miércoles, 11 de noviembre de 2009

De por qué la Tierra se hizo global


Introduccion:
Desde la decada de los noventa del siglo pasado ( apenas terminado el derribo del " Muro de Berlin" se puso de moda el concepto " Globalizacion", que algunos estudiosos repudiaron porque se trataba unicamente de la "generalizacion" del concepto de "Mercado" ,el mas puro concepto Liberal.
Algunos propusieron llamar a este nuevo fenómeno planetario: Mundialización...pero la verdad es que el cambio de nombre no venia a dar-tampoco- noción exacta de lo que estaría por ocurrir después.

La primer publicación que daba cuenta de este fenómeno vino a ser por aquel tiempo la obra del nipo-americano Francis Fukiyama: " El Fin de la Civilizacion " que fue duramente criticada por círculos de izquierda,porque argüían que lo que Fukiyama pretendía era la entronización-sin cortapisas-del liberal-capitalismo,que quedaba reinando solo como "doctrina" socio-politica y economica " al haberse sepultado la doctrina contrapuesta sostenida por la URSS y su bloque acólito.

Lo cierto del caso es que la globalizacion llegaria para quedarse e incluso habria de soportar un remecimiento fuerte,convulsivo,expansionado desde "Wall Street" ,supuestamente para dar paso al concepto " Main Street" mas popular y democratizador.

Eso no ha ocurrido aun,pero no debe descartarse ,toda vez que prácticamente sepultado el Socialismo Marxista" en 1989, en el 2009 habríamos asistido a los inicios del sepelio del " Liberal-Capitalismo".

Al menos para mi gusto es lo que debiese ocurrir para dar paso a un nuevo paradigma que permita al planeta un respiro "ideológico" ,pues es un contrasentido historico que sigamos dando vueltas de noira sobre conceptos que tienen mas de dos siglos de existencia.

Mientras ello ocurre (soy utópico ) veamos cual es la lectura que hace un estudioso del tema sobre el fenómeno de la Globalizacion.





De por qué la Tierra se hizo global

Autor: Walter Rubén Hernández Juárez alerces71@hotmail.com
Miércoles 11 de Noviembre de 2009


En el siglo XX, se experimentó un crecimiento vertiginoso en el libre flujo de informaciones, mercancías, personas y capital, gracias a los adelantos en las telecomunicaciones y el transporte.

Inventos como la radio y el televisor hicieron posible que más personas pudiesen enterarse, rápidamente, de lo que ocurre más allá de sus fronteras, lo que a su vez sensibilizó a más personas sobre los problemas internacionales. La noción cada vez mayor de un mundo integrado, con problemas que son globales, despertó la conciencia de que era necesaria la coordinación de políticas comunes, más allá de los intereses estatales. De allí que en el presente siglo XXI, estemos al frente de dos paradigmas: la globalización y la integración.

La globalización trata de la visión del mundo como una unidad, como un todo integrado, dejando atrás las viejas concepciones que lo segmentaban y que imponían fronteras, territorios y parcelas políticas e ideológicas. Esa transformación de la concepción del mundo es a su vez más amplia que su concepción económica y política.

Independientemente de los aspectos positivos y negativos, se pueden identificar las siguientes características de la globalización: La existencia de un rápido y significativo progreso tecnológico, especialmente en el área de la información y la comunicación, que ha hecho aparecer la sociedad del conocimiento, debido a la multiplicación de esas fuentes; la integración de las economías locales, con la consiguiente implicación de un orden global caracterizado por la libre circulación de capital y el desarrollo de los elementos institucionales del libre mercado.

Este último punto adquiere una importante significación ya que la globalización parece concretar lo que los economistas llaman la utopía del capitalismo, en el que el comercio fluye sin ninguna restricción en el mundo y todo queda sujeto al libre juego de la oferta y la demanda.

Surge también una importante y significativa crítica, por los efectos sociales de la globalización, entre ellas una tendencia a la homogenización cultural a favor de las culturas de los países industrializados, una superposición de los intereses de los países más poderosos con respecto al resto de los países, con aumento de la brecha económica y tecnológica, lo que implica el aumento de la dependencia de las naciones subdesarrolladas con las desarrolladas y en suma…un aumento de la pobreza.

Aparece entonces el concepto de la Integración, como mecanismo para fortalecer y aprovechar mejor los aspectos positivos y disminuir los efectos indeseables de este fenómeno.

A raíz de la devastación de la 2ª Guerra Mundial se produjo un cambio en la mentalidad europea, sus líderes tomaron conciencia de la necesidad de encontrar un mecanismo para asegurar la paz e impulsar el desarrollo económico, que permitiera la reconstrucción del continente europeo en ruinas y enfrentar la expansión de la Unión Soviética.

El 19 de septiembre de 1946, Winston Churchill hace un llamamiento a favor de una "especie de Estados Unidos de Europa" en un discurso pronunciado en la Universidad de Zurich, Suiza.

Luego, el 9 de mayo de 1950, el primer ministro francés Robert Schuman, propuso integrar las industrias del carbón y el acero de Europa Occidental, con lo que en 1951 se forma la Comunidad Europea del Carbón y del Acero

(CECA), con la participación de Bélgica, Alemania Occidental, Luxemburgo, Francia, Italia y los Países Bajos; y cuyo poder de toma de decisiones quedaría bajo la autoridad de un órgano independiente y supranacional, llamado "Alta Autoridad", cuyo primer presidente fue Jean Monnet.

La integración económica se constituyó en la vía para enfrentar la amenaza comunista, evitando las matanzas y las destrucciones en una región acostumbrada a los grandes conflictos bélicos.

En los países en desarrollo también se formó una conciencia de que era preciso desarrollarse económicamente como mecanismo para contrarrestar la dependencia de productos manufacturados del exterior y para lograr el bienestar de sus ciudadanos. Principalmente en América Latina, comenzó a producirse en la década de los 50, pero sobre todo en los 60, un movimiento a favor de los procesos de integración como un mecanismo para encontrar el desarrollo económico, social, disminuir la pobreza y la debilidad política existentes en la región.

Pero, aun cuando en Europa el proceso de integración avanzó de manera sostenida, en general la Integración económica se estancó, pues en el contexto de la Guerra Fría predominaron los acuerdos de carácter estratégico, de defensa o seguridad colectiva, con el fin de preservar la paz en las diferentes regiones, como la Organización del Tratado del Atlántico Norte [OTAN], la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa [OSCE], la Organización de la Unión Africana [OUA], la Organización de Estados Americanos [OEA], la Liga Árabe, entre otros.

Pero los acontecimientos vividos en el mundo en la dos décadas finales del siglo XX y los primeros años del siglo XXI, sobre todo el fin de la Guerra Fría y el desarrollo del fenómeno de la globalización, impulsaron la idea de que la integración económica era la forma de superar problemas mundiales como la pobreza, el subdesarrollo, la guerra e incluso la llamada Crisis Económica Mundial en la que estamos inmersos.

El auge de la Integración, que inicia con la caída del Muro de Berlín, hizo dejar atrás la visión del mundo dividido políticamente y que se observase que las economías abiertas habían demostrado ser más exitosas y competitivas que las economías planificadas, lo que permitió alcanzar mayor riqueza en los países industrializados.

Asimismo, la aceleración del libre intercambio financiero, informativo, informático y comercial, aunado a la aparición o agravamiento de problemas transnacionales como la contaminación ambiental, el terrorismo, las migraciones y la pobreza, hicieron que se modificase la noción clásica del Estado-Nación y de soberanía nacional, debido al cambio de su papel en la comunidad internacional, propiciando el desarrollo del concepto de Estado-Región, derecho supranacional y de soberanía integrada, todos vinculados a los procesos de integración.

Hoy, a pesar de la Crisis Mundial, la experiencia europea aviva el interés mundial por profundizar los vínculos comerciales y políticos entre Estados de una misma región, o entre bloques regionales, para incrementar las ventajas y disminuir el impacto de la globalización, alcanzando el desarrollo económico y social de cada nación, fortaleciendo su soberanía, pues la Integración es la sumatoria de las soberanías de los estados participantes, lo que hace que la Tierra se haya hecho global.
Walter Rubén Hernández Juárez
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martes, 10 de noviembre de 2009

DOCTRINA OBAMA : VISION DE MIRES


El Dr. Fernando Mires, catedrático de Ciencia Política en la Universidad de Oldenburg ,Alemania,escribe con solidez intelectual sobre hechos trascendentales en la vida política de América Latina. Desde que le trato-hace bastantes años- es uno de mi mas reputados referentes en el tema.

Yo mismo sostengo que las llamadas "doctrinas" en política tienen-mas bien deben- ser suplantadas-por nuevas cosmovisiones políticas, a tono con la realidad planetaria. No podemos seguir dependiendo de ideas que fueron pensadas en las condiciones imperantes hace mas de dos siglos atrás ,porque ello obliga a hacer "lecturas" que no se ajustan con la realidad actual. Y las mismas "doctrinas" han debido cambiar para ajustarse a nuevos parámetros.

El tema es explicado-con conocimiento-y desde su óptica por el Dr. Mires en este articulo al que no es posible sustraerse en su lectura si uno desea saber de donde vienen y hacia donde se dirigen las "nuevas" fuerzas sociales que recorren la América Latina.


La doctina Obama: La nueva política exterior de los EE. UU hacia América Latina
Fernando Mires (Chile)


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Antes de comenzar con el tema central de este artículo será necesario –como hacen los músicos con sus instrumentos previo a un concierto- afinar un par de conceptos, entre ellos, el de doctrina. Labor ineludible si se tiene en cuenta que en la terminología internacional el concepto doctrina tiene un significado diferente a su uso cotidiano.

En términos generales se entiende por doctrina un conjunto de principios destinados a sistematizar una creencia, una ideología o una filosofía. En los tres casos mencionados, una doctrina no está ajustada a un periodo sino que tiene, o pretende tener, una trascendencia que sobrepasa distintas épocas. Esa es, sin duda, una de las grandes diferencias entre una doctrina general y una doctrina política-internacional pues esta última –al ser política- está ajustada a condiciones que rigen sólo durante un determinado periodo y nada más. Razón que lleva a pensar que el término doctrina aplicado a la política internacional es más bien equívoco. Constatación que se refuerza si tomamos en cuenta que mientras una doctrina tiene una connotación positiva que consiste en dar respuesta a temas no sujetos a contingencias, en la política internacional una doctrina surge en el marco de relaciones contingentes que establece un Estado con respecto a otros, relaciones que son en primer lugar negativas y sólo en segundo lugar positivas. Me explico:

Un Estado a lo largo de su historia tiene diversos enemigos, adversarios y competidores y para enfrentarlos desarrolla alianzas con otros Estados de tal modo que como siempre ocurre en política, sea internacional o no, la enemistad determina las relaciones de amistad y no a la inversa. Ahora bien, una doctrina política-internacional, menos que una doctrina es una guía de acción cuyo objetivo es definir a los enemigos, a los adversarios y a los competidores, en un marco de relaciones y alianzas bilaterales y multilaterales. El término guía de acción es, en este caso, muy importante.

Gran parte de las naciones de la tierra poseen una guía de acción para actuar en el espacio internacional que, por ser político, es un espacio de confrontaciones que está marcado, como siempre ocurre en política, por luchas hegemónicas. Esa guía de acción que son las doctrinas políticas internacionales puede ser también, en más de algún caso, una guía de no- acción. Por ejemplo Suiza sabe que para conservar su espacio hegemónico bancario en Europa no debe tomar partido en líos políticos internacionales.

Ahora, para seguir precisando, es necesario advertir que en términos políticos, a diferencia de lo que ocurre con la terminología militar, hegemonía no tiene que ver demasiado con un concepto que es utilizado como sinónimo: el de dominación. La diferencia es sutil pero importante. La dominación de un Estado con respecto a otro es un ejercicio, una relación de facto. La hegemonía, en cambio, no es el ejercicio de la dominación sino el reconocimiento de la supremacía de un Estado sobre otro u otros, y sólo en determinados terrenos pues no existe un Estado hegemónico en términos absolutos.

La gran mayoría de los estados han sido más de una vez envueltos en luchas hegemónicas las que no siendo siempre políticas (pueden ser económicas, tecnológicas, culturales, militares, etc.) buscan, en un mundo político, ser resueltas por medios políticos. Por lo tanto, el concepto de hegemonía está más cerca del de liderazgo que del de dominación, pero con una diferencia: un liderazgo se sigue; la hegemonía se reconoce. Y como es lógico suponer, las llamadas superpotencias, solamente porque lo son, tienen más conflictos hegemónicos que aquellas naciones que no ostentan dicho calificativo.

Más todavía: una superpotencia, aunque no sea en sentido estricto un imperio tradicional, como es el caso de los EE. UU, debe asumir en el curso de sus prácticas hegemónicas, políticas que pueden ser calificadas como imperiales. Por cierto, no se trata siempre de luchas territoriales como las que tuvieron lugar en el pasado reciente. Los espacios hegemónicos son, en el mundo global en que vivimos, más bien transnacionales. Eso no impide que todavía existan luchas territoriales, como son, entre otras, las que libra Rusia con respecto a naciones euroasiáticas (Chechenia, Georgia). Pero esas no son luchas por la hegemonía sino, en el sentido más estricto del término, luchas por la dominación.

Habiendo hecho estas precisiones, podemos preguntarnos si el actual gobierno norteamericano tiene una nueva guía de acción hacia América Latina, que es lo que los publicistas llaman una doctrina. Esa pregunta lleva a revisar el tema de las guías de acción que han precedido al gobierno de Barack Obama. Y, por supuesto, como siempre ocurre en este tipo de análisis, será necesario, para comenzar, referirnos aunque sea brevemente a la “doctrina matriz”: la Doctrina Monroe

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Hay dos modos de entender a la famosa Doctrina Monroe dictada en los EE. UU en diciembre del 1823. Uno es ideológico. Otro es un modo histórico- político.

De acuerdo al modo ideológico, la Doctrina Monroe fue una mera legitimación del llamado imperio norteamericano según un plan pre-concebido para apoderarse de las naciones del sur. Dicha interpretación cobró relieve no en los momentos en que fue formulada, sino recién a partir de 1947 cuando fue dictada la Doctrina Truman que puso freno al avance del comunismo estaliniano en diversas zonas del globo. Esa interpretación ideológica –post factum- de la doctrina Monroe, y que predomina todavía en las percepciones de sectores de la llamada izquierda latinoamericana, surgió ligada al proyecto expansionista representado por el imperio soviético durante la post-guerra. Así, según la mayoría de los historiadores que provienen de la izquierda estalinista, la doctrina Monroe debe ser entendida a partir de la doctrina Truman, y no a la inversa; es decir: un método abiertamente anti-histórico.

De acuerdo al modo histórico–político en cambio, es posible entender a la Doctrina Monroe como una formulación surgida en contra de las pretensiones expansionistas de potencias europeas de la época, sobre todo España, Inglaterra y Francia.

Hay que tener en cuenta que hacia 1823 no terminaba de cristalizar la independencia de las naciones latinoamericanas y que, aprovechándose de la bancarrota económica y militar de España, tanto Francia como Inglaterra no ocultaban ambiciones para proyectar su expansión hacia territorios recientemente liberados, idea que no era un despropósito si se tiene en cuenta que la mayoría de los líderes independentistas sudamericanos eran portadores de un ideario político afrancesado y/ o anglófilo. Aún así, la Doctrina Monroe no logró impedir que potencias coloniales europeas incursionaran en el espacio sudamericano, como la ocupación española de la república Dominicana (1861- 1865), la de Inglaterra en las costas de Mosquitia, o la apropiación de las Islas Malvinas. La guerra contra España y la anexión económica de Cuba y Puerto Rico (1898) pueden ser incluidas en el mencionado contexto.

Más que la exportación de los ideales democráticos consagrados por la Independencia, lo que preocupaba a los políticos norteamericanos a la hora de la doctrina Monroe, era la intromisión geopolítica europea en espacios cercanos a los EE. UU. A su vez, las ambiciones europeas eran más grandes mientras más débiles eran las instituciones políticas de las naciones sudamericanas.

Como es sabido, a diferencia de los EE. UU, en los países sudamericanos no surgieron después de la independencia repúblicas democráticas sino caudillajes militaristas y oligárquicos, en fin, estructuras políticas inestables que lejos estaban de garantizar las soberanías de sus respectivas naciones. Aún hoy, en plena globalización, hay algunas naciones latinoamericanas que son un ejemplo de muchas cosas, menos de democracia. Esa relación más que evidente entre precariedad política y colonialismo europeo intentó ser corregida por los EE. UU durante el gobierno de Theodor Roosevelt mediante un corolario, el corolario Roosevelt (1904), según el cual EE. UU se reservaba el derecho a intervenir en las naciones sudamericanas si estas llevaban a cabo acciones que pusieran en peligro los intereses norteamericanos en la región.

El corolario Roosevelt –y no la doctrina Monroe que era en su sentido y forma una formulación anti-imperialista y anticolonial- avaló puntuales intervenciones norteamericanas en los asuntos latinoamericanos durante la primera mitad del siglo XX. Ese fue el periodo neocolonialista e imperialista propiamente tal en la historia de los EE. UU.

De esta manera, la Doctrina Truman (1947) formulada frente al avance de la URSS de Stalin, cuando Gran Bretaña se declaró incapaz de resistir en Grecia y Turquía el embate militar soviético, parece una reedición de la doctrina Monroe. En cierto modo lo fue en su sentido, mas no en su objeto. Lo fue en su sentido porque su propósito era impedir que EE. UU se viera acosado por potencias extranjeras en sus espacios hegemónicos tradicionales. No lo fue en su objeto, ya que el enemigo no era más la “vieja Europa” sino el imperio soviético.

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La consigna “ni un paso más” dirigida por Truman en contra de la URSS, tropezaba, sin embargo, con un problema muy difícil de resolver: la expansión imperial-soviética era realizada a través de dos vías: una externa y otra interna. La externa era llevada a cabo -sobre todo en el Este europeo- por medio de ejércitos de ocupación. La vía interna encontró puntos de apoyo en movimientos de liberación nacional, en Africa y Asia, y en la participación de los partidos comunistas pro-soviéticos al interior de las -en el lenguaje estalinista así denominadas- “democracias burguesas”, como la italiana y la francesa, y en nuestro continente, la uruguaya y la chilena.

De este modo, a fin de defenderse del avance soviético, EE. UU, país donde había tenido lugar la primera revolución anticolonial de la era moderna, hubo de situarse en contra de legítimos movimientos anti-coloniales pero que, objetivamente, servían de punta de lanza a la penetración soviética. Así tuvieron lugar diversas “guerras de representación”.

Para nadie era un misterio, por ejemplo, que la guerra del Vietnam –iniciada durante Kennedy- fue una guerra entre la URSS y los EE. UU en suelo vietnamita y con soldados vietnamitas. Más aún, EE. UU hubo de embarcarse en la destrucción de regímenes de origen y formas democráticas (caso Chile) porque -según Kissinger- estos eran, o podían ser instrumentalizados por el imperio soviético, tal como había ocurrido con la revolución, en sus orígenes democrática, de Fidel Castro. Esa fue la médula de la “doctrina Kissinger”, también llamada “doctrina de la seguridad nacional”. Dicha política significó, a su vez, una ruptura definitiva con los restos del proyecto Kennedy (Alianza para el Progreso) orientado a buscar apoyo social y político en América Latina en la lucha por la hegemonía mundial en contra del comunismo.

La “doctrina de la seguridad nacional” que nunca fue formulada explícitamente en los EE. UU, fue el corolario militarista de la doctrina Truman hacia América Latina, región donde la llamada Guerra Fría fue muy caliente. Las “dictaduras de seguridad nacional” que en ese periodo emergieron, son testimonio de una historia que no se olvida y que explica en parte porqué todavía existen tantos resentimientos en América Latina hacia los EE. UU. Esos resentimientos sirven incluso como legitimación a regímenes autocráticos que han emergido en algunas naciones, regímenes que pueden ser considerados como restos insepultos de un cruento y todavía muy reciente pasado. En fin, en aras de la dominación militar los EE. UU estuvieron a punto de perder la hegemonía política en América Latina. Precisamente ese fue el problema que trató de solucionar la breve administración Carter con una nueva doctrina: la “doctrina de los derechos humanos”.

No obstante, no debe verse en “la doctrina de los derechos humanos” implementada por el gobierno Carter (1976- 1980) una simple ruptura con respecto a “la doctrina de la seguridad nacional”. Más bien, y de acuerdo a la óptica de su inspirador, Zbigniew Brzezinski, se trataba de una simple corrección a la primera, la que se puede expresar en la siguiente fórmula: “hegemonía política en lugar de dominación militar”. En ese contexto es inocultable que Carter buscaba enlazar su política con el proyecto Kennedy, proyecto que a su vez buscó un enlace con la “política del buen vecino” que intentó implementar Franklin Délano Roosevelt a partir de 1932. La diferencia central entre Kennedy y Carter reside en el hecho de que el primero, en sus propósitos hegemónicos, acentuó el tema del desarrollo económico social como condición de acercamiento, mientras el segundo acentuó el tema mucho más político del cumplimiento de derechos humanos en países sometidos a dictaduras militares.

Interesante es constatar que la doctrina Carter-Brzezinski fue aún más ofensiva que la de Nixon-Kissinger puesto que no se limitó a combatir al enemigo (el comunismo) en sus fronteras sino que penetró al interior de sus guaridas, alentando a los movimientos disidentes y desestabilizando diversas dictaduras comunistas. De esta manera, Carter invirtió los términos de la lucha. Si antes la URSS había apoyado a movimientos de liberación nacional y a partidos comunistas pro-soviéticos con el propósito de desestabilizar las democracias occidentales, Carter hizo lo mismo, apoyando a movimientos disidentes que se levantaban en contra de las respectivas dictaduras comunistas. Más aún: de acuerdo a la doctrina de los derechos humanos, Carter recuperó algunas posiciones hegemónicas a favor de los EE. UU apoyando a diversas iniciativas antidictatoriales en el Cono Sur y, lo más notable, quitó todo tipo de apoyo al dictador Somoza en Nicaragua, abriendo así las puertas para que los sandinistas se hicieran del poder, hecho que el autócrata que gobierna hoy ese país parece haber olvidado totalmente. De tal modo, Reagan sólo se limitaría a terminar militarmente la obra política comenzada por Carter. Por lo tanto, si hoy intentamos entender la política que ha iniciado el gobierno de Obama con relación a América Latina, hay que hacer un cierto “enlace” con el gobierno Carter (más que con el de Clinton).

No sería luego un error decir que la política exterior de EE. UU –desde Monroe hasta Obama- ha seguido una paradójica línea de “continuidad– discontinua”. El propósito central de la política internacional norteamericana ha sido, es, y será durante Obama, el de asegurar las fronteras hegemónicas de los EE. UU. La discontinuidad tiene que ver, en cambio, con las diversas formas que ha asumido esa política constante. A su vez, esas formas están determinadas por las características de los enemigos.

Los enemigos “históricos” de los EE. UU han sido tres. La “vieja Europa”, desde el periodo colonial hasta la caída de Hitler; el imperio soviético, desde 1947 hasta el derrumbe del muro de Berlín; y el terrorismo internacional islamista, desde el 11.09. 2001 hasta nuestros días. Este último es el legado que ha recibido Obama de Bush.

La política internacional de los EE. UU hacia América Latina no puede, en consecuencias, ser separada de la política norteamericana a escala mundial.

En cierta medida la política de los EE. UU hacia América Latina ha sido una prolongación en suelo latinoamericano de sus luchas hegemónicas mundiales. Del mismo modo, las diversas doctrinas norteamericanas hacia América Latina -comenzando por la Monroe, siguiendo por la del Buen Vecino de F. D. Roosevelt, pasando por la de seguridad nacional “kissengeriana” derivada de la doctrina Truman, la de los “derechos humanos” de Carter, hasta llegar a Obama- no han sido planes para llevar a cabo determinadas confrontaciones políticas y militares, sino al revés: han sido el resultado de esas confrontaciones, productos de la experiencias, simples guías de acción determinadas por la presencia de diversos enemigos y adversarios. En ese sentido, si vamos a hablar de la doctrina Obama, hay que tener en cuenta que no se trata de un proyecto pre-concebido de dominación regional. O para decirlo en breve: la doctrina Obama –si es que existe- no es un producto acabado; se encuentra recién en su fase de elaboración.

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La “paradoja de la continuidad–discontinua” deberá probablemente ser mantenida por el gobierno de Obama. Dicha continuidad puede también entenderse como una doble prolongación: una temporal y otra espacial. Por una lado, prolongación de la política de sus antecesores y por otro, prolongación hacia América Latina de la guía de acción configurada por los EE. UU en la lucha en contra de sus enemigos principales.

Difícil será para Obama encontrar una línea de prolongación temporal hacia América Latina. La razón es simple: ni Clinton ni Bush se preocuparon demasiado de sus vecinos del sur. Si hubiera que poner un nombre a esa ausencia de política, el nombre sería el de “doctrina cero”. O dicho así: Bush más que Clinton, hubo de llevar a cabo una lucha por la hegemonía internacional, lucha que no encuentra casi ninguna posibilidad de prolongación espacial hacia América Latina.

En efecto, mientras en el pasado EE. UU tuvo que vérselas con una “vieja Europa” que no disimulaba sus apetitos expansionistas, o con un “castrismo” utilizado objetivamente como un medio de penetración soviética en el continente, el nuevo enemigo fundamental de los EE. UU, el terrorismo islamista, mostró, al menos durante Bush, poco interés en expandir su área de influencia más allá de sus “fronteras naturales”. En cualquier caso, el terrorismo islamista no podrá jamás encontrar sustentos ideológicos en América Latina como en cierta medida ocurrió con el pensamiento ilustrado europeo y en medida mucho más grande con el “marxismo- soviético”. En fin, el terrorismo islamista es un enemigo regional, mas no mundial.

Lo que sí es posible que ocurra, y de algún modo ya está ocurriendo, es que sobre la base de los múltiples resentimientos dejados por la política norteamericana de la Guerra Fría, puedan consolidarse en el escenario latinoamericano gobiernos “socialistas” estatistas y militares, ideológicamente anti-norteamericanos, gobiernos que estén en condiciones de establecer alianzas con entidades terroristas, o con gobiernos islámicos que protejan al terrorismo islamista. Ya tocaremos ese punto. Lo cierto es que con relación a América Latina, Obama tiene, por el momento, dos posibilidades.

La primera posibilidad es continuar la “doctrina cero” de Clinton y Bush. La segunda, desarrollar una política específica hacia América Latina: una política sin una fuerte connotación planetaria.

Ahora, si leemos los signos preliminares de la nueva política internacional norteamericana, podemos llegar a la conclusión de que la connotación planetaria ha bajado mucho su nivel de intensidad para dar lugar a una suerte de articulación de diversas políticas a ser implementadas frente a diferentes enemigos, adversarios y competidores distribuidos a lo largo y ancho del mundo. En términos más simples: al no existir un “enemigo universal” como fue para los EE. UU el comunismo, asistimos a una cierta pluralización de los enemigos. Esto significa que si bien EE. UU tiene un nuevo enemigo fundamental de carácter no mundial sino regional (el terrorismo islamista) tiene a su vez potenciales enemigos y adversarios en distintas zonas del planeta, los que si se convierten en enemigos reales, podrían alguna vez, articularse entre sí. De ahí que, en continuidad con el de Bush, el gobierno Obama se verá obligado a realizar algunas políticas preventivas. En fin, si hubiera que sintetizar los objetivos de la nueva política internacional norteamericana debemos mencionar por lo menos tres puntos.

1. Resguardar espacios hegemónicos sin intervenir directamente en los asuntos internos de otras naciones

2. Diferenciar entre enemigos fundamentales, adversarios y competidores con el objetivo de convertir a algunos enemigos, reales o potenciales, en simples adversarios o competidores

3. Delegar responsabilidades a determinadas naciones sub-hegemónicas



Intentaremos ver a continuación en que medida estos puntos son compatibles con una nueva política de EE. UU hacia América Latina.

V.

América Latina, guste o no, ha sido un espacio hegemónico de los EE. UU, hecho que fue reconocido por la propia URSS después de Stalin, y no hay ningún indicio de que Rusia, pese a los jugosos negocios que realiza vendiendo material bélico a Venezuela, quiera entrar en disputas con los EE. UU en la región. China, mucho menos. Europa tampoco discute la hegemonía norteamericana en América Latina. Y la mayoría de los gobiernos latinoamericanos, incluyendo algunos del ALBA, aceptan la hegemonía militar, económica, tecnológica y cultural norteamericana, siempre y cuando no se convierta en dominación política, hecho que ni siquiera pretenden los sectores más conservadores de los EE. UU.

Sin embargo, nadie sabe en los EE. UU -en un mundo global en el cual hasta las bombas atómicas están convirtiéndose en productos de exportación- que sorpresas puede deparar el futuro. Nadie sabe que curso pueden tomar las relaciones entre el gobierno militar venezolano y la teocracia persa, para poner un sólo ejemplo. Nadie sabe si aparece, en esas tierras que son tan pródigas en dictaduras, algún dictador enloquecido que enfermo de anti-norteamericanismo tenga la ocurrencia de entregar territorio nacional como base de operaciones de comandos terroristas. Si en 1962 Fidel Castro ofreció Cuba a los misiles soviéticos, arriesgando nada menos que una guerra mundial, nadie sabe que puede suceder si aparece, de pronto, en otro país, alguien tan irresponsable como Castro. En fin, nadie sabe si algún dictador intentará desatar una escalada militar contra naciones vecinas con el propósito de edificar un micro-imperio de carácter regional. De ahí que EE. UU, como toda superpotencia, ha decidido tomar ciertas precauciones. Las siete bases norteamericanas estacionadas en Colombia están destinadas a cumplir esa función preventiva, y si alguien tiene dudas, debe leer el acuerdo firmado entre EE. UU y Colombia en torno a ese tema. Sintetizando dicho acuerdo: no dice nada, absolutamente nada. Pero, por eso mismo, se trata de un silencio muy decidor.

El documento dado a conocer recién el 4 de noviembre del 2009 y firmado el 30 de octubre del mismo año (cuando las bases ya estaban instaladas), relata sobre aspectos tecnológicos con una terminología de avezado tinterillo que oculta lo más obvio: que hay un acuerdo entre los EE. UU y Colombia destinado a limitar simbólicamente el espacio hegemónico que los EE. UU consideran como suficiente y necesario en Latinoamérica.

Para cualquier lector que posea un mínimo de sentido común queda claro de que no se trata sólo de una medida preventiva –aunque también lo es- en contra de la Venezuela de Chávez. La verdad es que los EE. UU si quieren proceder en contra de Venezuela no necesitan establecer muchas bases en Colombia. Basta un buen porta-aviones: así de simple. Tampoco se trata sólo de, como dice el documento, cooperar en la lucha en contra del narcotráfico. Si Uribe quiere liquidar de veras el narcotráfico, no necesita cohetes de larga distancia. Basta –como dijo un ducho periodista colombiano- que mire a su alrededor, y punto.

Ahora bien, el propósito de resguardar espacios hegemónicos en América Latina parece difícil de corresponder con el de no intervención en los asuntos internos de las naciones latinoamericanas, propósito que parece representar el gobierno Obama. Sin embargo, lo uno es condición de lo otro. Sólo sobre la base de mantener asegurados sus límites hegemónicos puede una superpotencia como EE. UU permitirse no intervenir en los destinos de otras naciones. En ese sentido el principio de no intervención sustentado por el gobierno Obama recuerda en muchos aspectos a la política del Buen Vecino que representó Franklin D. Roosevelt a partir del año 1932.

De acuerdo a Roosevelt, EE. UU –que al igual que en los días de Obama venía saliendo de una muy profunda crisis económica- debía renunciar a la “política del garrote” y a todo tipo de ambiciones imperiales a fin de establecer la primacía de la política en sus relaciones con América Latina. En términos actuales: se trataba de imponer el principio del ejercicio de hegemonía por sobre el de dominación. Es en el marco de la reactivación de esta nueva-antigua política donde se explica el proyecto de Obama para levantar el embargo a Cuba, hecho que en EE. UU y en América Latina tendría un enorme significado simbólico. Entre otras cosas significaría la despedida definitiva de la lógica de la Guerra Fría, el adiós del “garrote”, el comienzo de una nueva cooperación transcontinental, en fin: la realización definitiva de las visiones de Roosevelt.

Para que esas visiones sean realidad, los Castro sólo deberían realizar algunas mínimas concesiones, entre otras, liberar a los prisioneros políticos que mantienen en sus mazmorras. Mas, hasta ahora, los Castro, bajo el pretexto ideológico de la “defensa del socialismo” no parecen dispuestos a realizar muchas concesiones. La verdad, los Castro necesitan del embargo para culpabilizar a alguien de la terrible miseria en que han convertido a la isla. Hay, además, otra razón adicional y quizás la más decisiva.

La dictadura de los Castro se encuentra definitivamente embarcada en el proyecto de Chávez destinado a construir una alianza militar y política intercontinental anti-norteamericana. De tal manera, mientras los hermanos dictadores cuenten con la protección de Chávez, un giro de Cuba en dirección democrática parece ser mas bien una quimera. A su vez, el proyecto micro-imperial de Chávez necesita de la imagen de un imperio agresivo contra el cual proyectar su ideología (pseudo) bolivariana. En otros términos: Chávez necesita que EE. UU intervenga abiertamente en Latinoamérica para iniciar, en un clima de hipertensión internacional, su supuesta “lucha de liberación” en contra del “imperio”. Sin ese “imperio” Chávez no es nada, o muy poco. No hay que olvidar en ese sentido, que el gobierno militar venezolano es un sedimento de la Guerra Fría. En cierto modo, Chávez y sus secuaces quieren obligar a Obama a intervenir en América Latina con el reaccionario objetivo de restaurar el clima de tensión que vivió el continente durante la época del “socialismo real”. Y casi estuvieron a punto de conseguirlo en Honduras.

El absurdo golpe de junio del 2009 que llevó a Roberto Micheletti al gobierno de Honduras permitió a EE. UU no sólo mostrar su ninguna injerencia en la aventura golpista (hecho inédito). Además, su gobierno condenó abiertamente el golpe. De este modo, y gracias al golpe en contra de Zelaya, Obama pudo situarse en la tradición de Roosevelt, Kennedy y Carter. Dicho posicionamiento tuvo más valor que cien discursos. Sin embargo, EE. UU no pudo eludir la responsabilidad de intervenir en Honduras.

Dos hechos obligaron a los EE. UU a intervenir diplomáticamente en Honduras. El primero, que aparte de la buena voluntad de Oscar Arias no había ninguna institución en condiciones de cumplir funciones mediadoras entre los dos bandos en conflicto. Con la OEA -ese espejo de la miseria democrática de América Latina- no se podía contar y Brasil, país llamado a ejercer un rol hegemónico en el continente, practicaba como siempre la política del avestruz. El segundo hecho fue que la fracción militarista del ALBA (Chávez, Ortega y los Castro) preparaba, con el pretexto de restituir a Zelaya en el poder, una insurrección en Honduras que podría haber derivado en una guerra civil de enormes consecuencias para toda la región. Era necesario pues sacar el problema de las tenazas de Chávez, lo que EE. UU, a duras penas, consiguió.

Prácticamente todas las negociaciones entre los dos bandos hondureños han contado con la mediación norteamericana. Los latinoamericanos –incluyendo al ex presidente chileno Ricardo Lagos- no han pasado de ser figurines decorativos. Tarea muy difícil para los diplomáticos estadounidenses si se toma en cuenta que ellos hubieron de mediar entre dos presidentes ilegítimos. El uno, Zelaya, legítimo de origen pero ilegítimo de ejercicio (violó la Constitución). El otro, Micheletti, ilegítimo de origen, mas no de ejercicio. En fin, gracias a Honduras, la diplomacia norteamericana guiada hábilmente por la mano de Thomas Shannon, ha aprendido que intervenir cuando no hay otra alternativa no significa seguir una línea intervencionista.

Justamente el hecho de que la política norteamericana no sea esencialmente intervencionista ha convertido a Obama en objeto de las más duras críticas que provienen, como suele ocurrir, desde posiciones de la ultraizquierda y de la ultraderecha latinoamericana. Desde la ultraizquierda representada por Chávez, se acusa a Obama de no intervenir a favor de Zelaya. Desde la ultraderecha se acusa a Obama no intervenir no sólo en contra de Zelaya sino, además, en contra de Chávez.

Por cierto, que Chávez gobierne Venezuela es un motivo que alegra tanto a los EE. UU como el hecho de que Ahmadineyah sea el gobernante de Irán. Naturalmente los EE. UU preferirían que en Venezuela gobernara un demócrata ceñido a la letra de la Constitución y las leyes. Es evidente también que en los EE. UU sería visto con muy buenos ojos que Chávez fuese derrotado políticamente por la oposición. Probablemente, si la oposición se constituye en alternativa de poder, podrá tal vez contar con una u otra ayuda de los EE. UU de la misma manera que los sandinistas contaron con la ayuda de Carter en contra de Somoza. Sólo una cosa no pueden hacer los EE. UU en Venezuela: asumir el papel que la oposición venezolana no ha sabido o podido cumplir.

Mientras en Venezuela (o en Nicaragua) no surja una alternativa democrática, EE. UU, de acuerdo a su nueva política internacional, sólo puede limitarse a evitar males mayores como ya lo hizo en Honduras, o intentar neutralizar a Chávez y a los suyos mediante políticas de contención, tratando de convertir al menos por un tiempo a sus enemigos en simples adversarios políticos. Hacer lo contrario sería volver a los tiempos de la Guerra Fría y eso es precisamente lo que quiere evitar el gobierno norteamericano. En ese sentido Obama sigue la línea de Bush quien se dejó provocar e insultar por Chávez hasta límites indecibles sin pisar jamás las trampas tendidas por el diabólico autócrata.

El problema más grave con que tropieza la nueva guía de acción norteamericana es que hasta ahora no ha encontrado una nación o grupo de naciones a las cuales delegar responsabilidades hegemónicas en la región. Brasil, sin duda, es la nación predestinada para jugar ese rol. Pero hasta ahora Brasil ha concentrado todos sus esfuerzos en su notable desarrollo económico.

El gobierno de Lula ha llevado a convertir Brasil en una gran potencia económica y por lo mismo, el astuto presidente ya tiene un lugar reservado en la historia de su país. Sin embargo, Lula ha renunciado a dar un perfil político más definido a su gobierno. Su actuación como presidente ha sido más bien la de un gerente de un enorme consorcio llamado Brasil S. A. En ese proyecto Lula ha hecho lo que un gran empresario sabe hacer: actuar como el “amigo de todos”. Posición que si en la economía es entendible, en política resulta fatal. En fin, frente a la demanda política de Obama, no ha habido ninguna oferta política de Brasil.

Desde la época de Kissinger, cuando EE. UU delegó todos los problemas militares del Sudeste asiático a la China de Mao, los EE. UU saben que ya no son la única potencia mundial. Saben además que el rol auto-asignado por Reagan, el de policía mundial, es imposible de ser cumplido en un mundo multi-polarizado. Saben, por ejemplo, que el tema Irak no puede ser solucionado sin una mínima colaboración de Irán. Y en espera de que alguna vez las corrientes que siguen al reformismo de Jatami se impongan al fundamentalismo radical de Jamenei, necesitan los EE. UU del concurso de Rusia cuyo gobierno mantiene con el de Irán excelentes relaciones diplomáticas. Pero para que los rusos colaboraran, el gobierno Obama hubo de levantar el cerco militar con que Bush rodeó a Rusia, tarea que sólo hoy es posible ya que EE. UU -después de la aventura antinorteamericana del trío Putin, Schröder, Chirac- ha reconstituido su tradicional alianza con el eje formado por Inglaterra, Francia y Alemania. En América Latina en cambio, debido entre otras razones, a la ausencia de vocación política de Brasil, hay un enorme vacío de representación democrática, vacío hacia donde avanza el ALBA del castro-chavismo.

No es ningún misterio que ya el ALBA no es sólo un bloque comercial. Es, antes que nada, una alianza de gobiernos de tendencias autocráticas con objetivos muy precisos. En ese sentido es posible encontrar en el ALBA dos fracciones. Una es la fracción militarista que en este momento ejerce su hegemonía, fracción formada por Cuba, Venezuela, Nicaragua y, hay que decirlo de una vez: por las FARC, las que unidas con las llamadas “milicias bolivarianas” deberán constituir, de acuerdo al alucinado imaginario chavista, el germen de un nuevo “ejército libertador” en contra del “imperio” y sus representantes (léase: Colombia). La segunda fracción no es tan militarista; es más bien estatista y “social”, y está formada por países como Bolivia, Ecuador y Paraguay. Ahora, que estas tres naciones sean hegemonizadas por un proyecto más militarista que político, no sólo es responsabilidad de sus gobiernos. Es también responsabilidad de la apatía política del gobierno Lula y de la incapacidad y torpeza de los gobiernos democráticos de la región para formar un bloque político que frene las pretensiones militaristas del ALBA.

En fin, de una u otra manera, las naciones democráticas del continente deberán, tarde o temprano, articularse entre sí y con un Brasil más político que el actual. Frente a la alianza anti-democrática y militarista representada por los miembros del ALBA, deberá surgir alguna vez, más allá o más acá de la OEA, una alianza democrática de naciones latinoamericanas. De la misma manera, Brasil tendrá que asumir el liderazgo político que objetivamente le corresponde: ése es su “destino manifiesto”. Mas, si todo eso no ocurre, no será culpa de la “doctrina Obama”. Digámoslo desde ahora.

Tomado de : E Elecciones. Net

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Hoja curricular de Fernando Mires.-


Nacido el 23 de febrero de 1943 en Santiago de Chile, Profesor en la Universidad de Oldenburg, Alemania, autor de numerosos artículos y libros sobre filosofía política, política internacional y ciencias sociales, publicados en diversos idiomas. Entre sus libros publicados en castellano, destacan:

Fundamentos del Estado (Concepción; Chile, 1973) Chile, del Frente Popular a la Unidad Popular (Buenos Aires 1974). Chile, los Militares y el Poder (Buenos Aires 1975) Cuba La Revolución no es una Isla, (Medellín 1978). En Nombre de la Cruz, (San José 1984, Buenos Aires 2006). La Colonización de las Almas (San José 1985, Buenos Aires, 2007). El Subdesarrollo del Marxismo y otros ensayos (Québec, Quito, 1986) La Rebelión Permanente. Historia de las revoluciones sociales en América Latina (México 1989) El Discurso de la Naturaleza (San José y Santiago de Chile 1991, Buenos Aires 2001). El Discurso de la Indianidad (San José, Quito 1992) El Discurso de la Miseria (Caracas 1994) El Orden del Caos (Caracas 1995, Buenos Aires 2006) La Revolución que nadie soñó (Caracas 1997, Buenos Aires 2008) El Malestar en la Barbarie (Caracas 1998, Buenos Aires 2005) Teoría Política del Nuevo Capitalismo (Caracas 2000). Civilidad. Teoría Política de la modernidad (Madrid 2001) El Fin de todas las Guerras (Santiago 2001) Teoría de la Profesión Política (Caracas2002) Crítica de la Razón Científica (Caracas 2003) El Imperialismo Norteamericano no existe y otros ensayos (San Juan, Puerto Rico, 2004) Introducción a la Política, (Santiago 2004) Islamismo (Santiago 2005, Buenos Aires 2006) El pensamiento de Benedicto xvl (Santiago 2006, Buenos Aires 2007) Al Borde del Abismo (México/ Caracas 2007) El Libro del Amor (será publicado en Buenos Aires, 2010) . SOMOS (....)


Fernando Mires se diplomó de profesor de historia en Chile en (Universidad de Chile)1965. 1967-1968 Estudios de Post-Grado (Historia Moderna): Universidad Carolina de Praga. En 1969, fue nombrado Profesor en la Cátedra de Historia de América Latina. Instituto de Sociología, Universidad de Concepción, Chile. En 1974 hubo de abandonar su país como consecuencia del golpe de Estado. En 1975 asumió funciones de docencia y de investigación en el Instituto de Sociología de la Universidad de Oldenburg, Alemania. En 1978, obtuvo en Alemania el doctorado en Ciencias Económicas y Sociales. En 1991, obtuvo el título de Privat Dozent en el área de Ciencias Políticas, el más alto grado académico que confieren las universidades alemanas. En 1995 fue nombrado Profesor Titular en el Instituto de Ciencias Políticas de la Universidad de Oldenburg, Alemania (Política internacional y Teoría Política)
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sábado, 31 de octubre de 2009

El Crimen, Chavez y el Eslabon Perdido...



En mis escritos de 1978 a 2002 he venido sosteniendo que la participación popular organizada se convierte-en si misma- en un órgano democrático y accesible de comunicación social, que supera a los llamados medios de comunicación.
Estos medios de comunicación son en realidad tan solo medios de información por ser unidireccionales y verticales,no permitiendo al publico retroalimentar lo que se les informa.
Por diversas razones la situacion de la comunicacion interna y externa de un pais permanece igual desde que en la época de los sesenta -setenta fuera estudiada por la Comision Mac Bride a petición de UNESCO ,que utilizo en aquel entonces dos países como "standares" de esa información viciada.

Hoy día permanece solo EUA (virtiendo información capitalista ) y la URSS ha sido sustituida por el eje Cuba-Venezuela-Nicaragua-Libia-Iran ,por nombrar tan solo algunos regímenes dictatoriales que se presentan bajo un palio diferente ,pero hacen exactamente lo mismo que la URSS antes de que fuera derrocada por los procesos de transparencia : " glasnot" y cambio : "pereztroika" ,que dieron al traste con el socialismo marxista-leninista-stalinista,hoy sustituido por un discurso que se presenta como "Socialismo del Siglo XXI " ,pero ses-en el fondo y la forma una reedicion de aquella forma de gobernar,con el agravante de que los "reciclados" que la propician no lo admiten ,refugiándose bajo falsos nacionalismos y otros títulos engañosos.

En este articulo que firma Carmen Beatriz Fernández , se da cuenta de como para analizar el fenómeno de Venezuela, a todas luces el estandarte viciado de esa información oficial espuria , se debe tomar en cuenta lo que ella denomina el "eslabón perdido" : la información que se vierte sobre fenómenos que en vez de ser analizados de manera "episodica " requieren analizarse desde el punto de vista "temático".

Es claro que no basta con el enunciado del tema para hacer conciencia entre los estudiosos de tal aserto y mas bien se requiere mas estudio sobre el punto aquí
referido que la autora reduce al tema del crecimiento del crimen en Venezuela,el que obviamente no es fenómeno aislado sino una de las resultantes de una política oficial e ideológica a todas luces equivocada y engañosa,pero que no "impacta" al publico de otros países.

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El crimen, Chávez y el eslabón perdido
Carmen Beatriz Fernández

" Ha sido recientemente difundida la última encuesta de Datanálisis que sugiere un desgaste importante del presidente Chávez y su gestión, tras diez años en el poder. Chávez cae en su intención de voto, aumenta el descrédito en su gobierno, y sobre todo, cae en los niveles de confianza que la gente deposita en él. ¡Ya era hora! exclamarán muchos al saberlo. Y sin embargo, el desgaste presidencial no se compagina con un crecimiento de opciones políticas alternativas, mientras que, por otro lado, Chávez sigue permaneciendo incólume ante la asignación de culpas por muchos de los problemas que conmueven a la sociedad.

La agenda pública de los problemas de los venezolanos señala la primacía de la delincuencia y el crimen como preocupación fundamental. Es una preocupación que agobia a los ciudadanos con tal intensidad que incluso sesga el resto de las respuestas de la encuesta y hace percibir a los demás graves problemas como secundarios. Durante la década que lleva Chávez en el poder la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes casi se ha triplicado, pasando de 19 en 1998 a 52 en la actualidad, y Caracas se ha convertido en la segunda ciudad más peligrosa del planeta (sólo detrás de Ciudad Juárez). Es claro que cada problema tiene un responsable, y los humanos buscamos explicaciones a nuestra cotidianidad asignando esas responsabilidades, como parte de un esfuerzo natural por comprender y asir el problema. El caso curioso es que Chávez no parece ser percibido como el culpable del incremento de la violencia en el país por una mayoría de la población. ¿Qué secreto emplea Chávez para no ser percibido como el responsable de su desgobierno?
Durante mucho, probablemente demasiado, tiempo, el presidente Chávez no fue culpable de nada de lo que ocurría en el país. Un buen sustentado mensaje sobre "los oprobiosos 40 años del puntofijismo y los desmanes de AD y COPEI" logró dos cosas entre sus electores: una asignación de culpas al pasado y la extensión del plazo en el que un gobierno normal comienza a recibir demandas de soluciones por parte del electorado. Pero el de Chávez nunca fue un gobierno "normal" y allí radica buena parte de sus éxitos políticos. Gobiernos convencionales inculpaban al gobierno anterior y decían heredar un lastre, pero Chávez inculpó a los 40 años de democracia, como todo, logrando con ello una extensión de su propio plazo en el imaginario colectivo y la disminución de expectativas de soluciones rápidas a los problemas estructurales. Esa primera fase de "culpas cero" duró un buen tiempo, hasta que el discurso se agotó y el electorado chavista comenzó a culpar de los problemas del país al entorno presidencial. Chávez en esta segunda fase tampoco era responsable directo, su única culpa se limitaba a no escoger bien a sus ministros y a la gente de su entorno. Hoy en día poquísima gente cree que los ministros sean culpables de nada, tampoco la oposición, y los oprobiosos 40 años ya ni aparecen. Sin embargo, todavía no es Chávez del todo responsable de los problemas acuciosos del país y en la asignación popular de culpas cobra menos de los que merece. ¿Por qué el elector no hace aún una clara asociación entre el crimen y sus responsables? Aún falta una pista en esta escena del crimen...
Hace ya varios años, académicos de la Universidad de California descubrieron que la forma cómo los medios de comunicación cubren las noticias y enmarcan esa cobertura noticiosa hacen que la gente identifique responsables de una u otra forma. Hay dos maneras básicas de cubrir las noticias y eventos: de manera episódica y de manera temática. La cobertura episódica del crimen, por ejemplo, hace énfasis es aspectos concretos de la violencia: "fue asesinado en un bar tras una disputa" o "bala perdida mató a niño en Petare". Tomas de una madre que clama por justicia o un reporte del victimario y su maldad, son también formas episódicas de cubrir la violencia. La cobertura temática, por otra parte, se enfoca en un contexto más amplio, es más abstracta, más estadística y trata el tema desde una perspectiva de políticas públicas. Ambas formas de cobertura noticiosa son importantes, una va más a lo emocional, y otra se dirige a lo racional. Ahora bien, el hallazgo básico del profesor Iyengar y otros académicos es que el factor que más influye en la asignación de responsabilidades es la manera cómo la cobertura del crimen esté enmarcada: los ciudadanos que están expuestos a la cobertura episódica del crimen tienden a asignar las culpas a los criminales como individuos, y sus motivaciones particulares. Por otro lado, una cobertura temática de las noticias tiende a que el público asigne las responsabilidades de las acciones (o inacciones) al gobierno y las fuerzas de la sociedad, como un todo.

Parece evidente que la mayor parte de nuestra cobertura noticiosa del crimen se hace de manera episódica y no temática. El eslabón perdido está en los medios. Y sospecho que el presidente Chávez lo sabe..."
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lunes, 26 de octubre de 2009

CUATRO NOTICIAS PREOCUPANTES EN AMERICA CENTRAL


Curiosamente con la entronización de Chavez en Venezuela, la posición insípida y acomodaticia de la OEA en manos de Insulza , la intervención neocolonialista de España y la llegada al poder de Obama ,se están dando en América Central procesos que algunos medios de la derecha tradicional califican con fuertes epítetos.

Ahora este nuevo medio digital llamado: Proceso Digital , reitera en cuatro artículos concatenados lo que parece una tendencia que se va aclarando. Esa tendencia apunta hacia el afianzamiento del proyecto "Socialismo siglo XXI" con la anuencia de gobiernos débiles en América Latina ,la colaboración de gobiernos en Europa y la mirada entre-cerrada del actual gobierno norteamericano.

Este nuevo Blog trae varias noticias sobre la región centroamericana,que aunque parecen retazos ,si se unen llaman a honda preocupación:


Art. 1: Infierno económico espera al futuro presidente


Tegucigalpa - El ánimo actual que impera en los principales candidatos presidenciales y la sonrisa que esbozarían en caso de ser favorecidos por los votantes el 29 de noviembre próximo, declarándose triunfadores, desaparecería en los primeros días de gobierno ante el infierno económico que le espera al triunfador en las urnas.
Tercería y elecciones, escenarios posibles ante ofuscación en el diálogo
Tegucigalpa. La figura de una “tercería” para gobernar el país, así como la realización de las elecciones en noviembre próximo, siguen siendo los escenarios viables que permitirían una salida a la crisis política que vive Honduras, tras fracasar los intentos de diálogo entre los representantes del depuesto Manuel Zelaya y el presidente interino, Roberto Micheletti, por la ofuscación e intolerancia de las partes.
Tegucigalpa – Tras lograr tener influencia en los países centroamericanos de Nicaragua, El Salvador y Guatemala y mientras libra una intensa batalla para tener a Honduras a su alcance, el mandatario venezolano Hugo Chávez busca extender ahora su influencia a las dos repúblicas centroamericanas del sur que le han sido esquivas hasta el momento, Costa Rica y Panamá.

Chávez busca su estrategia expansionista del sur del continente y su meta, más parecido a un sueño imposible, es derrotar a Estados Unidos, de ahí sus circenses llamados en la pasada asamblea general de las Naciones Unidas a su colega estadounidense, Barack Obama, a que se convierta al socialismo del siglo XXI, la última ficción lanzada por los que fracasaron en el socialismo real del siglo XX, solo que ahora con otro presentador.


En ese sentido el mandatario venezolano hecha raíces en la región con su base central en Nicaragua, donde el retorno del Frente Sandinista con Daniel Ortega al poder le dio las herramientas para buscar el control del istmo centroamericano.


Con el triunfo del centroizquierdista Alvaro Colom en Guatemala y la última perla que fue el gane del Frente Farabundo Martí en El Salvador, Chávez fortalece sus dominios en el istmo, en contraste desproporcional con Sudamérica, donde únicamente las pobres naciones de Bolivia, Ecuador y Paraguay le sirven de comparsas, mientras las pujantes economías de Brasil, Chile, Colombia y Perú mantienen la distancia.


El caso de la Argentina de los Kirchner está marcado por el aprovechamiento del dispendio de fondos chavistas para venderles desde bonos y sustituir a Colombia como proveedora de alimentos.


En el caso hondureño, Chávez tenía el control a través del destituido Manuel Zelaya, pero tras su salida del poder, el pasado 28 de junio, la situación se le ha complicado, pero el mandatario venezolano no se da por vencido y lucha tenazmente para lograr su restitución.


En ese sentido la habilidad táctica exhibida es grande, ya que Chávez y su padre ideológico, como suele llamar a Fidel Castro, han acudido a la ineficiente Organización de Estados Americanos (OEA) para lanzar el continente contra las autoridades hondureñas, mientras ellos se quedan afuera para no ser vinculados.


Así, el trabajo queda en manos del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, así como de sus socios políticos y económicos como son Brasil, Argentina, México y España y sorprendentemente lograron una alianza táctica con Estados Unidos, que alineó su política exterior, en el caso hondureño, a los intereses chavistas.


La Casa Blanca de Barack Obama, queriendo demostrar que existe una nueva dirección estadounidense para Latinoamérica, ha usado Honduras como experimento y así busca satisfacer las quejas de los sudamericanos.


Obama, como todo un Chamberlain del siglo XXI, quiere contener a Chávez y el grupo izquierdista sudamericano ofreciendo de sacrificio a Honduras.


Art. 2. Ofensiva

Ahora Chávez se concentra en establecer avanzadas en Costa Rica y Panamá, lo cual ha encendido las alarmas de los dos gobiernos de la región.


En Panamá, la expansión chavista, disfrazada de solidaridad bolivariana, tiene como coartada la asistencia a las empobrecidas comunidades indígenas.


En ese sentido, personal diplomático venezolano en Panamá acudió a actividades de las comarcas de los diversos pueblos indígenas sin informar previamente a la Cancillería panameña, desatando el enojo del gobierno de Ricardo Martinelli.


Inmediatamente el vicepresidente y canciller panameño Juan Carlos Varela exigió una explicación a la misión diplomática venezolana y requirió a su embajador Jorge Luis Durán a una cita a la sede del ministerio de Relaciones Exteriores del país canalero.


Los venezolanos manifestaron que respondieron a “invitaciones” de los pueblos indígenas para debatir los problemas latinoamericanos, donde los temas, por supuesto, fueron el regreso de Zelaya al poder y pedir a Colombia que no ejerza soberanía en su territorio y autorice a personal militar norteamericano operar en siete bases militares colombianas.

Art. 3. Bases de Paz


Mientras en Costa Rica la estrategia intervencionista chavista ya provocó oficialmente la “preocupación” del gobierno por la instalación de supuestas bases de paz realizadas por la embajada venezolana en San José.


El ministro de la Presidencia, Rodrigo Arias, hizo pública una nota para expresar su preocupación por el asunto y ordenó una investigación oficial sobre el tema.


“Estamos preocupados al respecto. Me parece que todos los países deben ser respetuosos de los asuntos internos de nuestro país. Por eso mismo se le ha solicitado a la Cancillería que haga una valoración mucho más amplia de en qué consiste este proyecto”, expresó Arias sobre el tema a la prensa costarricense, según una nota de su despacho de prensa.



“Me parece que no debe haber ninguna intervención de ningún Embajador o país extranjero en los asuntos propios de Costa Rica y yo creo que este proyecto, hasta donde lo conocemos hoy, tendría roces con lo que establece la Convención de Viena - que regula las relaciones diplomáticas entre los Estados - y por eso queremos que la Cancillería haga una valoración mucho más profunda”, añadió el Ministro.


“Costa Rica es respetuoso de los principios de no intervención y de autodeterminación de los pueblos y pedimos a los países cercanos ese mismo respeto”, concluyó Arias.

Chávez lleva a cabo su expansión política en la región utilizando como fachada lo que llama Proceso de Integración Bolivariano y que no es más que controlar los gobiernos de Sur y Centroamérica con sus ideas faraónicas.



Art. 4. Sica y BCIE bajo su control



Con el acceso a Guatemala, El Salvador (por medio del FMLN) y Nicaragua, ahora Chávez busca tener la influencia directa en Costa Rica y Panamá con lo que tendría bajo su control el istmo centroamericano y con ello el llamado Sistema de la Integración Centroamericana (Sica) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), los organismos claves en la política y economía de la región.


Asimismo, es miembro de los dos entes la República Dominicana, que de hecho es otro aliado controlado por Chávez, ya que es integrante de Petrocaribe y ya adeuda más de 700 millones de dólares.


Además Caracas busca comprar la refinería petrolera recientemente nacionalizada tras adquirir las acciones de una transnacional petrolera.


Con ello Chávez controla la mayoría de votos en el Sica y el BCIE, lo que convierte a Caracas en la voz dominante en la región centroamericana, dejando a Estados Unidos sin interlocutores cercanos.


Y lo anterior ya quedó evidenciado con el caso de Honduras, donde la mayoría chavista en el Sica y el BCIE mantienen medidas contra Honduras, a pesar de ser un Estado fundador de ambos organismos internacionales.


Pero la adhesión a Chávez de Guatemala, El Salvador, Nicaragua y República Dominicana, así como la colaboración política de España, Argentina y otros ha hecho que el BCIE responda más a Caracas que a sus tradicionales responsabilidades de financiar la integración centroamericana.


De hecho en círculos financieros de la región centroamericana el BCIE es llamado ya como el “Banco Chavista de Intervención Económica”, en lugar de su original nombre.


Y de lograr llegar a tener influencia en Costa Rica y Panamá, el dominio de Chávez sería completo en la región, relegando a la Casa Blanca a posiciones secundarias con la complacencia de Obama y la secretaria de Estado, Hillary Clinton.


Costa Rica acudirá a elecciones el próximo año y los partidos izquierdistas y populares tienen ahora gran influencia, mientras los tradicionales partido Liberación Nacional del presidente Oscar Arias y el de Unidad Social Cristiano (PUSC) vienen en declive debido a los escándalos de corrupción en que la clase política tradicional se ha visto envuelta en los últimos años.


En medo de este escenario es comprensible que la mirada de Chávez no se aparte de Honduras, un alfil invaluable en su ajedrez por la supremacía política en el continente.
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NO HAY SANCIONES PARA LA MASACRE...?



La semana pasada ( de cualquier mes, cualquier año...)  más de 150 civiles fueron asesinados cuando fuerzas de seguridad abrieron fuego contra una protesta pacífica por la democracia en Guinea Conakry, en el oeste de África.

Las mujeres fueron violadas y atacadas con bayonetas si intentaban huir: un mensaje aterrador dirigido a un pueblo que está reclamando la elección de un gobierno civil democrático por primera vez.

El pueblo de Guinea necesita desesperadamente del apoyo internacional. Permanezcamos a su lado, enviemos un mensaje claro a la dictadura militar de Guinea y a aquellas fuerzas en África que buscan gobernar con la ley del terror.

Ya es hora de que los regímenes represivos militares lleguen a su fin. Firma la petición y envíala a amigos y familiares ,nos pide la organizacion Avaaz.org

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A pesar de la condena de la comunidad internacional a la violencia y el llamamiento a que el régimen permita elecciones, la junta se aferra al poder, mientras envía preocupantes señales de que el ejército está actuando por su cuenta. La tensa situación amenaza convertirse en una espiral violenta entre facciones rivales o desencadenar un contragolpe militar, lo cual podría tener como consecuencia la propagación de la violencia y la desestabilización de toda la región.

Necesitamos actuar ya. La comunidad internacional debe enviar un claro mensaje: a no ser que el régimen presente la dimisión y permita una transición democrática y pacífica, tendrá que enfrentarse a sanciones selectivas. La Unión Africana y la Unión Europea están considerando revocar visados de entrada e imponer sanciones bancarias a la cúpula gobernante, amante de los viajes y las compras. Esta podría ser la mejor oportunidad de tener un impacto inmediato sin dañar al pueblo de Guinea, quienes necesitan nuestra ayuda desesperadamente. Entregaremos la petición a líderes europeos y africanos durante reuniones fijadas en el mes de Octubre: haz clic en el enlace siguiente para firmar la petición y reenvía este email.

http://www.avaaz.org/es/guinea_stop_the_crackdown

El líder militar de Guinea, Capitán Moussa Dadis Camara, alcanzó el poder a través de un golpe militar el pasado año. Entonces aceptó dar un paso al costado y permitir elecciones democráticas el año que viene, pero luego de meses de tensión ha retirado su promesa. El pueblo de Guinea ha sufrido 50 años de dictaduras brutales y corruptas. Decenas de miles de civiles que participaron en las marchas de la semana pasada clamaban por el fin de la dictadura y se manifestaban en contra de su candidatura en las elecciones.

La violencia contra la población fue brutal. Un testimonio recogido por la organización Human Rights Watch narra: "Vi a los Boinas Rojas (una unidad de elite dentro de la junta) atrapar a algunas mujeres que estaban intentando huir, arrancarles las ropas e introducir sus manos en sus partes íntimas. Otros golpeaban a las mujeres, también en sus genitales.... las mujeres gritaban".

Una acción firme es necesaria no sólo para dejar en claro que rechazamos la represión violenta de la gente que, en cualquier parte del mundo, se manifieste por un gobierno transparente y democrático. Del mismo modo, lo que suceda en Guinea afectará a una serie de jóvenes democracias en África, donde candidatos a dictadores están siguiendo de cerca la reacción de la comunidad internacional. Ha llevado muchos años construir una frágil paz en países vecinos como Sierra Leona y Liberia. Si Guinea explota, ellos también podrían estar en riesgo.

También hace falta una comisión internacional que investigue los actos de violencia y que el ejército se vuelva a sus barracas. Pero pasada una semana de la masacre, los líderes opositores continúan detenidos y el Capitán Camara elude su responsabilidad por los acontecimientos violentos, culpando a la oposición y prohibiendo toda reunión pública, que ve como "subversiva". Envía así un claro mensaje de que no está dispuesto a dar marchar atrás tan fácilmente ni a doblegarse ante la comunidad internacional.

La Comunidad Económica de los Estados de África Occidental ha nombrado un negociador para Guinea. Pero cualquier negociación debe ser respaldada por una fuerte presión internacional. De otro modo, el régimen podría perpetuarse, apoyado en las riquezas minerales del páis y en su poderoso ejército. Una política de sanciones selectivas por parte de la UE y la UA, que afecten a los líderes militares personalmente, puede ser crucial, no sólo para evitar más derramamientos de sangre, sino para poner los pilares de la transición democrática.

http://www.avaaz.org/ea/guinea_stop_the_crackdown

El pueblo de Guinea necesita desesperadamente del apoyo internacional. Permanezcamos a su lado, enviemos un mensaje claro a la dictadura militar de Guinea y a aquellas fuerzas en África que buscan gobernar con la ley del terror: es hora de que los regímenes represivos militares lleguen a su fin. Firma la petición y envíala a amigos y familiares:

http://www.avaaz.org/es/guinea_stop_the_crackdown

Con esperanza,

Alice, Luis, Benjamin, Ricken, Graziela, Paula, Pascal, Iain y todo el equipo de Avaaz.

Más información:

# "Dictador de Guinea prohibe protestas", La Jornada:
http://www.jornada.unam.mx/2009/10/01/index.php?section=mundo&article=024n4mun

# "Guinea: al menos 157 muertos por la represión", Clarín:
http://www.clarin.com/diario/2009/09/30/elmundo/i-02008882.htm

# "Dos días de luto por la muerte de 160 personas en represión en Guinea Conakry", European Pressphoto Agency:
http://www.google.com/hostednews/epa/article/ALeqM5jKZEZDGoQZZpy26qVhWuZsrM1tsg
#

# Testigos de la masacre y las violaciones. Human Rights Watch:
http://www.hrw.org/en/news/2009/09/29/guinea-detener-ataques-violentos-contra-los-manifestantes

# "África impondrá sanciones contra el líder golpista de Guinea", EFE:
http://www.adn.es/internacional/20090918/NWS-2843-Guinea-Africa-sanciones-impondra-golpista.html


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ECONOMIA DEL CONOCIMIENTO

ECONOMIA DEL CONOCIMIENTO: Un tema de moda ,pero que suele pasar desapercibido para muchos, es desglosado con sencillez por el analista Dr. Walter Rubén Hernández Juárez .
En efecto el planeta se sigue debatiendo en la linea de la ideología como el desideratum y el epitome del esfuerzo humano para poner las sendas del progreso ,sea en lineas capitalista o neomercantilistas o en lineas marxistas o socialistas del siglo XXI. La verdad es que ambos modelos estan agotados desde hace mucho tiempo y es ya hora de que volvamos los ojos a nuevos derroteros. He aqui un camino que se nos ofrece.

Nos dice el Dr. Hernandez Juarez:

Más allá de la crisis económica, América Latina, como región, necesita invertir en educación, en conocimiento, para revertir el retroceso en materia política, el auge de gobiernos populistas, aumento de demagogia, pobreza, injusticia social, violencia, daño al medio ambiente e inmigración, no solo de mano de obra, sino de cerebros.

Ejemplo, Argentina, en 1900 uno de los países más ricos, Buenos Aires, la 5ª ciudad del mundo. En 1960, a pesar de desastrosos gobernantes y dictaduras, seguía siéndolo. ¿Por qué? Porque en ese momento, la 3ª parte de la economía mundial era agricultura, otra 3ª parte era industria y el resto, servicios. Por servicios, entendemos conocimientos: no son mozos, ni gente que hace comida. Son personas que sacan patentes, consultores, los que hacen seguros, hacen leyes, investigación tecnológica, hacen programas de computación.

Desde 1960 al 2000 hubo un cambio. Hoy, El 4% de la economía mundial es agricultura, no porque la agricultura en términos de volumen o numéricos sea menor, más bien es el doble; sino porque la economía mundial creció a tal nivel en los otros aspectos que la agricultura parece, comparativamente, mucho menor.

La industria sigue siendo una 3ª parte de la economía mundial. Los servicios, son casi dos 3ª partes del crecimiento mundial.

Y los servicios se manejan con otros idiomas: el digital, el genético, el intelectual, a los que se accede por medio del conocimiento y donde se marca la diferencia, distintiva, entre la vieja y la nueva economía, la Economía del Conocimiento.

En una Economía del Conocimiento -donde se genera mucha riqueza a corto plazo y se depende del conocimiento digital, genético e intelectual- la economía de un país puede crecer o disminuir en poco tiempo.

Esto tiene serias consecuencias para países que no entienden por qué tienen que darles educación a sus ciudadanos, por qué hay que darles seguridad ciudadana y por qué hay que respetar los derechos humanos. Eso explica porque, de cada 100 estudiantes que China manda a USA, sólo regresan 15.

Mientras, aquellos que producen petróleo, uranio, trigo o ganado, se vuelven cada día más pobres. En términos de índices económicos, un commodity, un bien básico, una materia prima, vale hoy la 4ª parte de lo que valía al fin de la 2ª Guerra Mundial.

Los países que siguen tratando de vender materias primas sin conocimientos, son cada día más pobres y los más ricos no son los petroleros, a menos que uno considere como grandes potencias a Nigeria, Arabia Saudita, Irak, Irán, México o Venezuela.

En 1985, México, Brasil, Argentina y Corea del Sur, juntos, generaban más o menos el mismo número de patentes anuales que USA.

¿Por qué nos debe importar el número de patentes que se generan en USA por año? Porque en una Economía del Conocimiento si uno no genera conocimientos, los protege y los vende, no tiene de qué vivir. El registro de patentes nos da una idea del desarrollo de la investigación, la tecnología, el conocimiento en un país. De 1985 al 2000, el número de patentes generado en México, Brasil y Argentina se duplicó, cerca de 100 patentes en cada uno de estos países de América Latina. La mala noticia, es que en el mismo período, Corea del Sur aumentó de 50 patentes anuales a 3.400 patentes. Sólo la compañía coreana Samsung llego a ser cuarto productor de patentes totales en USA.

El mundo transita de una economía de bienes básicos a una Economía del Conocimiento, esa tendencia nos sirve para saber que país va a ser más rico a corto plazo y cual más pobre.

Otro ejemplo, México, un Tratado de Libre Comercio con USA, aumentó sus exportaciones. Además, hizo ajustes, dos décadas de hacer ajustes, pero tienen un problema: a la hora de ver quiénes ocupan los primeros 15 lugares de patentes en México, son Procter & Gamble, 3M, Basf, Kimberley Clarke, Bayer, Pfizer, Novartis, Hoesch, Johnson & Johnson, AT&T, Samsung, Ely Lilly, Loreal, Motorola y Good Year, ninguna mexicana. Si esos son los que generan patentes y venden conocimiento, no hay que ser economista para saber qué les pasa a los ingresos de los mexicanos, así tengan baja inflación, ajustes financieros y sigan los programas del FMI. México privatizó: de 1.155 empresas, quedaron con 206 y por la venta de unas 900 obtuvieron US$ 24.000 millones, pero olvidaron que una vez que se privatiza también hay que regular y cuidar que la gente se porte bien, aún en el sector privado. No regularon los bancos y tuvieron una crisis bancaria que les costó US$ 105.000 millones, el 18% del PBI. Consecuencia de la economía es que se puede mover la riqueza física.

Otra consecuencia es que se puede mover la riqueza intelectual. A una persona que habla el lenguaje intelectual, la opción de quedarse en un laboratorio de un país que no apoya la creación de nueva riqueza, que no apoya laboratorios, que no es competitiva, que no le brinda educación, no es la mejor.

El país que encuentra a los mejores ciudadanos de otro país, se los lleva. Son más valiosas esas mentes que llevarse una mina o el petróleo.

El conocimiento es lo que cuenta. Los países que no le pongan atención a sus recursos humanos, a su educación, a su gente que puede generar patentes, ideas, empresas....acabarán quebrando.

En 1999, IBM generó 2.685 patentes en USA y 167 países del mundo juntos generaron 2.500 patentes. Una sola compañía generó más conocimiento y vendió más patentes que casi todo el mundo. Hay países y compañías, que entienden este idioma y acumulan patentes en estos idiomas; hay países que todavía no quieren saber.

En el 2002, en USA, el número de patentes biológicas y de biotecnología excedió el número de patentes de computadoras y telecomunicaciones.

Mientras tanto, en América Latina, exportamos cada vez más y tenemos un salario mínimo que es 30 % del de 1976.

Cambiamos Presidente y ministros y los países son cada vez más pobres.

Y esto porque la agenda de desarrollo económico es equivocada, seguimos discutiendo, como prioridad, si vamos a hacer una fábrica, una represa o un puerto y lo que importa hoy son las mentes, la educación, la ciencia. Importa que esas mentes puedan proteger y vender conocimientos al resto del mundo. Los que entiendan esto avanzarán.

Einstein decía, allá por 1940: «Todos los imperios del futuro van a ser imperios del conocimiento, y solamente serán exitosos los pueblos que entiendan cómo generar conocimientos y cómo protegerlos; cómo buscar a los jóvenes que tengan la capacidad para hacerlo y asegurarse que se queden en el país. Los otros países se quedarán con litorales hermosos, con iglesias, minas, con una historia fantástica; pero probablemente no se queden ni con las mismas banderas, ni con las mismas fronteras, ni mucho menos con un éxito económico».
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miércoles, 14 de octubre de 2009

Breve y sustancioso : Sarkozy



Si uno ha estado en contacto con el mundo de la política,luego de pocos años aprende el truco:

a) La derecha- o como se llame- no piensa-solo hace cálculos financieros y se abstiene de tener memoria.
b) La izquierda-o como se llame- piensa en exceso y se indigesta,pues tiene mala memoria.

Los representantes de grupos,ideas y posiciones un poco,mucho o del todo equidistantes con ambos extremos suelen tener chispazos ,ora de derecha,ora de izquierda y a veces no ubicables,pero ciertamente valiosos porque resucitan ideas antiguas que uno creía estaban ya muertas.

Como estas palabras del Presidente de Francia,Sarkozy ,que salieron publicadas en algún medio y que un buen amigo me ha reenviado, con un titulo que -aunque no sea original de Sarkozy me apresuro a copiar :

Breve y Sustancioso

' Hoy, hemos derrotado la frivolidad y la hipocresía de los intelectuales progresistas'
' De esos que el pensamiento único es el del que lo sabe todo, y que condena la política mientras la practica'
' Desde hoy no permitiremos mercantilizar un mundo en el que no quede lugar para la cultura : desde 1968 no se podía hablar de moral. Nos impusieron el relativismo'
' La idea del que todo es igual, lo verdadero y lo falso, lo bello y lo feo, que el alumno vale tanto como el maestro, que no hay que poner notas para no traumatizar a los malos estudiantes. Nos hicieron creer que la víctima cuenta menos que el delincuente'.
' Que la autoridad estaba muerta, que las buenas maneras habian terminado, que no había nada sagrado, nada admirable. El slogan era 'VIVIR SIN OBLIGACIONES Y GOZAR SIN TRABAS'.
' Quisieron terminar con la escuela de excelencia y de civismo. Asesinaron los escrúpulos y la ética. Una izquierda hipócrita que permitía indemnizaciones millonarias a los grandes directivos y el triunfo del depredador sobre el emprendedor.'
' Esa izquierda está en la política, en los medios de comunicación, en la economía. Le ha tomado el gusto al poder. La crisis de la cultura del trabajo es una crisis moral. Hay que rehabilitar la cultura del trabajo.'
' Dejaron sin poder a las fuerzas del orden y crearon una frase: Se ha abierto una fosa entre la policía y la juventud : los vándalos son buenos y la policía es mala. Como si la sociedad fuera siempre culpable y el delincuente inocente'.
' Defienden los servicios públicos pero jamás usan transporte colectivo'.
' Aman mucho a la escuela pública pero mandan a sus hijos a colegios privados'.
' Adoran la periferia pero jamás viven en ella.'
' Firman peticiones cuando se expulsa a algún invasor, pero no aceptan que se instalen en su casa.'
' Son esos que han renunciado al mérito y al esfuerzo, y que atizan el odio a la familia, a la sociedad y a la república'
' Hoy debemos volver a los antiguos valores del respeto, de la educación, de la cultura, y de las obligaciones antes que los derechos'.
' Éstos se ganan haciendo valer y respetar los anteriores'.

Nicolas Sarkozy
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jueves, 8 de octubre de 2009

Crimen de Guerra, Crimen de Genocidio, Crímenes de Lesa Humanidad , Crimen de Agresión o Crimen contra la Paz.



Cada dia con mas fuerza la politica internacional y la politica nacional de la mayoria de las naciones ,muchas de ellas llamadas civilizadas y otras en estado mas primitivo aun, se asientan en acciones contra la humanidad,sea que estas acciones sean abiertas o encubiertas.

Todas ellas ya se encuentran tipificadas con el adjetivo comun de CRIMEN ,termino que ha ido evolucionando conforme el ser humano va mostrando mas y mas su agresividad hacia los que considera no sus simples adversarios,sino sus enemigos.

El principio de "amar al projimo, como a ti mismo" ,que se encuentra no solo en la Carta de Principios del Cristianismo (Biblia),sino en todos los libros fundamentales de etica social de las distintas religiones del planeta, no es mas que letra muerta,cuando en vez de amor y solidaridad nos empeñemos en dar odio y discriminacion.

Hoy un experto en el tema: el Dr. Walter Hernandez Juarez nos ilustra sobre el tema:




Crimen de Guerra, Crimen de Genocidio, Crímenes de Lesa Humanidad , Crimen de Agresión o Crimen contra la Paz.


En el derecho internacional contemporáneo, tenemos una distinción al determinar si una guerra es justa o injusta, de allí la aparición del crimen de agresión o crimen contra la paz, o de que en una guerra que se ha desarrollado de manera justa, se establece el concepto del crimen de guerra. Ambos conceptos son denominados respectivamente Ius ad bellum, que se refiere a la facultad de recurrir a la fuerza, hoy día delimitado según la carta de Naciones Unidas, y Ius in bello, que determina la conducta de las partes y preserva el derecho de los no combatientes.
Sin embargo, ambas expresiones son limitadas, ya que solo contemplan delitos en tiempos de guerra, por lo cual, para hablar de crimen en el derecho penal internacional, debemos incluir las violaciones graves a los derechos humanos, aunque estas sean ejecutadas fuera de conflictos armados, como las purgas impuestas por Stalin, las persecuciones étnicas y religiosas en África o la violencia de los Jemeres rojos en Camboya, entre otros.
En efecto, la humanidad ha tenido que soportar conflictos de diversa naturaleza que no pueden ser enmarcados en la guerra entre Estados, de allí que luego de las terribles experiencias vividas en los ejemplos citados, así como la guerra en la desaparecida Yugoslavia, entre otros, el Estatuto de Roma (1998) ha incorporado, al crimen de guerra, el crimen de genocidio, los crímenes de lesa humanidad y el crimen de agresión o crimen contra la paz.
El Crimen de Guerra: el derecho internacional humanitario, en lo referente al crimen de guerra, tipifica dos tipos de conductas que deben seguir las partes beligerantes en un conflicto. La primera de ellas, en ocasiones denominado Derecho de la Violencia, se refiere a la forma de conducir el conflicto y a la legalidad de los métodos empleados; y la segunda, denominado Derecho de Asistencia, al socorro de las victimas, sean beligerantes o no.
El derecho de la violencia o de guerra, se encuentra reglamentado en los convenios de La Haya de 1899 y 1907, y luego recogidos y ampliados en los estatutos de los tribunales militares internacionales de Nüremberg y Tokio, los tribunales penales ad hoc, y fundamentalmente por el Estatuto de Roma de 1998.
Los Convenios de La Haya, firmados en la conferencia homónima, deben su influencia al denominado Código Líeber, redactado en 1863 durante la Guerra Civil de los Estados Unidos de América y la Declaración de San Petersburgo, como primeros documentos que reglamentaban el uso de ciertas armas en tiempos de Guerra. En esta reunión, los participantes aprobaron tres declaraciones relativas al arreglo pacífico de los conflictos internacionales, así como de los derechos y costumbres de la guerra.
En este texto se logró aprobar una declaración que prohibió el empleo de balas que se expandieran o se aplastaran fácilmente en el cuerpo humano, como aquellas con cubierta provista de incisiones, así como todas aquellas que pudieran causar heridas graves de la misma forma que lo harían proyectiles incendiarios o explosivos, que ya habían sido prohibidos en la declaración de San Petersburgo de 1868.
Asimismo, aprobó una segunda declaración referida a la prohibición de municiones cuyo único fin fuese la diseminación de gases asfixiantes, que se constituyó en el antecedente más importante de la prohibición de armas químicas.
Por último, se aprobó una declaración que no deja de ser curiosa por el contexto histórico en que se realizó, como la prohibición del bombardeo de poblaciones que no estuviesen protegidas, incluso por medios aéreos, que aunque para 1899 la guerra aérea era apenas una posibilidad teórica, sirvió de marco de futuras declaraciones de prohibición del bombardeo indiscriminado de poblados y ciudades, los cuales traen grandes pérdidas civiles, lo cual quedó demostrado en la II Guerra Mundial. En todo caso, más que una prohibición se trató de un aplazamiento del uso de medios aéreos hasta que se desarrollasen hasta tal punto que fueran eficaces y produjesen la menor cantidad de víctimas civiles, pues la tecnología existente hasta entonces, el globo aerostático, resultaba ineficaz y errático y existía un enorme riesgo de no poder distinguir entre combatientes y no combatientes.
Uno de los aspectos fundamentales de Nüremberg es que estableció el principio de imprescriptibilidad a fin de evitar la impunidad de dichos delitos, ello significa que no existe retraso para juzgarlos y que siempre se podrán poner en marcha las gestiones, aún muchos años después de los hechos, cuando el clima político o militar haya evolucionado lo suficiente como para permitir la tramitación penal.
Asimismo, este tribunal amplió el concepto de impunidad al rechazar el principio de nullum crimen sine lege (no hay crimen o delito sin una ley previa que lo tipifique), ya que el crimen de guerra se rige por el derecho natural consuetudinario, que se ha venido desarrollando fundamentalmente desde la segunda mitad del siglo XX, y que existe tanto en tiempos de paz como en tiempos de guerra.
La Corte de Nüremberg hubo de distinguir y optar entre el derecho, entendido como codificación escrita, frente a la moralidad, principios teóricos en los que prevalece el derecho común, incluso no escrito
En su momento, se señaló que se podría haberse aplicado el Código criminal alemán de 1871, sin los cambios posteriores a 1935, cuando los nazis lo modificaron sustancialmente, pero se optó por colocar el derecho natural por encima de cualquier norma codificada.
El descarte del código criminal alemán también se debió al problema de la territorialidad de la corte, por los delitos allí juzgados y las personas enjuiciadas. Ante la tesis de que los procesados debían ser juzgados bajo las leyes alemanas, se antepuso el criterio de que al imponerse el derecho natural, el marco jurídico debía tener carácter internacional amparado por la razón universal. Esto sirvió para superar problemas de índole práctico, ya que muchos de los delitos se cometieron fuera de las fronteras alemanas contra ciudadanos de otros Estados, por lo cual no se podía determinar un ámbito geográfico preciso.
En este sentido, el tribunal militar internacional adquirió la competencia universal en la aplicación de la justicia penal internacional, basado en la concepción de que existe una moral internacional “compartida por los pueblos del mundo, comunes a todos ellos, y más aún, relevantes para las relaciones entre estos pueblos”.

La evolución del Derecho Internacional Humanitario, a partir de la Segunda Guerra Mundial había llevado a la definición y tipificación de otras conductas, se dieran estas o no en tiempos de guerra, contenidas en el Estatuto de Roma (1998) y que son parte de los crímenes detallados en el llamado Derecho Penal Internacional.
Así tenemos, el Crimen de Agresión o Crimen contra la Paz: en la terminología clásica faltas al ius ad bellum, determinar si los acusados han llevado a cabo una guerra prohibida por el derecho internacional. Aunque existe una larga tradición sobre la legalidad de la guerra entre pensadores como Santo Tomás de Aquino, Hugo Grocio, Emmanuel Kant, entre otros, la noción de crimen de agresión se empezó a debatir a partir de la Segunda Guerra Mundial con los tribunales de Nüremberg y Tokio, pero ni en el medio siglo transcurrido después, ha sido solucionado a satisfacción de los juristas y políticos.
La guerra de agresión, el crimen o delito de agresión o crimen contra la paz, está contemplado en el artículo 5ª del Estatuto de Roma, pero aún no definido, se menciona solamente como uno de los crímenes o delitos sobre los cuales tiene competencia la Corte Penal Internacional, creada precisamente por el referido Estatuto.
Como antecedente, tenemos la Carta de Londres, que en 1945 definió tres categorías de crímenes: de guerra, contra la humanidad y contra la paz. Esta última definición fue usada por primera vez en Finlandia, por los tribunales encargados de perseguir a los agresores de la Guerra de Continuación (1941-1944), que fue la segunda guerra librada entre Finlandia y la Unión Soviética, durante la Segunda Guerra Mundial, después de la Guerra de Invierno (1939-1940).
En 1950, los Juicios de Nüremberg definieron como crímenes contra la paz: a) planificación, preparación o inicio de una guerra de agresión o una guerra en violación de tratados internacionales, acuerdos o pactos y b) participación en un plan común o conspiración para cometer alguno de los actos mencionados en el punto anterior.
Este delito, a diferencia del de narcotráfico o el de terrorismo, que no fueron incluidos en el Estatuto de Roma, tiene la particularidad que ya existía el antecedente hecho valer en los juicios de Nüremberg y de Tokio y sanciona cualquier guerra que no sea de autodefensa, en el Estatuto de Roma el crimen de agresión se dice que es el “más grave crimen contra la comunidad internacional”, pero estipula que la Corte Penal Internacional no ejercerá su jurisdicción sobre la guerra de agresión hasta que los estados acuerden una definición del crimen y definan las condiciones bajo las cuales será perseguido.
Crímenes de Lesa Humanidad: aunque los relatos antiguos hacían referencia a grandes matanzas entre los vencidos, en los últimos siglos las guerras habían venido experimentando una creciente moderación, sobre todo en la implicación de la población civil.
No obstante, a partir de la I Guerra Mundial la humanidad pudo presenciar la aparición de terribles crímenes de guerra contra la población civil, como la deportación de personas para trabajos forzados, así como la masacre de casi un millón de armenios por parte de los turcos, que fue el primer genocidio del siglo XX, lo que hizo necesaria la tipificación de una nueva clase de crimen de guerra como es el crimen contra la humanidad o de lesa humanidad.
A pesar de la gravedad de estos delitos, la codificación del crimen contra la humanidad no se realizó sino hasta después de la II Guerra Mundial, luego de la terrible experiencia que significó el bombardeo indiscriminado de ciudades que no eran objetivos militares, así como la matanza y esclavización sistemática de seres humanos, por parte del régimen nazi.
En efecto, la codificación de este delito permitió llenar los vacíos legales existentes hasta el momento en materia de protección de la población civil, ya que cuando se iniciaron los preparativos de los Juicios de Núremberg, los aliados describieron que las leyes existentes sobre los conflictos no contemplaban el procesamiento de los propios ciudadanos de una nación, pues en los casos previstos no se esperaba que un gobierno pudiera hacer daño a sus propios ciudadanos, ya que en los países occidentales promotores del derecho humanitario, la nacionalidad está determinada por la ciudadanía dentro del Estado-Nación, en tanto que el régimen nazi excluyó a los judíos y a los opositores políticos de la nación alemana. Asimismo, el derecho humanitario contemplaba delitos cometidos durante un conflicto, en tanto que el régimen nazi había iniciado los confinamientos en campos de concentración y había aplicado la discriminación racial mucho antes de iniciarse la guerra. De allí que quedase establecido que los crímenes contra la humanidad son “los crímenes cometidos antes y durante una guerra y contra sus propios ciudadanos”
En los estatutos del Tribunal de Nüremberg se definió al crimen de lesa humanidad como:
“Asesinato, exterminio, la reducción a la esclavitud, la deportación o todo acto inhumano cometido contra toda población civil antes o durante una guerra, o bien las persecuciones por motivos políticos o religiosos, cuando estos actos o persecución hayan o no constituido una violación del derecho interno del país donde se han cometido, o hayan sido cometidos como continuación de cualquier crimen” .
El Estatuto de Roma vino a terminar de definir el crimen de lesa humanidad en forma tal que comprende las conductas tipificadas como asesinato, exterminio, deportación o desplazamiento forzoso, encarcelación, tortura, violación, prostitución forzada, esterilización forzada, persecución por motivos políticos, religiosos, ideológicos, raciales, étnicos u otros definidos expresamente, desaparición forzada, secuestro o cualesquiera actos inhumanos que causen graves sufrimientos o atenten contra la salud mental o física de quien los sufre, siempre que dichas conductas se cometan como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque.
El Estatuto de Roma establece además que este crimen no sólo lo comete un Estado, sino también una organización política, por lo que crímenes cometidos por organizaciones terroristas y guerrilleras pueden encuadrarse como crímenes de lesa humanidad.
Leso significa agraviado, lastimado, ofendido, por eso el crimen de lesa humanidad es el que ofende, agravia, lastima…a la Humanidad toda.
Finalizo con este tercer artículo el análisis de los Crímenes en el derecho Penal Internacional con el Crimen de Genocidio.
La palabra genocidio fue creada por Raphael Lemkin, judío de Polonia, en 1944, de las raíces genos (término griego que significa familia, tribu o raza) y -cidio (del latín -cidere, forma combinatoria de caedere, matar). Lemkin quería referirse con este término a las matanzas por motivos raciales, nacionales o religiosos. Su estudio se basó en el Genocidio perpetrado contra el pueblo armenio en 1915. Luchó para que las normas internacionales definiesen y prohibiesen el genocidio.
El Acuerdo de Londres que sentó las bases del Estatuto del Tribunal de Nüremberg, se abocó a conocer específicamente estas conductas y en 1946, la Asamblea General de las Naciones Unidas confirmó los principios de Derecho internacional reconocidos por el Estatuto del Tribunal y proclamó la resolución 96 (I) sobre el crimen de genocidio, que define como "una negación del derecho de existencia a grupos humanos enteros", entre ellos los "raciales, religiosos o políticos", instando a tomar las medidas necesarias para la prevención y sanción de este crimen.
Esta resolución cristalizó en la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 260 A (III), de 9 de diciembre de 1948, y que entró en vigor en 1951, antecedentes tan importantes como el exterminio de los armenios por los turcos y de los judíos, gitanos y otras minorías étnicas por los nazis, llevaron a esta resolución, para paliar este tipo de crímenes, tanto en tiempos de paz como de guerra.
Aunque data de 1948, para el año 2008 solo formaban parte de este acuerdo 133 Estados, sin embargo este instrumento internacional es aplicable de manera universal. En cuanto a la definición del crimen de genocidio, en el artículo II de esta convención se establece lo siguiente: “En la presente Convención, se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal: a) Matanza de miembros del grupo; b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo; c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial; d) Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo; e) Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo”.
La definición de genocidio plasmada en la Convención de 1948 ha sido acogida en el artículo 4 del Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, de 1993, el artículo 2 del Estatuto del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, de 1994, y el artículo 6 del Estatuto de Roma de 1998, por el que se creó la Corte Penal Internacional.
Junto al genocidio se castigan otros delitos conexos, que son la asociación para cometer genocidio, la instigación directa y pública, la tentativa y la complicidad.
Las personas acusadas de genocidio serán juzgadas, de acuerdo con el artículo 6 de la Convención, en un tribunal competente del territorio donde se cometió el delito. No obstante, ha surgido paralelamente un derecho consuetudinario por el que los tribunales de cualquier Estado podrían juzgar casos de genocidio, aunque fueran cometidos por no nacionales y fuera de su territorio. También la Corte Penal Internacional puede conocer de este delito, siempre y cuando sea competente por haberse reconocido su jurisdicción.
La Convención afirma que es irrelevante que el acusado sea gobernante, funcionario o particular y declara que, a efectos de extradición, no se considerará al genocidio como delito político.
Se ha debatido mucho sobre el sentido y alcance de la palabra genocidio. No se trata de algo relacionado con la guerra, pues, según Karl von Clausewitz, el fin de la guerra es
desarmar al enemigo, no exterminarlo. El genocidio o asesinato en masa también se diferencia del asesinato en serie, que consiste en el asesinato sucesivo y periódico de personas aisladas, mientras que el genocidio es "una negación del derecho de existencia a grupos humanos enteros", de acuerdo con la Asamblea General de Naciones Unidas. El genocidio tiene, en este sentido, un carácter masivo, por lo que con frecuencia necesita de la colaboración efectiva de una estructura social.
Algunas de las críticas al concepto de genocidio se centran en el hecho de que no se considere como tal más que los actos realizados contra grupos nacionales, étnicos, raciales y religiosos, y no los realizados por otros motivos, como los sociales o políticos. Si bien el borrador inicial de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio contemplaba y extendía la definición de genocidio a estas matanzas, posteriormente se eliminó la referencia ante la necesidad de contar con el apoyo del bloque comunista (representado mayoritariamente por la URSS), que objetó esta acepción.
Esta restricción del concepto, puede significar la expiación de gobiernos totalitarios que durante el siglo XX llegaron a matar a más de 100 millones de sus propios ciudadanos. En todo caso, estos actos podrían calificarse como crímenes de lesa humanidad, constitutivos de delito internacional de acuerdo con el artículo 7 del Estatuto de la Corte Penal Internacional.
Se discute si puede definirse como genocidio a el uso de armas de destrucción masiva por gobernantes, el uso excesivo de la fuerza contra civiles indefensos, el asesinato político de masas, como ocurre con el terrorismo político y religioso clandestino o el terrorismo de estado, los actos realizados por gobernantes elegidos democráticamente, en cuyo caso se habla de pueblos reos de la Humanidad.
Constituye un hito mundial al ser considerada la primera condena internacional por Genocidio y la primera en reconocer la violencia sexual como actos constitutivos de genocidio, la dictada por El Tribunal Penal Internacional para Ruanda, creado el 8 de noviembre de 1994, en el caso Jean Paul Akayesu, antiguo alcalde de la ciudad ruandesa de Taba, que declaró a un acusado culpable de violación por no haber impedido ni detenido una violación en su calidad de oficial, y no por haberla cometido personalmente. El tribunal consideró que la violación constituía tortura y que, dadas las circunstancias, la violación generalizada, como parte de unas "medidas dirigidas a impedir nacimientos dentro del grupo", constituía un acto de genocidio. El 2 de octubre de 1998 fue sentenciado a prisión de por vida

Walter Rubén Hernández Juárez alerces71@hotmail.com

Curriculum :

FECHA DE NACIMIENTO :18 DE DICIEMBRE DE 1958
NACIONALIDAD:Costarricense
ESTADO CIVIL:Casado con LIZETH MARIA SANDOVAL y tres hijos: Lucía, Ximena (qdDg) y Rubén

ESTUDIOS UNIVERSITARIOS :

Preston University, Wyoming; USA, PhD (Doctorado) en Derecho Internacional y Relaciones Internacionales
Título obtenido: PhD, Doctorado en Derecho Internacional y Relaciones Internacionales
Preston University, Wyoming, USA, Maestría en Derecho y Relaciones Internacionales.
Título obtenido: Master en Derecho Internacional y Relaciones Internacionales.
ISEIDI, Instituto Superior de Estudios Internacionales y Diplomacia, Caracas, Venezuela
Título obtenido: Maestría Acadèmica en Diplomacia
Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, Argentina –Carrera Abogacía y Procuración
Escuela Libre de Derecho y Colegio Stvdium Generale de la Universidad Autónoma de Centro América, San José, Costa Rica –Carrera Abogacía y Notariado
Títulos obtenidos: Bachiller en Derecho, Licenciado en Derecho con énfasis en Derecho Internacional, y Notario Público.

ESTUDIOS SECUNDARIOS :
Colegio Manuel Belgrano, Buenos Aires, Argentina, Bachiller en Ciencias y Letras
PRIMARIOS
Iniciados en la Escuela República de Argentina de San José, Costa Rica y finalizados en la Escuela Manuel Laínez de Buenos Aires Argentina
OTROS:
FEDERACIÓN DE COOPERATIVAS DE AHORRO Y CREDITO R.L.,SISTEMA FEDECREDITO.
San José, Costa Rica – Curso de formación de Instructores - Instructor
MINISTERIO DE JUSTICIA Y GRACIA, BANCO INTERAMERICANO DE DESARROLLO- UNIVERSIDAD LATINA DE COSTA RICA
Curso Básico de mediación- Técnicas de RAC (Resolución Alternativa de Conflictos).


EXPERIENCIA LABORAL:Gobierno de la República de Costa Rica

a) Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto – Embajador Extraordinario y Plenipotenciario ante el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela. 2003-2008
b) Ministerio de Justicia y Gracia –Ministro a.i., miembro del Consejo de Gobierno de la República de Costa Rica. 2002.
c) Ministerio de Justicia y Gracia Viceministro. 2002
d) Ministerio de la Presidencia, Dirección General para el Tratamiento de los Refugiados 1987-1988
e) Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, Representante en Misión Oficial ante el Gobierno de la República de Argentina 1981-1985.

EXPERIENCIA LABORAL:Organismos Internacionales
a.SELA, Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe, Presidente del Consejo Latinoamericano, período 2004-2005, reelegido, por primera vez en la historia del organismo, período 2005-2006, preside además el Grupo de Trabajo, la Comisión Ad Hoc de reforma y el Comité de Presupuesto.
b.ONU, Organización de las Naciones Unidas, Instituto Latinoamericano para la Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente ILANUD-ONU-Representante y Corresponsal en Jefe en Argentina, Uruguay y Paraguay 1980-1984

Actividad Privada
a.Consultoría, Intermediación y Asesoría en negocios financieros, de hidrocarburos, materias primas y alimentos.
b.Consultoría en temas políticos, jurídico internacionales e imagen.
c.Bufete Hernández & Asociados-Práctica Profesional como Abogado y Notario Público, Asesor de Empresas- Abogado de Asociación de Pensionados de Hacienda y del Poder Legislativo –Asesor de Sindicatos – Asesorías en Derecho Laboral, Público y Comercial-Política e Imagen,1992-2002.
d.Bufete Herrera, Alfaro y Asociados- Costa Rica-Asociado-1989-1991.
e.Crown Cargo Inc.-Costa Rica- Gerente Administrativo1987.
f.BACSA, Thompson Shipping Co., Costa Rica, Agente General-1986.

EXPERIENCIA DOCENTE
- Profesor invitado, Seminarios de Derecho, Caribean University, Curacao, NA, Caracas, Venezuela, 2006.
- Profesor de Derecho Internacional y Constitucional, ISEIDI, Caracas Venezuela, 2004 en adelante.
- Profesor Titular Universidad Fidelitas, 2000.
- Profesor Titular Universidad Latina de Costa Rica, 1998-2000.
- Profesor titular Universidad Autónoma de Centro América, Colegio Stvdium Generale, 1990-1993.
- Profesor invitado para dictar clases sobre Historia Política de Argentina, Uruguay y Paraguay en la Universidad de Costa Rica, a grupos de estudiantes extranjeros en intercambio.
- Asistente de la Cátedra de Derecho Político del Dr. Héctor Orlandi, Facultad de Derecho, Universidad de Buenos Aires, Argentina.
Materias impartidas: Derecho Constitucional, Derecho Internacional, Derecho Publico, Métodos de Investigación de Técnicas Jurídicas, Historia

TUTORIAS
- Tutor y Director de Tesis, Instituto de Altos Estudios Diplomáticos “Pedro Gual”, Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela, 2004 a la fecha.
- Tutor de prácticas dirigidas y director de tesis de graduación, Universidad Latina de Costa Rica, 1998-2000.

COLEGIO PROFESIONAL
Colegio de Abogados de Costa Rica –Miembro activo desde 1990

PUBLICACIONES
- Libro “DIPLOMACIA DE CUMBRES”, autor, Editorial Brújula Internacional, Caracas, Venezuela, 2006, 1ª edición, 2008 2ª edición.
- Libro “DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO”, coautor, Editorial Nuevas Letras, Caracas, Venezuela, en imprenta.
- Libro “CONSTITUCIONALISMO INTERNACIONAL”, en imprenta.
- Libro “LA CORTE PENAL INTERNACIONAL”, en imprenta
- Libro “MANUAL DE DERECHO INTERNACIONAL PUBLICO”, en imprenta.
- Artículos en Revistas y Periódicos.

OTRAS ACTIVIDADES PRIVADAS
•Participación en numerosas Conferencias y Congresos sobre Temas de Derecho, Administración, Política e Historia
•Conferencista en distintas actividades sobre Derecho, Política e Historia
•Asesorías en Derecho Parlamentario y Constitucional
• Asesorías en Materia Jurídica y Operaciones Financieras High Yield Program, Second Floor.

OTRAS ACTVIDADES ACADEMICAS Y PUBLICAS
• Representante de la Carrera de Derecho en el Colegio STVDIVM GENERALE Costarricense de la UACA
•Presidente de la Representación Estudiantil en el Colegio STVDIVM GENERALE Costarricense de la UACA
•Miembro del Senado Académico de la Universidad Autónoma de Centro América. SENATOR AD TEMPUS
• Miembro de la Corporación de Maestros del Colegio STVDIVM GENERALE Costarricense. Miembro Supernumerario Pro Tempore
• Miembro de la Junta Administradora del Registro Nacional.
• Presidente a.i. de la Junta Administradora del Registro Nacional.
• Miembro titular de la Comisión Nacional Para el Mejoramiento de la Justicia, CONAMAJ
• Miembro del Patronato de Construcciones del Ministerio de Justicia y Gracia
•Presidente a.i. del Patronato de Construcciones del Ministerio de Justicia y Gracia
• Miembro del Centro Nacional de Drogas CENADRO
• Miembro del Centro de Inteligencia y Control de Drogas CICAD
•Encargado responsable de la fusión de CENADRO y CICAD para formar el Instituto Costarricense de Droga
• Miembro del Instituto Costarricense de Droga
• Miembro del Consejo Nacional de Salarios
• Miembro suplente del Consejo de Gobierno
• Miembro suplente del Consejo Nacional de Seguridad
•Representante Personal del Presidente de la República Dr. Abel Pacheco de la Espriella en visita Oficial ante el Señor Presidente de la Republica del Perú, Don Alejandro Toledo, con motivo de la firma del Pacto Social, Político y Económico. Lima-julio del 2002
•Representante del señor Canciller Dr. Roberto Tovar Faja en la firma del Pacto Social, Político y Económico. Lima-julio del 2002
•Representante oficial ante la Conferencia de Ministros del Justicia Iberoamericanos en Lima, Perú, julio del 2002
•Representante Oficial y Jefe de Misión ante el Consejo y el Plenario del la Organización Mundial de Propiedad Intelectual OMPI, ONU, en Ginebra, Suiza septiembre y octubre de 2002
•Miembro de la Comisión conjunta de Cooperación entre los Gobiernos de Nicaragua y Costa Rica encargado de negociar repatriaciones de privados de libertad 2002
•Representante del Banco Central de Costa Rica en la Asamblea de Accionistas de la CAF, Corporación Andina de Fomento. 2004-2008
•Representante del gobierno de Costa Rica en las Ferias Internacionales de Turismo de Caracas, Venezuela, 2005 y 2006
•Representante del Gobierno de Costa Rica en el 1er. Encuentro sobre Observatorios de Droga, OEA - UNION EUROPEA, Caracas, Venezuela, 2005.
•Representante del Gobierno de Costa Rica en la reunión de Ministros de la Cumbre del Grupo de Río, en Georgetown, Guyana, 2006.

RECONOCIMIENTOS Y CONDECORACIONES
•Huésped ilustre de la ciudad del Cuzco, capital histórica del Perú-julio de2002.
• Huésped ilustre de la ciudad de Lima, capital del Perú-julio de2002.
•Huésped del señor Secretario de la Conferencia Iberoamericana de Ministros de Justicia, Madrid, España octubre 2002.
•ISEIDI, Condecoración Mahatma Gandhi, Caracas, Venezuela, 2005.
• Gobernación Estado de Falcón, Policía de Falcón, Condecoración Honor al Mérito, única clase, Falcón, Venezuela, 2005.
• Colegio de Abogados Estado de Miranda, Condecoración Al Mérito Social, Caracas, Venezuela, 2005.
• Municipio Libertador, Distrito Federal, Policía de Caracas, Cruz de la Policía de Caracas, primera clase, Caracas, Venezuela, 2006.
• Colegio de Abogados Estado de Miranda, Orden Francisco Espejo, Caracas, Venezuela, 2006.
• Colegio de Abogados de Caracas, Orden Miguel José Sánz, Caracas, Venezuela, 2007.
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