse en la forma como organiza su organigrama y se informa de los problemas. Cabe observar la forma como el político maneja los inmensos "dossiers" e informaciones que diariamente llegan a su mesa. La manera como un político habla con los demás y negocia con ellos es igualmente un elemento esencial de su personalidad política.

Q) La concepción básica de la política por parte de un político o -como suele decirse- su filosofía, es otro aspecto de la presentación de candidatos que pueden tener interés para los electores. La visión del mundo, las concepciones sobre los problemas humanos, pertenecen a esta categoría.

R) En las luchas electorales, pocas veces es una tarea del candidato la reflexión sobre una nueva filosofía o la formulación de nuevas teorías políticas. Tampoco puede formular imperativos categóricos sobre el comportamiento humano. Su tarea consiste más bien en respetar ideas o corrientes políticas, identificarse con ellas y ponerlas de manifiesto. En la campaña, el político tiene la tarea de sensibilizar a los electorales para las ideas o concepciones políticas sin que él mismo fundamente nuevas ideas y concepciones. El filósofo como conductor de una campaña electoral es la excepción.

S) La forma más frecuente de la personalización de luchas electorales es la polémica acerca del carácter del candidato. Los líderes políticos poseen no sólo una muy desarrollada conciencia de sí mismos. Tienen sus propia y firme imagen de sus capacidades y propiedades de manera tal que, por lo general, llevan a cabo sus presentaciones en público de acuerdo con la imagen que de ellos mismos tienen. Naturalmente son las peculiaridades del carácter las que, ante todo, imprimen su sello en la imagen de un candidato en el amplio electorado. Pero las peculiaridades del carácter del candidato son, cuanto más, toques de color en la imagen total de la personalización de una campaña y no el momento decisivo.

T) Mucho más difícil para toda personalización de una lucha electoral es el dominio de la situación política en la que se ve colocado un candidato. El candidato tiene que adecuar su campaña a las situaciones políticas de orden en el juego de fuerzas intrapartidarias, a fin de poder afirmarse en el juego de fuerzas interpartidarias. Tiene que ingresar en el clima político general.(16)

5.- TIPOLOGÍA DE PERSONALIDADES
El candidato tiene que tomar en cuenta el espíritu de la época y sobre este particular los psicólogos sociales han intentado la elaboración de una tipología de la personalización.

A) Está, primero, el candidato que en tiempos difíciles se propone restablecer el y orden. Es el hombre que en tiempos difíciles señala la vuelta a los tiempos normales.

B) Totalmente distinto es el segundo tipo, al que se podría llamar reformador. El desea dar una nueva orientación a la política de su país.

C) Por último, en el tercer tipo, se trata de un candidato que crea o restablece situaciones morales. Aquí el candidato intenta, en su campaña, satisfacer la necesidad de moral e idealismo y él mismo establecer nuevos valores.

Con prescindencia del espíritu de la época, un candidato no puede elegir el papel que le gustaría desempeñar como político. Ya a comienzos del siglo XVI, Nicólas Maquiavelo había señalado que la política está determinada por el triángulo de "necesidad, virtud y fortuna." Necesidad es la estructura inmodificable de hechos de toda política, que tiene que ser presupuesta. El aporte político propiamente dicho consiste en encontrar la armonía correcta entre virtud y fortuna. En Maquiavelo, virtud es la energía política del político. Fortuna es una especie de fuerza natural, a la que compara con un río arrasante en contra del cual sólo en tiempos tranquilos el político puede construir diques y esclusas para controlar las inundaciones. La enseñanza de Maquiavelo en el capítulo XXV de sus Príncipe tiene que se tomada en cuenta en toda personalización de la política: La fortuna domina la mitad de nuestros actos y deja la otra mitad o casi la mitad librada a nuestro rendimiento. Por lo tanto, la acción del político tiene que responder al espíritu de su época. La personalización de las luchas electorales tiene que incluir el carácter de la época si la campaña del político ha de ser exitosa.

Finalmente, en toda campaña personal de su político está presente también un momento sicológico fundamental que puede actuar como factor de atracción o de rechazo entre los electores. Se trata del simple sentimiento básico que se manifiesta cuando el político muestra a sus electores que a él la política le divierte. Henry L. Simspon, secretario de Franklin D. Roosevelt, escribió alguna vez que su presidente no sólo sabía ejercer el orden sino que también el poder le gustaba. Simspon consideraba que lo esencial de la conducción política residía en el hecho de si un candidato se sentía bajo el peso del poder o, por el contrario, animado por él, oprimido o liberado por la responsabilidad y si era movido por otras gentes y fuerzas, o si él mismo las movía. Esta descripción xilográfica de la conducción política pone de manifiesto un elemento fundamental de la irradiación de todo candidato en la campaña electoral, que lo comunica a los electores.

La personalización exagerada en las campañas electorales puede fácilmente conducir al etiquetamiento de los políticos. Corren el peligro de aparecer ante los electores como vacíos estereotipos, casi como caricaturas.

6.- TIPOLOGÍA DE ARNOLD SCHWATZENMBERG
El franco-alemán Arnold Scharztenberg-, quien de todas maneras considera que,a causa de personalización primordial, la comunicación política se ha desnaturalizado en un sistema rígido, ha elaborado cuatro tipos de estos estereotipos:

A) El del héroe, que desde una lejanía puede representar la gran excepción y al salvador de la nación.

B) El del hombre sencillo, que existe en la vecindad inmediata, y que e igual a todos nosotros.

C) El líder político a quien Schwartzenberg llama "Leader de charme", y que sabe entretener a la amplia masa con siempre nuevas sorpresas y matices.

D) El padre de la patria, que aparece en muchas campañas electorales.
Como ejemplos, menciona a Schwatzenberg para el tipo del héroe, sobre todo, a los líderes fascistas Mussolini y Hitler, pro también a los tipos de césares contemporáneos como Castro, Nasser, Burgiba o Bokassa.

Cono políticos que aparecen como personas "iguales que tu o yo", menciona Schwtzenberg al sueco Faldin, al ex presidente americano Truman y también a Helmut Kohl. Entre los "Leader de carne", que saben como entretener a su público, indica a políticos como los hermanos Kennedy, Henry Kissinger, Jerry Brown y también a Giscard Estaing y Helmut Schmidt. Como típicos padres de la patria, menciona Schwartzenberg a hombres como Eisenhower, Brandt y Pompidou.(17)

7. JUICIO DE RADUNSKI

Para este analista no es necesario estar de acuerdo con las formaciones y tipificaciones "algo exageradas de Schwartzenberg", para reconocer que resultan consecuencias problemáticas de la personalización de la política. Interesante es la tesis de que a través de sistemas de gobierno presidenciales o parlamentarios, se transforman, en mayor o en menor medida, en elecciones presidenciales. En la medida en que los políticos representen un programa político, esta simplificación comunicativa a través de la personalización puede ser, en una campaña electoral, un aporte comunicativo perfectamente deseable, de los contendientes electorales. Pero, en cambio, cuando la personalización aparece en lugar de la discusión política, y los papeles y máscaras de los candidatos ocupan el lugar de las metas y programas políticos, entonces, el resultado no es el triunfo, por ejemplo, de la comunicación política profesional sino, por lo general, en el mejor de los casos, un efecto de entretenimiento primordial del público, que no conduce a una profunda politización y movilización en la decisión electoral. "La confrontación entre Carter y Ford en 1976 fue un ejemplo al respecto. Carter buscó la personalización al transformar su propio carácter en tema de la campaña electoral. El interés del público elector fue tan reducido que casi la mitad de los americanos con derecho a voto no votó".(18)

La consecuencia, como señala Radunski, es de peligrosas consecuencias porque: "Aquí se llega a los límites de la comunicación política cuyo objetivo es provocar decisiones políticas".

La comunicación política no logra su objetivo cuando,a través de la personalización de la lucha electoral, aísla tanto los componentes comunicativos de la lucha electoral, que el objeto de la misma son ya sólo imágenes y no substancia política. Entonces la campaña alcanza un punto en donde la polémica electoral queda encubierta o ya no es percibida por los electores."(19)

Y para graficar con un ejemplo, Radunski apunta: "Cuando se llega tan lejos que puede decirse que en una lucha electoral los temas ya no son el tema (Issuess were not the issue"; se dijo alguna vez con respecto a la campaña electoral de Carter en los Estados Unidos), entonces para la comunicación política se vuelve obsoleto el medio de la personalización por no haber logrado su objetivo: la formación de la opinión política y la decisión del elector."(20)

8.- JUICIO DE LOS JEFES DE CAMPAÑA

A lo largo de este trabajo ha quedado evidencia de que las investigaciones académicas plantean dudas acerca de dos puntos:

A) Si los medios influyen o no en los votantes, y si lo hacen bajo la "Ley de los Efectos Mínimos" (Agenda Setting) o más allá, bajo la más controversial "Ley de los Efectos Máximoas".

B) Si los medios masificantes se han ido convirtiendo en sustitutos de las estructuras partidistas, o si la "personalización" ha ido sustituyendo al partido como tal.

Pero lo que sí es cierto es que los directores de campañas presidenciales tienen pocas dudas acerca del papel de los medios informativos en las elecciones.

C) Los medios son esenciales para su esfuerzo. La organización política de una competencia electoral es un proceso de comunicación; mucho del trabajo en una campaña electoral implica contactar con individuos, hacerles llegar mensajes convincentes. Aunque la labor ha permanecido constante, las técnicas han sufrido cambios significativos en los últimos años.

9.- JUICIO DE ARTERTON

A) "Los partidos políticos norteamericanos fueron establecidos para facilitar el proceso de comunicación. Construidos siguiendo líneas geográficas, los partidos sirvieron como lazos de unión verticales e interpersonales, pasando solicitudes de apoyo en escala descendente y exigencias e información en escala ascendente.

B) Esa fase inicial, los partidos políticos se parecen a las organizaciones de candidatos, ya que fueron establecidos como comités electorales de legisladores individuales. Sin embargo, estos comités electorales dentro de los cuerpos legislativos pronto se convirtieron en organizaciones electorales de propósitos múltiples que rebasaron los límites geográficos y los niveles políticos.

C) Durante el siglo XIX, las comunicaciones políticas dependían primordialmente de un contacto directo. La labor de los colaborad fase inicial, los partidos políticos se parecen a las organizaciones de candidatos, ya que fueron establecidos como comités electorales de legisladores individuales. Sin embargo, estos comités electorales dentro de los cuerpos legislativos pronto se convirtieron en organizaciones electorales de propósitos múltiples que rebasaron los límites geográficos y los niveles políticos.


C) Durante el siglo XIX, las comunicaciones políticas dependían primordialmente de un contacto directo. La situacion que comienza a darse a finales del siglo XX ,por lo contrario muestra una tendencia distinta debido a estos factores:

A) Cambios de residencia, patrones habitacionales suburbanos, distancias de traslados a los lugares de empleo y la atomización que ha acompañado estos cambios.

B) Los asistentes y amigos de los políticos, jerarcas han sido sustituidos por el teléfono, los medios masivos de información y el correo directo auxiliado por computadoras, y el señalamiento a dedo de candidatos a carga de elección popular.

C) El papel tradicional de los partidos políticos-proporcionar una estructura más o menos permanente para la comunicación entre candidatos y votantes-se ha vuelto superfluo debido a los cambios tecnológicos.

D) Los candidatos y sus colaboradores más cercanos han preferido crear una nueva organización temporal y utilizar una tecnología de comunicación no personal, en lugar de la cadena vertical establecida con contactos personales, debido a naturaleza recíproca de la estructura tradicional, que implica la proliferación de compromisos.

E) Los asistentes de un "jerarca político" exigen un precio por los servicios que prestan; el reemplazarlos toma tiempo y su control de los votos siempre les da cierto poder e independencia para hacer tratos con otros candidatos.

F) En lugar de enfrentarse a estos problemas, los candidatos prefieren reservar esa independencia para ellos mismos. Y los medios masivos de información proporcionan un mecanismo mediante el cual pueden preservar esa independencia y a la vez seguir "comunicándose" verticalmente con los votantes.(21)

BIBLIOGRAFÍA

1.- Arterton, opus cit, p.p. 1-3
2.- Opues cit, p.p. 1-12.
3.- Opus cit, p.5.
4.- Opus cit, p.6.
5.- Opus cit, p.6.
6.- Opus cit, p.2.
7.- Opus cit, idem.
8.- Opus cit, idem.
9.- p.6.
10.- P.7.
11.- p.p. 7,8.
12.- p.6.
13.- p.7.
14.- p.8.
15.- Idem.
16.- Radunski, Peter,p.p.17-21.
17.- Opus cit, p.26.
18.- Opus cit,27.
19.- Opus cit, idem 27.
20.- Opus cit, idem 28.
21.- Arterton, opus cit, p.p.248-263.










CAPITULO IX


REFLEXIONES Y COMENTARIOS


1.- REFLEXIONES CRITICAS
En un sistema democrático, la comunicación política tiende a ser continua entre las elites dirigentes y la opinión pública. Los mensajes parten de la elite a la masa, para tratar de moldear su opinión y solicitarle los apoyos requeridos, y fluyen también desde la masa a la elite, aunque con mayor dificultad como mecanismo tramitador de demandas de concesión o rechazo de los apoyos requeridos. En los regímenes autoritarios (cualesquiera sea su graduación e inclinación), en cambio, la comunicación sólo es continua entre las elites dirigentes y los círculos gobernantes. No hay solicitud de apoyos y la opinión es moldeada a través de otros medios más coercitivos que comunicacionales

A) Ahora bien, a pesar del régimen de libertades formales que se disfruta en Costa Rica, la comunicación política no es precisamente democrática y cada vez se hace menos democrática por el reemplazo de las relaciones Candidato-Partido-Pueblo, por una estrategia que busca la personalización de las campañas electorales que privilegia la ecuación Candidato-Medios Informativos-Pueblo.
B) Se propone más unilateralmente, toda vez que esa estrategia se basa, mayoritariamente, en la solicitud de apoyos por parte de la elite para la búsqueda o el mantenimiento del poder (nacional. local, intrapartidista), pero no persigue con igual intensidad la capitación de las demandas de la población, las cuales apenas son reflejadas circunstancialmente a través de instrumentos como los sondeos de opinión, más que a través de la comunicación real.
C) Definitivamente no es una relación entre iguales (en el plano comunicacional, se entiende), ni en la mayoría de los casos una que busca utilizar muy fría y racionalmente el triángulo Política-Ciencia Demoscópica- Comunicación donde la fuente de información busca al periodista no como un canal de acceso a la opinión pública, sino como un instrumento susceptible de ser manipulado para el logro de determinados objetivos.
En ocasiones debe reconocerse que el comunicador cae en ese juego y se deja manipular para obtener, a su vez, una retribución: una exclusiva, renombre, un dividendo político. Se integra entonces a un proceso de doble manipulación, donde el mayor perjudicado resultan ser los destinatarios de los mensajes, generalmente desprevenidos respecto de este tipo de problemas.
D) Como consecuencia de esta “molienta electoral”, aun el comunicador social, formado filosóficamente para ser un agente de transformación social, e informador y formador imparcial, termina en muchos casos atrapado entre dos rejas: la que le imponen las estructuras políticas y la estructura de los medios de comunicación. Estas características negativas del universo de la “comunicación política”, terminan siendo nefastas para el propio sistema político que las alimenta, ya que generan un cúmulo tal de interferencias en el proceso comunicacional, que terminan impidiendo la percepción, por parte de los gobernantes y la elite, del proceso de “feed back” negativo necesario para introducir los cambios imprescindibles en sus respuestas a las demandas no satisfechas de la población.
F) Si como sostiene Karl Deutsch, en efecto, “ un funcionamiento defectuoso del proceso de “feed back” es la principal razón de la ineficiencia de muchos sistemas políticos”, examinar el modelo básico sobre el que se asienta la comunicación política en Costa Rica es de gran utilidad para quienes tienen en sus manos la responsabilidad de hacer análisis y de tomar decisiones en el área legislativa.
G) La distorsión producida en la comunicación política como resultado del uso creciente y sofisticado de instrumentos informacionales (o de una sola vía) y de la masificación de sus mensajes, establece de inmediato la necesidad de repensar la comunicación política en otra dimensión, para rescatar el papel de:
1.- Los instrumentos comunicacionales.
2.- Los partidos políticos.

COMENTARIO:
Ambas son áreas en las que los legisladores pueden aportar los cambios legales necesarios requieren modificaciones para garantizar restaurar el equilibrio perdido y la asimetría actual, porque ambos en su configuración y acciones son amenazas para el auténtico régimen de participación democrática y su resultado: la democracia de participación a que cada costarricense aspira llegar ante del inicio del tercer milenio.

2.- EL ROL DE LA FORMACIÓN POLÍTICA
En el mes de octubre de 1993 se reúnen en Washington D.C. los representantes de las diversas fundaciones que se dedican a patrocinar actividades de capacitación política, a saber: Konrad Adenauer (democratacristiana), Friedrich Ebert (socialdemócrata), Friedrich Naumann (liberal), Hanns Seidel (socialcristiana bávara ); así como otras colocadas en la línea del desarrollo democrático: National Endowment for Democracy (Canadá) y Westminster Foundation (E.U.A.); Internacional Centre for Human Rights and Democracy (Gran Bretaña) y como observador el Institute for International Affairs (Japón).

Uno de los principales expositores, el politólogo norteamericano Samuel P. Huntington, sugirió que el trabajo de desarrollo democrático que llevan a cabo las instituciones señaladas debe fundamentarse en cuatro áreas concretas:

A) Fortalecimiento de la presencia de las entidades que conforman la Sociedad Civil, para garantizar su rol en las acciones de dirección política de la Sociedad Global.
B) Apoyo a procesos de reforma estructural, fundamentalmente de orden económico.
C) Oposición a los procesos de desintegración social que se producen como resultado de la ruptura de la comunicación en lo interno de estas sociedades.
D) Adecuación de los métodos de formación, a las especificidades de cada país. Aunque Hutington abogó porque la prioridad de las acciones de capacitación se debe poner en los grandes países con alto potencial estratégico, no hubo consenso alrededor de ese punto.(1)
En el mes de diciembre de 1993, una de las entidades participantes en evento, la Fundación Konrad Adenauer, llevó a cabo un seminario de nivel centroamericano, que se efectuó en Costa Rica, y en éste se anunció, precisamente, que la necesidad de dar asistencia a los países emergentes del proceso de desintegración de la antigua URSS y del bloque de Europa Oriental, obligaría a una reducción de actividades en América Central, o bien a su redefinición.(2)
En realidad, la sensible disminución de los fondos dedicados -en el pasado-por todas esas organizaciones a la ayuda a los países centroamericanos, obliga a que los costarricenses inicien procesos de autofinanciación para las labores de capacitación política.

COMENTARIO:
Sin entrar a los aspectos de posición doctrinaria propiamente dicha, sin embargo, es conveniente reflexionar acerca de los hallazgos del pedagogo político alemán Wolfang Folke, quien relaciona los planteamientos teóricos de Karl Deutsch acerca del papel de la comunicación política en los procesos de integración social, con los de otros sociopolíticos globales inciden para que la relación intrapartidista se esté trasladando al plano partido-medios de información-ciudadano, es igualmente necesario reflexionar sobre la debilidad de la formación política que se imparte en los dos partidos políticos mayoritarios, en lo que respecta a los procesos de comunicación política propiamente dicha.
Precisamente, en el debate sobre “Políticas de Comunicación 94-98”, que sostuvieron tres candidatos a la Presidencia de la República, en octubre de 1993 el periódico del Colegio de Periodistas “Primera Plana”, que recoge las principales líneas expuestas, señala en su portada: “Anuncian Política de Comunicación para el próximo Gobierno”. Los principales planteamientos de los tres candidatos participantes en el evento, aunque no constituyen en sí políticas de comunicación en la aceptación técnica del término, permiten sacar otras conclusiones útiles para los fines de este trabajo.

3.- REFLEXIONES DE TRES  POLÍTICOS COSTARRICENSES EN PUGNA ELECTORAL EN EL SENO DEL COLEGIO DE PERIODISTAS


A) CRITERIO DEL DR. MIGUEL ÁNGEL RODRÍGUEZ ECHEVERRÍA:


1.- Hablar sobre políticas de comunicación en Costa Rica es sinónimo de hablar sobre democracia y libertad. Reiteradamente me he referido a mi concepción de un debate, de una discusión inteligente, de un proceso en el cual el libre intercambio de las ideas provoca la posibilidad de la formación de la opinión pública y a través del cual, con la regla de la mayoría, podemos llegar a la toma de decisiones.
2.- Democracia entendida constructivamente como la posibilidad de que un sistema descentralizado políticamente permita actuar tomando en cuenta las iniciativas del poder creador de todas las personas. En ese contexto de democracia como posibilidad de creación, de una toma de decisiones con la participación de todos, en ese contexto de democracia de personas dignas y libres, con derecho a participar y con poder de crear, en la cual ninguna es dueña de la verdad, en ese contexto. La libertad de opinión es soberana. Es soberana porque en ese contexto tenemos que aprender que más que sólo a hablar, tenemos que aprender a escuchar. Que no sólo es importante nuestro criterio, sino que igualmente lo es el criterio de los demás, y que sólo poniendo suficiente atención a lo que los otros nos señalan podemos encontrar las maneras de perfeccionar el nuestro propio.
3.- En ese contexto, la prensa es soberana porque constituye el mecanismo a través del cual se conforma el sistema de la opinión pública. Es la diversidad de criterios, es la contraposición de las ideas, es la crítica racional de propuestas, el medio a través del cual podemos ir conformando criterios de mayoría y el consenso al que, afortunadamente, somos tan dados los costarricenses.

PROPUESTAS
1.- Es a través de la prensa, en un medio regional o en la La Nación, o en los medios masivos nacionales donde podemos ir conformando esas opiniones generalizadas, que conforman la opinión pública que da fundamento a las acciones varias en el contexto de una verdadera democracia.
2.- Y dentro de esto, por supuesto, que la diversidad es absolutamente esencial, de la misma manera como es esencial para que haya posibilidad de participación de las personas en la toma de las decisiones, que hayan instituciones descentralizadas y que no sean sólo unos cuantos mecanismos absolutos y centrales los que tomen las decisiones, sino que cumpla con el principio de subsidiaridad y se tomen las decisiones por las personas que más directamente están afectadas por los resultados de esas mismas acciones.
3.- Es, asimismo, indispensable para que esto ocurra, que se dé una diversidad y multiplicidad de los medios. Porque todos tenemos razón de buscar la objetividad del medio, pero jamás la vamos a encontrar.
Y frente a la necesaria subjetividad, de toda expresión humana, no nos queda más remedio, en la búsqueda de la verdad, que recurrir a la multiplicidad, la pluralismo cultural, a las opiniones que puedan ser contrapuestas, a los puntos de vista diversos.
4.- El político se enfrenta con el periodista de maneras muy diversas. Cada uno de acuerdo con sus convicciones y con su manera de ser. Todos, sin duda, sentimos en la acción política que realizamos, que la subjetividad del periodista, cuando está a nuestro favor, es buena y objetiva, y que la subjetividad del periodista cuando no comparte nuestros puntos de vista, está equivocada porque cada uno de nosotros es una persona.
5.- Pero lo que es importante es partir del principio del respeto que el político debe tener, sin condiciones ni claudicaciones para con el periodista en su tarea de buscar la información y de difundirla. Por eso creo que al político le corresponde, en el enfrentar al periodista, en primer lugar, la obligación de siempre responder, siempre aclarar, siempre suministrar la información, no rehuir los temas, recurrir a la transparencia de las acciones propias y, sobre todo, no presionar y mucho menos perseguir ni al periodista, ni al director ni al medio, que proceder de tal manera es impedir la vigencia de la cultura pluralista y la conformación de una opinión pública libre.

ASPIRACIONES
1.- Creo que el gran crecimiento de los periodistas y de las radios rurales debe ser fortalecido por la política de información del gobierno que debe utilizarlos en una parte importante de sus tareas informativas, porque ellos llevan una información adecuada a sus comunidades.
2.- Creo en la responsabilidad de los costarricenses cuando se les llama a la responsabilidad y creo que e muy necesario hacia el futuro establecer con prontitud mecanismos de autocensura, donde los distintos medios formen consejos de censura y asimismo se ayuden a eliminar la propagación de material que por sus características tenga una influencia negativa en el desarrollo de nuestros jóvenes y nuestros niños y que venga, por lo tanto, a favorecer la cultura de la violencia y de la muerte. Creo que en esa autocensura, además de los propios medios, el Colegio de Periodistas debe tener una posición de importancia y que también las iglesias están llamadas a participar.(3)

B) CRITERIO DEL ING. JOSE MARÍA FIGUERES OLSEN:

1.- La libertad de prensa es una de las más preciadas conquistas de nuestra democracia. Es un principio libertario proclamado por la Revolución Francesa y por la Revolución Norteamericana, como un derecho inherente a los ciudadanos, a los hombres. En los últimos tiempos se la ha confundido con la libertad de empresa.

2.- La libertad de prensa es una consecuencia de la libertad de pensamiento y de expresión y no de la libertad de comercio. Que la empresa de comunicación pueda funcionar con entera libertad, no es suficiente.

3.- Por eso debemos preocuparnos de que la libertad de prensa esté al alcance de los ciudadanos. En esa dirección quiero compartir dos ideas.

PROPUESTAS

A) La primera tiene que ver con el derecho de respuesta, pilar fundamental de la libre discusión de las ideas. Hay quejas sobre ese particular, y el ciudadano que siente que le han negado el derecho de responder, no tiene a dónde recurrir. Por eso creo que sería de mucha utilidad que el Colegio de Periodistas creara una especie de Tribunal de Arbitraje, que pudiera resolver las quejas de los ciudadanos sobre infracciones al derecho de respuesta. Sería provechoso que ustedes eventualmente pudieran convencer a las empresas de que acepten los fallos de estos árbitros.

B) La segunda reflexión se refiere a las empresas mismas. Es indudable que los avances constantes de las tecnologías de la comunicación, hacen cada vez más difícil la formación de nuevas empresas periodísticas, salvo que se cuente para ello con grandes inversiones. Sin embargo, debe preocuparnos el que, como consecuencia de ese progreso técnico, la comunicación pueda quedar en manos exclusivamente de empresas muy grandes. En ocasiones, estas empresas están interesadas en procurarse dividendos y en acumular poder político que en formar la opinión pública y educar a la población.


ASPIRACIONES

A) Los costarricenses, junto con los periodistas, tenemos un gran reto: Que el periodismo costarricense sea fomentador del debate y la polémica, que sea guía de la opinión pública y educador del pueblo; que hacia adelante, vaya disminuyendo la atención y el espacio que se conceda a las noticias frívolas, y aumentando el que se dedique a los temas verdaderamente importantes.

B) Mi compromiso frente a los periodistas es pedirles, por una parte, que se informen e informen de lo que hagamos, con la mente abierta y sin prejuicios; y, por la otra, ofrecerles puertas abiertas para que investiguen, denuncien y señalen las incorrecciones que perciban en los actos del gobierno.

C) CRITERIO DEL PERIODISTA. MIGUEL SALGUERO ZÚÑIGA:


1.- ¿Qué hacer cuando a nuestro hogar entra la más terrible violencia, o el sexo sin control, que nadie lo impide ni siquiera nuestra propia determinación de eliminarlo? ¿Qué poder tiene un padre de familia para impedir que sus hijos caigan en la vorágine, si aunque imponga reglas estrictas, hay las maneras más sutiles de violar esas reglas? ¿Y la censura oficial, ante la avalancha que nos llega, no sólo del propio país, sino del éter del espacio?

2.- Otro problema gravísimo es el de la piratería de material electrónico, que nos expone a sanciones, máxime en la situación actual en que los países poderosos amenazan con suspender ayudas y convenios si no se observa una política definida en esta materia. Y los mismos nacionales padecen el grave daño de la piratería.

3.- También debemos definir el papel del Estado y los medios de comunicación. ¿Cómo debe manejarse esta relación? De manera que no atente contra algo que debería ser sagrado para una sociedad democrática: la “no intromisión” del Estado en los medios, de manera que se garantice una información lo menos politizada para que el pueblo pueda juzgar objetivamente la labor de los gobernantes.

4.- En otras palabras, es conveniente el periodista político o periodista-relacionista. Este es un tema que se presta a muchas reflexiones y es que el asunto política prensa es algo muy delicado.


PROPUESTAS:

1.- Creo que el periodista debe sentirse totalmente desligado de cualquier bandería cuando se sienta a una máquina de escribir o una computadora, porque desde el momento en que muevan sus palabras la intención de no ser objetivo, de moldear una situación de manera que favorezca sus intereses o los del político o partido de su predilección, o se deje influir por el poder político por medio de prevendas de cualquier clase, deja de ser periodista y se convierte en acólito y en relacionista y, por lo tanto, debe abandonar su trinchera, pues le estará haciendo un daño tremendo, no sólo al medio de comunicación para el cual trabaja, sino a la Patria.

2.- Ha sido hasta ahora imposible en una sociedad como la nuestra evitar que cada medio de comunicación esté dirigido hacia determinado partido o grupo político o empresarial. Esto es cuestión grave, pero ¿cómo poder evitarlo? Por lo general, los dueños de los medios de comunicación tienen intereses políticos y, aunque ya no con la beligerancia de antaño, lo cierto es que se siente esa inclinación.

3.- Entonces, tenemos otro campo que actualmente debería someterse a debate y que nos llevaría muchas horas de discusión: ¿En manos de quién deben estar los medios de comunicación? Porque si el medio debe ser el instrumento empresarial para ganar dinero, como sucede actualmente con algunos órganos nuestros, entonces la meta será estimular lo que produzca dinero en abundancia. Pero esto que no es, en manera alguna, prohibido, debería considerarse indebido desde el punto de vista de la ética del periodista porque éste caería, no ya en las manos del político, sino del empresario que le paga, a veces en forma solapada, para hacerle propaganda a su producto. Por otra parte, cuando el empresario se mete a político, quedamos en algo parecido al 48, pero ahora peor porque es una forma sutil de penetrar en la mente del lector, es decir, mediante la manipulación. ¿Qué hacer entonces...?


ASPIRACIONES

1.- ¿Será posible que los propios periodistas, libres de la contaminación política empresarial, manejen los medios de comunicación? Garantizaría esto la objetividad, el servicio limpio a la causa del pueblo, a la causa que debe ser el norte de toda persona que se sienta periodista, es decir, del comunicador, pero no de lemas comerciales o políticos, sino comunicador a secas, o sea, periodista auténtico? Por otra parte, me parece que hay que señalar algo referente al tema.
2.- Se habla de la política de los partidos en cuanto a comunicación en los próximos cuatro años. He aquí uno de los gravísimos problemas que afecta a nuestra sociedad: la falta de políticas coherentes y estables, no por un término de cuatro años, sino más allá de un período de gobierno, sea cual sea el partido que llegue al poder. Porque sucede con harta frecuencia que se sigue una determinada política y cuando lleguen nuevos funcionarios, todo lo que se ha hecho al respecto se lanza al canasto de los papeles para emprender lo que el gobierno de turno quiere, aunque sea una ocurrencia.
3.- Ya lo he dicho muchísimas veces. Desde hace 30 años venimos pidiendo que haya metas nacionales para saber hacia dónde vamos, metas en agroindustria, en turismo, en pesca, etc. Pero no, cada gobierno formula sus propios planes, como si no hubiese nada valioso en cuanto ha emprendido su antecesor. Esto me parece algo totalmente fuera de lógica.
4.- ¿Es conveniente que haya medios de comunicación en manos del Estado? ¿Qué se puede hacer con el SINART, que 15 años después de su fundación sigue como un apéndice del Poder Ejecutivo y que funciona sin ley propia. El canal 13, he dicho que lo conveniente es que se convierta en un gran productor de programas nacionales, que estos programas vayan a la empresa privada, de manera que se cree la cadena nacional de televisión cultural, que se emitirá una o dos veces pro semana, pero con programas distintos en cada emisora, de manera que el público tenga varias opciones, y no como ahora, una sola.
5.- Podríamos, por otra parte, entrar a discutir su es conveniente que el Estado o el movimiento cooperativo estimule la creación de medios de comunicación en manos de profesionales del ramo. Si es factible multiplicar el ejemplo que está dando La Prensa Libre, en donde sus empleados han conformado una cooperativa para adquirir el vespertino citado. La meta impuesta por esta cooperativa es la de -según ellos lo dicen- convertir a La Prensa Libre en una empresa cooperativa autogestionaria, partiendo del apoyo de instituciones financieras de desarrollo, el aporte tangible de los trabajadores y el respaldo de los poderes del Estado, todo encaminado hacia una especialización empresarial por un adecuado balance entre eficiencia, eficacia e impacto social.(5)

COMENTARIOS A LAS PROPUESTA DE LOS CANDIDATOS:

Si hay coincidencias o no en esos planteamientos y si estos bastan para sacar adelante la tarea pro acometer, ese, es, precisamente, un tema que requiere escribirse con espíritu comunitario, luego de mucha reflexión y con objetividad y con la participación de todos los sectores de la Sociedad Política y de la Sociedad Civil que tienen que aportar sus voces en ese proceso.
En esa línea la Asamblea Legislativa puede jugar un papel importante que consiste en indagar el criterio de los que están involucrados en los procesos de comunicación social para tratar de democratizar las acciones en tres instancias de mediación del poder:
A)Los partidos Políticos
B)Los medios de Información de Masas, y
C)La Asamblea Legislativa misma.

4.- LOS MEDIADORES DEL PODER
La información es fuertemente unidireccional por definición y no por defecto, pues, en su forma más simple, sólo admite un emisor activo y un receptor pasivo que recibe un mensaje a través de un medio, y, en sus forma más compleja, lo único que varía es el tamaño y alcance del medio que permite incluir muchos mensajes; darle inmediata cuenta al público acerca de un acontecimiento -matizado como noticia- y reiterárselo después desde diversos ángulos. Sin embargo, no está permitido -por problemas de diseño- la retroacción múltiple que tipifica la comunicación, o si ésta se logra es lenta, tardía y limitada.
De esta situación se desprende legitimación de la Asamblea Legislativa la obliga a preocuparse por el hecho de la información, para idear formas instrumentales para su uso adecuado; pero, igualmente, la obliga a preocuparse del fenómeno de la comunicación, para establecer reformas legales allí donde sea posible.
De esta doble dinámica nace un proceso complejo, sí rico y prometedor; pero que no es fácil, pero tampoco imposible, pues el ideal democrático que pasa por la clásica división de poderes, debe superarse dentro de su propia especificidad, bajo el principio de la capacidad que tiene la sociedad para perfeccionarse, reconociendo que la democracia representativa, reflejo de intercambios informativos unilaterales, debe ceder paso gradual a una democracia de participación como reflejo de intercambios comunicacionales múltiples.
Los mediadores del poder, cada uno en su estilo, suelen caer en la tentación de pretender dictar lo que se y lo que no es la conciencia nacional, con lo cual se extralimitan en sus atribuciones, y éstas se producen fácilmente, en el tanto en que las relaciones en el seno de la sociedad se rijan por los mecanismos unilaterales de la información como “basamento de la sociedad”, y no se dé paso a los mecanismos de retroacciones múltiples propios de la comunicación como verdadero “aglutinante de la sociedad”.
En el área centroamericana se ha ido perfilando un esfuerzo, con todos sus altibajos enraizados en la cultura de la verticalidad autoritaria, para conformar regímenes más democráticos. Costa Rica, que ha sido “una isla” en ese proceso, muestra, sin embargo, diferencias en su sistema político.

Un breve examen de los instrumentos políticos y de las relaciones en que éstos están inmersos, permite visualizar en cuáles áreas puede establecerse una acción de convergencia política en la que la Asamblea Legislativa es la llamada a marcar el paso,pese a que su conformacion esta contaminada de antemanopor los procesos de manipulacion informacional ya reseñados .

La actual democracia formalista representativa costarricense, en el campo comunicacional, está caracterizada por acciones informativas representativas unidireccionales, y trascender esos linderos implica pasar al predominio de los procesos comunicacionales multidireccionales, propios de una democracia más moderna y desarrollada como es la democracia de participación, llamada también democracia participativa o democracia plena, o democracia real, según sean los adjetivos ideológicos que se refieren al mismo esfuerzo sustantivo.

El reto por acometer se ubica -al menos- en cuanto áreas de acción:

A) LEGITIMIDAD CONSENSUAL
1.- Promulgación de leyes para fortalecer procesos eleccionarios más abiertos, que garanticen la representación pluralista ideológica y social la democratización de los partidos políticos.
2.- Formación de leyes para rescatar potestades delegadas en el Poder Ejecutivo, que pertenecen a la esfera propia del Poder Legislativo.
3.- Aceleración de las reforma internas para la modernización de la Asamblea Legislativa en sus niveles político, técnico y administrativo.

B) APOYO A LA LEGITIMIDAD
1.- Formulación de la legislación que propicie el fortalecimiento de los cuerpos intermedios de la Sociedad Civil, para garantizar una mayor socialización democrática para la búsqueda del desarrollo.
2.- Formación de legislación que establezca mecanismos para facilitar la comunicación dialógica entre la Sociedad Civil y la Sociedad Política.

C) COGESTIÓN SOCIEDAD CIVIL -SOCIEDAD POLÍTICA
1.- Formulación de leyes que aceleren procesos de desconcentración y de descentralización de decisiones ubicadas en la Sociedad Política (Poder Ejecutivo); mejoren y fortalezcan la administración de justicia (Poder Judicial); mejoren y fortalezcan las regulaciones y el rol de los partidos políticos (Tribunal Supremo de Elecciones).
2.- Formulación de leyes que fomenten efectivamente la planificación consensual sectorial en los diversos estamentos políticos, económicos y sociales.

D) COMUNICACIÓN COMUNITARIA
1.- Formulación de una legislación moderna que contemple el uso racional de la información y transparente el rol de los medios de comunicación para apoyar el desarrollo armónico nacional.
2.- Formulación de un marco legal apropiado para crear una Política Nacional de Comunicación para el Desarrollo, con la libre concurrencia de los diversos actores sociales.(6)


COMENTARIO FINAL:
Es obvio que tales retos implican volcar la voluntad política de los partidos representados en la Asamblea Legislativa para que se aboquen al conocimiento y discusión de estas grandes cuestiones que -pese a sus importancia- permanecen sin resolverse, no obstante que el país se encuentra en una encrucijada que lo obliga a modernizarse muy aceleradamente, para poder tener viabilidad en un contexto global marcado por el cambio, en el que las condiciones de la especialización y la regionalización son impuestas por circunstancias externas.
El problema serio esté en fomentar la capacidad nacional para saber discernir el peligro de la modernización sin un desarrollo armónico o, peor aun, el de confundir ambos conceptos.
Por otra parte, un reto de esta naturaleza debe ser precedido por la creación de nuevos espacios sociales de comunicación, interrelación y legitimación, como condiciones instrumentales indispensables para que puedan servir como contexto adecuado del proceso por emprender.

BIBLIOGRAFÍA

1.- NED -Newsletter: Endowment Convenes Meeting of Democracy Foundation, Newsletter, National Endowmente for Democracy, Washington D.C., Spring, 1993 p.p. 1,2.

2.- Kas (Konrad Adenauer Stiftung) Convocatoria al Seminario de Seguimiento a ex-becarios; KAS/San José, 5 diciembre 1993.

3.- RODRÍGUEZ, Miguel Ángel: Disertación ante el Colegio de Periodistas, En: Primera Plana, octubre Nº 127, San José, 1993,p.11.

4.- FIGUERES, José María, Disertación ante el Colegio de Periodistas, Opus cit, p.10.

5.- SALGUERO, Miguel, Disertación ante el Colegio de Periodistas, Opus cit, p.12.

6.- POVEDA, Jorge: Comunicación Comunitaria y Legitimación Política; en: Documentos de Formación Política, NED/CAD Centroamericana, Washington, DC, 1989,P.P. 18-40.

1 comentarios:

yan on martes, 27 noviembre, 2007 dijo...

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La revista cuenta un prestigioso Comité Científico Nacional y un Comité Científico Internacional compuestos por importantes acaémicos provenientes de distintas disciplinas de las Ciencias Sociales y Humanidades para evaluar a los trabajos científicos o ensayos que envían los académicos latinoamericanos con el fin de ser considerados para su publicación. También cuenta con el aval de reconocidas instituciones regionales.

Nuestro objetivo principal es contribuir en la formación de científicos sociales latinoamericanos, promover la investigación científica, difundir y poner en circulación conocimiento e información científica, intentar revertir el flujo de información Norte/Sur y acortar la brecha entre ambos polos. Es nuestra meta intentar construir una mirada multiperspectiva, multidisciplinaria e intercultural de la realidad política, económica, cultural y social de nuestra región con el fin de proponer análisis alternativos del escenario latinoamericano y caribeño desde una perspectiva latina y contribuir al enriquecimiento de la comunidad académica latinoamericana y a su desarrollo profesional.

Estimados colegas, los invitamos a visitar nuestro sitio y los estimulamos a participar de la segunda convocatoría para el envío de trabajos. El eje temático de la segunda edición es "Políticas de comunicación, economía política y desarrollo en América Latina". Para mayor información consultar en nuestra página: www.perspectivalatina.com.ar o contactarse a jgalera@perspectivalatina.com.ar; info@perspectivalatinoamericana.com.ar
Por favor, esperamos contar con su valiosa colaboración para difundir esta iniciativa entre la comunidad académica de toda América Latina, especialmente entre aquellos nativos de los países más pobres de Centro América y la Región Andina.

Saludos cordiales,
Lic. Julieta Galera.
Editora de Perspectiva Latinoamericana.
Buenos Aires -Argentina.

 

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